Año 2 N.37, Domingo 8 de junio de 2003
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Agrupación "Defendamos la Ciudad"
LOS TABANOS DE SANTIAGO
(Por Marcelo Miranda)La vida pública y la participación ciudadana actuales no se cotizan mayormente en la bolsa ideológica del libre mercado. Las utopías no tienen gran aceptación, al menos en lo concerniente a las especulaciones de este orden vigentes. No obstante hay quienes se empecinan aún en sostener lo contrario; y organizados y bien informados representan un contrapeso real a algunas políticas públicas y privadas que afectan al conjunto de la sociedad. Provenientes de los más diversos ámbitos de la vida económica, social e ideológica del país, los miembros de la agrupación "Defendamos la Ciudad" representan a esta especie que se supone en extinción; y tiene un solo objetivo: el que define su nombre.

Hace más de 24 siglos el "sólo sé que nada sé" ni la cicuta detuvieron a Sócrates en su búsqueda de la verdad.

El filósofo griego apreciaba la vida social de las calles y las plazas públicas de Atenas, parándose a conversar con quien fuera acerca de los temas que incumbían a la Polis y a sus habitantes.

Al cabo de algún tiempo de animosa charla, el ciudadano ya podía empezar a echar por tierra todas las ideas preconcebidas que tenía como verdades absolutas y todos aquellos prejuicios que creía eran conceptos claros y definitivos.

Sócrates persuadía a la gente a emplear su sentido común, y de esa manera podía detectar las debilidades en su manera de pensar y concebir.

Este carácter y método lo convertían en un hombre algo irritante, sobre todo para los que detentaban los poderes de la sociedad. "Atenas es como un caballo apático", decía, "y yo soy un moscardón que intenta despertarlo y mantenerlo vivo".

Por contravenir un alma cívica que a su juicio había devenido obsoleta fue acusado, procesado y sentenciado. Por una escasa mayoría, un jurado compuesto por 500 jueces lo declaró culpable y le condenó a beber un veneno.

No le atemorizó la cicuta. No suplicó clemencia. Sostuvo hasta el final su parecer ante los jueces. Valoró su conciencia y convicciones. Aseguró que había actuado por el bien del Estado.

LOS DEFENSORES

Pero el espíritu crítico de "El tábano de Atenas" -el gran contradictor de la Polis, el que no dejaba tranquilo a hombre alguno por muy poderoso o humilde que éste fuese-, no fue abatido del todo por la cicuta. En otros tiempos y latitudes de la experiencia humana, pervive en más de alguno de sus rasgos más representativos.

Conservando las distancias y los tiempos, hoy en Chile existen diversas organizaciones de la sociedad civil que apelan a este espíritu o lo emulan en cierta medida; estimando que las falencias de un Estado cada vez más reducido y una libertad limitada a lo estrictamente individual y económico, requieren de su concurso.

La agrupación "Defendamos la Ciudad" es una de éstas. Acaso la que más logros ha obtenido en sus objetivos. Una agrupación compuesta por las más diversas tendencias ideológicas y condiciones culturales; a tal punto que, en su seno, conviven ex comunistas y pinochetistas, pasando por todo el espectro político de rigor.

Aún cuando su heterogeneidad en el plano social y económico no sea tan rica -la mayoría son profesionales y viven en el barrio alto de la capital-, constituyen una fuerza ciudadana importante en su ámbito. No se les puede reprochar que acoten su labor a las irregularidades que detectan en las comunas de La Dehesa, Barnechea, Las Condes, Vitacura, toda vez que contribuyen indirectamente al conjunto menos afortunado del resto de la población.

La agrupación está integrada hoy por más de una treintena de personas entre arquitectos, dueñas de casa, urbanistas, periodistas, ingenieros, empresarios, sociólogos, comerciantes, abogados, economistas, médicos... que conforman en su conjunto una pléyade de ciudadanos -algunos especialistas en las más distintas disciplinas- que tiene en común una especial sensibilidad ante los asuntos urbanos y ambientales de la ciudad de Santiago.


"Lo que nos une es vivir en un ambiente libre de contaminación, como dice y consagra la propia Constitución de la República, y que el desarrollo de la ciudad sea respetuoso de lo que se llama los `derechos urbanos' de los vecinos". La declaración de principios corresponde a Patricio Herman, un ex empleado de IBM, director y fundador de esta agrupación que irrumpiera en la escena nacional entre 1996 y 1997.

