Lily Pérez San Martín, senadora: “Elite económica no está con el gobierno de Piñera”

Asegura que están siguiendo una agenda liberal, que a los grandes empresarios les acomoda un regreso de Michelle Bachelet a la presidencia y que se opondrá a cualquier intento privatizador de Codelco. Rechaza, además, la rudeza con que ciertos dirigentes, desde su partido RN y la UDI, tratan al mandatario y a algunos de sus ministros.

Está radiante, ha recuperado la fuerza y la energía de siempre, esta vez para defender con todo a la administración de Sebastián Piñera.

No escatima palabras para hablar de los logros y asegura que es un gobierno que pasará a la historia por los cambios impulsados. Menciona el postnatal de seis meses, el Sernac Financiero y la Ley Antidiscriminación, pero no se olvida de que está pendiente la discusión del salario mínimo donde aspira a que se alcancen los 200 mil pesos. ¿Errores? Sí, se han cometido, dice, pero la forma de representarlos al gobierno no es con la rudeza con que lo hacen personeros de la UDI o miembros de la mesa directiva de su partido. Menos por los medios de comunicación. “Si me tapo los ojos, a veces escucho declaraciones en contra del presidente Piñera, que parecen provenir de un dirigente del PS y no, ¡vaya sorpresa!, es un vicepresidente de RN o un senador de la UDI. Eso es lo que genera inquietud en nuestro electorado…”, acusa.

Lily Pérez, hoy en el Senado, cargo que mantendrá por otros seis años, representando a la V región Cordillera, antes fue concejal y diputada por La Florida, una de las comunas con mayor cantidad de habitantes del país. Sabe, entonces, de desafíos. Uno de ellos es conseguir que, con o sin consenso en su sector, se modifique el sistema electoral binominal, se realice un redistritaje y se limite la reelección de los parlamentarios a dos periodos. “Insisto, el Presidente tiene dos caminos. O logra el gobierno consensuar un cambio, logrando que la UDI lo acepte, o aprovecha una mayoría circunstancial, sin nuestros socios, para realizar la reforma. ¡Los votos los tiene!”, asegura.

¿Sirve dialogar sin condiciones?

Para mí no es necesario que las tenga formalmente. El diálogo se puede dar entre pares, entre un ministro y alguien que no lo sea, sin condiciones porque, a mi juicio, siempre será más fructífero que un entredicho. Nuestro país necesita tener diálogo político…

¿No hay diálogo?

Sí, existe, pero es de pasillo. No ha logrado permear o convertirse en algo más eficiente, ni en el interior del Poder Legislativo ni con el Ejecutivo. Por eso estoy convencida de su importancia y que este diálogo en particular, que estaba iniciando el ministro del Interior con el presidente del Senado, fue torpedeado por moros y cristianos: tanto gente de la Concertación, que no le interesaba que se impusiera el liderazgo dialogante de Escalona con el Gobierno, como a dirigentes de mi sector político.

Pero ese diálogo partía con un problema. Ni la Alianza ni la Concertación habían consensuado los temas que serían negociados. ¿Se puede avanzar con esa traba?

Yo creo que hay que hacer el esfuerzo, porque vale la pena y entiendo, como lo planteas en la pregunta, que es muy complejo, hoy, alcanzar a un escenario de consenso interno, tanto en la coalición de Gobierno como en la Oposición.

¿Cómo se explica que un país que se muestra ordenado política y económicamente, que pareciera no vivir crisis, salvo de la legitimidad y prestigio de su clase política, requiera un diálogo nacional? ¿Tan distorsionada es la imagen que proyectamos de nosotros mismos?

No hay una crisis política, tal vez, de las dimensiones que hubo en el pasado y tampoco está en riesgo la institucionalidad. Pero sí una crisis de representatividad que nos obliga a acordar un cambio al sistema electoral que nos rige. En eso hay un consenso total. Ahora, cuando llega la prueba de la verdad y se debe buscar un acuerdo que dé cuenta y recoja la aspiración de nuestra sociedad y de muchos de nosotros, es cuando varios –de allá y de acá– lo torpedean porque saben lo que viene detrás de eso: un acuerdo para modificar el sistema electoral.

