Año 2 Número 32, Lunes 17 de marzo 2003

Jorge Schaulsohn, abogado, ex presidente del PPD

"Es mentira que los empresarios financian sólo a la derecha"

El ex diputado y ex presidente del PPD, Jorge Schaulsohn, analiza la actual coyuntura, confirma sus intenciones de postularse a la alcaldía de Santiago y asegura que la única forma que tiene la Concertación de recuperar la credibilidad es retirando del Gobierno a todos aquellos que están vinculados a los casos de corrupción, incluso los que no tienen responsabilidades en los mismos.


Abogado exitoso, pasajero frecuente entre Nueva York y Santiago, Jorge Schaulsohn se instaló hace unos meses en un elegante piso de un flamante edificio de la calle Isidora Goyenechea con su socio Andrés Allamand. Desde allí ha estado en todas, o en casi todas, trabajando en sus casos o participando abiertamente en política.

Es un tipo mediático este ex diputado, que apenas llega a los 50 años, por lo que su palabra es valorada en los medios. Parece no tener pelos en la lengua y cree firmemente en la libertad de expresión, tanto que cuando ésta lo afecta pareciera no incomodarse. Reconoce, como pocos, la relación perversa entre política y dinero, no sólo desde la tribuna del analista sino que, además, recordando cuando le tocó presidir el Partido Por la Democracia y los dineros eran necesarios para enfrentar las campañas electorales. Ahora, sin rodeos, exige que la Concertación cambie el rumbo, se depure y dice que para ello es fundamental que los que recibieron platas de Gate, seremis, subsecretarios o quién sea, renuncien inmediatamente a su cargo.

No da vueltas para contestar que mira con ganas la municipalidad de Santiago, que Chile debe votar por principios en el seno de la ONU y que si lo hace contra la opinión de Estados Unidos habrá represalias de la potencia que lidera George W. Bush.

Usted, hace unos días, comparó al Gobierno con un boxeador que estaba recibiendo una paliza pero que todavía no estaba para tirar la toalla. El almirante (r) y senador Arancibia, sin embargo, pidió la renuncia de Lagos y esto sí que es inédito en 13 años de Gobierno. ¿Qué me dice a eso?

Yo creo que lo nuevo es que el nivel de la confrontación ha ido escalando, y por primera vez surgen voces, desde la oposición, que aunque no son las más autorizadas, sin embargo son importantes, porque cuestionan al Presidente. Eso es un fenómeno nuevo desde el origen de la transición. No había ocurrido antes, y por lo tanto, no se puede ignorar como señal política. Tal vez la oposición percibe que hoy día la gran y única fortaleza realmente de una coalición desmoralizada como la Concertación, es el Presidente; por lo tanto, pegarle al Presidente es privarla del oxígeno que le podría permitir reestructurarse. El pilar que sostiene a la Concertación hoy día es el Gobierno, en lo abstracto y es el Presidente de la República, en lo personal. Entonces, creo que hay una estrategia más direccionada de empezar a golpearlo, no oficial y formalmente, no por los Longueira, ni por los Larraín, ni por los Lavín. De hecho no me extrañaría que tuviéramos, como ocurre a veces en las policías, que está el bueno -el que le ofrece café al que está siendo torturado- y el malo que es el que lo golpea, o sea, Arancibia le va a pegar al Presidente, lo va a cuestionar, va llegar incluso a dudar de su capacidad para continuar conduciendo el país como lo ha dicho, y atrás va a salir Lavín posesionándose como un líder de carácter nacional, diciendo que eso no corresponde.

Arancibia, a su juicio, no habla aisladamente...

Estamos frente a una estrategia de la oposición de destruir o erosionar al máximo la imagen del Presidente Lagos, que empezó a raíz de la participación en el Consejo de Seguridad, donde lo que se cuestiona no es la postura de Chile en un sentido u en otro, sino la sabiduría de Chile al haber aceptado el honor, entre comillas, de ser parte del Consejo, que se ha dicho que esto obedeció al afán de protagonismo de Lagos. Ese fue el primer síntoma, y a partir de esta nueva circunstancia, un nuevo cuestionamiento. Yo creo que hay una estrategia, pero como la derecha, sobre todo la económica, sabe que no se puede empujar a Chile a que siga el camino de Argentina. Eso es un desastre para el rating comercial, para los negocios y para la estabilidad, pero lo van hacer en forma más acotada, a través de estos sicarios menores, como Arancibia.

