Año 2 N.35, abril 28, 2003

General Motors

El imperio automotriz evade impuestos

Al testimonio de Héctor Ramos, quien denunció a General Motors de irregularidades en el cobro del subsidio automotriz, se le suman ahora nuevas informaciones, provenientes de un ex alto ejecutivo de la empresa norteamericana, quien asegura que en los 70 se ideó una forma de aumentar las ganancias de la compañía subvalorando los autos que eran importados desde Chile. Tal fórmula, que permite una millonaria evasión impositiva, se mantendría vigente.


Nuestro informante estaba escuchando tranquilamente en su casa la radio Bío-Bío cuando una de las voces, que no era la de Tomás Mosciatti, le pareció conocida.

Se acercó al aparato y aumentó el volumen. El tema, sin duda, le era cercano: la empresa donde había trabajo durante décadas. El de la voz, era el ex empleado de la General Motors, Héctor Ramos, quien luego de golpear muchas puertas para denunciar a la empresa norteamericana por el cobro irregular del subsidio automotriz, finalmente había sido escuchado por la prensa.

"Tengo documentación desde el año 89-90 -decía a través de las ondas-, en la cual se ve cómo los ejecutivos de la General Motors deciden qué cifras ponen o qué no ponen. Ahí uno se da cuenta que es una cuestión arbitraria. Ganemos tal porcentaje y listo. La comisión nunca objetó". Y agregaba: "Aunque a usted le parezca increíble, la comisión automotriz jamás le pidió a la General Motors que avalara ninguna de las cifras de las cuales cobró subsidio.

"Ellos nunca dispusieron de ningún documento de respaldo. La Contraloría en su informe lo dice. En primer lugar dice que las cifras erróneas nunca se corrigieron; en segundo lugar señala que la comisión automotriz no tomó precaución alguna para confirmar si las cifras que les estaba dando eran reales. Es decir: fue una oficina de partes que la General Motors que le informaba cuantos millones de dólares quería de subsidio y la comisión automotriz lo autorizaba. En mi opinión más o menos el 20 por ciento que recibió debe haber sido indebido".

Nuestro hombre conocía a quien así hablaba. Y se sorprendió, pero no por las denuncias sino por la forma en que Ramos había sido tratado por la empresa, cuando éste se decidió a contar que en la lista que la GMC presentaba ante la Comisión Automotriz se escribían pesos y valores absolutamente ridículos y que ellos le permitían a la compañía cobrar un millonario cheque en dólares durante todos los meses que rigió el subsidio automotriz. La Corfo, en vez de controlar, únicamente pagaba.

Más por lo primero -su confianza en Ramos-, que por la denuncia misma, nuestro informante se nos acercó para contarnos su paso por la General Motors y las irregularidades que se cometieron en los años que trabajó en ella.

Por ahora, mientras se preparan las acciones judiciales, mantendremos su nombre en secreto y sólo diremos que se trata de un alto ejecutivo, de tan elevado rango que vivió, vio y participó, activamente, en acciones que le permitieron a la empresa automotriz ganar millones de dólares a costa del Estado chileno, ya sea cobrados a través del subsidio que determinaba la ley o internando vehículos al país a un costo menor para evadir los impuestos.

"GM toma una posición muy clara", dice. Y continúa relatando la forma que, durante años, usó la empresa para pagar menos impuestos: "En la medida que los vehículos completamente armados lleguen al país con un valor más bajo que el real, es decir el que se vende donde se fabrica, ello no sólo permite una mayor importación y, por ende, una mayor penetración en el mercado en el segmento que corresponde al vehículo, sino un ahorro considerable de impuestos".

