Año 2 Número 33, Lunes 31 de marzo 2003

Sergio Bitar, Ministro de Educación

Apurando el Tranco

El ex senador, ahora ministro, quiere poner toda su energía a disposición de la educación, generando cambios, apurando y consolidando los existentes y velando porque los privados cumplan con sus responsabilidades. Dice que se están sembrando, en este momento las desigualdades del futuro y que ellas se terminan con una Educación de calidad para todos y no sólo para aquellos que pueden pagarla.

A mil por hora anda el nuevo ministro de Educación, Sergio Bitar, desde que ingresara al gabinete de Lagos en este convulsionado mes de marzo.

Y no solo, lo de la velocidad, es una figura literaria. El reemplazante de Mariana Aylwin tiene una agenda tan copada que esta entrevista, por ejemplo, debió hacerse en su auto y cuando el ex senador se dirigía a una actividad en la ex discoteca Broodway, ahora convertida en centro evangélico, para encontrarse con centenares de fieles de la Asamblea de Dios, quienes festejan sus 50 años de vida y para los que la presencia del ministro de Lagos es más que importante. Y allí Bitar saca la voz para decirles a los presentes que las puertas de su cartera estarán abiertas para ellos. Los aplausos inundan el lugar. Bitar, consciente de que necesitan algo más que ser escuchados, dice que una hermana de ellos, que trabaja en su Ministerio, será la que canalizará todas las inquietudes. Y la presenta. Los fieles, entonces, rompen en aplausos, gritos y avivan con voz fuerte a Cristo. Uno de los temas de ministerio, el religioso, se muestra en todo su esplendor. Y deberá ser abordado. Los evangélicos quieren que en las escuelas públicas no sólo se imparta la enseñanza católica; los masones dicen que el Estado no debe dar clases de religión en los colegios y la Iglesia Católica defiende su derecho adquirido hace siglos.

Pero es una parte de las cosas que deberá enfrentar Bitar. Las otras suman y el Ministro lo sabe... "Me siento con una tremenda fuerza, entusiasmado y con una gran vitalidad de enfrentar el futuro. Lo que hemos vivido nos marca mucho en el sentido de educar a la convivencia, a la tolerancia, a la convergencia de ideas, de mediar los conflictos a la paz. En este momento me ha correspondido iniciar este proceso en el Ministerio, en que enfrentamos un conflicto mundial, como el que observamos. En ese sentido, a los colegios a los que he ido, una apelación que hago siempre en los casos que me ha tocado, es la paz como parte de la educación en los colegios, pero una paz proyectada no sólo hacia dentro, sino también hacia fuera, hacia los espíritus y por cierto la segunda gran fuerza que nos anima es la equidad las diferencia sociales que se están manifestando en educación son enormes y estamos hoy día sembrando lo que serán las desigualdades en el futuro, por lo tanto atacar ahora la desigualdad es construir un futuro más justo y tercero, según mi experiencia de vivir afuera muchos años y dedicarme en el plano académico, es la calidad para todos, no sólo a los que puedan pagarla", dice.

¿Cuál es él diagnostico que hace a pocos días de asumir?

Si tuviera que poner en orden las prioridades que encaminen mis acciones, la primera será la calidad, lo que significa entrar a la segunda fase de la reforma educacional.

Hemos hecho una reforma muy potente, la más grande en América latina, la más importante en la historia de Chile. Que ha tenido un sello importante en cuanto a cobertura y amplitud, de incorporar a párvulos, adultos, generar programas especiales a fin de mejorar la educación de los más pobres. De poner enlaces en la computación, de poner alimentos para que los niños no lleguen con hambre. Poner textos escolares gratis, construir una cantidad de escuelas importantes...