Es contradictorio. Hay consenso que se debe cambiar pero…

Yo creo que desgraciadamente no hay consenso, ni en al interior de la Concertación ni en nuestra coalición, para cambiar el sistema electoral binominal. Entonces, a mi juicio lo que debe hacer el presidente Piñera es lo que anunció en el 2011 cuando dijo “pónganse de acuerdo, porque si no lo hacen, enviaré un proyecto para modificar el sistema electoral”. El Presidente sabe que tiene los votos, en la Concertación, gente de RN e independientes. Hemos estado trabajando con un grupo (nombra a los senadores Horvath y Cantero, los diputados Velásquez, Rubilar, Rivas, Delmastro) que le pusimos la firma a un documento y le dijimos al Presidente que enviara una reforma al sistema electoral. Firmamos, además, un proyecto en conjunto con la gente de la Concertación, sin casarnos con un sistema…

¿Por qué?

Algunos de nosotros planteamos que, si bien hay que cambiar el sistema electoral, ello no debe implicar ni un peso más de gasto fiscal. Es decir, rechazamos la idea de ampliar el número de parlamentarios

Eso puede ser una nueva piedra de tope porque podría significar que algunos distritos pierdan los representantes que hoy tienen para favorecer a aquellos con más habitantes.

No necesariamente, porque al abrir el número de candidatos y ampliar la oferta electoral, a través de un redistritaje, también se abre la cantidad de diputados a elegir. Lo importante es que el sistema de elección sea legitimo y que las primeras mayorías sean las electas, no que haya un tercero en una silla donde debe estar un segundo. Ahí tenemos que discutir si queremos un uninominal o queremos dos primeras mayorías. Yo me inclino por esta última, que le da más posibilidades a los postulantes del mundo independiente. También, en esta reforma, tenemos que terminar con este sistema de que los parlamentarios salgan a los ministerios y se genere un mecanismo de subrogancia que es letal porque están sentados un montón de senadores y diputados designados que no legitiman el sistema. El mecanismo de sustitución no fue creado para eso sino para usarlo en caso de fallecimiento de un legislador en ejercicio. Necesitamos, además, que haya más candidatos para que la gente tenga más opciones en la elección y contar con un sistema que le dé garantías a pactos y subpactos independientes. Todas las leyes que se han hecho en los últimos años, en éste y en los anteriores gobiernos, facilitan el trabajo de los partidos pero no el de los independientes. Y si a todo esto, le agregamos limitar la reelección a dos periodos, proyecto que presentamos con el entonces diputado Chahuán en la Cámara y que perdimos por dos votos –hoy lo repusimos en el Senado–, junto con una ley de cuotas, tendremos un rebaraje y un tiraje a la chimenea completo. Estoy convencida que con redistritaje, cambiando el binominal y con reelecciones limitadas, tendremos un sistema tremendamente atractivo para la opinión pública con el voto voluntario y la inscripción automática.

¿Se niega a aumentar el número de parlamentarios?

No, siempre que los fondos fiscales no se incrementen. Mi voto no está disponible para gastar más. Y, por eso, me opuse y renuncié al aumento de 2 millones en el Senado, primero porque no fui informada y, segundo, porque creo que los recursos deben orientarse a la agenda social y a temas como el ingreso mínimo, por ejemplo.

¿Ha detectado, dentro de la UDI, a alguien que se abra a estas modificaciones al sistema electoral?

Me encantaría que gente de la UDI, donde he visto una defensa muy férrea del sistema electoral binominal, se sume a nuestra propuesta de hacer un cambio porque este modelo está agotado. Insisto, el Presidente tiene dos caminos. O logra el gobierno consensuar un cambio, logrando que la UDI lo acepte, o aprovecha una mayoría circunstancial, sin nuestros socios, para realizar la reforma. ¡Los votos los tiene!

Pero puede ser a un costo muy alto para el Gobierno.

Ya ha pagado costos altos. Lo hizo con la Ley antidiscriminación, donde la UDI votó en contra y que luego se transformó en un proyecto emblemático, no sólo del gobierno sino para el país. Tuvimos discusiones muy fuertes, ellos fueron al Tribunal Constitucional… El gobierno ha tomado decisiones, que a veces han sido complejas en la Alianza y que obligan, obviamente, a hacer un esfuerzo para consensuar un proyecto. Pero, de no ser así, el gobierno debiera sacarlo adelante. Ahí veremos quién es quién. Porque también hay parlamentarios de la Concertación que llevan años hablando de esto, pero cuando llegue la hora de la verdad y tengamos que votar un proyecto para cambiar el binominal, no sé qué van a hacer.

El Presidente y su gobierno, en los dos años que restan, tiene la posibilidad de mantener el status quo, mirando a las encuestas, o tratar de que se lo recuerde como realizador y de cambios… ¿Qué camino cree tomará?

