Navarro en “guerra” con La Nación por ataque injurioso a sus navarrines

Como “una infamia”, califico el Senador Alejandro Navarro la nota publicada el 1° de noviembre por el Diario La Nacion titulada “Gulliver” Navarro acorralado por enanos, en donde lo acusan de haber dejado impagos aproximadamente 17 millones de Navarrines, los “clones” de en miniatura de 5 y 8 cm que el legislador obsequió durante su candidatura presidencial a quienes hicieron aportes de mas de mil pesos para su campaña, figuritas que según el parlamentario “hoy caminan por Chile, apoyando a Marco Enríquez-Ominami”.

El legislador señaló que “la nota de La Nación crea una historia total y absolutamente falsa que, evidentemente, genera impactos contra mi persona. Hasta hoy estoy haciendo esfuerzos por responder las decenas de mails que me imputan la deuda y me critican por haber “estafado” a un supuesto artesano mapuche, argumento que tendría toda validez si ello fuera cierto. La verdad es que no logro comprender los motivos que tuvo La Nación para hacer esto”.

“Creemos -prosiguió- que no se puede alegar que se trata de una acción involuntaria, de un error o de un malentendido, porque todo lo dice esa nota es falso, inventado. No hay una línea de verdad en todo lo que se dice y que se publicó, curiosamente, el único día en que La Nación se vende. Ni cuando era candidato presidencial me dieron un espacio tan destacado. Creo que, lamentablemente, esta es obra de una mente política y electoralmente afiebrada cuyos propósitos vamos a averiguar”.

Navarro fue claro y enfático al decir que “esperamos que no sólo se condene a La Nación por esta grave falta a la verdad y la lesión gratuita a mi persona, sino que también los responsables periodísticos, administrativos y políticos de este hecho al interior de ese diario asuman su responsabilidad, empezando por el director, el que a mi juicio debiera renunciar si el fallo ratifica lo que decimos y que demostraremos es así”.

“Uno puede entender -añadió- la desesperación electoral que trasunta ese medio en cada editorial y en muchas de sus notas, publicadas especialmente los días domingo. Pero esa ansiedad no les da licencia para dedicarse a difamar o desprestigiar infundadamente a nadie, menos aún utilizando para ello las injurias y calumnias con publicidad como en este caso”.

El legislador indicó que “en este caso no estoy porque se busque reparar el daño causado mediante el derecho a réplica, por el sólo derecho a réplica, porque lo que se dijo, siguiendo al pie de la letra la vieja f´romula de Goebbels de mentir, mentir que algo queda. Llegaremos hasta el final con esta acción porque nos asiste la razón y la verdad. Ya han sido muchas mentiras, acusaciones y exclusiones publicadas en los medios, especialmente en éste”.

Navarro insistió en que “aquí no hay artesanos afectados, ni hay deudas pendientes. Aquí lo único que se ha fabricado y reproducido miles de veces, no son los Navarrines, sino la mentirosa nota del diario La Nación, por la que ahora deberá responder ante los tribunales. La falta de ética y de rigurosidad profesional no pueden ser premiadas con la impunidad. Nadie que a sabiendas haga este daño a la credibilidad social que generan los medios puede creer que no deberá responder por ello”.

La demanda fue interpuesta ante la Corte de Apelaciones de Santiago por los abogados Hernán Bosselin y Ramón Briones en contra del representante legal de La Nación, Francisco Feres, el director de ese medio, Marcelo Castillo y de la periodista que aparece como responsable de la nota.

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