Año 2 N.35, abril 28, 2003

Francisco Fernández , socialista

"El lobbysmo es incompatible con el socialista"

Francisco Fernández e s uno de los personajes históricos del Partido Socialista y ahora es uno de los cinco postulantes a la presidencia del partido que dirige Camilo Escalona . Los que lo apoyan son los mismos que firmaron el documento "Hemos tocado fondo" , lista que encabeza Nivia Palma, Sergio Aguiló , Fanny Pollarolo, Roberto Pizarro, entre otros.


Próximo a las elecciones internas del Partido Socialista (18 de mayo), quisimos hacer un cara a cara con dos de los cinco candidatos a suceder a Camilo Escalona en la presidencia del conglomerado: Gonzalo Martner y Francisco Fernández, quien hace poco firmó junto a otros socialistas como Fanny Pollarolo, Sergio Aguiló, Roberto Pizarro y Nivia Palma, el documento "Hemos tocado fondo", que analiza en profundidad cuáles han sido las equivocaciones de la Concertación en el gobierno y propone nuevos matices para enfrentar el período que viene. Sin embargo, el ex subsecretario de la Presidencia, se negó a hablar argumentando que no quería confrontaciones con la gente de su partido.

Fernández plantea que la lista que encabeza en las elecciones del PS "ha elaborado un documento que plantea la necesidad de rectificar y complementar las políticas públicas del Gobierno". Y, asegura que a tres años de finalizar el período de Lagos se "debieran emplear nuevas medidas que permitan cumplir los compromisos pendientes en materia de igualdad. Sin esos componentes, la agenda pro crecimiento es una agenda insatisfactoria".

El Presidente Lagos triunfó con la consigna de "crecimiento con igualdad". ¿Cuál es su evaluación a tres años de Gobierno con un muy bajo crecimiento, alto desempleo y acentuación de la mala distribución de los ingresos?

Nuestra impresión es que, en lo fundamental, los fenómenos a que usted apunta son resultado del agotamiento de una estrategia de crecimiento centrada en la exportación de productos primarios y en la inversión extranjera intensiva en el uso de capital y muy poco demandante de mano de obra. Dicha estrategia rindió frutos en términos de tasas de crecimiento significativas hasta los años 1997 y 1998, en que como consecuencia de la llamada crisis asiática y sus efectos en el resto del mundo, disminuyeron notablemente los precios de los productos exportados por nuestro país, deteriorándose los términos de intercambio. Entretanto, los frutos de ese crecimiento (no necesariamente desarrollo) no se distribuyeron de manera equitativa al interior de nuestra sociedad, por la prevalencia de patrones de distribución todavía muy injustos (téngase presente que el nuestro es un país que figura en los primeros lugares en distribución desigual del ingreso en América Latina). Todo esto impone la necesidad de introducir ajustes de importancia en la estrategia de desarrollo nacional, concediendo mayor atención al incremento de la demanda interna y preservando mejor nuestros recursos naturales, junto con impulsar medidas que abatan los estándares de inequidad en la distribución, como son las vinculadas a una mayor justicia tributaria, reivindicaciones laborales, efectiva protección de los derechos de consumidores y usuarios, etcétera.

¿Considera u sted que existen diferencias en la estrategia y política económica de la derecha y la que actualmente implementa el ministro Eyzaguirre?

No sería objetivo negar que existen matices de diferencia entre unas y otras, pero lo relevante de destacar es que la política económica aplicada ha sido muy receptiva a las indicaciones impartidas por el Fondo Monetario Internacional y, en general, se ha sido más generoso en acoger las demandas y puntos de vista del empresariado que las promovidas por los trabajadores.

¿Qué opina del nombramiento de Vitorio Corbo como presidente del Banco Central. Usted hubiese optado por Ricardo Ffrench-Davis?

Me parece que es difícil entender un nombramiento como ése, pues ha recaído en una persona que, independientemente de sus atributos personales, tiene una concepción ideológica muy distante de la que inspira los postulados programáticos de la Concertación. La verdad es que el concepto de "el mejor" tiene relación con una determinada concepción de la política económica y en particular de la política monetaria y cambiaria, pero para nosotros, que no compartimos las concepciones neoliberales acerca de éstas, sin duda que Ricardo Ffrench-Davis era un mucho mejor nombre.