Claramente el presidente Piñera pasará a la historia por encabezar un gobierno de cambios y por eso ha sido tan resistido, con altos y bajos en las encuestas. Tiene una gran resistencia en la elite y en la gente que no quiere estos cambios. Este gobierno tiene una agenda modernizadora y tremendamente liberal, por eso me siento orgullosa de ser parte de él, además creo que con el tiempo será muy valorado.

Pero no todos en su sector piensan igual. ¿Cree que ha faltado lealtad en los partidos de la alianza?

Han existido momentos. El punto más complejo para el gobierno ha sido resistir el frente interno que se empieza a generar exactamente hace un año, en julio de 2011, cuando miembros de la directiva de RN y de la UDI critican en público y con gran rudeza al presidente Piñera y a algunos de sus ministros. Una cosa es la autocrítica, el gobierno obviamente que ha tenido muchos problemas, pero yo nunca las voy a decir a través de un medio de comunicación, lo hago en La Moneda o donde corresponda. Otra cosa, es la rudeza con la que ha sido tratado el Presidente por algunos miembros de la directiva…

El diputado Nicolás Monckeberg le pidió al presidente de su partido, Carlos Larraín, más lealtad con el gobierno…

No me gusta el tono en que miembros de la mesa directiva de RN se relacionan con el Gobierno. De verdad creo que cuando uno es gobierno y nos costó tanto lograrlo, sin ser obsecuente ni obviar los errores, lo menos que se puede hacer es apoyar a ese gobierno. Hay instancias donde señalar los problemas pero no de la forma, ni la rudeza, con la que algunos lo están diciendo. Si me tapo los ojos, a veces escucho declaraciones en contra del presidente Piñera, que parecen provenir de un dirigente del PS y no, ¡vaya sorpresa!, es un vicepresidente de RN o un senador de la UDI. Eso es lo que genera inquietud en nuestro electorado…

Y el gobierno escucha, porque la crítica de los suyos, en general, dice que éste no lo hace.

Encuentro eso súper injusto, cuando dicen a través de los medios de comunicación, que el gobierno no escucha. Sí lo hace, sabe cuando ha cometido errores y cuando tiene aciertos…

¿Quizá rinde más, comunicacionalmente, ser opositor al gobierno propio?

Efectivamente, eso da más luces y cámaras, pero conseguirlo así es una cuestión fea. Entré cabra chica a la política y valoro lo que tenemos, con todo lo que implica, por lo que debemos estar orgullosos de lo que hemos logrado.

¿La lealtad se premia en el Gobierno? ¿A usted la escuchan?

Yo soy muy escuchada. Siento, además, que he logrado influir en temas que me interesan, como la ley de cuotas de las mujeres, el incentivo para que ellas participen en política, la ley antidiscriminación, el postnatal extendido, cuando logramos aumentar las UF que estaban en el piso de 30 o los proyectos para enfrentar los abusos sexuales a menores.

¿La escucharán en el tema del salario mínimo?

En eso estoy. El mínimo al que queremos llegar es de 200 mil pesos. No lo digo como una imposición al Gobierno sino que para mí es una aspiración y en eso, tal vez, difiero de la forma en que alguna gente de RN lo ha planteado.

Sectores empresariales, que apoyan al gobierno en términos generales, dicen que un salario mínimo más alto afectará el empleo, especialmente en jóvenes y mujeres.

Lo mismo dijeron para el postnatal de seis meses. Todas las grandes empresas y varios grupos económicos nos acusaron de que estábamos cometiendo un grave error y que la medida afectaría la empleabilidad de las mujeres. Nada de eso ha ocurrido, por el contrario, la tasa se ha mantenido e incluso aumentado en algunos tramos. Yo no creo en estos fantasmas. Chile está preparado para enfrentar esta situación.

Pero la crítica, una vez más, proviene del empresariado que, sin duda, apoya a este gobierno. ¿Qué le dice eso a usted?