Según la ley, que da ciertas pautas, el precio no lo puede poner el importador. "El valor de facturación debe ser el valor normal para cualquier hijo de vecino, y para cualquier país. Por ejemplo, si el modelo `A' vale 5 mil dólares y la empresa negocia y le dice a la fabrica en México que si ese vehículo lo pueden facturar a 4 mil 500 se pueden vender más cantidad de unidades, porque hay un efecto multiplicador, los impuestos, aduana, etc., pero si esa planta lo factura a cinco mil, la importación y penetración va a ser menor. A mayor valor del vehículo, se reduce el segmento al cual va dirigido ese producto. Aun estando dentro de la corporación, cada cual cuida lo suyo".

"Para México, por ejemplo, que desde Chile le compraran más vehículos, era fundamental. Ese es un tema. Después y siempre con el vehículo completamente armado está el otro problema, que se usó mucho con Brasil, un país con muchas restricciones de cambio, para remesar divisas (dólares) al exterior. Si le compro a Brasil ¿cómo me paga? Bajando el valor de esos vehículos hasta compensar la deuda. Es así que hubo muchos problemas con la aduana porque no entendían cómo un vehículo podía bajar, después subir y luego bajar de nuevo".

Quiere decir que al subsidio automotriz GM , le agregaba otro beneficio para ser más rentable: bajaba los valores.

Respecto a los subsidios, sin duda, la lógica era acomodar los porcentajes de integración nacional de acuerdo a lo que la empresa quería obtener como ganancia. No era la realidad sino la necesidad de llegar a un determinado porcentaje, porque eso representaba en subsidios una cantidad que sirve como ganancia directa o para subsidiar otras cosas.

¿No había control del Estado, tanto en los despieces como en los precios de los vehículos armados fuera de Chile y que eran internados con un precio más bajo?

En cuanto a los valores de los vehículos completamente armados o sobre ruedas, se supone que cuando hay posible distorsión sobre esos precios alguien -en la embajada o consulado de Chile en el país que está exportando- haga algún tipo de análisis o de investigación. Nunca se hizo que yo sepa, y no creo que ni en las embajadas ni en los consulados hayan tenido el personal idóneo para realizar un análisis muy a fondo.

De todas maneras hay casos donde para evitar el posible hallazgo de una irregularidad por algún funcionario del consulado o embajada, lo que se hace es disfrazar el código del vehículo que se exporta.

Por ejemplo: traigo el modelo X2. La empresa en Chile le dice a la parte vendedora que al modelo X2, para Chile, lo rebautice X7. De esa manera lo que se trata es de disfrazar eso y decir no: el X2 que usted está investigando no es el X7 que estamos mandando a Chile. Parece medio burdo, pero conozco un par de casos en que si alguien de la embajada fue y llamó por teléfono, nunca pudo confirmar los precios porque no estaban exportando ese modelo a Chile: estaban exportando otro, pero era el mismo. Entonces no tenía con qué compararlo porque era para Chile nada más.

¿Desde cuándo se hace esto?

Esto viene del 77 o del 78. Ya se hacía con los productos que venían de Brasil. El sistema está instituido.

Yo lo comparo con un director de obras o concesiones de vialidad que entra a trabajar al ministerio de Obras Públicas. El tipo ya tiene un sistema institucionalizado, está encajonado, ya es una rutina normal. Cuando entré no me llamó la atención, pues esto ya se manejaba de una forma bastante "profesional", normal. Era tan habitual que no llamaba la atención. Es más, gente de tercer o cuarto nivel lo sabía y manejaba la información.

¿Esto ocurre en todas las filiales de GM en el mundo?

No, yo conozco varias plantas en el mundo. Sólo en la planta de GM Chile, porque un par de genios financieros, uno es un señor que se jubiló y el otro es actualmente concesionario de GM... ellos idearon ese sistema.

Yo conozco varias plantas de la corporación y nunca vi eso. Esto fue algo realmente genial. El personaje que maneja las finanzas en la empresa es el hombre, después del director gerente, más importante. Mi impresión es que a nivel de director gerente no existe conocimiento de lo que sucede porque son maniobras muy delicadas y manejadas por la gente de finanzas. Los demás entramos en ese sistema porque ya estaba instaurado. Uno se mueve en esos parámetros.