¿Esas declaraciones, o una oposición más dura, envalentonan al Poder Judicial?

Yo creo que el Poder Judicial está todo lo envalentonado que podría estar. Hoy día el Gobierno, aunque quisiera, tendría cero capacidad de maniobra. Porque los jueces pagaron un precio muy alto por haberse dejado manipular durante el gobierno militar, y lo hicieron, obviamente, por el temor de sufrir represiones y arbitrariedades. No están dispuestos a pagar ningún costo por ayudar a un gobierno que no tiene instrumentos para reprimir, ni tampoco la intención. El Poder Judicial va hacer lo que estime y en derecho corresponda, sin tener ningún miramiento. El argumento de la razón de Estado en los Tribunales de Justicia no existe.

¿Cómo explica usted que este mismo Poder Judicial, hace dos años, prácticamente no se movió ante las primeras denuncias por el caso Gate?

Pasa que hay una demanda de la opinión pública que es incontrarrestable, porque el cúmulo de hechos irregulares se esclarezca. Hace 2 años, cuando se denunció Gate, el nivel de credibilidad de la Concertación y del Gobierno ante la opinión pública era muy alto. El gran pecado de la Concertación es que simplemente no hizo nada, en relación a lo de Gate, cuando se denunció la primera vez, y por el contrario, lo reafirmó como algo respecto de lo cual no había ninguna irregularidad.

En ese sentido, el hecho de haber puesto a Luis Bates sacando a José Antonio Gómez, producto que no tenía buena relación con la Corte ¿no es una mala señal?

No creo que esa haya sido la razón del cambio, además conozco a Luis Bates, que primero que nada y ante todas las cosas, es un abogado, y nadie que lo sea y que se gane la vida en el foro, va a intentar presionar al Poder Judicial, además porque no tiene ningún destino... Yo creo que la presencia de Bates ayuda porque es mucho mejor abogado, o sea, es un penalista de gran prestigio, y por lo tanto, yo creo que él va poder aconsejar al Gobierno, desde el punto de vista de la estrategia judicial, de los escenarios posibles...

Pero un buen abogado se puede contratar, un buen político resuelve determinadas situaciones, ¿El Gobierno requería un buen abogado o un buen político?

El Gobierno requería las dos cosas, yo creo que el cambio en Justicia, es un buen cambio. No fue acompañado probablemente de modificaciones en otras áreas donde también debieron haberse implementado. Pero por sobre todas las cosas, yo creo que la Concertación requiere un cambio de actitud, o sea, lo que le falta y le ha faltado y la opinión pública lo percibe, es demostrar genuina indignación moral por lo hechos de corrupción. Gate para mí es un caso emblemático, en el cual la Concertación no demostró indignación moral, y al contrario, el ministro de Hacienda llegó directamente desde el aeropuerto a Capuchinos, a manifestar su apoyo irrestricto a Carlos Cruz, y detrás fueron prácticamente todos los funcionarios del Estado.

Se asumió que era un sistema, práctico y necesario para la marcha del Estado, más que un acto de corrupción.

Justamente eso es parte del problema. Cuando se trata de contextualizar las cosas de una manera de bajarles el perfil, por ejemplo cuando se dice, el caso de las coimas es porque el financiamiento de la política es oscuro; Gate es porque el Estado no es lo suficientemente moderno; Inverlink es porque la economía neoliberal y la sociedad son carentes de valores. Puede que haya elementos veraces en cada una de estas afirmaciones, pero ese no es el problema. El caso de las coimas, es porque hay personas que actúan de manera deshonesta; el caso Gate es porque hubo prácticas reñidas con las normas del derecho y la Constitución, o sea, nadie puede echarle la culpa a la falta de modernización del Estado que se le entregue un contrato millonario a una empresa de papel, cuyo dueño es miembro del comité central de un partido político de Gobierno, o que para hacer la limpieza del MOP se cree, en forma ad hoc, una empresa como Servilily, que no existía, o que se le exija aportes en dinero a empresas que viven del MOP, presuntamente para financiar al propio Ministerio, en contradicción con todas las normas legales y constitucionales. Entonces, qué ha hecho la Concertación al inicio, no vemos un cambio de actitud: intentó explicar, intentó justificar, intentó contextualizar, y por eso digo, si nosotros, cuando la denuncia de Gate se hizo originalmente hace dos años y medio, hubiésemos tomado las medidas muchas de estas cosas no habrían sucedido.

