Brasil y México discuten aumentar relaciones bilaterales para enfrentar crisis económica mundial

Organizado por el LIDE (Grupo de Líderes Empresariales), el debate destacó la necesidad de unión entre los dos países, con miras al fortalecimiento de sus economías.  El encuentro, realizado en Punta Mita, México, reunió a 110 empresarios brasileños, mexicanos y autoridades de los dos gobiernos entre el 11 y 13 de octubre.

En el acto de apertura del Seminario Internacional celebrado el 12 de octubre, durante el 17º Encuentro Internacional organizado por el LIDE (Grupo de Líderes Empresariales), Marcos Raposo, embajador de Brasil en México, resaltó el hecho de que los dos países están atravesando un periodo de florecimiento, donde la cooperación debe tomar en cuenta a la competencia, “Brasil necesita tener más participación en el mercado consumidor, mientras que México precisa diversificar sus relaciones comerciales”.

El encuentro reunió a 110 empresarios brasileños, mexicanos y autoridades de los dos gobiernos entre el 11 y 13 de octubre en Punta Mita, México, para debatir acerca de “Los desafíos de la economía latinoamericana”.

Dando inicio a la agenda de debates, el economista y Presidente del LIDE ECONOMÍA, Paulo Rabello de Castro, quien debatió con los empresarios presentes sobre el tema “Brasil en América Latina y América Latina en el mundo”, afirmó que la unión entre Brasil y México puede generar un PIB mucho mayor. “La señal está en verde para que podamos invertir y potencializar negocios”, y agregó que “Brasil, a través de las iniciativas conjuntas con Argentina y otros países liderados por el Mercosur, tiene condiciones de sumarse a México, que a su vez incluye en sus antecedentes su rica experiencia con América Central.

Brasil está en deuda, en términos de actividad económica y desempeño comercial. En los últimos 20 años, el país enfrentó una secuencia casi ininterrumpida de dificultades económicas. “En esos años nos vimos arrastrados por condiciones muy adversas que obviamente se vincularon al endeudamiento externo, algo que finalmente es una etapa superada”.

Según el economista, un país que sufre un proceso de hiperinflación padece secuelas importantísimas. “Es preciso luchar para cambiar este cuadro”, alerta. “Brasil es un país que practica la corrección monetaria residual, con residuos públicos que necesitan ser revisados con coraje durante el proceso de modernización”, completa Rabello de Castro.

Brasil está buscando la unión con todos los países de América Latina y para ello enfrenta desafíos tales como la innovación y las inversiones en infraestructura, figurando esto último como un elemento fundamental ligado a la capacidad de integración del transporte que viabilice la facilidad en el proceso de entrada y salida tanto en Brasil como en México. “Nuestro país tendrá que aprender a administrar la abundancia y no la escasez”, explica Rabello. “Invertimos poco cuando la burocracia consume lo que en principio está destinado a aplicar en inversiones”, agrega.

Para Paulo Rabello de Castro, es necesario ser socialista. “Asumir esta postura no es confiscar el capital del empresario, pero sí repartir el capital del Estado. Es preciso salir del estatismo y asumir el socialismo”, finaliza.

Desafíos económicos

Con el tema “Los desafíos de la economía latinoamericana”, Paulo Skaf, Presidente de la FIESP (Federación de Industrias del Estado de San Pablo) continuó con el segundo panel del día, apuntando a los resultados del sector automotriz en los dos países. En los últimos cinco años, la cantidad de vehículos provenientes de México aumentó un 260%, mientras que Brasil tuvo una reducción del 50% en sus exportaciones, lo que ha provocado un desequilibrio en la balanza comercial entre ambos países.

De acuerdo con Skaf, la situación generó una amenaza en el ACE 55 (Acuerdo de Complementación Económica) del sector automotriz firmado entre el Mercosur y México en septiembre de 2002 e incorporado en Brasil, “pero tras ulteriores conversaciones se llegó a un nuevo acuerdo para establecer una relación de libre mercado”, explicó Skaf.

Existe un gran interés por parte de Brasil en incrementar los negocios con México, que actualmente resultan deficitarios. “En septiembre, durante la visita del Presidente Enrique Peña Nieto, pudimos expresar nuestra voluntad de estrechar las relaciones, garantizando así un futuro con acuerdos promisorios para los sectores productivos”, recordó el presidente de la FIESP.

Paulo Skaf llamó la atención de los empresarios y manifestó que el sector debe apoyar todos los acuerdos firmados por los dos gobiernos. “Siempre que existe un acuerdo como éste -el ACE 55-, se genera una resistencia por parte de los sectores empresariales, algo que de aquí en más deberá y va a cambiar en pro de la expansión”.

El Presidente de la FIESP mostró optimismo en relación al crecimiento de los negocios entre ambos países. Para él, cuando hay voluntad política, disposición de los sectores productivos e interacción entre los países, es posible lograr que el comercio crezca y beneficie a todos. “Hicimos una encuesta en la que consultamos a los principales sectores en cuanto a su disposición para un acuerdo con México.

El resultado fue que, con excepción del sector electro-electrónico, todos los demás están dispuestos a realizar negociaciones y acuerdos con México”, explicó.

Este año, México tendrá un crecimiento estimado del 4%, mientras que el de Brasil será de 1,4%. Estados Unidos llegará al 2,2%, mientras que China alcanzará el 7,8%. En este panorama, solamente la zona del Euro tendrá un crecimiento negativo.

“Para Brasil, el principal factor negativo en el PIB es el pobre desempeño que ha tenido la industria, fuertemente afectada por la crisis en Europa y por la disminución del consumo en Brasil”, aclara Skaf. “Unir fuerzas con México ciertamente nos va a ayudar a mejorar los indicadores que, para nosotros, es importante que resulten positivos”, finaliza.

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