¿Este sistema se instituyó para hacer más competente a GM?

Evidente. Que compitiera y ganara plata.

¿La casa matriz de alguna forma supo e hizo la vista gorda?

No creo que alguien en la casa matriz se haya preocupado de tomar la ley y decir la valoración tiene que ser de determinada forma, porque la ley lo fija.

La ley está muy bien en ese sentido, para que no se subfacture y de alguna forma se compense mediante pagos por fuera o para lograr una mayor penetración. No creo que, fuera de lo que es la empresa en Chile como subsidiaria, los demás, llámese la corporación o la empresa que exporta, tengan idea de eso. Porque no les interesa. A ellos lo único que les interesa es aumentar sus proyecciones exportables. El que exporta no sé si estará informado de lo que es legal o ilegal.

Si le conviene.. bien.

Si en vez de mandarle a exportar mil vehículos puede exportar mil 600, y facturo y pago mis impuestos en forma interna, punto. Sólo debo cuidar mi negocio. A pesar de pertenecer a una gran familia, la corporación, cada planta, cuida lo suyo.

Y el control estaba en finanzas de GM Chile...

Siempre en casos así tiene que haber un ente que, en este caso -por la forma en cómo está organizada la corporación - la parte de finanzas, maneja todas estas cosas. Porque es quien maneja las cuentas.

En el caso de las comisiones por venta de vehículos que GM Brasil le pagaba a GM Chile hay que llevar la cuenta. Recordemos que en los años anteriores al 80 había muchos Opala para Carabineros, Investigaciones y hasta la CNI. Eso recibía una comisión. De eso, como es plata, el único que puede llevar la cuenta es la parte de finanzas.

¿Los otros gerentes se daban cuenta?

No solamente los gerentes. Yo diría que personas de tercer nivel -que por razones del día a día tenían que manejar o veían un fax en distintos departamentos, no en finanzas específicamente- sabían perfectamente lo que se estaba haciendo. Podría estar involucrado alguien de ventas o de otro departamento, porque en los diversos detalles de la transacción se involucran un sinfín de personas, por lo que esto no era secreto..

¿Podría hablar de las cifras que estarían involucradas en este sistema?

Yo una vez hice un cálculo. No tengo la ley acá, pero si usted consigue un descuento de 500 dólares en un vehículo que paga impuesto al lujo, y hay una continuidad en ese modelo porque tiene buena aceptación en el público, hablamos de decenas de millones de dólares. Porque tiene un efecto multiplicador.

No recuerdo los cálculos, pero si me ahorro 500 dólares -recuerde que sólo tiene el 18 por ciento de IVA, ahora tiene un 6 por ciento de aduana, tiene un impuesto al lujo que transforman esos 500 dólares-... sumado todo, como mínimo le da otros 500 dólares que usted se ahorra en impuestos. Si trae mil vehículos son 500 mil dólares y si eso los multiplica por 12 meses y por varios años, la cifra es kilométrica.

Quizás podría decir que en todo este sistema (si tomáramos todo el sistema desde que empezó el 77 o 78), GM se ha embolsado cientos de millones de dólares.

¿Mientras usted estuvo, no hubo nunca un control externo estatal o supervisor?

Tienen que haber antecedentes en la aduana entregados por personas de tercer nivel. Existe un departamento para especificar un poco más, que se llama departamento de valoración o valores. GM jamás intervino de ninguna forma, pero sí lo hizo a través de empresas asociadas a empresa de servicios de la misma GM. Si el hombre necesitaba un TV, se le daba una TV...

¿Cómo le consta eso?

Porque lo sé.

¿Lo vio o lo hizo?

No: me lo contaron. El que regaló la TV me lo contó a mí y me dijo que cuando el funcionario de aduanas quería algo se lo compraban. Siempre tratando de mantenerlo dentro de un rango bajo. Hay cosas que uno sabe sin verlas...

