Año 2 N.36, mayo 12, 2003
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El municipio de Raquel Argandoña
Pelarco: El último capítulo de la Quintrala
(Por Marcelo Miranda)Para el pueblo de Pelarco, las últimas noticias acerca de su alcaldesa no son sino un mero detalle circunstancial. Y la percepción es atendible puesto que, en el contexto de la administración de un cargo público, un caso pasajero de violencia intrafamiliar es menos trascendente que la violencia intrasocial que allí se ejerce.

En el año 2000 hubo en Chile 55 mil 400 denuncias por violencia intrafamiliar. Pero prácticamente nadie de los involucrados tenía la suficiente figuración pública como para ser tomado en cuenta por la prensa.


Superado ya el primer trimestre de este año, de las estadísticas relativas al tema aún nada se sabe, salvo un caso: el de la pareja conformada por la alcaldesa de Pelarco, Raquel Argandoña, y Hernán Calderón, el abogado y asesor jurídico del mismo municipio.

La amplia difusión de fotografías y declaraciones varias realizada por la prensa atenta e informada, ha permitido a la opinión pública conocer de cerca el caso. De este modo no hay en Chile lector, auditor o televidente, que no esté enterado de que ambos se acusan de violencia psicológica; que concurren a los tribunales; que se someten a exámenes especializados junto con sus hijos; y que dejan publicitar lo estrictamente necesario.

Pero Argandoña y Calderón tienen del pudor y el recato un concepto bastante reñido con la chismografía; por ello, ambos prefieren que la prensa no se inmiscuya: "Es una cosa personal. Punto", dijo Argandoña ante la insistencia de los hábiles reporteros. "Es un hecho extremadamente grave para la campaña", afirmó Calderón, proyectando las probablemente adversas consecuencias políticas del intrascendente y particular escándalo.

Calderón es consciente de que la alcaldesa de Pelarco no sólo es una ex reina de belleza y ex animadora de televisión: es una probable candidata al municipio de Viña del Mar. Además, el abogado no sólo asesora jurídicamente el ayuntamiento del pueblo: es consejero nacional del partido al que también su esposa pertenece como "independiente RN".

La diputada de RN, Pía Guzmán, ha dicho que alcaldesa de Pelarco: "Es fuerte. Puede revertir cualquier situación, por lo que no creo que le vaya a influir en su campaña". Nicolás Monckeberg, diputado de la misma colectividad, aseguró que la ex protagonista de la miniserie de los años 80 "La Quintrala": "es una mujer de mucha fuerza y coraje. Una de sus principales virtudes es que es capaz de sobreponerse en los momentos más difíciles". El vicepresidente de la colectividad, Rodrigo Hinzpeter, ha comentado: "(&) los chilenos saben distinguir muy bien lo que es un incidente de la vida privada y lo que es la elección de una persona para que trabaje en un municipio".

Y el proceso de la tuición de los hijos y de la ruptura amorosa sigue en curso, como también continúa atrayendo la atención de la prensa.

Al cierre de esta edición la alcaldesa seguía en Iquique, participando en el Sexto Congreso de Alcaldes y Concejales. Un matutino del pasado miércoles 7, informaba: "La gran estrella que ilumina Iquique por estos días es sin duda la alcaldesa de Pelarco".

La alcaldesa, reponiéndose de estas últimas y agotadoras jornadas en el hotel Terrado Suites, y contemplando desde sus terrazas el apacible y cálido oleaje del mar de Cavancha, afirmó: "Si la política tiene que ver con lo personal, prefiero lo personal. Mi vida personal y la de mis hijos son la prioridad y lo demás da lo mismo".

Este detalle de los conflictos sentimentales de la ex animadora de televisión de la dictadura; este capítulo inédito de la protagonista de "La Quintrala", divulgado profusamente por el periodismo de farándula, comenzó un día después de que la alcaldesa rindiera su última cuenta pública.

En la más absoluta reserva; sin prácticamente ninguna participación de los dirigentes vecinales del pueblo; a puertas cerradas, y en medio de la fraterna que irradia entre sus acólitos, admiradores y subordinados, la alcaldesa expuso sus informes en el recinto edilicio, sin que nadie pudiera emitir el más mínimo "pero".