Pero usted lo está diciendo como abogado exitoso, desde una posición de analista, un poco al margen de la política. Pero también fue presidente del PPD y vio todas esas necesidades económicas...

Cuando yo fui presidente de la Cámara de Diputados di una entrevista donde dije que todos los parlamentarios pasaban el platillo a los empresarios, y en aquella ocasión fui objeto de lo que se denominó una censura extraparlamentaria, por parte, particularmente de la DC, porque estimaron que mis dichos eran injuriosos para la clase política, en circunstancias que reflejaban una realidad. Este es un problema que ha estado presente desde hace mucho tiempo, y lo asumo autocríticamente, no me estoy poniendo en la situación de un moralista que está dictando cátedra. Soy parte de la Concertación, y asumo la cuota de responsabilidad que me cabe, participé en la comisión de ética pública que nominó Frei en el año 94, y le entregamos un informe, con bombos y platillos, ahí están todas las ideas para haber tomado medidas hace diez años, y sin embargo no hubo voluntad.

¿No hubo voluntad en la Concertación o no se contaba con los votos de la derecha?

No hubo voluntad en la Concertación.

Y ¿por qué?... sabiendo que era tan necesario...

Porque el dictar normas como las que estaban contenidas en ese informe, obligaba a modificar prácticas, con las cuales todos los sectores políticos convivían de manera bastante amigable. Por ejemplo, es mentira que los empresarios financian solamente a la derecha, también financian a la Concertación, y como señalé en esa entrevista, le dan por igual a unos y a otros. Ahora, nunca hubo voluntad política verdadera por parte de la Concertación, de legislar adecuadamente en materia de conflictos de intereses.

Hubo proyectos de ley en el Congreso que no alcanzaron el quórum requerido, pero no sólo porque los parlamentarios de la derecha votaron en contra, sino que también los de la Concertación. Por eso creo que la responsabilidad es compartida, pero por supuesto que los que están el Gobierno tiene una mayor cuota de responsabilidad

Y el aporte de los empresarios a ambos sectores, ¿también se transformó en exigencias de alguna manera par ambos sectores o solamente para el Gobierno?

Creo que las denominadas exigencias en esta materia no necesitan ser explícitas. Lo que pasa es que no se va a pedir un aporte económico para una elección y después se acabó.

Todos saben que en cuatro años más viene una nueva campaña, y hay que volver a pedirle a las mismas personas, y en el intertanto va a venir las municipales. Por eso que el aporte de dinero a la política en todos los países democráticos está estrictamente regulado, en unos más que en otros.

Y en el caso de las campañas del PPD, ¿estos aportes eran hacia el partido o a cada parlamentario?

Es una mezcla, pero esto es lo que Felipe González llamaba el "blindaje". Al final, los partidos tienen ciertas personas, generalmente sus máximos dirigentes, que son los encargados, a veces se le encarga a personas específicas, de recaudar fondos. La gente en el partido realmente no sabe cuál fue el monto del aporte, entonces puede venir un empresario y decir: "bueno ahí hay 100 pesos", el recaudador después va al partido y dice: "conseguí 50". Felipe González decía esa persona está blindada, porque esto es una relación de sigilo y secreto, no hay documentos. Entonces bueno, en algunos casos imagino que todo llega al partido y en otros llegará una parte, es imposible de determinar. La característica de esto es que ha sido una manera oscura de hacer política. Pero todos los partidos, no sólo los de un sector.

Lo que pasa es que da la impresión que la derecha hizo una caja más grande...