Ahora entramos a una fase de la educación que es la calidad: si queremos que nuestros hijos más modestos, que vienen de hogares donde los padres ni siquiera han terminado la educación básica, aumenten su nivel educacional, debemos mejorar la calidad en las escuelas municipales y subvencionadas. La segunda es dar un salto en la educación superior, incorporando las universidades a las empresas, aumentando el número de doctorados, desarrollando más ciencia y tecnología, es decir, lo que se llama el capital humano de avanzada, que es el que se proyecta después para arrastrar la máquina completa y al resto de la sociedad chilena. Ahí estamos atrasados y pretendemos entrar con fuerza. En particular desde la perspectiva ciudadana más directa, la alfabetización del siglo XXI. Esa tiene dos componentes básicos, alfabetización digital y el idioma. No hablo de bilingüe, pero sí de manejo básico instrumental del inglés, para fines técnicos. Así cada niño de Chile tendrá, aunque nos demoremos, esas dos aptitudes especiales. En el caso digital hemos avanzado mucho, pero en el idioma, aún estamos muy atrasados.

¿Cuáles son los obstáculos?

La calidad significa potenciar la escuela, es decir, la motivación del profesor, relación de los padres y el profesor y formación ágil y rápida de equipos. Entre las materias que apuntan en esa dirección son: currículum de calidad con pautas a los profesores para adiestrarlos en técnicas docentes más eficaces, hemos avanzado, aunque algunos profesores no las ocupan. El sistema de supervisión de las escuelas es importante para velar porque esto se respete. La evaluación docente es igualmente importante, por ello pretendemos expandirlo con el apoyo del Colegio de Profesores y de un conjunto grande de municipios.


Luego, tenemos el tema de los incentivos para los equipos, a los que les va bien y aumentan su calidad, como para los maestros que manejen técnicas más modernas y que saquen mejores resultados. Esperamos que al premio de excelencia pedagógica postulen muchos profesores, unos 15 mil, de los básicos. Con eso estamos dando un apoyo y reconocimiento a los que se esfuerzan por realizar una labor completa. También el tema de la descentralización es importante, por cuanto no puede ser posible que a un colegio que se le quiebre un vidrio, tenga que estar llamando al alcalde para arreglarlo. Significa mejor gestión para los municipios, para los padres, apoderados y para los directores de colegios. Entonces llegamos a un punto clave que es el factor humano

Pero eso requiere mayores recursos para mejorar los sueldos de los profesores.

Eso es cierto, pero hemos llegado a la conclusión que no es sólo una cuestión de platas. Nosotros hemos triplicado el presupuesto nacional desde el año 90 al 2003 del orden de 600 mil millones de pesos, en pesos de hoy. Chile pasó de destinar el 2,5 por ciento del producto a educación como Estado al 4,4. Además tiene por el sistema de financiamiento compartido y el financiamiento a las universidades un aporte privado importantísimo que alcanza 7,5 por ciento prácticamente del producto geográfico, que es uno de los más altos del mundo. Si comparamos ese nivel de gasto con los resultados obtenidos en Educación, tenemos que preocuparnos, porque con esos mismos recursos podríamos estar mejor organizados y obtener más resultados.

¿Por qué la idea de postergar los resultados del SIMCE?

No, voy a adelantar los resultados del SIMCE y estoy apurando al Ministerio. Lo que quiero es que el SIMCE esté en manos de los profesores a principio de año y no al final, de manera que sea una herramienta para mejorar la enseñanza. Lo que he planteado es que la forma de cómo se entregan estos datos, en forma de promedios, hace que el país crea que esto no avanza nada y la gente se frustra. Planteo analizar el SIMCE por región, por nivel socioeconómico, área rural, por tipo de experiencia que hemos hecho, para sacar conclusiones que nos permitan mejorar la enseñanza. Creemos, por ejemplo, que es necesario que el profesor participe en la revisión de la prueba, a fin de que conozca los problemas de los niños y les dé alguna solución. Hoy día eso no ocurre. La prueba en un comienzo se creó para que los papás buscarán colegios, hoy se ha transformado en un mecanismo para que los colegios elijan a los alumnos. Los colegios exigen alumnos de cierta calidad, que le signifique tener un SIMCE más alto y también les permite tener opciones a optar a créditos bancarios. ¿Pero qué pasa con los alumnos que no pertenecen a ese selecto grupo de aventajados? Allí generamos una diferenciación que nos lleva a apartar a esos niños de un buen nivel educacional. Expertos y sostenedores coinciden en que es necesario buscar políticas nuevas para lograr un avance completo en materia educacional. Sería primera vez desde que existe de que se entrega antes de la mitad del año, e invitaré a constituir una comisión con los mejores expertos en materia de calidad, para que dentro de sesenta a noventa días nos indiquen de qué manera es posible entregar el SIMCE, disgregarlo por área y agregar nuevas mediciones que permitan perfeccionar, mejorar y orientar los métodos de enseñanza en el aula.