LA CUENTA

Para llegar a Pelarco no sólo hay que recorrer los 247 kilómetros que separan Santiago de la provincia de Talca, y de allí los 27 restantes que faltan para el pueblo. Para llegar a Pelarco hay que ignorar las revistas de variedades y la prensa de alquiler: que los habitantes de la capital estén enterados de que una ex reina de belleza y animadora de televisión tenga problemas de pareja y administre su alcaldía, no basta para adentrarse en el cómo lo hace.

Contigua a la tenencia de Carabineros, a un costado de la Plaza de Armas, en la calle Catedral Nº 50, está la Municipalidad de Pelarco.

Allí trabaja Sebastián Gaete, secretario municipal. Sobre su escritorio un grueso legajo de papeles aguarda su firma o el timbre oficial. Está muy ocupado. No concede entrevistas sin previa autorización de la alcaldesa. Tampoco puede facilitar los principales decretos promulgados por el gobierno local: "Los decretos no son públicos. Además, la alcaldesa tiene que autorizarlo".

Sin embargo, sí puede dar a El Periodista un ejemplar de la Cuenta Pública del trabajo edilicio desempeñado entre abril de 2002 y marzo de 2003. Una funcionaria se encarga de fotocopiar el único ejemplar de casi un centenar de páginas que queda.

La Presentación, el Himno de Pelarco, la Estructura municipal, los diferentes departamentos, los Programas, los Balances de Ejecución Presupuestaria& cada una de las cien planas consagradas a la cuenta pública está encabezada con una pequeña fotografía de la alcaldesa.

Allí, bajo la mirada fresca y juvenil del, pequeño retrato, se consigna la ampliación de oportunidades educacionales y de becas, la nueva dotación de material pedagógico y sanitario, la mejor atención médica para los vecinos, el destino y las fuentes de los dineros empleados en el desarrollo urbano.

Puede dar cuenta de la instalación de una guardería infantil para las familias cuyos miembros realizan estacionalmente labores de faenas agrícolas; puede señalar el aumento de 16 a 48 horas semanales en la atención del consultorio; la biblioteca del colegio Santa Rita, algunos computadores&.

En la portada del documento, un retrato de Raquel Argandoña ocupa casi la totalidad del espacio. La foto se presta más para una revista de modas que para informar una gestión pública: la luz de estudio le favorece, el abrigo de pieles le sienta bien, la pose clásica en tres cuartos es muy "artística".

Pero a una señora algo voluminosa y teñida de rubio no le gusta: "A mí me gusta el con fondo amarillo". La acotada manifestación de criterio estético corresponde a Yolanda Mansilla, asistente social de la Municipalidad. Parece que la señora Yolanda sabe de combinaciones tonales y expresa su parecer abiertamente. Pero no da entrevistas como asistente social sin el previo y expreso consentimiento de la joven de la portada: "Sin autorización, no hablo". Como trabajadora social debiera saber la situación socioeconómica de los habitantes; o tal vez no la sabe, y con o sin autorización poco podría decir. De lo que sí sabe es de la administración del casino del recinto, de pasear a los perros de la "señora Raquel", de llevarle y traerle recados, y de otras tareas que algunos vecinos califican como propias de una "nana".

La "nana" debe saber que de las 30 comunas de la Séptima Región, Pelarco es la más famosa. Cómo si no, si después de que Raquel Argandoña obtuviera un cupo como concejal en el gobierno comunal, la gente comentaba: "¡Una reina de belleza, un personaje de la televisión, aquí, en Pelarco!". Así recuerda Pilar Farías, una muchacha de La Batalla -uno de los 33 villorios que integran la comuna-, para luego complementar: "Pero ahora todos no hayan la hora de que se vaya".


Argandoña es la alcaldesa de una comuna habitada por siete mil 266 habitantes; una comuna en que las tasas de pobreza, analfabetismo y cuatrerismo son de las más altas del país. La economía de Pelarco se sustenta sobre la base de la agricultura. La mayor parte de su población dedica sus esfuerzos a la cosecha de los frutos y hortalizas de temporada.

A fines de abril, el trabajo comienza a escasear y no son pocos los que deben partir a otras zonas para paliar la cesantía. El tomate, las papas, la remolacha, el maíz, no se dan todos los días. Menos el arroz, que hasta hace algunos años era, si no el principal, uno de los más importantes productos de la zona.