Es relativo, porque si uno lo mira campaña por campaña, se da cuenta que hubo candidatos de la Concertación que gastaron tanto o más que los de derecha. En la elección presidencial última, yo no creo que ninguno de los problemas de la candidatura presidencial nuestra, obedeciera a la falta de plata. A lo mejor hubo errores de diseño estratégico en un primer momento, que sé yo, como manera de explicar porque un candidato que parecía tan insignificante estuvo a 30 mil votos de ganar la primera vuelta, pero nunca la Concertación ha tenido un problema de falta de caja para hacer campaña, y la derecha tampoco, por supuesto. Ahora, en ambos casos, creo que el financiamiento ha sido oscuro, salvo en las contadas excepciones en que los candidatos disponían de plata propia para financiar sus propias campañas, pero son los menos.

Y eso que habló Felipe González para España y el "blindaje". ¿Los recaudadores, en algunos casos de Chile, se enriquecieron ilícitamente?

Es imposible saber, justamente, por la naturaleza de conseguir los aportes. Como esto es una cosa poco transparente, no está en ningún balance, muchas veces se hace o se hacía efectivo, entonces no sé. Obviamente, genera oportunidad para que pasen estas cosas, como ocurrió en España, y como va a ocurrir en cualquier país donde no esté regulado y legislado. Creo que el aporte de los privados a la política es legítimo, pero tiene que saberse cuánto se aporta, ponerle un máximo a las donaciones y que exista una cuenta corriente especial para manejar las platas aportadas a cada candidato... tiene que hacerse a la luz.

1. EL SEGUNDO TIEMPO

Se ha hablado de un segundo tiempo y un segundo aire de la Concertación, segundo aire que recibió un misil exocet rápidamente con este asunto de Corfo. ¿Qué espacio le queda a Lagos después de esto?

Va a depender mucho de como el Gobierno y la Concertación decidan abordar este tema.

¿Cómo tendría que abordarlo?

Cortando amarras de la manera más drástica con todas las personas e instituciones que aparezcan vinculadas en hechos que pueden ser calificados como ilícitos o presuntamente corruptos. Desde luego, debiera eliminarse de la administración pública a todas las personas que estén vinculadas al caso Gate. No es posible que todavía tengamos seremis, intendentes o subsecretarios o funcionarios que hayan recibidos sobresueldos de Gate, todo eso tiene que terminar. Ya debió haber terminado.

Pero estamos hablando de una cirugía mayor...

Mayor, creo que es la única manera. Cortar de raíz sin contemplaciones, entendiendo que hay personas honorables que probablemente vayan a ser arrastradas por la ola... sino no vamos a recuperar la credibilidad de la ciudadanía. El peligro que yo veo, in crescendo, es que se va instalando en la gente la idea de que la única manera de terminar con la corrupción es la alternancia del poder, y que pueden haber personas que, sin compartir para nada las ideas de la derecha e incluso teniendo conciencia que durante el gobierno militar hubo corrupción y mucho más, probablemente, que los incidentes que observamos en estos últimos tiempos, simplemente producto de su frustración y en virtud de lo que consideran la necesidad de erradicar un mal como la corrupción, terminen votando por la derecha. La que está tratando de instalar como sentido común que una coalición que lleva muchos años en el poder se corrompe. Eso no es cierto. Hay coaliciones políticas en Europa que han gobernado durante 25 ó 30 años y que han sido honestas y trasparentes.

¿Y se da, en esas coaliciones, como ocurre en la Concertación, que los nombres se repiten en los cargos?

Es parte de lo que se requiere y que pensé que iba a suceder con el cambio de gabinete, y no ocurrió. La Concertación tiene que demostrar capacidad de renovación, tiene que demostrar que es capaz de convocar a gente nueva, joven...

Y si Lagos estuvo tres meses pensando este cambio de gabinete y no lo hizo ¿por qué lo va hacer ahora?

Tal vez porque la situación post-cambio de gabinete es más delicada y más difícil que antes del cambio.

¿Y los partidos estarán dispuestos a que sus principales figuras salgan por la puerta de atrás del Gobierno?

Yo creo que hoy día los partidos políticos de la Concertación en general, están en un estado de desmoralización completa, y ellos también requieren de un alineamiento específico. O sea, la crisis de la Concertación, por sobre todas las cosas, es una crisis de los partidos, que ha terminado arrastrando al Gobierno. La lógica de la autocomplacencia más bien, ha sido una lógica de los partidos. El Gobierno vivió durante un tiempo bajo la ilusión de que podía prescindir de ellos, y que su destino no estaba vinculado a lo que ocurriera dentro de éstos, desgraciadamente eso no es así.

