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El CICR llevó a cabo un encuentro internacional de expertos sobre técnicas que faciliten la identificación de desaparecidos durante las guerras o conflictos internos, en el cual Jon Cortina fue el único representante de una organización salvadoreña presente en los debates.
"Si el parlamento creara una Comisión Nacional de Búsqueda tendríamos la fuerza de la ley y podríamos vencer el bloqueo que pone el Estado para que se esclarezca la identidad de estos niños robados", explicó Jon Cortina, un sacerdote jesuita español que ejerce su ministerio religioso en El Salvador desde 1955.
Cortina recuerda que el 16 de enero de 1992 se firmaron los acuerdos de Paz en El Salvador, poniendo fin a 12 años de hostilidades, las que dejaron un saldo de 70 mil muertos, 7 mil desaparecidos y más de un millón de exilados, quedando sin resolver el problema de los desaparecidos, particularmente el de los niños y niñas.
"Del frente de guerra llevaban a los menores secuestrados a los cuarteles y de allí los entregaban a los orfanatos, de donde los daban en adopción fraguando sus señas de identidad, falsificando documentos", resumió Cortina.
Tras nueve años de trabajo, ProBusqueda ha resuelto 255 casos de estos menores, de los cuales 23 de ellos fueron encontrados muertos, 131 han restablecido contacto con sus familia de origen, mientras que otros 101, si bien saben su situación, la familia de adopción no ha querido que el niño retome relaciones con sus familiares sanguíneos. Más del 60 por ciento de estos menores han sido localizados en el extranjero, en países europeos como Francia, Italia, Bélgica, Inglaterra, Holanda y Suiza, por ejemplo, y también en los Estados Unidos, Guatemala y Honduras, según las estadísticas de ProBusqueda.
"Hay mucha gente que se ha enriquecido con este tráfico de niños y niñas pues cada adopción era cobrada entre 10 y 20 mil dólares y hay abogados que han hecho unas 20 adopciones en 3 ó 4 años, lo cual significa mucho dinero", estimó Cortina.
"Actualmente estamos impulsando unas 687 solicitudes de búsqueda pero aún no hemos llegado a tocar el punto critico y que son los niños que están en casas de militares en El Salvador y ya sabemos de algunos", agregó Cortina.
Para su organización la creación de una Comisión Nacional ayudaría a tratar esos casos tan difíciles, contribuyendo a la reconciliación y a la transición democrática, permitiendo un ejercicio pleno del derecho a la identidad, del que siguen privados esos menores raptados en la guerra civil y dados en adopción escondiendo la verdad.
* Juan Gasparini es periodista y escritor, su último libro es Mujeres de dictadores, de Editorial Península, 2002.