Año 2 Número 32, Lunes 17 de marzo 2003

Análisis político

El Sicario

El almirante (r) Jorge Arancibia se lanzó a la piscina, buscando agua, al exigir la responsabilidad del presidente Lagos y emplazarlo a renunciar. No la encontró. Pero sus palabras, que pretenden afectar la imagen del jefe de Estado, no responden a un gesto aislado del ex marino. ¿Es el comienzo de una campaña de la ultraderecha? El ex diputado Schaulsohn, en la entrevista principal de esta revista, dice que el ex marino cumple el papel de Sicario.

La candidatura al Senado del ex comandante en Jefe de la Armada surgió de la nada y, en semanas, se convirtió en arrolladora. Terminó con la postulación de Sebastián Piñera y contó con el respaldo de la UDI y el impulso del empresario integrista Ricardo Claro, dueño de Megavisión y hombre de palabras duras.

Si algo le debe la Concertación a Nelson Avila es haber impedido su crecimiento al relegarlo a un segundo lugar en una región, la Quinta, emblemática para los hombres de ancla en la solapa. Ello, de una forma u otra, mantuvo al marino en silencio y lo obligó a sumergirse, literalmente, en otras batallas.

Su voz, aguda, volvió esta semana para exigir la renuncia del Presidente si no era capaz de controlar lo que estaba sucediendo en el país. La declaración se sumó a otras acciones soterradas en RN, donde el diputado Mario Bertolino, planteó una acusación constitucional contra el mandatario y su colega Alberto Cardemil dijo, a la radio Agricultura, que había que pensar en la posibilidad de la renuncia presidencial.

Estos tres hombres, cercanos a la derecha más dura y alejados en parte del empresariado moderno, representan a los molestos por la reunión que sostuvo Pablo Longueira con Ricardo Lagos en La Moneda tras la detención de Carlos Cruz. Ellos, no conformes con la idea de tirarle un salvavidas al Presidente, se manifestaron contrarios a la posibilidad de que la derecha concurriera con sus votos a acuerdos que podían favorecer a la Concertación. De Cardemil y Arancibia, ya se ha escrito bastante. Bertolino, ex alumno de la escuela militar, integrante del Frente Nacional del Trabajo, fue el fundador en la IV Región de la Fundación Pinochet.

1. EL GOLPE BLANCO

Los golpistas, como los fantasmas, no existen, pero que los hay... los hay. En pleno siglo XXI, después de ver lo ocurrido en Argentina con Fernando de la Rua, las crisis institucionales pueden generarse con pequeños golpes de timón o efectos comunicacionales. En octubre pasado, en declaraciones periodísticas, Ricardo Claro le pidió al Presidente que terminara con lo que él llamó "la fiesta de los irresponsables". Sus palabras, de una forma u otra, se cruzaron con las de Ricardo Ariztía quien le espetó a Lagos en la cara: "déjenos trabajar tranquilos".

A estos dichos, en los meses sucesivos, se fue orquestando una serie de acciones que, reinterpretadas desde el hoy, pueden armar un cuadro negativo para la democracia y cuya pincelada final apunta al entorno de Lagos.

Conscientes, como lo dice el ex diputado Jorge Schaulsohn en esta páginas (ver entrevista), que el gran capital de la Concertación sigue siendo la figura del Presidente, las acciones mediáticas han ido sobre su entorno más cercano, generando rumores falsos y publicando supuestos problemas entre los familiares de Lagos. Resulta irrisorio creer, conociendo la personalidad de Matías de la Fuente, que éste se alejó de la jefatura del gabinete (como lo escribió La Tercera) porque tenía problemas con el jefe de programación de Lagos, su primo Pedro Durán. Quizá los dardos de los medios, controlados por la oposición, pretenden aniquilar una de las potencialidades del diseño de La Moneda y que le ha permitido al Presidente mantener el apoyo popular que reflejan las encuestas: sus salidas a terreno.

El presidente Lagos, en poco más de tres años, ha realizado mil 140 actividades en distintos puntos de Chile. En ellas, con desplazamientos rápidos, prensa y aglomeraciones, se nota una organización adecuada y eficiente. Ese potencial, que es responsabilidad del equipo que comanda Durán, hace que el hermano de la señora del Presidente quede expuesto a un ataque injustificado. ¿O alguien se acuerda del nombre del encargado de esa área en los gobiernos de Frei o Aylwin?

Lo que sí está claro es que para el diseño de la próxima campaña municipal, en su cuarto año de Gobierno, Lagos será la pieza clave para que la Concertación no sufra un revés histórico que la deje al borde del abismo para el 2005, año en que se producirán las elecciones presidenciales.

De ahí que la estrategia de los blandos, que utilizan según Schaulsohn a "sicarios" como Arancibia, puede conocerse como se inicia pero no como termina. Para un sector importante de la Derecha, tanto en la UDI como en RN, la aniquilación del adversario sigue siendo la lógica imperante. A ellos, que han sabido reconstruir sus empresas y que a veces son más estatistas que los propios socialistas, no les importan las cifras macro ni la estabilidad política o financiera. Son apasionados de la política, siguen creyendo que el mundo vive en guerra fría y que el comunismo desde hace 13 años que se apoderó de La Moneda. En la CP de RN ya se dio una pelea, con un grupo minoritario, pero se produjo. Arancibia es parte de algo más que su cerebro. Ricardo Claro y su canal, utilizan todas las formas humorísticas para desvestir a la Concertación y ridiculizar a la clase política, no tanto por sus yerros, sino porque simplemente "son políticos". En ese marco, las recientes actuaciones y la falta de un proyecto de Gobierno, con un sustento comunicacional adecuado, les hace más fácil el trabajo a los que quieren poner a La Moneda de rodillas. El efecto Corfo, donde el yerno de Lagos tuvo que renunciar, sumado a la presencia de Alvaro García en Inverlink, aportan a una causa que tuvo en el almirante Arancibia a su vocero oficioso pero que, en los próximos meses, tendrá a varios de ellos con casco. No en vano, alguno que otro analista, comparó el pedido de renuncia de Arancibia con el tanquetazo del 29 de junio de 1973.


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