Año 2 N.38, Domingo 22 de junio de 2003
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Junaeb y los concesionarios del PAE
LA LIGA DE LAS RACIONES
(Por Mariano Cubillos y Marcelo Miranda)A través de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), el Estado destina cerca de 130 mil millones de pesos al año para complementar la alimentación de los escolares más pobres del país. Si bien un diseño computacional -implementado para este proceso desde 1998- ha permitido que el sistema de licitación sea más óptimo, la vulnerabilidad de los sistemas de control, las relaciones partidarias y las evidencias constatadas en terreno, permiten deducir que las raciones de poder también están dispuestas en la mesa del gran banquete.


Cerca de 30 empresas del rubro de la alimentación disputan anualmente -para un tercio del territorio nacional- la adjudicación de los servicios para el Programa de Alimentación Escolar (PAE); un beneficio público que favorece hoy a un millón 350 mil niños y adolescentes, pertenecientes a nueve mil escuelas y liceos municipales y particulares subvencionados del país.

Este 23 de junio las empresas privadas partícipes del proceso presentan sus ofertas a la Junaeb; ésta seleccionará a mediados de julio las mejores opciones. Las concesionarias elegidas podrán administrar el servicio del PAE en las regiones IV, V, IX y un tercio de la Metropolitana, desde marzo de 2004 hasta febrero del año 2007.

Los criterios y antecedentes de la selección para este proceso están señalados en las bases de licitación. El capital de trabajo, el patrimonio financiero, los antecedentes tributarios, laborales y comerciales, la capacidad de logística, las multas cursadas, etc. permiten definir el estado de cada empresa y su nivel de competencia.

Pero los índices y variables contemplados en el desarrollo de las abstracciones, tal vez no revelen las incidencias diarias del factor humano, las relaciones e influencias de los agentes involucrados en el proceso, los hechos detrás de cada ración servida, el destino de los 400 millones de pesos diarios que se paga a los concesionarios.

EL MENU DE METRENQUEN

A diez kilómetros de la localidad de Alerce, y de ésta a otros tantos de Puerto Montt, se encuentra la colonia de Metrenquén. Y en ella una escuela: la G-638.

Allí estudian 38 niños, de 1º a 7º básico. La mayoría es pobre. Todos los días, 22 de ellos desayunan y almuerzan en el colegio con la necesidad de complementar la alimentación de sus hogares.

A mediados de mayo la escuela y los niños aparecieron en la prensa. Motivados por algunas estadísticas relativas a niveles de obesidad y grados de desnutrición detectadas en alumnos de 1º básico, una reportera de El Mercurio y fiscalizadores de la Junaeb de la X Región acudieron al establecimiento sorpresivamente.

El 100 por ciento de prevalencia de obesidad que se pensaba encontrarían, según las estadísticas, no era tal; tampoco había, aparentemente, problemas con la nutrición. La directora de la escuela, Erika Vargas, se había equivocado en los informes que remitía periódicamente.

Pero la visita no resultó infructuosa. No había pan; tampoco la ensalada que sí aparecía en la minuta. El plato principal había sido cambiado: el pavo sustituía al pollo. La cocinera debía ser reemplazada.


Viviana Pozas fue, hasta ese 23 de mayo, la manipuladora de la escuela; una de las 30 mil cocineras del PAE. Hacía un año y medio que trabajaba allí para la empresa Acalsil. Ante el problema suscitado, la concesionaria, consciente de su responsabilidad, la trasladó de establecimiento.

El contrato de Acalsil estipula que el sueldo líquido de la cocinera, a media jornada, es de 30 mil 50 pesos. El año 2001 Pozas trabajaba en las mismas condiciones para Osiris, y su sueldo final era de 61 mil 235 pesos.

Uno de los términos del contrato contraído entre Acalsil y Pozas señala que "...por ración servida muestreada por laboratorio se pagarán 45 mil pesos a cada trabajador con jornada completa, o su valor proporcional cuando la jornada sea parcial". Una de dos: o se engaña a la cocinera o nunca se ha practicado una muestra de este tipo en el último año y medio.

El supervisor de Acalsil en la X Región, Ernesto Solís, anotaba cada principio de mes la hora de entrada y salida de la cocinera en la guía de asistencia: de 8.00 a 12.30 horas. Así conviene al contrato; pero no a una realidad en que la cocinera comenzaba su trabajo antes de las 7.00 y lo concluía pasadas las 17.30 hrs.

