Comandos sacan cuentas alegres tras conocerse los resultados de la encuesta CEP

CEPMientras Piñera y Frei sonríen porque mantienen el primer (36) y segundo lugar (26), en el comando de Marco Enríquez-Ominami (19), calculadora en mano, dicen que están a sólo 3,5 puntos de pasar a la segunda vuelta. Arrate, mientras tanto, descree de la medición y dice que la “calle” le está diciendo que tiene más de los 5 puntos que le otorgó el estudio del Centro de Estudios Públicos dado a conocer al mediodía de hoy.

Sebastián Piñera, inmutable, sabe que mantiene la primera opción y que el estudio del CEP, el “oráculo” de las encuestas de opinión política, sólo ha confirmado lo que todo el mundo sabía: está primero, todavía gana en segunda vuelta y espera una reñida pelea en esta recta final entre las dos candidaturas que los siguen.

Para Frei, que manifestó una baja de dos puntos, mantenerse en segundo lugar, a siete de su inmediato perseguidor, Marco Enríquez-Ominami, es alentador, máxime cuando muchos otros estudios, en su mayoría telefónicos, daban un empate técnico entre el diputado y el mandatario.

Para ME-O, como ya lo había anticipado el jefe político de su comando, Max Marambio, acortar las distancias a 7 puntos (26-19) es una noticia que los satisface y dicen que ahora, durante la franja y los casi 30 días de campaña, deberán convencer a un porcentaje de los votantes de Frei de que el ex socialista tiene los atributos necesarios para gobernar desde La Moneda. “Si logramos robar un 3,6 puntos de los 26 que tiene Frei, será ME-O el que compita en enero”, dicen con optimismo. Éste se basa en que por inercia han seguido creciendo, que en la medida que la gente lo conoce, sube en las encuestas y que, por el contrario, Frei va en baja sostenida. No descartan, además, que algo del llamado voto útil, desde las arcas de Arrate, se incline por Enríquez en la urna.

Arrate, por su parte, una vez más rechazó el sondeo y dijo que las encuestas nunca le han apuntado a la votación de la izquierda. Los cinco puntos, sin embargo, tranquilizan al comando y a la gente más vinculada al PC que veían con preocupación de que el ex ministro de Aylwin y Frei no alcanzara la votación histórica. Respecto a la encuesta misma, Arrate dijo que “la tomo como siempre, como un dato más, pero no creo que sea un oráculo político ninguna encuesta y tampoco ésta”. Además calificó como un “juego electoral” todo el concierto de resultados previos a las elecciones. “Yo creo que lo que hay en Chile es un juego electoral que se legitimó y que se juega a través de los grandes medios de presión durante muchos meses”, señaló. “Se trata de una carambola a dos bandas que consiste en reducir las posiblidades de la candidatura de la izquierda, que yo represento”, agregó Arrate.

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