Año 2 N.35, abril 28, 2003
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Análisis Político
Edipo, el PS y el abismo
( Escribe Louis Casado )Es de todos conocido el drama de Edipo, rey de Tebas. Si el día que tu profe habló de ello no fuiste a la escuela y te perdiste el cuento te lo ídem. Aviva las neuronas, abre las pepas y presta atención porque merece la pena. He aquí el verdadero, aciago y triste drama de Edipo.

Laios, rey de Tebas, se casó contra Iocasta pero, a pesar de ser bueno para fintear y para tirar las manos, no tuvo descendientes. De ahí que se le ocurriese consultar al Oráculo de Delfos -una suerte de economista local muy dado a hacer previsiones-, quién, además de desearle buenas vibras, le predijo que su propio hijo le mataría algún día. A grandes males grandes remedios se dijo Laios y repudió a su mujer. No obstante, Iocasta (que ya tenía algunas carreras corridas y un par de llegadas estrechas) era mujer de muchos recursos y logró embriagarlo y bailarle el sirtaki. Nadie supo explicar muy bien lo que, aparte bailar el sirtaki, Iocasta le hizo a Laios, la cosa es que nueve meses más tarde nació Edipo (y hasta el día de hoy las malas lenguas siguen contando historias acerca del verdadero padre del niño).

