Año 2 N.35, abril 28, 2003

Alejandro Solís, el juez que condenó a Contreras a 15 años

"Apliqué las penas a conciencia"

El ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, quien tramita varias causas por violaciones de derechos humanos durante el gobierno militar, asegura que hizo lo que la ley dicta y que el desaparecimiento de una persona es un delito permanente, que no prescribe y que debe ser sancionado.

Además lea: opiniones del ministro Solis sobre el Poder Judicial


Fallo Tucapel JimenezFallo Tucapel Jimenez
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Fallo a Manuel ContrerasFallo a Manuel Contreras
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Tiene un notebook, de marca Compaq, por el que muchos periodistas matarían. Lo posa sobre el escritorio que ocupa en el cuarto piso del Palacio de Tribunales, que en realidad es un espacio robado al techo desde que el juez Juan Guzmán Tapia se instaló allí y llegó a acumular 200 causas por violaciones a los DDHH. La tarea, como era imposible, fue dividida entre varios magistrados, recayendo en Alejandro Solís Muñoz, ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago la tramitación de los "episodios" Chihuío, Liquiñe, Boris Weisfailer, Coelemu, Villa Grimaldi, Parral y Linares, todos correspondientes a la causa rol nº 2182-98 que tenía Guzmán.

Precisamente hasta Linares, el día antes de esta entrevista y siguiendo las instrucciones de la Corte Suprema, que ordenó que "los jueces con dedicación exclusiva nominados deberán prestar particular atención a la búsqueda de restos de las personas cuya desaparición, secuestro o muerte ha dado lugar a los procesos que se les han asignado", llegó Solís en busca de una fosa que, según las primera versiones, podía contener hasta un centenar de cuerpos. No hubo tal. Y cuando explica qué pasó se nota un dejo de decepción. Ello a pesar que es un hombre sereno y pausado, que hace tiempo que debiera estar en la Suprema pero que su carrera de relator, donde todo el mundo reconoció su capacidad, no lo llevó a Apelaciones sino a un Juzgado y ello lo obligó a esperar.

En el V del Crimen de Santiago, Solís destacó y, a pesar de que le tocaron causas difíciles y entrampadas, la opinión sobre él es que es un excelente juez y que su fuerte es la investigación. Tanto que el caso Prats, que hace 29 años se inició en Buenos Aires, se le adjuntó a los otros procesos.

Está tranquilo, lo dice y tampoco tiene miedo. Su rostro se ve calmo y, si bien cuida sus palabras, confirmando lo difícil que es entrevistar a un juez, no le quita el bulto a las preguntas ni tampoco pone condiciones previas. Simplemente contesta lo que quiere y se excusa cuando no puede responder.

Tanto el caso Prats como el desaparecimiento del sastre Miguel Angel Sandoval hacen que sus respuestas sean cortas, porque no quiere referirse a ellos -en plena tramitación- especialmente después que firmara una condena, en primera instancia, contra los militares retirados Manuel Contreras (15 años), Marcelo Moren Brito (15), Miguel Kraschnoff (10) Fernando Laureano (5) y Gerardo Godoy (5).

¿Está trabajando tranquilamente?

Sí, yo diría que sí.

¿Tiene miedo?

No.

¿Presiones?

No.

¿De ningún tipo?

No. Yo llevo casi treinta años de juez, la mayoría de ellos como juez del crimen. Creo que ya quedé vacunado contra esos posibles temores o contra perder el sueño por un caso determinado

¿Cómo calificaría los últimos dichos del general Contreras sobre que su ex esposa estuvo detenida en 1973?

Prefiero no comentarlos.

Pero usted y su familia desmintieron categóricamente la imputación

Recuerdo que estaba en Linares cuando me preguntaron y yo dije "no me explico, debe ser un error o alguna equivocación", porque el hecho no ocurrió... entonces no me explico por dónde.

¿Le molesta de alguna manera que su familia haya salido al ruedo?

Lo curioso es que fue iniciativa de ellos. Yo ni siquiera les sugerí ni menos les dije "hagan tal cosa". Fueron ellos, por algo mis hijos son periodistas, los que tomaron la iniciativa y dijeron: "podemos asegurar que esto es mentira por tales o tales circunstancias".

¿Pero le duele que Contreras haya mencionado a su familia?

Sí, claro. No tiene por qué afectarse la familia en un sentido u otro.

