Vericuetos del conflicto de LAN en Argentina

lan-chileEl conflicto de aerolíneas LAN Chile con la empresa Intercargo –operadora de la carga y descarga en los aeropuertos argentinos– que obligó a la suspensión de los vuelos provocando angustia o furia en los 8 mil pasajeros que quedaron varados, generó malestar en el ámbito del turismo y de la actividad aerocomercial.

Por Carlos Suárez (Desde Buenos Aires)

Sobre llovido mojado. Las restricciones cambiarias establecidas por el gobierno argentino, con varios tipos de cambio del peso con respecto a las otras monedas, frenaron bruscamente tanto al turismo receptivo como al emisor, una caída informada hasta por las universalmente cuestionadas estadísticas oficiales.

Según las autoridades de LAN existe un contrato hasta marzo de 2014 por el que tiene que pagar un cánon anual de 32,4 millones de dólares, mientras que Intercargo reclama un adicional de 18 millones.

El juez Alejandro Saint Genet, aceptando el pedido de LAN, dictó una medida cautelar que obligaba a reanudar los servicios o en su defecto Intercargo debía pagar una multa diaria. La operadora desconoció la resolución del juez, por lo que LAN tuvo que pagar.

El vicepresidente ejecutivo de LAN, Ignacio Cueto, admitió que “”nos sentamos a una mesa que no fue de negociación, fue de imposición”. De nada valió una llamada del canciller chileno a su par argentino ni otras gestiones informales para destrabar el conflicto.

Intercargo es una empresa monopólica que está controlada desde finales de 2011 por el grupo de La Cámpora, que también está al frente de Aerolíneas Argentinas, desde que pasó al control del Estado tras el colapso de la administración de los españoles.

La historia de Intercargo ofrece argumentos para varios thriller, con muertos, suicidios, traiciones, drogas, valijas perdidas y encontradas. Todo lo relacionado con los aeropuertos fue desde su origen controlado por la Fuerza Aérea.

Cuando Menem privatizó Aerolíneas Argentinas, la peor de las privatizaciones según un campeón del género como Domingo Cavallo, Intercargo quedó en una suerte de limbo. Era una de las empresas controladas por Alfredo Yabrán, aunque él siempre lo negó.

Después del increíble suicidio de Yabrán en su estancia de Entre Ríos, cuando se lo buscaba como el principal “capo mafia” de la Argentina, precedido de otras muertes que conmovieron a la opinión pública, como la del fotógrafo José Luis Cabezas -el primero en fotografiar al famoso “cartero”- y el también inverosímil suicidio del brigadier Luis Echegoyen, las empresas que controlaba comenzaron a pasar de manos.

Intercargo fue intervenida por el Estado. Todos los aeropuertos del país fueron privatizados y el agraciado fue el entonces empresario menemista Eduardo Eurnekian, que disputó en algún momento el control de Intercargo.

Hoy Eurnekian se ha desplegado con el negocio aeroportuario en toda la región (Brasil, Perú, Ecuador) y también en Italia.

Finalmente en el periodo kirchnerista, el 70 por ciento de Intercargo quedó en manos de Julio de Vido hasta que pasó a los muchachos de La Cámpora, que van recortando paso a paso el poder del otrora poderoso ministro de Planificación.

El 30 por ciento, que siempre retuvo la Fuerza Aérea ahora lo tiene el ministerio de Defensa.

Un presente con obstáculos y un futuro poco promisorio para los ejecutivos de LAN en sus inevitables vínculos con Intercargo, porque no han sido autorizados a montar su propia operadora de carga y descarga, se quejan que deben enfrentar costos elevados por esas operaciones según estándares internacionales y temen que puedan aparecer nuevas trabas para sus negocios en el mercado argentino.

1 comentario
  1. Mario Lanas dice

    Pobres empresarios privados de LAN, acostumbrados a ganancias ilimitadas en Chile creen que pueden hacer lo mismo en Argentina.
    Seguramente LAN intentará “coimear” para lograr su cometido. Lo sabremos pronto.

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