Hoy los pequeños parceleros de Pelarco no siembran el cereal. Los pequeños propietarios ya no venden su producto en los molinos de Carlos Zaror. Hace algunos años, el empresario proveía fertilizantes, semillas, plaguicidas y otros insumos para la producción. Pero Zaror no estaba conforme: el arroz tenía mucha humedad, era muy pequeño el grano, el arroz rendía pocos quintales por hectárea; en definitiva no calzaba con sus proyecciones financieras. Descontaba aquí, gravaba allá. Hasta que los parceleros, sobreendeudados, comenzaron a darle a la tierra otros usos.

En Pelarco no hay arroz, pero hay un Festival del Arroz, organizado por la alcaldesa. Tal vez no invite a Carlos Zaror a tan magno evento, pero durante su campaña del 2000 sí lo hizo: habría industrias en el futuro, fábricas, mejores oportunidades. Zaror estaba allí, lo podía asegurar.

El Festival del arroz, así como el evento denominado Miss Pelarco, no aparecen en la cuenta pública. El certamen de belleza pelarquina es organizado y administrado por la productora de Raquel Argandoña.

Las producciones son importantes para las campañas, para los eventos, para las fiestas de Halloween& aunque no se sabe si para los pobladores de Pelarco.

De vez en cuando el estilista Gonzalo Cáceres, el crítico Italo Pasalaqcua, los animadores Karen Doggenwailer y Felipe Camiroaga, las modelos y actrices Tity Ahubert, Irene Llanos, Claudia Conserva, Pilar Cox, entre otros "notables" de la pantalla, visitan el pueblo.

Y hay fiestas para los ilustres. Algunas se hacen en la casona levantada en los cerca de 50 mil metros cuadrados de su predio de El Manzano, a unos pocos kilómetros de la alcaldía. Otras se animan en Huencuecho Norte, en una casa que habitara un amigo de Argandoña desaparecido hace algún tiempo del pueblo. El nombre de este amigo es Carlos Vergara, pero en Pelarco se le conoce como Carlos "el mentiroso".

El conocido de la alcaldesa le debe a Luis Martínez 450 mil pesos. Martínez, secretario de la Junta de Vecinos de Santa Livia, le construyó a don Carlos "el mentiroso" "el alcantarillado, el montaje y la cubierta de su casa". Nadie sabe en el pueblo qué fue de él, y menos sus acreedores. Se hizo humo, sin haber pagado antes la cuenta.

EL DEUTERONOMIO Y LA NAVIDAD

Don Luis Martínez además de constructor, es pastor evangélico, ministro de fe y, a juicio de los vecinos de El Bajo, el único que ha enfrentado en categóricos y no menos respetuosos términos a la alcaldesa.

Hace algún tiempo, los vecinos de este sector inauguraron la pavimentación del pasaje Manuel Rodríguez. Durante la ceremonia, y como representante y secretario de la Junta de Vecinos, Martínez leyó un discurso. Citó primero el capítulo 31, versículo 6, del Deuteronomio: "Esforzaos, cobrad ánimos, no temáis ni tengáis miedo, porque Jehová, tu Dios, es el que va contigo (&)". Después leyó: "La primera cosa que deseo señalar (&) es que la obra que hoy inauguramos es el producto de nuestros esfuerzos (&) labor mucho más grande y titánica cuando no se cuenta con la ayuda del municipio (&)".

Argandoña, como concejal primero y alcaldesa después, se oponía a que los habitantes de El Bajo no se anegaran en invierno; prefería quizás lo pintoresco de los caminos de tierra rurales, intransitables para el que no tuviera un vehículo de tracción en las cuatro ruedas como el de ella. Se opuso al proyecto de ingeniería, que demandaba 800 mil pesos. Pero allí estaba, en el corte de la cinta, junto a los únicos representantes del gobierno que prestaron su apoyo a la obra; entre ellos la seremi de Vivienda y Urbanismo, Gloria González, entre otras autoridades de la comuna.

"Cierto es que hoy nos conoce todo Chile, pero a esto hubiéramos preferido trabajo, igualdad de derechos y oportunidades para todos; justicia social y respeto a las personas", expuso el secretario y pastor protestante.

Tiempo después de esa recordada ocasión, Luis Martínez afirma: "En la televisión le pagan por decir mentiras. Hay que venir a Pelarco. Aquí la verdad es gratis".

