Año 2 N.36, mayo 12, 2003

Sebastián Piñera, empresario y presidente de Renovación Nacional

A una década del secuestro de su hijo

El timonel de RN, por primera vez, admitió que uno de sus hijos fue secuestrado en mayo de 1993, cuando él era senador, dijo que en la oportunidad puso todos los antecedentes a disposición de los organismos competentes y señaló que, a su juicio, los grupos que operaban en la oscuridad hace 10 años, todavía se mantienen vigentes.

Piso 18 de Apoquindo 3000. Las Condes. Las oficinas de Sebastián Piñera hierven. La cita es a la 17:30 pero sabemos que tendremos que esperar, hacer antesala, porque es un hecho que a esa hora su apretada agenda ya estará tan condensada que las citas estarán una encima de la otra. No nos equivocamos.


Es jueves y dentro de su despacho, tres sillones, una mesa con 8 sillas, un escritorio y tres sillones, dos largos, Piñera está con dos periodistas: Montserrat Alvarez y Bárbara Rebolledo, ambas de TVN y del programa Día a Día. La secretaria, con una calma que tranquiliza, dice que además debe escribir una columna de 6 mil caracteres y despacharla antes de la 18:30. Mejor sentarse.

A las 18:15 un apurado Piñera, luego que ya se ha ido el multitudinario equipo del canal y después de hablar por teléfono por espacio de cinco minutos, nos hace pasar. "Las fotos primero", dice. Y se entrega a las labores de nuestro gráfico.

Luego advierte: tendré que suspender 15 minutos en cualquier momento y se queja: la prensa le hace perder mucho tiempo a uno. Pone las reglas y dice que quiere saber, en términos generales, los temas que trataremos para pensarlos "dos minutos" y luego lanzarse. Lo hacemos, puntualizando que el cuestionario no está cerrado.

Las pautas están dadas, ahora, Piñera, parece tener todo el tiempo del mundo. Pero suena su celular, se disculpa y comienza a hablar, otros minutos, largos, donde anota con su lápiz Bic negro y su mano izquierda, en un block, todo lo que del otro lado le solicitan. Ahora sí, la entrevista sólo será interrumpida por una llamada de Domingo Cavallo, de visita en Chile, y por el tiempo solicitado con anterioridad, los 15 minutos, para terminar la columna que le reclaman, a cada rato, a su secretaria. Y que, curiosamente, es él quien la escribe. Con su Bic negro y con su mano izquierda.

El entretiempo nos permite mirar los retratos colgados en la pared, los 8 diplomas y la veintena de caricaturas del otrora senador; también los aviones en miniatura, casi todos de Lan Chile y otro de una línea aérea ficticia: "Sebastián Piñera airlines". Todo ello en un desorden increíble, lleno de diarios y revistas (algunas en el suelo), con decenas de archivadores y más carpetas. Sobre el escritorio, en medio del caos, unas copias mecanografiadas con el título sugerente: "las claves de la felicidad". No hay tazas de café ni tampoco nos ofrece nada. Sobre el escritorio, sobreviviendo, un vaso largo con jugo, que parece de durazno...

Mirando a su alrededor se entiende que ahí viva, literalmente, el presidente de un partido político que, según Dicom, figura con 22 publicaciones como socio en el diario oficial y registra 11 participaciones en sociedades.

Hace diez años (1993) estaba metido en un enfrentamiento directo por lo que había vivido meses antes y que se conoció como el Piñeragate. ¿Cuál es su balance una década más tarde?

Respecto a esos hechos, que no debieran llamarse Piñeragate, se debe hacer una distinción en quién dijo la verdad y nunca ocultó nada y quienes mintieron sistemática y permanentemente durante varios meses a todo el país a través de los medios. Ese balance no ha sido suficientemente hecho. Me quedan malos recuerdos, fueron tiempos durísimos, dolorosos, que decidí superar y dejar atrás. Hice todo lo que tuve al alcance para demostrar que en esa situación hubo espionaje, participación de miembros de las FFAA y de muchos civiles que negaron todo durante meses y que finalmente tuvieron que reconocer. Tengo la tremenda satisfacción de haber dicho la verdad. Cometí un error, lo reconocí y nunca intenté engañar a nadie.

Usted en el mes de mayo de 1993 andaba detrás del informe del Ejército sobre el espionaje telefónico que sufrió un año antes. ¿Tuvo acceso a él?