Ahora... usted sabía que estaba firmando una sentencia histórica

No, nunca. Sobre todo ya que lo dijo alguien por ahí: "han olvidado que el procesamiento lo hizo la jueza María Inés Collins, la acusación la hizo ella. La resolución en que no admite a tramitación las tachas contra los testigos la dictó ella. Las resoluciones que no le dan lugar a las excepciones respecto a la amnistía y la prescripción, por no haber acompañado una copia para pasársela a la parte querellante, esas las dictó ella. Entonces yo recibí la causa en lo que se llama estado Plenario y me limité a recibir los testimonios de las personas que tenían que ratificar sus dichos. Yo tenía el expediente completo, no me quedó más que ponerme a redactar y, la salida lógica eran las condenas. Yo no hice más que colgarme de un expediente que en el noventa por ciento ya estaba tramitado.

Pero a usted le correspondió firmar una sentencia que, de una forma u otra, no contempla la amnistía de 1978

Claro, pero ¿por qué? Porque se trata de delitos de secuestro y esto no es un invento de ahora. Usted lee a Etcheverry, de hace treinta años atrás o Lavatur, y ellos le dicen "el secuestro es un delito permanente, por lo tanto se sigue cometiendo en el tiempo". La amnistía acotó un lapso entre el once de septiembre del ´73, y el ´78. Delitos cometidos en ese tiempo. Como el secuestro se sigue cometiendo después del ´78, ya no es aplicable la amnistía. Lo mismo con la prescripción: todos los delitos prescriben. Se dice que es una medida de certeza jurídica para la sociedad, cosa que algo no esté indefinidamente en el tiempo. Acá sucede lo mismo. Si el delito se sigue cometiendo, entonces no ha comenzado a correr el tiempo de la prescripción. Es muy elocuente Lavatur: en cualquier delito la prescripción empieza a contarse desde un punto, cuando se comete el delito. En el secuestro es una línea continua que sigue permanentemente a través del tiempo. Mientras no aparezca el secuestrado no comienza la prescripción.

¿Se entiende que, desde ahora, en todas las sentencias primará ese criterio?

Es por lo menos el criterio mío, exactamente.

¿Y ese criterio ha sido respaldado y lo seguirá siendo por la Corte?

Yo diría que a la inversa. Comenzó la excelentísima Corte Suprema con ese criterio que ahora estamos aplicando.

Y que tuvo que ver con el desafuero de Pinochet...

Exacto. Uno de alguna manera va copiando antecedentes sin que sea un plagio, digamos, pero uno se va respaldando en la jurisprudencia anterior.

Hablar de condiciones políticas siempre es medio complicado, pero ¿existen estas condiciones para que la ley de amnistía no sea considerada en los casos de detenidos desaparecidos?

Yo no mezclaría la política con lo que es la judicatura. El parlamento le dicta leyes a la judicatura: el día de mañana ellos pueden decir "a contar de hoy el secuestro también va a ser amnistiable", por ejemplo. Entonces ahí el juez tiene que obligadamente cumplir con la ley. En ese aspecto diría yo que estamos subordinados a la política en cuanto se dicten leyes que debemos cumplir.

Si estaba tan claro el tema del secuestro en la jurisprudencia chilena, si había sido dicho hace treinta años, ¿por qué no se aplicó mucho antes este criterio?

Yo respondo por mis resoluciones y no por las de otros.

¿Cree que van a ser ratificadas las condenas por las instancias superiores de la justicia?

Sería demasiado soberbio decir eso. Recuerde que van a apelar todos. Va a haber una sala de la Corte de Apelaciones, eventualmente se irán de recurso de casación en la Corte Suprema, así que prefiero no anticipar nada. De lo único que estoy seguro es de que las penas que apliqué fueron a conciencia. El artículo 68 me dice que en tales casos debo aplicar tales penas, punto. Apliqué la pena.

¿Explíquenos el camino recorrido para llegar a la sentencia?

Yo diría que antes de llegar a la pena llegué a la convicción. En el momento en el que empiezo a redactar el fallo me doy cuenta que son argumentos contundentes los que hay en contra de los inculpados. Y si usted lee el fallo, respecto de cada uno de los sentenciados hay una larga enumeración de cuáles son los testigos que los mencionan, tanto por el cargo que tenían o porque los vieron hacer tal o cual cosa. Cada uno tiene su mención de dos, tres, cuatro testigos, con los detalles y los testimonios que lo están inculpando. Bueno, el secuestro calificado en el que hay un grave daño para la persona del secuestrado, y estimamos grave daño porque aún no se ha podido ubicar su paradero, la pena va de diez años y un día hacia arriba. Entonces, con los que tenían irreprochable conducta anterior en el sentido en que no habían sido condenados antes, no podía pasarme yo de los quince años y un día, a esos les apliqué diez años y un día. Pero a otros, como es el caso del señor Contreras y el señor Moren, es diferente. Para Contreras yo me podía mover entre los diez y los veinte años. Me quedé en el piso inferior, aunque en su parte más alta que eran los quince años. Para el señor Moren, tenía el rango de diez a quince años y me quedé con los quince años por los antecedentes bastante fuertes que habían en su contra.