GM agilizaba sus cosas de esa forma...

Oficialmente no, pero no olvide que si uno contrata a alguien para un servicio, lo que quiere es que esa empresa le solucione los problemas, no que le traiga nuevos problemas. O sea, hay que suponer de que no se sabe pero si no funciona... Hubo servicios que se cambiaron porque había cosas que se trababan en la aduana. Entonces se cambiaba la empresa que debía hacer ese trabajo. Se queda sin la pega, y como el volumen de importación de GM es importante, el cobro de servicios... todos aceitaban la máquina...

Tema de los despieces, la denuncia de Héctor Ramos, ¿cuándo empiezan a dibujarse los documentos?

Hubo una reunión en Asimet, donde los industriales chilenos, año 82 u 81, en cierta forma critican a GM porque, a diferencia de otras empresas que fabricaban algunas piezas en Chile, ella no lo hacía. Nunca -salvo neumáticos- había pedido a los fabricantes de acá alguna pieza. De ahí estaba la ley, los subsidios y este hombre, el de Finanzas, dice por qué no vamos a usar esto: los subsidios son importantes. Y empezó a ver lo que había en el mercado, qué proveedores eran viables. El resto de la aprobación de que si la pieza era nacional o importada, corría por cuenta de la secretaría ejecutiva de la Comisión Automotriz. Ellos decidían sobre las piezas y la empresa, desde ese punto de vista, no tiene nada que ver. Pero no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que hay ciertas cosas que no estaban bien hechas en el porcentaje final. Los neumáticos jamás pueden ser nacionales. Hay casos menos manifiestos y no dejan de ser burdos, como la bomba que impulsa el agua para el limpiaparabrisas, se trae de Brasil y se le ponen dos mangueras de plástico y pasa a ser nacional. Cuando la bomba jamás debe ser nacional, jamás puede cumplir con la ley. Pero eso a la empresa no le interesa pues es la Comisión Automotriz la que tiene que dictaminar si es nacional o no lo es. El coronel (R) Sergio Román Luengo, pedía favores que por la autoridad que debió ostentar y el grado de compromiso que tenía, jamás debió haber pedido: "que necesito cuatro neumáticos, que si el chevette de mi hijo anda mal". Entonces los que lo secundaban, yo no sé si tenían la licencia media terminada, GM los tenía bien contentos: los mandaba a hoteles, a Arica, bien comidos, bien tomados, y estaban una semana a costa de la empresa. Nunca el Estado entendió que los millones que estaba dando en subsidio ameritaban que hubiera un staff de primer nivel o contratar una empresa, porque ellos, aunque quisieran hacerlo bien, no tenían los medios.

Una práctica usual era seguir con el mismo porcentaje de contenido local, pero aumentando el valor de los neumáticos, que coincidieron con un neumático nuevo de Good Year. Pero cada neumático costaba más que los cuatro que traía. Entonces todo lo que se refiere a subsidios por despieces siempre fue algo mal controlado y diría que lo que le pasó a la gente de finanzas, es que se les despertó el apetito. Cuando una subsidiaria de la corporación empieza a ganar plata y es puesta como ejemplo a nivel corporativo, eso hace que la gente de finanzas de la subsidiaria se autoimponga metas: "si gano tanto ahora tengo que ganar más y más y más".

De allí el caso del cambio de modelo. Hubo ciertas cosas que no se pudieron integrar, los precios nacionales crecieron mucho, pero no se podía bajar el contenido porque los subsidios habían sido menores y la ganancia de GM menores.

¿Quién tomaba la decisión de modificar los precios?

Como cabeza siempre es el hombre de finanzas el que da todas las pautas. Esto porque la persona encargada de las finanzas es el gerente y esa persona actualmente es concesionaria de GM. Yo estuve muchos años en GM y es la primera vez que veo que un empleado consigue una concesionaria. Ese es el sueño de cualquiera que está en una empresa así. Su nombre es Jorge Tuane Yulas.