Herman plantea que la cohesión de esta entidad civil responde a la necesidad de contener "esa prepotencia avasallante de la autoridad", aludiendo especialmente al poder ejecutivo y a los municipios. En estos últimos, señala, "los alcaldes se han convertido en unos verdaderos reyezuelos que hacen lo que quieren"; situación que a su parecer debe resistirse mediante la responsabilidad y la acción: "Nos hemos rebelado. Y nos está yendo bastante bien" (Ver recuadro).

Las acciones emprendidas han permitido, entre otras muchas causas, que la Contraloría declarara ilegal la extensión de Santiago a expensas de las áreas de interés silvoagropecuario; proyecto que impulsaran el ministro de Vivienda y Urbanismo (Minvu) Jaime Ravinet y el intendente de Santiago, Marcelo Trivelli.

LEY DE LEYES

Estos éxitos tienen algo en común: el apego irrestricto a la ley vigente; condición que les permite impugnar, sobre bases jurídicas y constitucionales, cualquier trasgresión a las normativas. "Creo que nuestro mayor mérito es que conocemos muy bien la Ley General de Urbanismo y Construcción, todas las normas de los Planes Reguladores y la Ley 19.300, que establece las bases generales del Medio Ambiente".

Patricio Tupper, comunicador social, historiador, abogado y ex director ejecutivo de la Fundación Cardöen, es otro de los integrantes del directorio de esta entidad cívica. Sus viajes permanentes a lo largo y ancho de Chile -por las labores ligadas al patrimonio arqueológico de Chile que realizaba en la Fundación- le han proporcionado cierta experiencia de las realidades regionales; condición que, según admite, le ha permitido apreciar hasta qué punto "los problemas de la capital son el resultado de la excesiva importancia que se concede a ésta en las políticas públicas".

Tupper afirma que "hay una monstruosa injusticia e inequidad entre Santiago y el resto del país". Reconoce que sí, que "las estadísticas existen, pero no se localizan adecuadamente, no se hace uso de ellas, no se las comunica". Ejemplifica, señalando que "en Santiago, para seis millones 200 mil habitantes, hay un consumo de agua potable de 83 metros cúbicos por habitante; en la región de Los Lagos y La Araucanía el consumo no sobrepasa los 33 metros cúbicos per cápita. El agua potable, en este caso, representa una condición de higiene, de estándar de vida, de desarrollo".

A juicio del abogado se requiere una deslocalización de las industrias. Y cree que se va a requerir muy pronto una decisión de extrema importancia en este orden, "además de hacer una especie de veda para la construcción en Santiago: según el último censo, al ritmo de crecimiento demográfico actual, en nueve años más en Santiago habrá un millón de personas más". Este probable panorama, según señala, "va a dejar obsoletas esas `grandes soluciones' que hoy patrocinan Ravinet y Trivelli siguiendo el modelo que se les dicta.

Tupper sostiene que la Región Metropolitana vive del resto del país. "Es absurdo que en las cifras nacionales la R.M. aparezca como la que aporta más del 50 por ciento de la riqueza nacional. Claro, aquí se pagan los sueldos, el comercio, las transacciones comerciales, etc. Pero la riqueza, en términos reales se produce en el norte grande, con las mineras; en la costa, con las pesqueras; en el sur, con las forestales y la piscicultura".

Ya en el plano estrictamente político, el abogado sugiere que "el señor Adolfo Zaldívar debiera pensar en que si las leyes que vota sirven o no a la 12° Región que representa, al igual que Flores con la suya, y al igual que otros tantos que no se sabe a quién representan verdaderamente".

Danilo Salcedo es otro de los directores de Defendamos la Ciudad; el más político y filósofo, acaso, de cuantos la conforman. Salcedo es profesor de Historia, posee un doctorado en sociología y una concepción de mundo bastante definida: "Tenemos que considerar al hombre como un ser fundamentalmente político. Cualquier causa que motive la preocupación por la ciudad tiene que interesar al hombre que vive en ella".

Salcedo opina que los problemas de polución ambiental, congestión y construcción indiscriminada en Santiago, reflejan la situación general del país. "Todo esto -afirma- es porque en Chile se ha aplicado un determinado modelo de desarrollo, que implica la concentración en todos los órdenes".

A esto se suma, piensa, "un manejo político desarrollado sólo por una minoría. Se moviliza a los ciudadanos sólo para la formalidad de elegir a los representantes; a los mismos que después la abandonan". Lamenta asimismo que las instancias de participación como el plebiscito, contemplado en la Constitución, "no se use como se debiera. La autoridad no tiene una obligación expresa de convocarlo y por ello este recurso de participación real se desaprovecha".