¿Cómo calificaría la actuación de la DINA en esos años?

Yo prefiero remitirme a lo que puse en el fallo que son las conclusiones del informe de la comisión nacional de Verdad y Reconciliación. Prefiero no decir nada porque me van a decir: "usted prejuzgó, debiera haberse inhabilitado". Prefiero, entonces, remitirme a lo que dice el informe

El general Contreras siempre ha estado en la mira. Desde el año ´77-´76, cuando ya dirigía la Dina, cuando ocurre el crimen de Letelier, etc. ¿Puede un juez, después de todo lo que se ha escrito, dejar los prejuicios de lado y trabajar tranquila y libremente respecto a un sujeto tan cuestionado?

Yo diría que sí porque uno va trabajando en cada caso particular. No porque esté inculpado en veinte procesos tenemos que decir que en los veinte va a ser condenado. Yo me quedo con mi proceso, como el que acabo de dictar, en el que había antecedentes suficientes. No respondo por los demás, no sé si va a ser condenado o no. Depende.

¿Qué factores, a su juicio, han contribuido para que usted y otros ministros dicten sentencias "rápidas"?

No me encuentro capacitado para decir que factores influyeron en otras personas para no activar los casos. Hay que hacer hincapié en el esfuerzo del ministro Juan Guzmán para asumir la totalidad de estas causas. En ese momento, debido a que era humanamente imposible realizar ese trabajo, interviene la excelentísima Corte Suprema, nombrando tres ministros más para absorber este trabajo. Allí vino esta subdivisión que hizo la suprema después de pedir un informe. Entonces uno tiene casos pasados. Tengo hechos ocurridos en el año 73, 74. Los testigos, a veces de buena fe, distorsionan la memoria y recurren a antecedentes que no calzan con lo demás. Un testigo nos indicó un lugar preciso donde había una fosa común, pero resulta que fuimos con los equipos y no había nada. Otros testigo, que sí podrían hablar, no lo hacen. Desde el punto de vista de los inculpados, hasta el momento yo habré interrogado a unos 30 o 40, ninguno me ha dicho sí, yo hice esto y ahora lo asumo. Este es un obstáculo porque no se puede conocer a ciencia cierta la verdad y se tienen que empezar las presunciones, atando cabos para llegar a una conclusión definitiva.

¿Se notan mucho las contradicciones?

Absolutamente.

¿Pero tienen validez en la medida que han pasado tantos años y que ellas, en algunos casos, pueden ser una mala jugada de la memoria?

Pero es que hay algunas cosas en las que la gente coincide. Gente que fue interrogada en distintas épocas pero todos se refieren a las mismas personas y en los mismos lugares. Eso le da a uno cierta certeza. No se trata de gente que esté coludida para inculpar a un inocente, sino que es gente que cuenta su versión y que al compararla con otras coincide.

Y dada su experiencia, considerando que el año pasado se habló de que el Comando Conjunto estaba operando y que la forma de hacerlo era coordinándose en la defensa de los casos judiciales, ¿ha visto esa coordinación entre los inculpados que han declarado en sus causas?

Yo diría que si es por coordinación sería que todos niegan su participación. No sé si será una manera de coordinación pero eso es lo que me ha tocado en todos los casos. No se ve que sea muy meticuloso el sistema: es simplemente negarlo todo. Que se enteraron leyendo el diario o libro de lo que había pasado bajo sus propias narices.

Y en un interrogatorio, que dura seis u ocho horas y en el cual se sabe que muchas personas se quiebran, ninguno ha aceptado su responsabilidad?

No, eso ha sido imposible de lograr. Aunque reconozca que está mintiendo.

¿Y cuál sería la característica "humana" que prevalece en todos los inculpados?

Yo creo que en su oportunidad ellos pensaron que estaban haciendo algo que favorecía al país.

¿En qué otros procesos de los que usted tiene va a haber novedades?

El está procesado en episodios de la Caravana de la Muerte, en Villa Grimaldi, en el caso Prats. Pero no quiero anticipar que va a pasar con eso.

¿Y, respecto al caso Prats, qué nos podría decir?

Que estamos avanzando, esperando el expediente seguido en Buenos Aires por la jueza argentina María Servini de Cubría. Esto ya se solicitó en Enero. Comprenderá que hay demoras. Va primero a la fiscal judicial, luego a la Embajada de Chile, luego sigue otro conducto y no sé en qué estado está. Yo estoy a la espera de que fotocopien el informe y me lo manden. Eso sí que yo tengo ya muchos antecedentes acompañados por la jueza en el proceso tradicional.