¿El sería el responsable de las decisiones y el gestor de la idea?

No quiero salir en defensa ni en ataque de él, pero lo que pasa es que la Corporación es muy exigente: resultados, resultados, resultados. Un tipo de ese nivel llega a su oficina y empieza a pensar dónde puedo conseguir un peso más. Salvo el detalle del secretario ejecutivo, yo creo que el hombre hacía lo que podía.

¿Los despieces debían informar los precios fábrica establecidos por Izusu motors?

Claro, pero ocurre que ese despiece viene de la planta que provee el material, en este caso Izusu. De acuerdo a la fórmula para obtener el porcentaje importado que se llegó -como un 32 por ciento o 40 por ciento-, el apetito fue mucho. Podía haber llegado al 50 por ciento. ¿Cuál es el cálculo?: Si aumento el valor de lo importado pago ciertos impuestos. Ojo: es distinto el impuesto que paga un vehículo sobrerueda, pero para favorecer la fabricación de vehículos acá, si yo traigo ese vehículo "despiezado", menos algunas piezas que integro localmente, no me importa pagar más impuestos sobre la parte que importo, porque lo compensan los subsidios que me dan. Lo explico: un 1% más de integración nacional compensa cualquier aumento de la parte importada. Es una fórmula matemática.

¿Existía una referencia de precios certificados de origen para controlar que los precios fueron los correctos?

Lo único que pedían era que viniera con un sello muy japonés, que parecía un diploma que tenían que traer los precios totales de la fabrica exportadora, en este caso Izusu. Nada más.

La secretaría ejecutiva lo único que hacía era llenar los espacios que la ley lo obligaba a controlar, a recibir información, etc. El de finanzas le decía a la planta: "quiero que certifiquen tal cosa". Y los japoneses iban y lo hacían.

¿Qué departamento de GMC Chile se encargaba de esa tarea?

El que presentaba oficialmente eso era el Departamento de suministros.

¿Y ése estaba a cargo de...?

Mío.

¿Usted sabía entonces que estaba haciendo un acto que perjudicaba al Estado de Chile?

Sí, porque era así el asunto. Había casos, como el de los vidrios o los paneles de las puertas: yo recibí la instrucción de que el porcentaje de contenido nacional no podía bajar.

¿Es decir usted tenía un porcentaje y tenía que adecuar las piezas a ese porcentaje?

Siempre para arriba, nunca para abajo. La vía fue sobrevalorar los neumáticos. Hubo cambios de neumáticos, había ciertas ventajas técnicas innegables. Ese fue un caso en que sí intervino la comisión automotriz y reaccionó, porque fue demasiado burdo. Eso dio lugar a que por primera vez nos invitaron a una reunión donde estaba la comisión en pleno. La comisión estaba formada por SII, Aduana, representantes del ministerio de Economía y Hacienda, además del vicepresidente de Corfo, que tenía rango de ministro de Estado, pero que nunca iba.

¿No era burdo, por ejemplo, que la misma pieza tuviera precios distintos?

Eso se desbandó. Yo me fui. El de finanzas pasó a ser concesionario. En eso vino otra gente que siguió el mismo ritmo, pero se ve que perdieron todo sentido de la realidad. Al de finanzas lo reemplazó un nuevo gerente, un colombiano, que según me dijeron estaba muy perdido en el cargo. Lo que creo es que nadie quiso explicarle al nuevo de finanzas lo que se estaba haciendo. Había gente en finanzas, de un segundo y tercer nivel, que continuaron con esto, pero las cosas tomaron un rumbo perdido, donde nadie pudo tomarlo firmemente...

¿Se puso en el caso de ser descubierto?