Que este es un sector que tiene una crítica a nuestro gobierno y la elite económica, en general, no está con la administración del presidente Piñera. Estaba muy cómoda con la Concertación. Yo lo quiero recordar, porque tengo autonomía y autoridad en estos temas –el año pasado voté en contra del lucro y las sociedades espejo en la Educación–, que cuando más se enquistó el lucro y más se desarrollaron los negocios en torno a la Educación, fue durante los gobiernos de la Concertación, no en los últimos dos años. Esto se ha ido sabiendo ahora, porque hay más fiscalización y el movimiento estudiantil lo puso arriba de la mesa, pero viene desde hace mucho tiempo. Cuando me opuse al lucro, los peores ataques en mi contra provinieron de gente de mi sector, editoriales del diario El Mercurio, de mi partido y de diputados de la UDI, que estaban en la comisión de Educación. ¿Por qué? Porque tienen vínculos directos con gente relacionada con la educación privada, que está muy bien, porque mi punto es educación pública, con fondos del Estado; el resto de los privados que haga lo que quiera con su plata. No es mi asunto. Estoy convencida de que este grupo, que tanto se opone a estos temas, no nos está apoyando. Para esta elite económica, este gobierno –que hace un Sernac financiero por ejemplo o controla el retail y los estacionamientos gratuitos– no le queda cómodo.

¿Y está elite qué quiere, un presidente UDI en La Moneda?

Le acomoda un candidato de la Concertación, la ex presidenta Bachelet, porque la conoce, es más predecible y retomaría las políticas públicas que tuvo la Concertación en su comportamiento frente a estos grupos de poder.

Todo indica, por lo que se ve en la Concertación, que ni el conglomerado ni la ex presidenta, van a ser los mismos que dejaron el gobierno en 2010.

Yo creo que los que creen que va a ser la misma son los que están equivocados. Claramente que su hoja de ruta, con todo el giro que ha tenido el PPD, nos llevará a una confrontación ideológica con la izquierda que no tuvimos antes. El eje anterior de la contienda fue el cambio y con eso ganó el presidente Piñera, ahora será en el plano de las ideas y eso, a mi juicio, es bueno.

¿Quién es su candidato?

Andrés Allamand, candidato natural de RN y que tiene la voluntad de serlo. El, además, me da mucha confianza. Obviamente que si no es Allamand, apoyaré al candidato que elija mi sector, el que espero sea una persona que se defina en los temas que hemos hablado y tenga continuidad en las políticas públicas del presidente Piñera y adhiera a una agenda liberal.

¿Concuerda con la decisión de la Cámara de Diputados de aprobar la derogación de la Ley Reservada del Cobre, proyecto impulsado por el ministro Allamand, que además garantiza un piso mínimo al gasto en material bélico?

Comparto lo que hizo la cámara baja. Las Fuerzas Armadas, que han logrado convertirse en patrimonio de todos, deben contar con un presupuesto garantizado de antemano. No se puede improvisar y menos en un país como el nuestro que vive a tironeos con los vecinos. No sabemos cómo viene el fallo en La Haya, algunos dicen que muy malo, pero no se sabe. Este tironeo permanente, que no es una amenaza permanente, nos obliga a tener a nuestras Fuerzas Armadas bien dotadas.

¿Qué le dice a aquellos que plantean que la derogación de la Ley Reservada del Cobre abre una puerta para la privatización de Codelco?

Yo me opondría absolutamente…

Comentarios (11)
Agregar comentario
  • jorge ihnen ebensperger

    Lamento diferir de la Senadora Lily Perez ,pero somos muchos que apoyamos al Gobierno, que si tenemos que taparnos los ojos y sobre todo la boca,por servilismo que se actua con la oposicion y la poca actitud y caracter con que se actuado para frenar a estudiantes que se han desvinculado de su norte o peticiones para formar verdaderas bandas delictuales y grupos terroristas urbanos ,que avasallan y denostan publicamente a nuestros carabineros,le pregunto a la Senadora ¿ Porque no se respeta nada y a nadie,menos a las autoridades ? o en nuestro pais se dio licencia para delinquir y burlar a la LEY,QUEREMOS ACTITUD Y CARACTER y sentir que vivimos en una sociedad que se respeta el ORDEN Y LA SEGURIDAD.

  • Martin H

    Conseguí la revista El Periodista, me tenté después de leer la primera parte y realmente me gustó la entrevista a la senadora. Vale la pena leer en profundidad algunos temas y entender, de primera fuente, qué pasa en el país, en el gobierno y en los partidos de la Alianza. Estoy con el gobierno, no suelo ver esta revista porque pensé que era como Punto Final o cambio 21 y me llevé una sorpresa. Muy buen periodismo y fundado.

  • Andrés Hernández

    Corro a comprar El Periodista. A Lily no me la pierdo!

  • Pepa S

    No entiendo por qué El Periodista le da espacio a gente de la derecha que, por muy progresistas que sean, tiene muchos medios hoy por donde expresarse. Seguiré comprando la revista, porque es lo mejor que tenemos, pero privilegiemos a la gente de centro o izquierda. Por favor!