Ello, obviamente, incluye a su partido.

Creo que el PPD está pasando por un período difícil. La característica es la desmoralización. Este es el Gobierno de la Concertación pero, por sobre todas las cosas es el Gobierno del mundo progresista, que pese a que ha evolucionado mucho, sigue manteniendo un nexo y una conexión histórica con lo que es la cultura de la izquierda en Chile. Lo peor que pudiera ocurrir es que se instale la idea en la sociedad de que a la izquierda le cuesta gobernar bien y eficientemente. No se puede comparar, obviamente lo que fue el gobierno de la Unidad Popular a lo que es el actual, pero aquel observador podría decir, pero bueno las cosas que están pasando hoy día, no pasaron ni durante los gobiernos de Aylwin ni de Frei.

¿Tiene que ver eso, como dicen algunos, con la falta de lealtad de la DC?

No, yo creo el problema del Gobierno de Lagos es la falta de compromiso de sus propios partidos, o sea, la DC fue partido eje de Gobierno durante Aylwin y Frei, y se comportó como tal. Asumió todos los costos y los pagó, perdió el liderazgo interno de la Concertación.

¿Pero el PS, con Camilo Escalona, ha cumplido ese rol y no le ha hecho olitas al Gobierno?

No lo ha cumplido. El PS ni el PPD han jugado un rol pro-activo. En el PS su política ha consistido en no crearle problemas al Gobierno, pero no ha jugado un rol pro-activo de apoyo y compromiso con la agenda de Lagos. En el PPD, ocurre lo mismo, o sea, en el fondo es irónico que después de la derrota histórica que sufrió la izquierda en 1973, y habiendo tenido la capacidad de reponerse a ella, y volver a hegemonizar un Gobierno 30 años después, no hayan sido capaces de comprometerse con la gestión del Gobierno y entender que el juicio final del ciudadano, respecto del PPD y del PS, está indisolublemente ligado al juicio final de los ciudadanos respecto del Gobierno del Presidente Lagos.

¿Cuánta responsabilidad hay de Lagos en eso? Porque después de todo es líder de ambos partidos.

Creo que el que menos responsabilidad ha tenido en todo este proceso es Lagos. Creo que tanto el PPD como el PS, el PPD menos, siendo menos organizado y más caótico, son rehenes de trabas de carácter ideológico, que le han impedido completar su proceso de renovación, como ocurrió con el laborismo inglés, o con el socialismo francés o con la izquierda italiana, o con el propio PSOE. Entonces, una cosa es ser parte de un Gobierno, como fuimos con Aylwin y Frei, y la responsabilidad esencialmente de conducir el país recae en otro partido, y otra cosa muy distinta, es ser eje de uno. Hoy día los roles se han revertido, y la DC juega el papel que jugábamos nosotros en los gobiernos decés, pero el PS y el PPD, no han sido capaces de asumir el rol de compromiso total con el Gobierno, que sí jugó la DC.

¿Entonces no habría que apuntar con el dedo a Zaldívar?

Para nada, Zaldívar no tiene responsabilidad, en mi opinión. La DC está jugando su rol, de hecho son los socialistas los que piden la renuncia de un ministro de Estado, a raíz de la crisis de Inverlink, en abierta disonancia con la tesis del Gobierno. No me pronuncio sobre quién tiene la razón, pero obviamente si el Gobierno dice que esto es un problema generado por privados y el PS unánimemente le exige a Rodríguez Grossa la renuncia inmediata y, sin embargo, tuvo un doble estándar con la situación de Carlos Cruz, a pesar de que Carlos no era ministro fue mucho más tolerante, en circunstancias que el grado de responsabilidad, en mi opinión, política en Cruz con relación a Gate es muchísimo mayor que la de Rodríguez en relación con Inverlink. Pero cuando hay una crisis de esta magnitud los partidos ejes tienen que afrontarla junto al Gobierno y el Presidente. Y eso no ocurre. Creo que muchos de los problemas del Gobierno tiene que ver con las debilidades de la Concertación, me atrevería a decir que el Gobierno de Lagos está sustentado por un montón de partidos, pero que ha tenido el apoyo leal e incondicional de casi ninguno de ellos.