¿ La dirección del PS ha estado en lo correcto al diferenciar sus posturas respecto de los casos judiciales contra el ex ministro Carlos Cruz y el diputado Letelier?

Sin perjuicio de observar a plenitud el principio universal de presunción de inocencia, conforme al cual nadie es responsable de lo que se le imputa mientras así no lo declare en su pronunciamiento final el tribunal competente, no me parece procedente que se hagan diferencias en los gestos de respaldo hacia militantes que se encuentren encausados o bajo investigación por la justicia. Así lo exige el principio de igualdad, aun cuando la gravedad de los hechos imputados pueda ser diferente. En mi opinión, una dirección política no debe "poner las manos al fuego" por nadie que esté en alguna de las situaciones descritas, más aún en los tiempos que vivimos, que no han dejado de depararnos sorpresas desagradables en este sentido. Además, el partido no ha puesto en el centro de estas consideraciones las responsabilidades políticas envueltas en estos hechos, que son las propias de nuestra incumbencia.

¿Cuál es su posición respecto de las ex autoridades públicas que se transforman en lobb y stas o miembros de directorios de grandes empresas? ¿Cómo los enfrentó habiendo sido Director del Sernac y Fiscal Nacional Económico? ¿Sufrió sus presiones?

Este es uno de los problemas que, en mi concepto, demandan urgente regulación en la legislación que el Gobierno y los partidos proyectan impulsar este año en materia de transparencia y probidad públicas. Lo que al respecto se aprobó en la Ley de Probidad, de 1999, resultó absolutamente insuficiente, pues parece inaceptable en un régimen democrático esa cierta promiscuidad que ha terminado dándose en nuestro medio entre el servicio público y los intereses privados. Al respecto me parece necesario establecer, en primer lugar, una diferenciación entre el "lobbysmo" en general y su ejercicio por parte de personeros militantes del Partido Socialista. Sobre lo primero es necesario señalar que su sola existencia involucra una cierta presión sobre las autoridades para la consecución de ciertos intereses, que es difícil imaginarse que tengan valor en su propio mérito, pues en ese caso bastaría con una reunión de los ejecutivos con la autoridad pertinente y no la contratación de personeros vinculados a esas autoridades por lazos que son de naturaleza política; ello nos acerca más al tráfico de influencias que a otra cosa. Por ello es que la práctica de lobby o cabildeo debe ser rigurosamente normada para evitar y combatir el tráfico de influencias, así como encontrarse una fórmula idónea para impedir el traspaso, casi sin solución de continuidad, de ex agentes públicos al servicio de empresas con que antes tuvieron relación de regulación o fiscalización. Por lo mismo, es que creo que esa actividad es incompatible con la condición de militante socialista, cuestión que debiese estar estipulada en los estatutos partidarios, pues en mis desempeños a que usted alude, pude apreciar las formas, a veces indebidas, en que los lobbystas pretenden hacer valer los intereses que representan.

¿Qué diferencia haría su presidencia con la de Camilo Escalona?

Estas elecciones son para elegir miembros de un órgano colegiado, como es el Comité Central, y no una elección uninominal de presidente del partido. Con todo, si me correspondiera hipotéticamente el alto honor y responsabilidad de encabezar la dirección partidaria, procuraría imprimirle un sello de alta fidelidad a la voluntad colectiva de los socialistas y a la inserción popular del partido, cuestiones que, actualmente, son los principales déficit del PS.

Usted ha dicho que hay recuperar el Partido Socialista. ¿Qué significa ello?

Perfilar al Partido en un claro compromiso, de palabra y de acción, con las demandas y reivindicaciones aún insatisfechas de nuestro pueblo en materia de mayor justicia social, dignidad y derechos, combatiendo resueltamente las manifestaciones de desigualdad, discriminación y postergación que están presentes en nuestra sociedad y respaldando las movilizaciones sociales justas que se desarrollen en el futuro. No es imaginable alcanzar mayor progreso y equidad social sin movilización popular.


El Periodista S.A. Derechos Reservados
Presidente del Directorio: Eugenio González Astudillo - Director: Francisco Martorell - Editora General: Francisca Celedón
Dirección: Sótero del Río 541, oficina 519 Santiago de Chile.
Teléfono: (56 2)662 14 51-662 14 59 Fax: (52 2) 696 88 52.
director@elperiodista.cl