  • Andres Vial

    Apenas salió la revista, la compré y difundí la entrevista en twitter. Felicitaciones al entrevistador y a la entrevistada. Cuando hay inteligencia, se nota. Ojalá mucha gente la lea…

  • SERGIO ALEGRIA

    NO PUEDO ENTENDER QUE QUIENES SE PROCLAMAN DE DEMOCRATAS SOLICITEN QUE A CIERTAS PERSONAS NO SE LES ENTREVISTE EN EL PERIODISTA. SI LA IZQUIERDA PURA GOBERNARA EN ESTE PAIS, NO HABRIA LIBERTAD DE PRENSA.

  • VICTOR RODRIGUEZ O.

    Desde el 2003 hasta el 2010, la participación de las remuneraciones en la riqueza producida del país ha descendido de 41,2% a 35,8%, según el informe de Cuentas Nacionales 2012 del Banco Central.
    Significa que los trabajadores perdieron US$14 mil millones durante el año 2010. En los países desarrollados la participación de las remuneraciones en el Producto es superior al 60%.
    La pésima distribución del ingreso y los altos niveles de pobreza están determinados fundamentalmente por la distribución de la Producción, el Producto Interno Bruto (PIB), entre las remuneraciones de los trabajadores y las ganancias de los empresarios y los impuestos netos de subsidios que capta el Estado.
    Los salarios ha perdido peso en el PIB, los excedentes de explotación, o sea las ganancias de las empresas, aumentaron de 46,7% a 54,2% entre 2003 y… 2010.
    La participación de los impuestos que recibe el Estado también disminuye, de 12,1% a 10%, por lo que LOS EMPRESARIOS se han apropiado de la participación de los salarios y de los impuestos netos.
    El PIB chileno en 2010 es alrededor de US$258.000 millones. Los trabajadores han dejado de percibir solo en el año 2010 cerca de US$14.000 millones. El Estado ha dejado de percibir cerca de US$5.500 millones. Ambas disminuciones han sido captadas por las ganancias empresariales que han aumentado en más de US$19.000 millones en 2010.
    Todo esto debido a las variaciones de la participación del trabajo y del capital en el PIB. Grandes transferencias de remuneraciones a ganancias se han producido en los años anteriores a 2010 y hasta ahora.

  • Martin H

    Muy buena entrevista.

  • Miguel Sanfurgo L

    Senadora la encuentro agradable de los pocos
    Políticos´,que todavía sintoniza con los
    ciudadanos, yo perdí por un ERROR Bancario
    que después se transformo en DOLO en
    Tribunales y hoy vivo para escribir mi
    libro Asesinado en Tribunales ,me reciben
    cuatro piases hermanos con todo pagado mas
    $700.MILLONES espere por la LEY del Sernac
    Financiero he sido muy bien acogido en el
    Sernac , pero la Prepotencia de la Banca
    no tiene limites ni siquiera contesta el
    reclamo y solo tiene poder de Mediador.
    con afecto gracias

  • Julio

    Senadora.
    Si quiere dedicarse al humor,busque mejores chistes.me avergüenza,la gente que nos gobierna.nuestro país tiene gente capaz,pero no se dedican a la política.
    Senadora ud puede ser un aporte,decir algo coherente requiere valentía (en política)y creo que ud es valiente.
    retome el hilo.
    Saludos

  • Gonzalo Chávez

    La senadora más bien muestra intenciones, porque si analizamos a ministros, subsecretarios y jefes de srevicios, es precisamente la elite económica la que gobierna hoy. Mayol, Ariztía, Golborne, Mañalich y tantos otros.
    Y para los chilenos esta situación es obvia. Entregar el litio a la acción privada, devolver gastos en educación a los más ricos, es claramente una opción por los de siempre, la elite.
    Después de meses de una campaña de propaganda millonaria, bonos, campañas de desprestigio, manipulación y derechamente falseamiento de estadisticas, en AUGE y la Casen, después de todo eso, u n apoyo del 27%, la verdad es un gran fracaso, y no porque lo diga la oposición política (desdibujada y con poco apoyo), sino porque es la sensación y percepción de la gente común.
    La sobreideologización del Gobierno y sus partidos, los lleva a tranco firme al fin de su aventura en el ejecutivo, y tal como se ven las cosas, se van levándose su modelo exprimidor neoliberal.
    Doña Lily, es de lo más cuerdo y respetado en la derecha, no cabe duda, pero no alcanza para cambiar el indefectible camino al olvido de este grupo de soberbios miembros de la elite.