Cuestionada, apetecida y envuelta en un manto de misticismo, la subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), ha sido considerada siempre, como una de las reparticiones gubernamentales más estratégica. Esto se debe a que, además de manejar un presupuesto millonario, ocupa una posición política privilegiada en lo referente a los contactos regionales, los que no son menores a la hora de las campañas municipales o parlamentarias.
Por esta Secretaría han desfilado distintos hombres durante los 12 años de gobierno concertacionista, destacando más que ninguno Francisco Vidal, el saliente Subsecretario que durante su gestión resaltó por su cercanía con el Presidente Lagos y, que hoy ocupa un sillón entre los ministros políticos.
¿Pero que tiene la Subdere que la hace tan deseada por los partidos políticos?
Fundamentalmente, la relación que establece el Subsecretario con alcaldes y parlamentarios de todas las regiones, la que sin duda, es una puerta abierta para convencer sobre las cualidades de uno u otro candidato. Hay quienes piensan, como Adolfo Zaldívar, presidente de la DC, que ésta es indispensable en el éxito electoral. Tampoco se puede desconocer el fastuoso presupuesto con el que cuenta, el que asciende a la nada despreciable suma de 600 mil millones de pesos, que según algunos críticos, se maneja discrecionalmente. Es por eso, que para la DC era tan importante que la Subdere llevará la impronta falangista; era la jugada más segura para repuntar el próximo 2004, donde Zaldívar demostrará con votos, si lo ha hecho bien durante su bullada administración.
El Periodista quiso ahondar más en este tema y, saber la opinión de distintos parlamentarios sobre la verdadera importancia de la Subdere, para así poder desentrañar cuánto de este misticismo es gratuito y cuánto no.
Según el senador socialista Jaime Gazmuri, "esta importancia que se le ha dado es más mítica que nada. Toda esta idea, de que maneja casi una chequera en blanco y que el Subsecretario la puede utilizar de forma discrecional, es una idea que partió en el seno de la DC, principalmente impulsada por su presidente, pero la verdad es que los presupuestos de la Subdere están regulados por estatutos. Ahora, sí es una repartición importante, porque tiene que ver con gestión y desarrollo, con descentralización, con apoyo técnico en las regiones. Pero nada más. Su importancia política no es mayor a su trascendencia técnica. Esta Subsecretaría se encarga de algo fundamental para el Gobierno, como lo es la administración de los gobiernos regionales, el crecimiento de los municipios. Yo nunca he escuchado ni visto en prensa, que alguien se queje porque el Subsecretario apoya proyectos de su partido y niega apoyo a los que no lo son. El carácter de importante y decidor en ésta se lo ha dado la DC, y esa es una idea falsa".
Un juicio parecido tiene el diputado democratacristiano, Patricio Walker: "la importancia de esta Subsecretaría radica en el contacto con las regiones y con los proyectos de desarrollo que maneja, pero que ésta sirva para poder captar más o menos votos, no creo. Los votos no se consiguen así. El presupuesto que maneja la Subdere es alto, pero está todo regulado a través de estatutos y reglamentos. Personalmente, no creo que la Subdere sea una posición política estratégica". Pensamientos diametralmente opuestos con el seno de la Democracia Cristiana, porque es sabido que el presidente "colorín" no piensa igual.
Sobre lo mismo, el diputado socialista Sergio Aguiló, concuerda con sus homólogos y señala que: "la verdad es que yo nunca he comprendido el significado que le ha dado la DC a esa repartición. Es como una obsesión democratacristiana. Durante mis 13 años de gestión parlamentaria, yo nunca he visto cuál podría ser la importancia electoral de la Subdere, maneja programas de eficacia y con amplitud, permite el desarrollo regional, pero de ahí a que tenga una influencia en los votos de las personas, no lo creo, por lo menos yo no lo he visto".
Opiniones similares sobre un tema que a la Democracia Cristiana nunca le ha sido indiferente. De hecho, desde antes que el cargo lo ocupara Vidal, la DC ya tenía sus ojos puestos sobre él.
Cuando el 17 de noviembre de 1984 se creó el cargo de Subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo, la idea era coordinar, fortalecer, evaluar y elaborar políticas regionales con el propósito de modernizar la gestión pública y crear funciones que tuvieran que ver con el desarrollo regional, todo con el fin último de fomentar la descentralización.
Hoy, esta Subsecretaría que cuenta con cincos divisiones: la de desarrollo regional; división de municipalidades; división legislativa; la de políticas de regionalización y descentralización y la división administrativa, y que ha elaborado durante estos años un importante trabajo de modernización y reforma regional, ha impulsado nuevos escenarios en los cuales cada región ocupa un rol preponderante.
Esta Subsecretaría no maneja recursos, sino que tiene tuición administrativa. Es como si llevara la contabilidad de las regiones, pero no tiene decisión sobre el presupuesto total. Tiene tuición administrativa sobre los 300 mil millones de pesos que maneja el Fondo Común Municipal, también sobre los 183 mil millones del Fondo Municipal de Desarrollo Regional, que se distribuye en las regiones según acuerdos del consejo regional; tiene tuición administrativa sobre los 36 mil millones del Programa de Mejoramiento de Barrios, y sobre el de Mejoramiento Urbano, el que alcanza los 12 mil 500 millones. La suma de estos presupuestos no es menor, pero ni un peso de éstos, puede ser destinado por el Subsecretario, sin total aprobación del consejo municipal integrado por los alcaldes de todo el país.
Lo que sí no se puede pasar por alto, es el estrecho vínculo que maneja esta repartición con las comunas, porque es un órgano regional. Debe interactuar con los 341 alcaldes de Chile, con sus 13 intendentes y en menor medida, con los gobernadores. Pero es su función. Para eso fue creada. Ahora, la importancia política que adquiere la cabeza de la Subdere, es otro asunto, y que más bien responde a la personalidad del Subsecretario que a labores propias del cargo.
Sin embargo, la Subdere se ha transformado de un tiempo a este parte, en la deseada, en la niña bonita del Gobierno, y si bien hay quienes afirman que de especial no tiene nada, la DC igual la quería para alguien de su confianza, tal vez para así asegurar, aunque sea un poco, sus fuerzas en las próximas elecciones y complementar el trabajo de hormiga que Zaldívar viene desarrollando desde que asumiera la presidencia del partido de Frei Montalva.
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