¿Qué temas debe enfrentar en lo inmediato?

Hay dos fenómenos que deben corregirse. Primero, recolocar la educación como eje del debate nacional. El lema que estamos implantando es "la educación riqueza de Chile", y con esto pretendemos mostrarle al país que nuestra competencia en los TLC no va precisamente por el vino y el cobre, si no que es la calidad de nuestra gente lo que nos permite competir en el mundo de hoy. Segundo, quiero que la educación pase a la sociedad civil porque está todavía en un ámbito burocrático. Tiene que ser la comunidad la que se involucre, tienen que ser los padres, los profesores, los centros de alumnos, los alcaldes, además del Gobierno. Hay que sacudir la burocracia, debe haber más participación. Hay mucha lentitud, hay que aunar esfuerzos y provocar un cambio. Así podemos recolocar el tema educacional en la ciudadanía.

Este debate puede continuar bien si tenemos en cuenta que los principales medios de comunicación son controlados por un sector que tiene muy claro qué quiere hacer con la educación y cada vez que hay proyectos en sentido contrario, disparan con toda su artillería...

La educación siempre ha sido un factor de polémica. Hemos logrado, sin embargo, un acuerdo por unanimidad en la Cámara Alta, que es una reforma constitucional que tiene un carácter histórico, la obligatoriedad del Estado de entregar 12 años de enseñanza hasta los 21 años de edad. Casi el 70 por ciento de la población activa de Chile no ha terminado su enseñanza media, por lo que la demanda si lo extendíamos a todo el mundo iba ser demasiada para nosotros. La globalización en este sentido ha jugado un papel muy importante, por cuanto el chileno necesita estar muy bien preparado, acreditar su educación. Sectores tradicionalistas de nuestro país concluyen en que el Estado no debe tomar un papel tan protagónico en esto. No olvidemos que al ministerio de Educación en el tiempo final de la dictadura se le cambió el nombre de ministerio de Educación Pública al de ministerio de Educación a secas. Pero la educación pública es una necesidad y el Estado debe garantizar su calidad y equidad. Yo espero escuchar instancias de participación ciudadana en el plano educativo, con consejos escolares, que transformen el papel de la sociedad a un actor de primera línea.

1. Gabinete: Sentido de equipo

¿Cómo está el ánimo en el nuevo gabinete?

Hemos comenzado una intensificación del sentido de equipo. La concertación ha debilitado este concepto, pero en el Gobierno se hace necesario el trabajo de todos. El presidente nos ha recalcado nuestra función de ministros de Estado, no sólo de un área en específico. Tenemos que tener una visión general del Gobierno, intensificar la coordinación, multiplicar las relaciones entre Ministros, impulsar programas conjuntos. Por ejemplo, estoy viendo junto al ministro Bates (Justicia) la inclusión de cartillas de probidad y honestidad en los colegios. La formación desde pequeños de valores es fundamental en la educación. También junto al ministro del Trabajo estamos viendo la posibilidad de entregar cursos SENCE en el área digital e inglés a los trabajadores. Son posibilidades que estamos explorando y que es en definitiva el discurso del Presidente, de buscar la mejor gente, cuidado con la probidad, y de llamar a los privados a un estricto control ético. Lo otro es la emisión. Nosotros, más allá de las cifras, hay un sentido de lo que uno hace, un relato futuro de la sociedad que quiere construir, que se ha ido desperfilando. Nos hemos vuelto muy pragmáticos, cosistas, y eso no es bueno. Por lo tanto, la idea de construir una sociedad mejor, con buenos valores, es un camino clave para la Concertación.

El trabajo en equipo se ve dificultado por las denuncias que afectan a la Concertación.