2. ¿ALLAMAND-SCHAULSOHN?

¿Y la derecha cómo la ve? ¿La UDI se sienta a esperar que Lavín gane el 2005 o el cambio, finalmente, no lo encabeza el alcalde de Santiago?

Todo es posible. Uno podría imaginar un escenario donde surja una oferta presidencial transversal, compuesta por sectores más liberales de la derecha y de la Concertación, llamémosle así, que tengan como condición que sea encarnada por un liderazgo distinto al de Lavín o la UDI, es posible.

¿Allamand-Schaulsohn?

No. Es un escenario posible.

Pero hoy encarnan ese sentimiento: liberales de derecha y de Concertación

Hay una cierta afinidad, pero no estamos maniobrando políticamente en ningún sentido. Existe también la posibilidad que una parte del empresariado se sumara a un proyecto como ese, que pueden considerar que le da más estabilidad al país que uno encabezado puramente por los elementos más conservadores de la derecha. Donde el conjunto de la Concertación quedaría en la oposición, que sería por lo demás bastante más dura frente a un gobierno de Lavín que la oposición que la derecha ha hecho a los gobiernos de la Concertación. Y por una razón muy sencilla: porque aunque la derecha no esté en el poder político siempre tiene mucho que perder por la inestabilidad, porque ellos tienen otros tipos de poder como el económico. Pero si uno se imagina a una Concertación en la oposición que además de haber perdido el poder político está carente del económico no va haber ningún incentivo para hacer una oposición responsable. Creo que hay un sector de la derecha que está tomando esta variable en cuenta y va a decir que a lo mejor de aquí podría surgir una opción moderada y si el precio de eso es cambiar a Lavín por otro, por qué no.

Pero el electorado de Derecha, difícilmente, se reste a un proyecto de la UDI porque es bastante conservador...

No, porque la derecha tiene una relación con los partidos políticos que es distinta a la que tiene el mundo progresista o de izquierda. Los partidos para la derecha son esencialmente desechables y ella como bloque, tiene una percepción más nítida de cuales son sus intereses y sus conveniencias. En el pasado la derecha llegó a la conclusión que el sistema democrático representativo no le servía y lo descartó y cuando hubo que adaptarse a las nuevas circunstancia terminó olvidándose de Pinochet. Son mucho más pragmáticos, menos ideológicos y sus partidos son más irrelevantes. No veo que los partidos vayan a ser un obstáculo. Cuando surgió el gobierno militar, incluso, una de las cosas que hizo la derecha económica fue prescindir de los dirigentes políticos para gobernar.

¿Y esta alternativa, liberales de ambos bandos, podría estrenarse el 2004?

Creo que las municipales todavía se van a dar dentro de un esquema convencional. Pero la presidencial no va a ser la repetición mecánica que tuvimos el 2000, porque creo que habrá una alternativa de izquierda tradicional que sí va a competir. Y por razones explicables. Desde el punto de vista del PC, ellos estratégicamente no tienen nada que ganar ayudando a la Concertación. Un segmento de la izquierda que se ha sentido moralmente obligado a apoyar a la Concertación esta vez no lo va a sentir. En el ámbito de la derecha, va haber un segmento que va tratar de generar una opción que dé garantía de mayor estabilidad y eso puede encontrar eco en ciertos sectores que están hoy dentro de la Concertación. Todo esto animado en un cuadro poco auspicioso para la Concertación de conservar el poder. Plantear este tipo de hipótesis hace años atrás cuando las chances de volver de a ganar eran muy altas no era posible, pero hoy día la política está mucho más fluida, más competitiva y más dinámica. Hay muchos más cables cruzados.

¿Usted va a ser candidato a alcalde de Santiago?

Depende. Como ciudadano interesado en lo público y en la vocación de servicio, pese a todos los errores de la Concertación y sus carencias, soy un convencido de que la solución no pasa por un gobierno conservador encabezado por Lavín, eso a mí me preocupa. Y estoy dispuesto a hacer todos los esfuerzos para construir una alternativa progresista, moderna, democrática y honesta que pueda ser competitiva con la opción conservadora de la UDI y de Lavín. En ese contexto, si puedo ocupar un papel como candidato a alcalde de Santiago, estoy dispuesto...