El periódico "Pelarco Progresa" también es gratis. Pero allí no hay informes de las sesiones de concejales, ni referencias contraproducentes ni tampoco temas de una índole distinta a las actividades oficiales de Pelarco. La representante legal de la publicación es la misma que aparece en la portada de la tercera edición del año 2: "Señora Raquel Argandoña recibe primera licencia de conducir"; "Semana cultural; "11 son los clubes de Adulto Mayor"; "Día del Apoderado"; "Plaza Vida Chile Los Alamos (&será mantenida por la Municipalidad en cuanto al corte de pasto, con el compromiso de que el riego y cuidado de los árboles y prados será responsabilidad directa de los vecinos) y "Los niños se reúnen en el Estadio Municipal en una Fiesta Navideña inolvidable".

Estas dos últimas notas que, aparentemente, no tienen nada en común, se complementan: durante la navidad pasada el suministro de electricidad, para mantener encendidas las cientos de bombillas con las que la alcaldesa mandó adornar la plaza de enfrente del municipio, dejó sin luz la villa Los Alamos. Además quemó e inutilizó decenas de artefactos eléctricos en la población Pablo Neruda -nadie se hizo cargo-, pero el municipio y la plaza eran una joya de despilfarro.

La Navidad es importante para Raquel Argandoña. Tanto, que la adelanta. La primera semana de diciembre los niños y sus padres acuden en masa a buscar dulces y juguetes al Estadio Municipal. Arriban del cielo algunos paracaidistas contratados. Charles Badulaque ameniza el encuentro. No hay juguetes para los niños mayores de diez años; los menores deben inscribirse a mediados de año, y si para diciembre alcanzaron la mayoría de edad presupuestada no se les da nada.

La alcaldesa repara mucho en los gastos. "¡Con un presupuesto mensual de 40 millones de pesos!" no se puede hacer nada. Tal vez, por ello permite que su padre haga de Viejo Pascuero para Navidad, o se disfrace de huaso para alguna actividad más "costumbrista", de tal manera de ahorrar dineros para llevar adelante de un mejor modo las expresiones de generosidad y camaradería.

Para el "Día del Niño" hay dulces para todos. Ese día no escatima en gastos: los dulces son baratos y hartadores. El único detalle es que los caramelos y confites son arrojados desde un camión, como se hace con los cerdos y las gallinas y no con los niños.

LAS PROTESTAS

"La verdad es gratis", dice el señor Martínez. Pero lo que no es gratis en Pelarco, como en ninguna otra parte, es el costo de la vida. Ernesto Martínez es temporero durante la estación; cuando se acaba la temporada de la agricultura es gásfiter, albañil, mampostero, maestro de construcción, dirigente vecinal, organizador de la primera asociación de exonerados políticos de Pelarco y diseñador de proyectos pro empleo.

"Tratamos de hacer lo que podemos. Yo me he acercado a la Municipalidad para presentar algunos proyectos Fosis, para ayudar a la gente que está sin trabajo; pero como no se me toma en cuenta he tenido que ir a Talca para hacerlo directamente", afirma Martínez, agregando: "Uno de esos proyectos se aprobó; pero como la alcaldesa se dio cuenta, lo hizo pasar como de ella y puso en la lista a su gente".

Durante la anterior administración, realizada por el ahora concejal de la UDI, Bonifacio Correa, "se armaron algunos quioscos y se compraron algunas herramientas. Los fondos eran de 230 mil pesos por proyecto", relata Martínez, "pero apenas asumió, la señora Raquel los mandó quitar, porque según ella era de gente de don Bonifacio".

Martínez señala que gran parte de los jóvenes deben ir a buscar trabajo a otras comunas y provincias. "La alcaldesa prometió trabajo. Trajo empresarios amigos suyos diciendo que iban a instalar industrias y fábricas. Todo fue mentira. Por eso la gente que votó por ella está arrepentida".

Y ha habido protestas. "La primera fue porque no se permitía a Bonifacio Correa asumir como concejal; la segunda porque se había trasladado a un funcionario de salud", recuerda Pilar Farías. En esta última la gente se agolpó enfrente de la Municipalidad, relata Pilar, "Primero salió una matrona; después salió Hernán Calderón y todo el mundo le gritó: `ladrón, ladrón', por la cosa de las aguas; y después salió ella con una libreta y anotando a la gente". Los manifestantes se dispersaron y hasta ahí llegó la expresión popular de descontento.

