“Hemos demostrado que la píldora no es abortiva”

El científico explica su posición, acusa a los detractores de la píldora de basarse en conjeturas y negarse a la evidencia que arrojan las investigaciones. Señala, además, que el Tribunal Constitucional actuó sin conocimiento y que carece de formación biológica para decidir en esta temática.

Por Marco Espinoza y Mauricio Acuña

La prohibición de la distribución de la píldora del día después desató una fuerte pugna entre quienes están a favor de entregar el Levonorgestrel masivamente a través de los servicios de salud pública y quienes están en contra.

Los opositores argumentan que el fármaco es abortivo, lo que es refutado por el Doctor Horacio Croxatto, académico de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), nominado al Premio Nacional de Ciencias en 2008, experto reconocido a nivel mundial en materia de reproducción. El científico es uno de los pocos que ha estudiado los efectos de esta píldora y sus trabajos han sidoconcluyentes.

“Nunca se ha demostrado que la píldora es abortiva”, afirma.

•En su calidad de científico experto, fue citado por la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados, días antes que se aprobara el proyecto de ley que permitirá la distribución de la píldora del día después. ¿Cuál fue el cariz de la ponencia que realizó en el Congreso?

A los diputados les conté cuáles son las investigaciones científicas que se han hecho y que se han publicado, diseñadas específicamente para averiguar cómo esta píldora previene el embarazo. La mayoría de esas publicaciones e investigaciones las hemos hecho nosotros, hemos realizado experimentos en animales, en ratas y en monas, y demuestran, sin lugar a ninguna duda, de que no es abortiva. Le hemos dado a la hembra -después del coito, cuando ya se supone que el óvulo fue fecundado- el levonorgestrel o placebo y luego hemos comparado el número de embarazos que se producen en cada grupo, y el número de embarazos es idéntico. Si uno da el levonorgestrel después de la fecundación, los animales se embarazan igual que si les da placebo, eso significa que después de la fecundación no tiene absolutamente ningún efecto, es decir, no tiene efecto anti implantatorio. Si lo tuviera, habría menos embarazos cuando uno da levonorgestrel y placebo, pero no es así. Eso lo hemos comprobado en dos especies de animales.

¿Y EN HUMANOS?

El académico señala que los grupos detractores de la píldora, reclamaron porque los estudios se realizaron en animales y había que demostrar que el mismo efecto ocurría en la mujer. “A la mujer que viene a pedir un anticonceptivo de emergencia, no se le puede dar un placebo, es antiético y la mujer no se prestaría para eso”, dice.

•Entonces, ¿esta investigación se ha realizado en humanos?

Sí, hicimos un estudio en Australia, primero, y luego lo continuamos aquí en Chile. Lo que hicimos allá fue que cuando una mujer llegaba a pedir anticonceptivos de emergencia la invitábamos a participar en el estudio y si aceptaba, le tomábamos una muestra de sangre y en seguida se tomaba la píldora. En esa muestra de sangre medíamos tres hormonas, y los niveles de estas hormonas en la sangre nos permitían decir esta mujer tomó la píldora antes de ovular o la tomó después de ovular. Luego veíamos qué pasaba, si se embarazaban. Lo que se encontró en Australia es que cuando las mujeres se toman la píldora antes de ovular, nunca se embarazan, porque sabemos que la píldora inhibe la ovulación. Y si no hay ovulación, no sale el óvulo de su encierro en el ovario, no se puede encontrar con el espermatozoide, no hay fecundación, no hay formación de embrión, por lo tanto no hay embarazo, ni tampoco aborto. Ese estudio en Australia se interrumpió cuando llevábamos 99 mujeres, porque la autoridad sanitaria decretó que no se vendiera más la píldora con receta. Entonces dejaron de venir mujeres a pedirla y no tuvimos más voluntarias para el estudio. Decidimos continuarlo en Chile porque queríamos tener una experiencia más amplia y preparamos un proyecto que lo presentamos a Fondecyt, lo aprobaron, y lo hemos estado realizando y ya estamos finalizándolo, era por tres años. Tenemos reclutadas a más de 350 mujeres y los resultados que hemos tenido aquí en Chile son idénticos a los de Australia. No hay ninguna duda que el levonorgestrel no es abortivo.

•Más que encontrar algún error en la investigación, que ha sido contundente, han optado por citarlo y, según usted, ha sido tergiversado ¿Cuál es su opinión al respecto?