Nunca tuve acceso, lo que sí tuve fue certeza que ese informe -hecho por el General Garín- había sido incinerado y eso quedó demostrado.

Hay un hecho, que ha trascendido en la prensa, que es el secuestro de su hijo. Usted nunca lo ha confirmado.

Esos son temas que francamente prefiero dar vuelta la página.

Yo lo entiendo, pero cuando a un senador de la República le secuestran a un hijo no es un tema que sea únicamente del ámbito privado...

Sí, pero en su momento yo puse en conocimiento de este hecho a las personas que correspondían.

¿Y supo de qué se trató?

Hay muchas cosas en este país que nunca se han sabido y que nunca se van a saber. Esta es una más de ellas.

¿Pero tuvo que ver el Ejército?

Es un tema de verdad que prefiero no hablar, porque produce mucha inquietud y angustia a mi familia.

Pero el hecho es efectivo.

(Largo silencio). Ve que me obliga a hablar sobre un tema que no quiero hablar. En su momento puse el hecho en conocimiento de las autoridades correspondientes.

¿Supo del avance de las investigaciones?

(Silencio) Este es un tema muy difícil de investigar& Igual como el tema del espionaje, que tampoco fue investigado a fondo y en su totalidad, y la investigación abortó cuando pasó de la mano de la justicia civil y del ministro Chaigneau a la justicia militar.

Estos hechos estaban envueltos en un sistema...

Me está llevando a hablar sobre una época pasada que no quisiera recordar...

Pero, remontándonos a ese hecho, diez años después, ¿lo que generó ese momento está superado, o esos poderes que operaron todavía siguen vigentes?

Esto es como "yo no creo en brujas, pero que las hay, las hay". Creo que todavía hay cosas ocultas, sombrías, tenebrosas, que siguen ocurriendo en la sociedad chilena.

SOBRESUELDOS Y AMNISTIAS

Con una mano en el corazón ¿Le llamó la atención los sobresueldos de la administración?

No, pero no hay delito que exista un sobresueldo. Si a una persona se le paga un sobresueldo por una tarea adicional, y ésta se realiza, no hay ningún atentado a la ética. Distinto es el caso cuando se simula los contratos, se hace falsificación ideológica, lo que me ha sorprendido es la extensión del fenómeno...

¿No está preocupado, con su visión empresarial, por la suerte de parálisis que vive el Estado después de los casos denunciados en el MOP?

Veo con preocupación esta crisis institucional y esta parálisis que uno siente. Pero hay que preguntarse cómo salir de ella. Creo que las amnistías no son para proteger a los inocentes, ellos se protegen ante los tribunales demostrando su inocencia. Para eso están los tribunales, que son los únicos instrumentos del mundo para determinar quien es culpable. Por lo tanto las amnistías, por definición, son para proteger a los culpables y nosotros no queremos hacerlo, pero tampoco queremos quitarles a los inocentes el derecho de probarlo. Y por ello no somos partidarios de una ley de amnistía. Somos partidarios de agilizar los procesos judiciales y que sean los tribunales los que determinen.

¿Es necesario que pasen dos mil funcionarios públicos que cobraron sobresueldo por los tribunales, buscando diez o veinte que pudieron haberse enriquecido ilegalmente... no sería mejor cortar eso de plano para que los tribunales se concentren en aquellos que se enriquecieron ilícitamente?

Por supuesto y ese es el objetivo último de la justicia, distinguir entre los inocentes y los culpables. Los únicos que pueden cumplir esa tarea son los tribunales de justicia. El que es inocente no tiene nada que temer y no necesita ninguna ley de amnistía y el culpable sí tiene que temer a la justicia.

¿Y si se asume administrativamente por parte del Estado?