Todo esto es demoledor... la honestidad, la integridad y la moral son valores que han animado siempre al 99,9 por ciento de las personas que apoyan a la Concertación. Desde el Presidente para abajo, que siempre hemos luchado por lograr cumplir las metas que nos hemos impuesto. Pero también nos hemos descuidado y desatendido que en la sociedad actual existe una alta competencia, un individualismo que hace ir escalando cada vez más, no existen mecanismos de auto control que impidan que la gente se comporte de tales maneras. Este no es un vicio de nuestra sociedad, no olvidemos que en EEUU, una sociedad donde existen sofisticados mecanismos de autorregulación financiera, los escándalos de Enron y Worldcom fueron brutales. Acá también se nos están produciendo y debemos ser capaces de perfeccionar el sistema de control.

Pero más allá de eso, debe haber un control ético a nivel de sociedad, porque un señor como Monasterio, debe recibir el repudio de todo el mundo, porque el señor dueño de un restaurante que ocupa las tarjetas de crédito de los clientes para robar... lo mismo. Debemos estar atentos. Tenemos la fuerza moral para salir adelante, no sólo con los proyectos de ley que estamos pronto a sacar, sino también con la libertad de expresión. No hay mejor referente en la defensa de los intereses de la gente que el voto ciudadano. La gente te respalda o te da la espalda con su voto.

El ministerio de Educación tiene un papel fundamental en lo que es la cultura. ¿Le endosaron en el Gobierno la responsabilidad de generar una cultura democrática?

La cultura se entiende no sólo como una expresión de arte, danza, teatro o pintura, sino que también en la forma de actuar de la sociedad. Indudablemente, tiene mucho que ver con la educación. Aunque se demore mucho tiempo en cambiar. La educación es como la araucaria... crece muy lento. Como dirigente siempre he sido de la idea de reinstalar los cursos de educación cívica. Hoy no hay, sólo están sujetos a los programas transversales, que son puestos en distintas áreas, como la ciencia, la historia y la filosofía. Queremos revisar esta materia. Necesitamos que el joven chileno sepa la diferencia entre un senador y un concejal, porque la democracia es mejor que cualquier otro régimen, que conozca el funcionamiento de las instituciones. Por los estudios realizados por latinobarómetro, Chile esta atrás en este aspecto.

En el marco de la cultura, ¿qué papel jugará el Fondart?

El Presidente me ha encomendado como tarea sacar la nueva ley de institucionalidad cultural, que es un proyecto que viene discutiéndose de mediados de los 90, en que han participado distintos sectores del arte y la cultura. Este ha dado sus pasos definitivos al aprobarse completamente. Son muchos los senadores que esperan sacarlo con prontitud y por cierto que también la Cámara Baja. Esta ley consiste en crear un Consejo Nacional de Cultura, que coordina e implementa, diseña programas y los ejecuta en todos los ámbitos y pasa a constituirse en un fondo nacional para el desarrollo de la cultura, que es más allá del Fondart y al cual se agrega la ley de música y el cine que ya tiene fondos aprobados, además del fondo del libro. Todo esto va a pasar a constituir un conjunto de recursos, más un consejo con participación ciudadana, con representantes elegidos por la Cámara Alta a partir de las propuestas de sectores de la cultura. Se constituirán consejos regionales, quienes tendrán por objetivo salvaguardar la identidad de cada lugar. Esa ley significará un paso importante a fin de mancomunar todos los esfuerzos para poder así alcanzar niveles más altos de coordinación para la promoción de la cultura chilena.

¿Qué hará la diferencia entre Bitar y Mariana Aylwin?

No hablaría de diferencia, sino de complementos. Ella ha sido una estupenda Ministra y muchas de las cosas que yo haré en mi corto período de Ministro será cosechar lo que ella ha sembrado. Hay muchas de las cosas como la ley de cultura o la reforma constitucional de los doce años que ella impulsó. En todo caso tengo el orgullo de haber presentado esa ley siendo senador y luego verla aprobada en su totalidad y llevarla a practica siendo Ministro. Ella como maestra tiene una visión más completa de lo que es el aula. Yo por mi formación en el campo de la ingeniería y la economía, quiero también hacer hincapié en el tema de la gestión y a la inserción del tema educacional en el debate económico nacional e internacional

¿Qué consejo le dio ella?

