Mario Waissbluth sostiene que gran perdedor de 2011 sería la educación escolar pública

El coordinador de Educación 2020, entrevistado por el diario La Tercera, asegura que la matrícula venía cayendo y “las movilizaciones aceleraron un proceso de 30 años” por lo que si no se toman actitudes proactivas y significativas “este año puede ser recordado como el principio del fin”.

Mario Waissbluth, coordinador de Educación 2020 (E2020), sostuvo en una entrevista al diario La Tercera que si bien las movilizaciones estudiantiles “fueron positivas”, porque lograron “correr el cerco” y “cuestionar ciertos conceptos de manera irreversible”,  si no se realizan los cambios que se requieren, este año puede ser “recordado como el principio del fin”. “Si la matricula cae a menos del 30 por ciento, aseguró Waissbluth, en muchos municipios será casi irrescatable”.

Para el experto, el gran responsable es el gobierno, que “se atrincheró y no estuvo dispuesto a discutir ningún tema relevante”. “Esto –dijo– llevó a la radicalización del movimiento estudiantil que, en algún momento, no tuvo la sabiduría suficiente para evaluar el daño que se estaba generando”.

A juicio de Waissbluth, recién hoy aparecen personeros de la Alianza que quieren discutir temas que “hace seis meses eran tabú”, pero es “un poco tarde”.

Para revitalizar la educación pública, el coordinador de E2020 dice que no basta con el proyecto de Ley de desmunicipalización si es “meramente una reconfiguración” de la institucionalidad del sostenedor. “Hay que regular adecuadamente el sector particular subvencionado y resolver las deudas de arrastre de los municipios”, advierte. Para Waissbluth, la medida más urgente es “inyectar los mejores directivos a las corporaciones y escuelas, a la máxima velocidad” y, según él, resulta “incomprensible” que la ley de enero que redefinió este tema, aún no haya sido reglamentada.

“En el mediano plazo, está pendiente la madre de todas las reformas: profesión docente, para mejorar la formación, habilitación docente rigurosa y una remuneración más atractiva para los mejores profesores”, argumenta. Dice, además, que sólo lo último le costaría al país dos mil millones de dólares adicionales cada año.

Waissbluth, al ser consultado por qué no se ha hecho, apunta tanto a la Concertación como a la Alianza. De los primeros, dice que la caída de la matricula la observaron con “incomprensible pasividad” y del gobierno, asegura, la mayoría “ve con buenos ojos” la desaparición de la educación pública.

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