Eso significaría prejuzgar la inocencia y culpabilidad de las personas y eso no le corresponde al presidente de la República. En todo el tema de la corrupción, la reacción del gobierno ha sido errática. No ha sido consecuente, cambia de posición con frecuencia. Primero se jugó por el caiga quien caiga, que funcionen las instituciones; después se la jugó por salvar al ex ministro Cruz; después cayó en una especie de sálvese quien pueda; luego la doctrina del caso a caso y ahora está sugiriendo una especie de amnistía -que nadie ha sido capaz de poner arriba de la mesa con franqueza-, que es confusa y no tiene padre. Esa falta de consistencia, ha contribuido a agravar la crisis. Por otra parte el gobierno ha actuado con falta de transparencia, hemos sabido esto capítulo a capítulo como si fuera teleserie. La mejor forma de salir de esta crisis es que el gobierno actúe con consecuencia, sin cambiar de postura con tanta frecuencia, sea transparente y le explique al país de qué se trata este problema. Pero en estos momentos es difícil. Por eso RN se aferra a los principios básicos que son los del estado de derecho, la independencia de los tribunales, igualdad ante la ley, la no impunidad, el debido proceso, etc.

¿Pone en tela de juicio la independencia de los tribunales con la comida de Insulza con los ministros de la corte?

No me atrevo a decir que significa un atentado a la independencia de los tribunales, pero fue muy imprudente y temeraria dada las circunstancias que vive el país y especialmente por la forma en que se hizo. Fue un tremendo error del ministro del Interior.

¿Por qué la oposición no fue más fuerte pidiendo responsabilidades al ministro del Interior?

No todo acto imprudente o temerario significa que haya que pedir la salida de los ministros del gabinete. Lo que hicimos fue condenar el hecho y además hemos pedido en la Cámara una sesión especial para que el ministro explique con claridad las razones de esa reunión. Esa sesión aún no se ha acordado en la Cámara y según lo que se desprenda de ella será nuestra actitud frente al Ministro.

¿Le pareció adecuada la respuesta de la Corte Suprema frente a los tres ministros?

Esperaba algo más concreto, porque también ellos fueron imprudentes.

¿Cómo explica que un Gobierno tan golpeado tenga un 54 por ciento de preferencias según la encuesta de la Fundación Futuro que usted dirige?

Es sorprendente. Tiendo a pensar que en momento de crisis institucional la gente cierra filas detrás de la autoridad de turno, pero eso no significa que crea que lo está haciendo bien.

RELACIONES CON LA UDI

¿Qué pasa si no le devuelven esos ocho cupos que están reclamando para las municipales?

Muy simple. Para que haya acuerdo electoral al interior de la Alianza se requiere de la firma del presidente de la UDI y de RN. Y no voy a firmar ningún acuerdo electoral si no lo encuentro justo y equitativo y bueno para la alianza.

Con todo lo que ha pasado, y le ha pasado a usted, ¿no le tiene miedo a la UDI y a Longueira?

La palabra miedo no está en mi diccionario. Tal vez es fruto e ímpetu de la juventud, pero nunca he vivido con miedo, pero no temo a esa situación.

De producirse ese cuadro que no se firme el acuerdo electoral, ¿RN miraría hacia otro lado?

Yo estoy seguro que la Alianza será capaz de tener la seriedad y responsabilidad, de alturas de miras y la capacidad de análisis, para darse cuenta que no puede ser que por discrepancias de dos o cuatro cupos rompamos una alianza que tiene tantas responsabilidades con Chile. Responsabilidades en esta segunda etapa del gobierno de Lagos y del futuro gobierno de Chile. Un buen gobierno hay que trabajarlo con tiempo, veamos lo que ha pasado con la Concertación, el problema de ellos es que se quedaron sin ideas, estructura, organización y los tontos solamente aprenden de su propia experiencia.

¿Espera que en algún momento intervenga Joaquín Lavín en esto, o ve que su liderazgo está muy diluido frente a Longueira?

No espero que Lavín intervenga en esto, de hecho él ha dicho que está dedicado a su rol de alcalde y que quiere dedicar su esfuerzo, tiempo y trabajo en ello.

¿Y cómo lo ha hecho, a su juicio, como alcalde?

Hay que juzgar a las personas al término de su mandato. Me gustaría ver que pasó con la educación, salud, el desarrollo urbanístico y esos son temas en que hay que hacer evaluaciones profundas. Creo que Lavín está haciendo un esfuerzo grande, que es un hombre inteligente y esforzado y espero que le vaya muy bien.

¿No habrá enfrentamiento en la Alianza entre candidaturas presidenciales de la UDI y RN?

Pienso que vamos a llegar a un acuerdo en esa materia más temprano que tarde.

¿RN podría sacrificar una candidatura presidencial por un buen acuerdo electoral municipal?