¿A pesar de que recibirá una alcaldía altamente endeudada?

A pesar de todo, porque creo que aquí hay algo más grande e importante.

3. "EEUU TOMARA REPRESALIAS"

¿Cómo ve usted, que viaja permanentemente a EEUU, el conflicto con Irak?

Creo que el tema no es la guerra o la paz. Es si Hussein está cumpliendo o no las resoluciones de la ONU, que en forma unánime, le ha ordenado el desarme. La opción de usar la fuerza para hacer cumplir la voluntad de la comunidad internacional está expresada en esa resolución. Es un proceso que lleva 12 años, y al día de hoy, han habido algunos progresos, hay bastante consenso del desarme unilateral inmediato y completo de Irak, que aún no se ha producido, de manera que a menos que haya un cambio de actitud de Hussein, probablemente la fuerza se va a terminar utilizando, ya sea con una resolución de Naciones Unidas o sobre la base de la legalidad que podría entregarle la resolución que ya existe.

¿Y la posición de Chile?

Chile tiene que ser coherente con la resolución. Si llega a la convicción de que el desarme no se está produciendo debiera apoyar el uso de la fuerza. Por el contrario, si el desarme se produce, no habría razón para usarla. Hay una cosa dentro de la cual creo que Chile no debe tener ninguna duda: nuestra política no puede ser la de cambio de régimen, porque esa no es la política de Naciones Unidas, es la agenda oculta, sin duda de una parte del establishment americano, pero no es la agenda ni de la ONU ni del gobierno inglés ni puede ser la agenda de Chile, o sea si hay desarme no se puede usar la fuerza.

¿Coincide en que Chile debió haberle quitado el bulto al Consejo?

No, me parece que ese argumento, que es muy chileno por lo demás, refleja nuestra tentación a no tomar posturas de principios, no veo por qué Chile no va asumir la postura que le corresponde.

¿Estamos en condiciones de tomar posturas de principios...?

Por supuesto que sí, es un problema de principios. Si nosotros creemos que un país no debe tener armas de destrucción masiva, si creemos que Irak es una amenaza para la paz mundial, como lo ha declarado unánimemente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, si creemos que la lucha en contra del terrorismo es un imperativo ético y moral, porqué un país que goza de prestigio en la comunidad internacional se va a restar...

¿Y el TLC con EEUU no puede ser utilizado para que Chile no vote por principios sino por conveniencia?

O sea, todos los países están haciendo presión. Francia sale corriendo a Africa, visitando sus ex colonias, utilizando presión y haciendo ofertas; Rusia tiene intereses comerciales con Irak que determinan su posición y EEUU, naturalmente, también está ejerciendo presión en los países del Consejo de Seguridad, pero Chile tiene que votar de acuerdo a sus principios. En ese terreno creo que nuestra bandera de lucha no puede ser que estamos por la paz, como lo ha dicho Lagos, nosotros estamos por el desarme de Saddam Hussein que es un dictador repulsivo, que no debe tener armas de destrucción masiva. Estamos porque ese desarme se haga de modo pacífico, pero la verdad es que durante 12 años no se ha logrado.

¿Chile está en condiciones, TLC mediante, de oponerse a EEUU?

Tiene que estarlo, porque la política de Chile no es el cambio de régimen, es el desarme. Y la política de Chile no es la de Hussein de chutear la pelota indefinidamente...

¿Y si Chile no vota como le gustaría a EEUU?

EEUU va a tomar represalias. Aquí se da una situación histórica, EEUU se independizó en el año 1776 y Chile en 1810, nunca en todos estos años ha existido una situación en la cual EEUU necesite desesperadamente a Chile y probablemente durante los próximos 200 años no se va a volver a producir. De manera que si Chile no responde a EEUU, va a tener consecuencias y va afectar, mientras Bush esté en el poder, la aprobación del TLC. Eso es una realidad, pero no quiere decir que Chile tenga que actuar en contra de sus principios fundamentales. Ahora éstos no son una postura pacifista, sino que es la exigencia del desarme de Hussein, y eso tiene que ocurrir ya.


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