Pilar señala: "Yo tenía una hora con mi hijita en Talca, si no me habría quedado hasta el final. La gente se fue. La gente es muy temerosa. Pero hay que decir las cosas alguna vez".

Pilar no es una resentida social. Es una madre cuya hija pequeña tiene una afección cardíaca. Por esa razón se inscribió en un consultorio de Talca; en Pelarco no hay especialistas para eso. Pero el hecho de inscribirse en el servicio de salud provincial le impide atenderse, como indigente, en el consultorio local. "Yo no sé. Esta señora hace sus propias leyes. Yo, como indigente, puedo atenderme en cualquier parte del país, menos en Pelarco. Eso que sale en la tele, de que es buena con la gente, es pura mentira".

Y al parecer mentiras también fueron las que hubo durante las últimas elecciones porque, según una fuente que prefiere mantener la reserva de su identidad, "votaron hasta las guaguas".

El informante señala que cuando Carabineros verificó los domicilios durante los últimos comicios electorales "en la parcela 8 de El Manzano figuraban diez personas; pero allí tenían derecho a voto sólo tres. Muchas personas aparecieron con la dirección de Catedral Nº 50, la del municipio. Pelarco, desde que se subdividió de San Rafael tiene 7 mil 200 y tantos habitantes. Nunca más allá de dos mil y tantos eran los que sufragaban. En las últimas elecciones, fueron casi todos los habitantes de Pelarco los que votaron".

El Tribunal Calificador de Elecciones Regional no manifestó reparo alguno. Como tampoco lo ha hecho la Contraloría regional ni el tribunal de Maule respecto de otros temas. Los actuales concejales de la UDI, Bonifacio Correa y Manuel Morales, junto al DC Mario Contreras han presentado denuncias por "notable abandono de deberes" y han solicitado una auditoría interna y que se investigue algunas presuntas irregularidades en el municipio. Pero ninguna de las gestiones ha tenido éxito.

Como tampoco lo ha tenido el desfalco por más de 300 millones de pesos que habría protagonizado su actual conviviente y abogado, Hernán Calderón, durante su gestión en la presidencia de la Asociación de Riego Canal Maule.

SI EL RIO SUENA...

Calderón se presentó como candidato a diputado por Talca en 1993 y perdió. Lo que no perdió, años más tarde, fue el puesto de presidente del directorio de la Asociación Canal Maule; entidad que reúne a todos los parceleros de la zona.

Una fuente del organismo explicó a El Periodista que "El directorio anterior (al actual, presidido por el agricultor Andrés Bravo) no tuvo una buena gestión", y por esa razón se convocó a una asamblea y pidieron la intervención de la Dirección General de Aguas para que ésta realizara una auditoría. "Hubo demandas, dictámenes -afirma nuestra fuente-. La administración de Calderón compró vehículos, herramientas, etc., a 24, a 36 meses, comprometiendo fondos de las siguientes administraciones. Así, quedaron deudas de leyes sociales pendientes, imposiciones, sueldos impagos, materiales. La cifra exacta no la sé, pero eran más de 300 millones de pesos".

Por eso lo de "ladrón, ladrón", del pueblo reunido en la plaza por el traslado de un funcionario de salud.

Los traslados son cosa corriente en Pelarco. No sólo en lo referente a los migrantes temporales: también en el municipio opera el fenómeno. Un hombre que había trabajado durante más de cinco años conduciendo la ambulancia local, hoy se le puede ver manejando el camión de la basura. Una ex secretaria administrativa, regenta hoy la bodega de insumos transportando palos y herramientas.

Las "nanas" de la alcaldesa, salvo la señora Yolanda Mansilla, tampoco duran mucho en sus puestos. Al menos dos han sido acusadas de haber robado joyas o dinero. La Policía de Investigaciones no ha comprobado los ilícitos y obviamente tampoco se les ha seguido un proceso, puesto que no hay pruebas. El único consuelo de la alcaldesa es que no ha debido pagar ni indemnizaciones ni sueldo por los días trabajados. En Pelarco las "nanas" son culpables hasta que se compruebe lo contrario; y si no lo son, tampoco tienen el valor para reclamar por sus derechos.

Pilar Farías estima: "Aquí hay gente que le tiene miedo y que va a tener que soportarla por el año y medio que le queda. Pero alguien tiene que decir las cosas alguna vez".

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