¿Incluye eso la declaración de Michael Townley?

Viene incluida una declaración de Michael Townley, exactamente. De las últimas, porque esas son las importantes...

¿Los autores materiales del atentado en Buenos Aires son Mariana Callejas y Michael Townley?

Es que si yo le hablo de los autores materiales estaría diciéndole cuál va a ser el fallo y no quiero ser inhabilitado por haber anticipado opinión. Yo estoy investigando, tal como la primera sala penal de la Corte Suprema, estimo que hay presunciones para someterlos a proceso, por ahora. Después llegarán más antecedentes que a lo mejor desvirtúan esas presunciones. Entonces no quiero anticiparme en lo absoluto a eso.

Siempre se ha hablado de que hubo una coordinación entre las policías chilenas y argentinas en este caso ¿hay presunciones de que fue la primera acción de la Operación Cóndor?

No quiero hablar de eso porque estoy entrando ya en el caso mismo.

¿El ejército ha ayudado en la causa a esclarecer lo que pasó con Prats?

No ha habido mayores peticiones en ningún sentido con respecto a ellos.

¿Usted no ha solicitado nada en particular?

No, en lo absoluto.

¿Y no les ha preguntado por las investigaciones que el Ejército hizo en el pasado?

No, es claro que no hubo investigación.

¿Y les ha preguntado por qué no hubo?

No, tanto así que Pedro Espinoza habla de que un par de veces inició oficios para ser investigado pero esto nunca se hizo. Nos quedamos con ese solo antecedente.

¿Cómo calificaría el trabajo de la jueza Servini de Cubría?

No puedo opinar porque no conozco el expediente todavía, sólo referencias. Cuando reciba los tomos tendré que revisarlos completos para ver en qué medida pueden repetirse las diligencias o buscar otros testigos que aparezcan mencionados ahí.

Me cuesta creer ministro que no hayan telefonazos cuando uno se mete en las patas de los caballos

No fíjese. Afortunadamente no.

Ni de parte del gobierno ni de ocasiones política determinadas, "espérese un poco".

No, nada.

¿Se siente firme para lo que resta de su trabajo?

Absolutamente. El gran desafío para mí es terminar a la brevedad los quince o doce episodios que tengo, eso es lo más urgente. Pero estamos organizando el trabajo de manera que vayamos para allá.

¿Se podría pensar que este año se cerrarán esos casos?

El problema es que con la apelación después, y si los reos están encarcelados, esto entra a la cola de los expedientes y en eso pueden pasar años. Pero si yo consigo tener este año con sentencia en primera instancia todos los episodios, me daría por satisfecho...

¿Le dio mucha frustración no haber encontrado nada en Linares?

Es una frustración grande porque el esfuerzo que se hace es tremendo. Para una labor como esa recurrí a la Universidad de Talca y dos biólogos, que dejaron de hacer clases ese día, concurrieron al sector porque ellos examinan primero para ver si hay vestigios de que ha participado la mano humana. Dijeron no, aparentemente está bien. También un geólogo, que a medida que se va excavando avisa "mire, aquí hay una línea continua, esto no está intervenido por la mano del hombre". Luego están las antropólogas, que saben cómo ir realizando el trabajo. Una odontóloga del servicio médico legal, con sus respectivos auxiliares. Tenía cinco auxiliares del Departamento Quinto de investigaciones, una retroexcavadora que puso la municipalidad de Colbún. Imagínese todo este esfuerzo en tiempo y dinero, lamentablemente perdido. También está la frustración de los familiares que llevan tanto tiempo buscando a sus seres queridos.

Su trabajo también está expuesto a voladores de luces o a trampas...

Uno trata de cerciorarse de que no sea así. Y en este caso tenía la versión de al menos un testigo ocular y otros de oídas que coincidían en lo mismo. Lamentablemente, no me explico cómo, pero falló la cosa. Ese no era el sector. Hubo un trabajo excepcional de los peritos, así que se agotó todo lo posible pero no había rastro alguno.

De acuerdo a su experiencia, ¿cree que es posible ubicar más cuerpos de detenidos desaparecidos o cada vez es más difícil?

Yo diría que cada vez es más difícil. Por los antecedentes que tenemos de distintos casos, producido el episodio de Lonquén, aparentemente hubo una coordinación para rescatar todos aquellos cadáveres de fosas clandestinas y hacerlos desaparecer. Eso es lo que nos dice la experiencia.

¿Lanzados al mar?

Posiblemente.


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