Laios, que a pesar de la curda no había perdido el norte, le abandonó lejos de la casa paterna después de haberle perforado los tobillos con un clavo. Así como lo lees. Después lo eligieron el padre del año pero ese es otro cuento. Para su buena suerte Edipo fue recogido por unos pastores (aunque no vio a la virgen porque aun no la habían inventado) y llevado a Corinto, en donde fue adoptado por el rey Polybio. De ahí se deduce que cuando naciste parado... ni modo. Lo peor es que cuando naciste jodido... lo mismo. Ya adulto, anda a saber porqué, también a Edipo se le ocurrió ir a consultar al Oráculo de Delfos (para ese entonces el Oráculo ya debía estar jubilado pero como en su juventud había adherido a una AFP, tenía que seguir trabajando para pagar una parcela que se había comprado), quién le anunció un futuro digno de una peli de Joligud: "matarás a tu padre", le dijo, "y fornicarás con tu madre". Edipo, horrorizado ante tan malas nuevas y para evitarle ese horrendo destino a la que creía su familia, decidió alejarse de Corinto. En el camino, un tipo que conducía un carro en plan chofer de micro casi le atropella. Edipo, que no era ningún acomplejado (¡je! ¡je! ¡je!...) no sólo increpole duramente sino que además hízole una demostración de lanzamiento de jabalina con tanta suerte que clavósela en el pecho. Los caballos asustáronse y Laios, que no otro era el conductor del carro, cayóse y murióse por no estar inscrito en la Coronaria Móvil. Y hela aquí la primera parte de la profecía realizada: a pesar de que cada cual hizo lo imposible por evitarlo, Edipo mató a su padre. Dramático. Edipo prosiguió su ruta y aproximóse a Tebas, en donde un terrible monstruo, la Esfinge, aterrorizaba al personal. La Esfinge era un ser híbrido, algo así como un ex-Ministro-lobbysta-de-un-grupo-privado para que me entiendas. Cuerpo de león, cola de serpiente, alas de águila y cabeza de mujer. Un monstruo. Cada vez que alguien acertaba a pasar delante de la Esfinge, esta proponía un enigma y devoraba a quién no lograba encontrar la respuesta. Ahora bien los enigmas eran como quién dijera o dijese "cototos". De tipo: ¿Lagos se apoya en la UDI, o la UDI se sienta en Lagos? ¿Que dijo el Ministro Ominami cuando Aylwin privatizó el cobre? Como ves... difícil. Al ver acercarse a Edipo la Esfinge se la puso dura (la incógnita...): "¿Qué animal tiene cuatro patas en la mañana, dos al mediodía y tres al atardecer?" Pero Edipo, que como Escalona estuvo postrado en Europa (postrado, no postgrado...), no dudó ni un solo instante: "el hombre", respondió. Al verse perdedora, la Esfinge, lanzóse de un alto roquerío y murióse. Los tebanos (no confundir con los texanos...) acogieron como un triunfador a Edipo y, no sabiendo qué hacer con el trono vacante ni con la reina Iocasta (que ya no se cocía al primer hervor...), se los ofrecieron a Edipo quién terminó casándose con su madre. Y hela aquí la segunda parte de la profecía realizada. Dramático. Ya sé que a estas alturas del cuento te estás preguntando "¿Y qué tiene que ver este drama griego con el PS?". Te respondo de inmediato para que la angustia de la duda no corroa despiadadamente la dura piel de tus inquebrantables certidumbres: nada. En fin... nada, nada, lo que se llama nada... tal vez no. Un pelín si prefieres. (Aunque bien pensado...). Lo que llama mi atención en los dramas griegos es la inevitabilidad del destino. Todo sucede como está escrito o anunciado. Y nada ni nadie puede alterar el curso de los acontecimientos. Y en eso el PS y su hundimiento anunciado no le van a la zaga a los dramas griegos. La historia de Edipo termina muy mal: tuvo cuatro hijos incestuosos con Iocasta y la peste se abatió sobre Tebas. Cuando Edipo terminó por comprender que era él el que estaba bailando sencillito se arrancó los ojos. Por su parte Iocasta se suicidó ahorcándose, o al menos eso fue lo que dijo la DINA de aquellos tiempos. El PS, como dejan presagiar algunos signos premonitorios, sigue cavando su tumba, preparando su entierro, o tal vez la dispersión de sus cenizas, es según. Hace ya algún tiempo, lúcidos oráculos previnieron sobre la inevitable decadencia de una organización en la que la práctica de su dirección está matando cotidianamente, -políticamente se entiende- al padre. Meando sobre su tumba. Peor aun, la desaparición programada del PS, su disolución en un caldito neoliberal, la confusión admitida entre el patrimonio público y los bolsillos privados, la metamorfosis de mucho alto cargo del Estado en socio asociado en sociedad de los mercaderes enriquecidos durante la dictadura, la intromisión de dinero privado en la financiación de más de alguna campaña parlamentaria, la transformación de algún electo en operador político de grupos financieros, la obsecuencia con el discurso económico integrista que promueve la concentración de la riqueza en cada vez menos manos, la cada vez más nula influencia del PS en un gobierno que continua su rumbito de alcahueta de los intereses privados, se imponen como un destino inevitable. Y van adquiriendo valor de predicción de drama griego. Quienes pudiesen oponerse a ese sino (bella aliteración...) parecen más preocupados de pesar la influencia real o supuesta de su propia secta que de trazar una vía de recuperación y de supervivencia. Para tales líderes el problema no reside en el mensaje que el PS debiese hacerle llegar a la ciudadanía. El mensaje al pueblo de Chile que espera que le cuenten por donde salimos de la camisa de once varas en la que nos dejaron la dictadura y trece años de continuismo simiesco. Si no en cómo obtener tres puntitos porcentuales más, como si se tratase de negociar en mejor postura los restos del festín. El caucus socialista gasta más tiempo, dinero, habilidad y energías en amasar, manipular y manosear el reglamento de sus elecciones internas que en estructurar y defender una propuesta política. En otras palabras está haciendo lo posible para que se cumplan las aciagas predicciones que anuncian la desaparición, el hundimiento del PS. De modo que ese viejo sueño de la derecha y el imperio terminará por cumplirse. Gracias a quienes entraron en el PS con ese propósito, pero gracias también a aquellos que hoy día se sienten crecer alitas alternativas mirando el mundo a través de binoculares al revés, y colaboran inconscientemente con los liquidadores. La media docena de candidatos que quisieran tener cara de presidentes pero no dan la talla. El PS está más para la Unidad de Cuidados Intensivos que para elecciones amañadas. Cualquier matasanos en su sano juicio prescribiría una especie de Estados Generales, una asamblea constituyente, un acto refundador. No la designelección de un protagonista de la fama, -teledirigido desde Palacio-, que podría acelerar el proceso de desagregación. Pero todo el mundo va para allí. A pesar de los presagios, predicciones y premoniciones cada vez más ciertos. Hacerle entender a las sectas, a las "tendencias", a los grupitos, a los clubes de Toby, a los círculos, a los "cuadrados", a los "redondos", a los "representantes en exclusiva de los valores socialistas", que habría que sumar debilidades para hacer fuerza parece tarea imposible. Tal mensaje parece estar lejos del alcance de sus pocas luces. De ahí que continúen, majaderamente, proclamando alto y fuerte su proclama proclamada: "Compañeros: Escalona y el gobierno han puesto al PS frente a un abismo. Es la hora de dar un gran paso al frente...".

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