EL ANTIDOTO

Estas circunstancias lo hacen afirmar que Santiago "se está anquilosando. Y esto se proyecta, entre otros asuntos, en que hoy se tolera una salud y una educación mediocres, y una concentración de medios de comunicación que representan una sola versión de los acontecimientos, inconcebible en una democracia, por ejemplo".

El apasionamiento con que Salcedo defiende sus ideas se explica en parte por un pasado de actividad política importante. Fue el primero en asestar un golpe institucional a la dictadura: "Yo saqué a la fuerza aérea de la Universidad de Chile cuando denuncié, con pruebas fehacientes, la corrupción que estaba haciendo un tipo de una calidad moral extraordinariamente baja: Julio Tapia Falk".

Pese a haber logrado la salida de Tapia Falk -o más precisamente: a causa de ello- Salcedo fue exonerado. Recuerda que fue tal el nivel de escándalo que provocó que incluso El Mercurio lo apoyó: "publicó todo lo que había señalado". Esta presencia pública, a su juicio, le salvó la vida, pero no de los 15 años que debió vivir fuera del país.

Ya reintegrado a la vida nacional, Salcedo percibe, al igual que Patricio Tupper y Patricio Herman, que "la ciudadanía se ha vuelto pasiva, se le ha domesticado con los más denigrantes recursos".

La agrupación, sostiene, "quiere propiciar en los habitantes el ser sujetos activos y no objetos pasivos"; además de "luchar con esta corruptela política"; una corrupción que atañe, según afirma, a todos por igual, "porque uno actúa por acción pero también por omisión. En las manos de la ciudadanía está el mover o no el esquema político que hoy impera. Todos somos responsables de lo que está pasando en nuestra ciudad y en nuestro país".

Tal vez si Salcedo hubiera vivido en la Edad Media lo habrían quemado; o como hicieron con Sócrates en la Antigüedad, le habrían dado a beber del vaso con la cicuta.

Pero quizá ni Salcedo, ni Tupper ni Herman corran esta suerte. Las hogueras para achicharrar a los herejes están pasadas de moda. En cuanto a las leyes en las que se basa la agrupación Defendamos la Ciudad para zumbar y molestar, como "El tábano de Atenas", son un buen antídoto contra el veneno de los jueces de la polis.

(Con dictámenes favorables)

1) Construcción ilegal de mil 500 viviendas en la población Ermita de San Antonio, en terrenos de la comuna de Barnechea -ribera sur del río Mapocho-. La explanada en donde se construyó es "recurrentemente inundable" según el Plan Regulador Metropolitano de Santiago.

2) En el Parque Laguna Carén (área verde de uso público) la Fundación Valle Lo Aguirre por cuenta de la Universidad de Chile deseaba desarrollar actividades comerciales incompatibles con la normativa vigente.

3) En el Parque Las Américas de Vitacura se están levantado torres de 24 pisos. El Plan Seccional respectivo sólo permite de dos hasta cuatro pisos. El 14º Juzgado de Santiago falló la nulidad de derecho público, acogiendo la denuncia de los vecinos directamente afectados.

4) Se declaró ilegal la demolición de dos mansiones de "valor histórico" protegidas por el Plan Regulador de Las Condes.

5) La Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) rechazó la Declaración de Impacto Ambiental presentada por el titular del proyecto de los estacionamientos bajo la Plaza Perú, en Las Condes. Posteriormente la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) invalidó esta resolución por la presión de los "poderes fácticos"

6) La expansión de Santiago quedó trunca al acreditarse su ilegalidad.

7) Están logrando que los contaminados terrenos de las petroleras en Viña del Mar sean limpiados por las mismas compañías. Estas querían que el Estado se hiciera cargo de ello.

8) Han evitado ilegalidades constructivas en La Dehesa (comuna de Lo Barnechea)

9) Están evitando millonarios desembolsos por parte del Estado, que desea expropiar a privados una serie de terrenos que son bienes nacionales de uso público y que fueron "tomados" por éstos. Esto, en el río Mapocho, por el proyecto del puente Tabancura, necesario para la autopista Costanera Norte.

10) Se está restituyendo la legalidad en una zona de preservación ecológica en la zona de La Parva (Farellones).

Veinte impugnaciones a diversos proyectos de orden ambiental y urbano han sido acogidos favorablemente por la Contraloría. Otras treinta están o estuvieron en curso.

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