Creo que si una subsidiaria, en este caso GM Chile que era un ejemplo para todas las demás, aparecieron métodos nuevos para medir la eficiencia. Yo creo que la planta de cadillac en los EEUU venden millones de dólares, pero si lo tomas por la cantidad de personas no era comparable con lo que ganaba GM Chile, en relación a la cantidad de personas que trabajan. El que se fue no quiso decirle lo que pasaba porque era muy arriesgado. Más aún si no se iba totalmente de la empresa, sino que seguiría ligado a ella como concesionario. Creo que allí se produjo el desorden...

Pero en el caso suyo ¿tenía temor que lo descubrieran?

No, nunca sé pensó en eso. Externamente a mí nunca me llegó nada. La prueba está de que gente de tercer nivel manejaba este tipo de cosas. La gente de afuera que podía haber dicho algo, trataba de, sin averiguar nada, de colaborar en la aduana a fin de solucionar cualquier problema. Nunca de hablar.

¿La gente de afuera es la aduana?

Si, y a empresas que trabajaban indirectamente para GMC.

Usted ya no pertenece a la GMC... ¿Cree que se siguen importando autos subvalorados para evadir el pago de impuestos?

A diferencia del problema del subsidio automotriz, que denunció Ramos, la evasión por esa vía, que suma millones, debe continuar...

1. Tras el Concesionario

Miura autos, es el nombre comercial de la Distribuidora Automotriz Tuane y Paredes Ltda, sociedad conformada por Jorge Tuane Yulas (8.957.366-1) y la rentista de capitales mobiliarios Inversiones Río Baker. Esta última pertenece en un uno por ciento a Jaime Paredes Mittermayr y en un 99 por ciento a Jaime Paredes Gaete, hombre fuerte de Metalúrgica Paredes, más conocida como Metalpar, el gigantesco holding empresarial chileno, líder en la importación, fabricación y exportación de vehículos de carga y de pasajeros.

Tuane también posee acciones en la Fábrica de Productos de Cartón Ltda. y en Asesorías e Inversiones Parnasos Ltda. (78.620.690-1), donde igualmente son socios su esposa Mariam Charbin y su hijo Jorge Tuane Charbin.


Miura Autos nació en 1993 y en sus diez años de funcionamiento se ha convertido en uno de los cinco concesionarios más importantes de la Región Metropolitana y del país. Sus productos y servicios, incluyen desde autos pequeños como el Corsa hasta el lujoso Impala de 30 mil dólares, siguiendo por camionetas LUV, S10, vehículos todo terreno como el Trooper, Silverado y Blazer, hasta camiones de gran tonelaje como la línea NKR, FTR y FVR. Igualmente cuentan con una gran cantidad de autos usados, además de repuestos, accesorios, desabolladura, pintura y hasta una tarjeta de clientes preferenciales.

Sus más de cien empleados se reparten entre sus dos locales, la matriz de Camino a Melipilla (relativamente cerca de Metalpar), Plaza Oeste y próximamente Plaza Vespucio. La excelencia de su tarea le valió un reconocimiento en 1995 de manos de la GM Chile, quienes le entregaron años más tarde el premio al distribuidor con mejor índice de satisfacción a clientes en todo el país.

"Por ahora, mientras se preparan las acciones judiciales, mantendremos su nombre en secreto y sólo diremos que se trata de un alto ejecutivo, de tan elevado rango que vivió, vio y participó, activamente, en acciones que le permitieron a la empresa automotriz ganar millones de dólares a costa del Estado chileno"

"El coronel (R) Sergio Román Luengo pedía favores que por la autoridad que debió ostentar y el grado de compromiso que tenía, jamás debió haber pedido"

"Como cabeza siempre es el hombre de finanzas el que da todas las pautas. Esto porque la persona encargada de las finanzas es el gerente y esa persona actualmente es concesionaria de GM. Yo estuve muchos años en GM y es la primera vez que veo que un empleado consigue una concesionaria. Ese es el sueño de cualquiera que está en una empresa así. Su nombre es Jorge Tuane Yulas"


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