Conversamos bastante seguido, nos fuimos juntos caminando el día que tuve que jurar en La Moneda. Ella me dio una completa revisión de las áreas que consideraba más importantes y a las que había que tener un mayor riesgo. También me dio algunos consejos que realmente me han servido mucho...

¿Le teme a los poderes fácticos en materia educativa? Por que de que los hay...

Más que temor estoy atento...

2. Tv y realities

¿Cuál es su opinión de los nuevos programas de TV (reality show)?

Todo lo que sea libertad de expresión me parece positivo, aún a riesgo de que se excedan. Lo contrario me parece más peligroso. La restricción cinematográfica me parece un logro, más allá si nos gusta o no la película y eso es una avance positivo en libertad. Lo que hay que tener cuidado es no andar matando al mensajero, sino que preocuparnos del mensaje. Si surgen cosas de la sociedad chilena como los reality que no nos gustan, no cerremos el show, preocupémonos por ver qué pasa en la cultura chilena y cómo podemos mejorar aquellos aspectos como los valores, el lenguaje o la educación.

Todo lo contrario de lo que planteó Viera-Gallo...

Allí tenemos una diferencia con él. Sé que lo inspiran los mismos valores de construir una sociedad mejor, pero eso nos permite alertar sobre ciertas actitudes que debemos autocorregir. Francamente no puedo emitir un juicio taxativo porque he visto estos show muy al pasar...

¿En general sobre la televisión y su rol?

Es indispensable, lo digo como ministro de Educación, que los medios de comunicación juegan un papel mucho más activo en la entrega de valores, de información objetiva, en la profundización de aspectos morales y éticos que digan relación con la cultura de un país, que ayuden a educar, que destaquen valores de participación y de trabajo en equipo. Es fundamental, especialmente en la televisión, que según las encuestas es observada por la gran mayoría de los ciudadanos. No se puede dejar la responsabilidad de la educación solamente a los maestros ni a las familias. Los medios en la era moderna cumplen un rol muy potente. Algunos están haciendo labores interesantes, incluso enciclopedias, debates, ayuda. Una contribución adicional sobre su responsabilidad en la educación del Chile del siglo XXI. Es materia digna de reflexionar conjuntamente.

¿Cómo se explica que TVN entró en la carrera por el rating y también se sustrae de la televisión educativa?

Cuando lo único que prevalece es el mercado como criterio de orientación de una sociedad se va perdiendo el sentido más profundo de la convivencia y de las relaciones más armoniosas que deben existir en ellas. Yo creo que Chile se pasó de la raya. Lo que hemos visto en el tema de corrupción es expresión de aquello. Y si la televisión es el único factor que ilumina su comportamiento con en el people meter y unos compiten con otros para saber quién tiene la mejor telenovela, naturalmente no hay mecanismos de autorregulación, salvo que exista un acuerdo entre todos los canales para que no digan unos que los dineros se le van al otro en materia de publicidad. Incluso ir a alguna forma de regulación, así como existe una franja electoral gratuita, también avancemos a que por unos minutos tengamos una franja cultural donde los canales de televisión puedan exhibir dado su poder pasivo y su rol social.

¿Y si Chile se ha pasado de la raya en esta idolatría del mercado... no es responsabilidad de la Concertación que ello haya ocurrido?

Creo que hemos sobrevalorado la democracia como mecanismo de regulación del mercado. Creer que la democracia de manera automática, por el hecho de estructurar las instituciones y la sociedad civil desarrollada, permita al ciudadano prevalecer sobre el consumidor, es un simplismo. Una vez escuche a Felipe González decir que la democracia era leal con el mercado, pero el mercado le ponía el gorro a la democracia. Por eso en las economías desarrolladas de occidentes, el conjunto de regulaciones del mercado es mayor. Este simplismo neoliberal que se instauró en Chile, de creer que el mercado debe predominar en todo, no ocurre en los países avanzados. Existe en determinas esferas del quehacer humano, comercial, pero no en todos los dominios. No en los dominios que constituyen bienes públicos. Por cierto la igualdad y la convivencia son bienes públicos que deben ser resguardados a través de regulaciones que establezca la propia sociedad. La Concertación pecó, desde un comienzo, cuando se señaló que no era necesario tener ninguna política de medios de comunicación. Hoy día el mercado hace que los medios se concentren en aquellos que tienen dinero, y por lo tanto imponen su visión ideológica al resto de la sociedad.