Eso ha sido propio del Tribunal Constitucional, pero no es extraño, ya que ellos no tienen formación biológica y no entienden de esta temática para interpretar bien lo que se les presentó como evidencia. Creo que no hubo mala intención, sino que un error por falta de conocimiento.

•Después de la exposición con los parlamentarios, algunos diputados se mostraron bastantes propensos con el tema y plantearon que si esta pastilla fuera abortiva, ya se hubiese demostrado.

Así es, y nunca ha existido ninguna demostración. Lo curioso es que la gente que preconiza que es abortiva jamás ha hecho una investigación y sólo son conjeturas. Es muy poco académica esa postura y las personas que critican no son especialistas en reproducción. Sin embargo, ellos se presentan como expertos y no lo son. Esta gente, cuando recién salió la píldora, afirmó categóricamente en los periódicos, en todas partes, que era “abortiva”, y con esas palabras lograron un impacto mediático tremendo. Es un mensaje que todo el mundo entiende porque es muy simple, no es necesario saber biología para comprenderlo, y a nadie le gusta; entonces produces un efecto emocional antagónico a la píldora, nadie quiere una píldora abortiva, obvio. Y no es fácil explicar que en realidad no es abortiva. Yo les muestro a los estudiantes de biología todas las experiencias que comprueban que no es abortiva, me toma por lo menos media hora. Fíjese la dificultad que hay para revertir este mensaje corto, simple, de gran impacto medial, con una cosa que es muy compleja de explicar y que la inmensa mayoría de las personas no está en condiciones de entender.

•La Conferencia Episcopal también se pronunció en el Congreso, en la comisión de Salud, y esgrimieron que este debate se está encauzando por la vía electoral, argumentando que ese no es el camino. ¿Se justifica la intervención de la Iglesia?

La gente vestida de morado le encanta hablar del deber ser, creen que saben mucho de eso y pienso que lo que realmente importa en la vida, son solo 3 mandamientos: el quererse a uno mismo, desarrollando todos los talentos y aplicarlos para el bien de la humanidad y el bien personal; querer al prójimo y querer al medio ambiente en donde vivimos. No se necesitan más mandamientos.Pero esta gente pertenece a una organización que requiere mantener su poder, porque sin el no hay plata y sin dinero es muy difícil vivir. La Iglesia ha estado vendiendo entradas para el cielo durante toda su existencia, lo que le importa mucho a la gente. Por eso, hay muchas personas que creen que tienen que actuar como lo dicta la Iglesia para ganar un espacio en el cielo.

•O sea, que el debate toma otra arista

Absolutamente. Lo que importa, en la práctica, es mi autonomía, yo decido qué píldoras tomo o no tomo. Cuándo tengo relaciones sexuales, con quién, es un asunto personal. Nadie tiene que imponerme eso. Si alguien me lo impone, eso se llama dictadura moral, y es inaceptable. No puede ser que una persona, por sus creencias y convicciones, decida por ley de la República que el resto de la población tiene que actuar de acuerdo a sus creencias, eso se llama dictadura moral y es inaceptable.

•Hoy hay una discusión abierta sobre el derecho de las personas a tener educación sexual y el libre acceso informado a los métodos de planificación familiar…

Es muy bueno que se coloquen en la palestra estos temas. Así debería haber sido desde hace mucho tiempo, pero la Iglesia Católica es la que más se ha opuesto a la educación sexual en el país. Todos los ministros de Educación después de Augusto Pinochet, han convocado comisiones de expertos en educación para generar un programa de educación sexual para las escuelas públicas de Chile y lo han generado, pero cuando el programa ha llegado al Episcopado ha sido vetado. Es por eso que esas escuelas, carecen de programas relativos al tema, porque la Iglesia es sexofóbica y aborrece las relaciones sexuales.

•¿Qué le parece que la Cámara Baja haya aprobado la distribución de la píldora?

Los diputados se dieron cuenta que la población rechazó enfáticamente el fallo del Tribunal Constitucional y el de la Contraloría, por tanto, sabían que si votaban en contra de lo que la gente quiere, no recibirían apoyo en futuras elecciones. Creo que la píldora triunfará y que la ley que propone respetar los derechos sexuales y reproductivos de las personas va a ser aprobada, porque si no, los políticos no tendrán la adhesión de la ciudadanía. Está clarísimo, ellos lo saben, se lo oí decir a ellos mismos.

Comentarios (0)
Agregar comentario