Piensa, luego elige tu carrera

Mientras las carreras relacionadas al área de la salud, la minería o las matemáticas reciben un apoyo permanente, atrayendo a miles de personas hacia ellas, las que tienen que ver con las ideas o el pensamiento son prácticamente ignoradas y peor aún ninguneadas.

Escribe Francisco Martorell, director revista El Periodista

Prácticamente cerrado el proceso de admisión a las universidades, luego de una despiadada carrera por obtener las preferencias de decenas de miles de estudiantes, vale la pena reflexionar sobre la información que se entrega para que los jóvenes decidan qué carrera seguirán a partir de marzo.

De más está volver, otra vez, a cuestionar los millones que gastan las instituciones privadas en publicidad para captar alumnos. También que existan todavía universidades de bajo prestigio académico o que la “letra chica” esté presente en los contratos que atan a los padres por un lustro. Basta ver en el sitio del Poder Judicial cuántos casos hay para ver la magnitud del problema.

Huelga decir, además, que sea a través del crédito y el endeudamiento, en algunos casos hasta en 20 años, la única forma que tienen muchas familias para lograr que uno de los suyos siga estudios superiores.

Sin duda la alta cifra de matriculados, superior hoy casi al millón de jóvenes en todo el país, muestra cierta democratización en el acceso a la universidad pero a un costo excesivo y muchas veces impagable. Descuentos por doquier, que en la mayoría de los casos se quedan solo en el primer año o extendidos planes de pago, finalmente, son los imanes que atraen las conciencias de las familias.

En muchos casos, entonces, son los sueldos que hoy tienen esas carreras en el mercado las que deciden la vocación del joven. Y los medios de comunicación, con ranking y cifras del 2010, inclinan la balanza hacia profesiones supuestamente no saturadas, con mejor nivel de empleabilidad y salarios más altos.

Así, claro está, van quedando fuera de la elección, las vinculadas al pensamiento. Mientras las carreras relacionadas al área de la salud, la minería o las matemáticas reciben un apoyo permanente, atrayendo a miles de personas hacia ellas, las que tienen que ver con las ideas son prácticamente ignoradas y peor aún ninguneadas.

A razón de un ingreso de más de 200 mil alumnos por año a la educación superior, en dos décadas muchas de las profesiones que hoy aparecen como “rentables” no lo serán. En ese futuro, cercano por lo demás, cobrarán valor aquellos que sepan pensar, analizar la sociedad y encontrar sus contradicciones.

Las ideas y el pensamiento, entonces, serán revalorizados y, analizado desde un punto de vista netamente económico y usando la jerga de moda, “rentables”.

Chile, así como hoy le faltan geólogos, también adolece de personas que estimulen el pensamiento crítico y la reflexión.

Urge, entonces, crear las condiciones, repotenciar y estimular a los jóvenes para que entren a este mundo, se desarrollen en él y sean los que indiquen el camino a seguir en los años venideros.

La tarea de los comunicadores, en horas de definiciones como las que vivieron miles de jóvenes en los últimos meses, debe ser abrir el abanico de posibilidades y no inducir a un camino estrecho de una sociedad que sabrá contarse, innumerables veces, pero incapaz de entenderse.

Comentarios (5)
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  • Nicolas

    ESPERO KE EL TIEMPO TE DE LA RAZÓN, PORQUE EN ESTOS MOMENTOS VEO TOTALMENTE LO CONTRARIO, LA DESVALORACIÓN DE CARRERAS KE PIENSEN EN LA SOCIEDAD (COMO HISTORIA, PERIODISMO, FILOSOFIA Y TODA CARRERA KE SE HACE LLAMAR HUMANISTA) EN CAMBIO LA VALORACION EN EXTREMO DE CARRERAS TÉCNICAS, KE ESTÁN EN EL AREA DE LA SALUD O EN LAS MATEMÁTICAS, O SEA SE QUIERE GENTE EFICIENTE KE HAGA BIEN SU PEGA Y NO GENTE KE PIENSA MÁS ALLÁ SOBRE EL SISTEMA ECONÓMICO U OTRAS COSAS IMPORTANTES

    PD: LO DICE UN EX ESTUDIANTE DE FILOSOFÍA KE DESERTÓ PORQUE NUNCA VI TANTO A NIVEL DE PAÍS COMO EN MIS CERCANOS UNA VALORACIÓN POR LO QUE HACÍA Y ESO ME FUSTRÓ

  • EBASEN CARTES

    Los verdaderos artistas, pensadores, filósofos y comunicadores de excelencia surgirán sin ayuda del estado. Planificar pensadores esta bueno para CUBA cuna de la democracia popular y revolucionaria, donde como todos sabemos hay libertad de pensamiento. Se estimula la educación cívica, la historia y la filosofía. Por supuesto en este paraíso de los intelectuales como el Director de EP debe saber las matemáticas son secundarias.

  • Francisco Martorell

    Ebasen, al parecer no leiste bien o no entediste el escrito. No hablé del Estado ni de planificación sino de los comunicadores. Simplemente de no ningunear carreras vinculadas al campo de las ideas y el pensamiento abstracto. No elegir, además, una profesión por lo que hoy está rentando en el mercado. ¿Qué tiene que ver Cuba en esto? No sé. Pero creo que tu mundo y análisis es un poco estrecho

  • Darwin Cortés Palma

    Estimado Francisco;
    Te encuentro toda la razón, y me gustó mucho tu respuesta a Ebasen, con puntos claros y centrados.
    Lo que tenemos que hacer es; ocupar todos los medios de comunicación para potenciar a los rostros de la intelectualidad humanista en Chile.
    Conozco a profesionales con Magister y Doctorados que son un verdadero placer escucharlos, son estas personas que están en las mejores Universidades del país, los que tenemos que sacar en la TV – Radios – Diarios e internet.
    Imagínate un seminario con los mejores cerebros de Chile, explicando sus puntos de vista en distintos ámbitos, y darles una cobertura periodística al más alto nivel.
    Estoy seguro que cambaríamos la imagen, percepción y las remuneraciones de los profesionales en estas áreas. Es un trabajo difícil pero no imposible.

  • Victor Rodriguez O.

    El mercado universitario está conmovido por las alzas de precios en los títulos universitarios. Un alumno que quiera comprar un título (luego de haber adquirido seis semestres de enseñanza en las aulas) debe pagar por el producto el valor de un año de enseñanza.

    La Dirección de Defensa de los consumidores se involucró en el asunto porque los precios de estos productos se dispararon a pesar de que la demanda no es creciente y se sospecha que los comerciantes mayoristas y minoristas que participan en el negocio, están abusando de su posición casi monopólica en este segmento del mercado o están coludidos en un cartel.

    Los que quieren comprar un título universitario deben desembolsar millones para obtener el codiciado certificado que los habilita para enviar curriculum a empresas, mientras trabajan de taxistas en Santiago o hacen practicas no remuneradas en las mismas empresas a las que postulan.

    “Estos productos están artificialmente encarecidos”, dijo un funcionario del SERNAC a este diario solicitando que no reveláramos su nombre por las represalias a que podría ser sometido en su repartición. El SERNAC es un organismo de pantalla destinado a “hacer como…”. Es decir hacer como que se protege pero no se protege.