La frase de Felipe González, además, podría aplicarse a la relación Concertación-empresariado

No en ese plano, pues creo que debe haber una relación estrecha entre economía y política, por un lado, y el rol de las empresas. Lo fundamental es que las actividades financieras tengan regulaciones sustantivas y que exista un poder de equilibrio, tanto nacional y crecientemente internacional, que es lo que más falta. Por otra parte es importante, que seamos capaces de promover las responsabilidades sociales de las empresas, que estas asuman que los problemas sociales también las afectan. Hemos avanzado mucho en ese sentido pero hay bastante que recorrer.

Hay una frase de Felipe Lamarca al presidente: "déjenos trabajar tranquilos". ¿Cree que esa idea, desregular lo más posible, ha posibilitado este clima de corrupción que vive el país?

Es una visión un poco simplista de ver al Gobierno como una especie de padre que restringe las actividades de estos hijos pródigos que son algunos empresarios. Es una visión bastante parcial. La función de los líderes políticos es tener una sociedad cohesionada y conciliar intereses variados, estableciendo como prioridad a los sectores más débiles de la sociedad. La política tiene como objetivo el velar por los sectores más perjudicados. Los otros no necesitan ningún gobierno ni democracia. Incluso algunos se resisten y la aceptan sólo porque está. La frase que usted menciona, porque hay una ley laboral, porque hay cambios en la legislación tributaria o por la regulación del sistema financiero, es una expresión que adolece de una falta de visión integral del país y de responsabilidad política.

A su juicio, y en términos generales, ¿los privados han hecho un buen trabajo en Educación?

Hay una labor creciente, he visto fundaciones creadas por empresas, a veces veo con mucho interés que algunas empresas extranjeras hacen una labor social importante. En el norte he visto que las mineras han instalado colegios, invertido en investigaciones científicas y colaboran con la cultura. También lo veo en otras partes de Chile. Si tomamos la alfabetización digital, el inglés y la formación técnico profesional, tiene que hacerse una relación muy estrecha con los centros productivos. La famosa educación dual que ha sido tan exitosa en Alemania, que se ha establecido en nuestro país, ha beneficiado a muy poca gente, no alcanza a 10 mil estudiantes. Sin embargo, hay 5 mil empresas ya involucradas, tenemos que expandir esa idea, de la empresa comprometida con la formación y educación. Yo buscaré formas para incrementar este tipo de cooperaciones.

En materias de educación superior, el crecimiento de las universidades privadas es positivo o hay que ponerle freno...

Estamos llegando a un punto crítico en materia de falta de acreditación. Una cosa es que instales universidades y otra cosa es que el título que otorgan tenga la base técnica y académica de sustento que lo coloquen a un cierto estándar de calidad. Estamos hablando de un profesional chileno que a nivel internacional luce una marca, la de Chile, por lo tanto, el prestigio de nuestro país está en juego. Además, debemos garantizarle a los jóvenes un cierto nivel que les otorgue una educación que las beneficie y no los perjudique a futuro. Me parece indispensable avanzar en cuanto a la acreditación a fin de lograr estándares y decir que esta universidad cumple con los requisitos básicos o no. El Estado tiene la obligación de fiscalizar, ya que están en juego recursos de éste, lo que significa una fuerte inversión. En el fondo lo que se busca es que el que no quiera pasar por la acreditación, no recibe un peso del Estado.

¿Se va a crear algún organismo nuevo para este fin?

Hay un proyecto de ley en el Parlamento para que todos los jóvenes de Chile, incluidos los de universidades privadas y técnico profesionales, estén debidamente acreditados y así percibir recursos del Estado. La condición para esto es la acreditación. Especialmente ahora que el auge de universidades privadas es muy potente. La gran mayoría de los rectores del consejo me han expuesto la idea de crear una especie de superintendencia de la educación, donde se pueda acreditar calidad y certificar estándar, no sólo para la educación superior sino también para la media y básica. Ahora que hemos firmado acuerdos con la UE tendremos mayores posibilidades de aprender de su experiencia y extenderlas a Chile.

