Los Desafíos de la nueva mandataria de Brasil

Los retos que enfrentará Dilma Rouseff no son pocos. La vara ha quedado alta después de ocho años de gobierno de Lula da Silva, quien terminó con un 87% de aprobación. La inflación que amenaza sobrepasar el 6%; la miseria que aún afecta a 22 millones de ciudadanos, la falta de infraestructuras y el narcotráfico son algunos de los problemas que deberá resolver la nueva mandataria de Brasil

 

 

Dilma Rouseff planteó entre sus objetivos a corto plazo el combatir la “plaga” de la inflación;  acabar  con la miseria que aún afecta a 22 millones de brasileños  y a mejorar la infraestructura del país.  Aunque al mismo tiempo  aseguró que su Gobierno “no hará gastos apresurados”, mantendrá “la estabilidad de la economía” y trabajará para mantener el crecimiento, para lo que cuenta con las nuevas reservas petroleras, que definió como “pasaporte al futuro”. Rousseff agregó que “Demostraremos al mundo que es posible conjugar desarrollo económico y defensa del medio ambiente”.

La vara ha quedado alta, después de 8 años de gobierno de Lula da Silva, que terminó con un 87% de aprobación. El ex obrero metalúrgico, sin estudios superiores, que en el 2002 causaba pánico entre los industriales y mercados, logró un nivel altísimo de aprobación entre la población y deja un país con una democracia bien asentada y saneado económicamente. Brasil es escuchado hoy por las grandes potencias y se ha ganado el respeto de la comunidad internacional. Nadie discute a Lula, hoy en día, el carácter de líder latinoamericano y mundial.

Dilma Rousseff  trabajó junto con Lula en sus ocho años de Gobierno, como ministra de Energía, primero, y después como jefa de Gabinete. Rouseff se definió como el “brazo derecho e izquierdo” de Lula. A pesar de los evidentes avances, los retos que enfrenta Rousseff en los próximos cuatro años, son inmensos: carencias muy graves en la educación y la sanidad pública,  caóticas infraestructuras,  una moneda altamente sobrevalorada, niveles de pobreza inaceptables, el narcotráfico y una alta inflación.

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