General Electric desarrolla innovadora tecnología de biogás a partir de abono de animales

Durante décadas las heces de animales han sido utilizadas exclusivamente como una rica fuente de fertilizantes para los agricultores. Eso hasta hoy, luego de que la empresa General Electric anunciara el éxito de la primera prueba de generación de biogás mediante abono de animales, en Wisconsin, Estados Unidos.

La iniciativa causó gran impacto en la feria de Tecnología de Campo, la que convocó, en la ciudad de Waterloo, a más de 80 mil visitantes que apreciaron la nueva especialización, enmarcada en los programas Ecomagination de GE. Los asistentes, en su mayoría agricultores locales, fueron testigos del poder del abono en lo que a generación eléctrica se refiere, y además pudieron apreciar los sofisticados aparatos de la empresa eléctrica, que identifican los residuos restantes que no son utilizados para generar biogás y los separan del resto, de manera que se pueden emplear como el clásico y convencional fertilizante para los cultivos. Es decir, nada se desperdicia. Esto gracias a las turbinas Jenbacher, que fueron instaladas en una granja de aquel estado en mayo de este año, y que actualmente está produciendo 633 KW de electricidad.

Esta tecnología, que es incipiente en los Estados Unidos, ya es ampliamente aceptada en Europa. “Los desperdicios de la agricultura son una de las principales causas de emisiones de gas metano en la atmósfera en nuestro país, y esta es una forma de utilizar estos desperdicios para generar electricidad a través de nuestras turbinas de última generación, lo que significará una fuente de energía renovable y más amigable con el medioambiente”, explicó el gerente general del negocio de turbinas Jenbacher en Norte América, Roger George.

A pesar de que las primeras pruebas son realizadas en EE.UU., para los expertos este nuevo sistema de generación es perfectamente aplicable en economías como la chilena, que se encuentra en un proceso emergente de búsqueda de fuentes alternativas de energía, para usos específicos. Además, a juicios de los expertos, el uso de esta nueva tecnología podría ser una solución eficiente y barata para granjas porcícolas y el sector agrario en general.

El abono es succionado con unas bombas especializadas, las que luego transportan la materia hacia este contenedor de última tecnología, en donde se almacenan 30 mil galones de estiércol. Éste es calentado a 100º C y mediante un complejo proceso en donde se recuperan gases de combustión que ponen a prueba las turbinas Jenbacher de GE, con lo que se genera el preciado biogás.

Comentarios (0)
Agregar comentario