Más que un sacrificio, debemos preguntarnos quién está mejor preparado para enfrentar cada desafío. La política no es como yo consigo las máximas cuotas de poder o las mayores cantidades de puestos públicos para los militantes de un partido, sino cómo ponemos a la mejor gente en el momento y cargo apropiado.

¿Cuándo será ese momento?

Hoy día es prematuro, esa discusión la tenemos que tener a fines de 2004.

¿No le da opciones a la Concertación?

Lo veo muy difícil. No sólo porque ha sido un mal gobierno sino que, además, porque para que una coalición sea exitosa necesita un buen proyecto y la Concertación ya no lo tiene. Requiere de un liderazgo sólido, el presidente Lagos lo ha perdido; requiere de una organización sólida y leal y la Concertación aparece como bolsa de gatos; requiere además resultados y éxitos y éstos han sido muy pobres. No veo por donde puede venir un resurgimiento de la Concertación. Lo mejor de la Concertación está en el pasado, yo espero que lo mejor de la Alianza esté en el futuro.

¿Quién se va a quedar con el electorado desencantado de la Concertación?

Pienso que el partido que está mejor preparado para recibir con los brazos abiertos a los desencantados de la Concertación es RN, que tiene una vocación democrática, compromiso con la estabilidad, un sentido de apertura, pluralismo, de diversidad muy grande y, además, porque RN no sólo es parte de la Alianza, estoy convencido que es la mejor parte de ésta.

A pesar de ir con un abanderado que no sea del partido.

Estamos hablando del apoyo a los partidos que se va a traducir en las municipales y parlamentarias.

¿Cree que las municipales del 2004 pueden hacer variar al candidato presidencial?

No lo creo. Hoy día la primera opción la tiene Lavín. Siempre he planteado que un verdadero liderazgo tiene que estar cumpliendo sus tareas específicas en este caso, el rol de alcalde de Santiago, pero no puede alejarse de los problemas del país. Me gustaría que el liderazgo de Lavín se extendiera a los temas de país, que tenga mayor presencia y participación en las definiciones a nivel de la Alianza y del país. Eso se lo he planteado en forma directa en varias ocasiones.

En la UDI dicen Lavín y después Longueira. ¿RN piensa igual?

No, definitivamente no.

¿Con Longueira ni a misa?

No. Aspiramos que, más temprano que tarde, una persona RN pueda ser presidente de Chile. Un partido político que no tiene ambiciones en ese campo es un partido castrado. Recordemos que todo el sentido de la política es cómo mejorar la calidad de vida de los chilenos y del lugar donde mejor se puede afectar favorablemente esto es desde La Moneda. Por lo tanto, es lógico y natural que los partidos políticos aspiren a llegar a La Moneda y RN tiene esa aspiración, pero también sabe que no puede poner esa aspiración por delante de otros objetivos como son los intereses permanentes del país. Somos un partidos muy generoso en materia de candidaturas presidenciales, que se refleja que desde se instauró la democracia, nunca un RN ha sido candidato presidencial. Eso va a cambiar.

En la Concertación se dice que la UDI no es un partido democrático. ¿Usted podría asegurar que todos los sectores de RN son democráticos?

En todos los partidos hay personas que tienen nostalgia de autoritarismo de distinto tipo, pero le diría a usted que la inmensa mayoría de las personas de RN sienten la democracia en el corazón como la forma natural de vida del pueblo chileno (más opiniones de Piñera en www.elperiodista.cl).

1. Historia de un secuestro

En mayo de 1993, hace 10 años y pocos días después del aluvión que sacudió a Santiago, desconocidos secuestraron a un hijo del entonces senador Sebastián Piñera Echenique, en los momentos que el político inquiría detalles al Ejército sobre el espionaje telefónico que, meses antes, había gatillado una confrontación abierta con la ahora UDI Evelyn Matthei. Según lo que trascendió en su momento en la revista Qué Pasa, algo nunca reconocido por el ex parlamentario, "el niño fue abordado por unos `tíos' desconocidos, a la salida del colegio, quienes lo retuvieron un tiempo -aparentemente por menos de una hora -, lo llevaron hasta una caseta telefónica y lo hicieron comunicarse por teléfono con su papá. Los `tíos' -que jamás han sido identificados- amenazaron a Piñera con represalias si insistía en seguir investigando el llamado "Piñeragate", el caso de espionaje telefónico que había liquidado sus aspiraciones presidenciales a mediados de 1992".


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