¿Podemos llegar a un sistema que impida a un Monasterio, que por ejemplo no pudo abrir un banco, adquirir una universidad?

El paralelo me parece muy bueno porque a uno lo pueden engañar robándole la plata del banco y también lo pueden engañar diciéndole que le dieron un capital intelectual que es falso o que un médico no posea las aptitudes que en realidad debería tener.

¿En el diseño de la concertación 2006-2010, se perfilan algunos nombres de candidatos?

Las condiciones no están para definirlo ahora. Lo importante es cultivar la visión de un futuro compartido, así como lo tuvimos en los fines de los 80. No sabíamos quién iba a ser el candidato, pero cuando supimos que había un hombre que tenía las cualidades como las de Aylwin concurrimos los 17 partidos para apoyarlo. Sabíamos que había que estar unidos, porque de lo contrario no íbamos a conseguir nuestro objetivo. Obviamente las condiciones han cambiado. Hoy tenemos una democracia funcionando relativamente bien, con fallas pero funciona. La economía está sólida, las instituciones funcionan, pero eso implica que para continuar el proceso de modernización y de justicia social, se requiere de una coalición sólida que tenga una visión progresista de futuro. La concertación con sus fallas, todavía creo que tiene mayor liderazgo que la opción de la derecha. Hay que retomar el sentido superior de construcción de país de cara al bicentenario de la independencia y allí debemos concentrar nuestras energías.

Schaulsohn, en esta misma sección, dijo que el mejor escenario para parar una candidatura de la derecha más conservadora era generando una alianza entre liberales de la Concertación y liberales de la oposición...

Me parece una buena idea, el problema es que todos esos liberales no son votos suficientes... No siento que en la historia de Chile, ese pensamiento sea tan masivo. Además de lo que es este espíritu de libertad que supone una visión liberal, permea muchos partidos. Lo que sí hay es algo más profundo, que recoge un espíritu democrático, progresista, tolerante y modernizador. Se cruza más que nada lo liberal. Es más cercana a la realidad chilena y latinoamericana una visión moderna de las cosas.

¿Será capaz la Concertación de recuperar su mística?

Luchar por la verdad y la democracia convoca a dar la vida. Es muy difícil, una vez que se han bajado las revoluciones en la vida, seguir con la misma pasión. Por eso se requieren cambios: más responsabilidades, madurez y educación política. Lo importantes es que seamos capaces de demostrar inteligencia y permanecer unidos. La gente busca estabilidad. En otro punto, la derecha ha sido muy hábil al esconder sus diferencias de contenido, y sólo situarse en el plano de las imágenes. No como nosotros, que nos hemos mostrado muy fracturados y quebrados frente a la opinión pública. Tenemos que ir a los contenidos. Estoy seguro que tenemos un pueblo maduro que se dará cuenta de cuál proyecto le parece mejor, pero principalmente de las personas que sustentan cada uno de éstos. De cuáles son las reales motivaciones que tiene cada uno de los participantes que se esconden tras la cara sonriente de Lavín

La imagen que da Zaldívar, que está y no está, ¿afecta a la Concertación?

Una cosa es la diversidad. Cada partido tiene derecho a elegir lo que le parezca más conveniente. Hay sectores en el país que se exceden en debilitar la coordinación. En la Concertación nos hemos debilitado en esto. Creo que es indispensable que cada uno de los presidentes de los partidos asuma el compromiso firme de valorar que representan a muchos sectores del país. La cantidad de gente que ha votado Concertación trasciende la cantidad de militantes que tiene el partido. Todos deben hacer un esfuerzo de anteponer una visión de conjunto y una propuesta común de país y dejar de lado las diferencias que nos puedan haber separado en un determinado momento. La Concertación ha propuesto una visión de país y esperamos generar debates y reflexión espontánea, no el generado por una cúpula compuesta por cuatro partidos.


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