Durante gran parte del año pasado la empleada debió cocer el pan en su casa, ya que la escuela no contaba con "la estufa" para hacerlo. También debió emplear sus propias ollas y peroles para cumplir con su labor, ya que la empresa no se los proporcionaba.

EL CONTROL DE LAS MULTAS

Para el director nacional de la Junaeb, el caso de Metrenquén es "una excepción".

Francisco Espejo, director del organismo desde el 1° de junio del año 2001, señala: "Puedo afirmar que el servicio de alimentación en el sistema escolar funciona bien".

Espejo respalda esta aseveración pormenorizando la serie de variables (de V1 a V6) que contempla este sistema: control de productos, operación e higiene; cantidad de raciones; análisis de alimentos y materias primas; análisis bioquímico de la ración servida; seguimiento del proyecto técnico, y las encuestas de opinión de los alumnos respecto de la alimentación que reciben.

El director precisa que dos de estos controles son los más masivos: las variables V1 y V2. "Estas están a cargo de los profesores. Ellos llevan el control de cuántas raciones se dan y cuál es la calidad `visual' de éstas. Con eso elaboran los informes. Lo que ellos marcan como incumplido genera multa (una comisión evalúa el mérito de ésta en caso de que la empresa apele)". Espejo informa que son 10 mil los profesores que destinan cada día a esta labor.

El control de las variables V3 y V4 está a cargo de laboratorios. El análisis microbiológico de las materias primas empleadas y de la Muestra de Ración Servida se efectúa luego de seleccionar aleatoriamente un establecimiento. Y éstas también generan multas, independientes de las anteriores".

Los otros dos controles -la opinión del alumno y el acta de supervisión- son realizados por los fiscalizadores de la Junaeb. Y Espejo advierte, respecto del primero de estos puntos, que "entrevistamos aleatoriamente a 25 mil alumnos y con eso construimos las tablas donde la calidad es evaluada". En relación al acta de supervisión, el director de la Junaeb señala que los fiscalizadores "observan cerca de 40 variables -estado de los delantales, infraestructura, operación, etc.- cuyas falencias también generan multas".

El recuento de variables en que se basa el sistema, expuesto por el director, permite suponer que el estado de las multas cursadas determina la continuidad o no de las empresas en este proceso. Consultado acerca de estas sanciones, señala que "hay un monto promedio de 570 millones de pesos anuales por este concepto". Esta información, desglosada por empresas, "es reservada -afirma Espejo, precisando-: si es analizada por personas que no saben o no entienden la dimensión de los números puede generar conclusiones erróneas". Pero para eso los periodistas podemos y debemos consultar a especialistas.

¡MOZO!: TRAIGAME AL CONTADOR


Las empresas Acalsil, Alicopsa, Osiris y SAN son las encargadas de entregar el servicio en la X Región. Alicopsa se encarga de Valdivia y Chiloé; Osiris y SAN, de Osorno; Acalsil de Llanquihue y Palena. En conjunto, estas empresas reciben 50 millones de pesos diariamente, es decir, más de 10 mil millones de pesos anuales.

En Llanquihue Acalsil reparte a diario 27 mil raciones, y en Palena otras dos mil. En Chiloé, Alicopsa distribuye poco más de 16 mil. En Osorno, Osiris y SAN hacen otro tanto con 17 mil 700. Y Alicopsa, con 32 mil 390 raciones, complementa la alimentación de los escolares más pobres de la región.

De acuerdo a los valores por ración -de 250, 700 y mil calorías- Acalsil recibe algo más de 12 millones 500 mil pesos diarios en la X Región; Osiris y SAN cerca de 7 millones, y Alicopsa 13 millones 385 mil 355 pesos.

La Junaeb regional tiene 11 fiscalizadores para custodiar esta inversión en los mil 300 establecimientos de la zona e, "indudablemente, esto lo hacemos a través de muestreos porque no llegamos con estos funcionarios". El comentario es de Víctor Herrera, jefe del PAE regional; quien asegura, al igual que su superior en Santiago, que lo de Metrenquén es una "excepción". Aun así, reconoce que "es muy difícil llegar a esas escuelas tan lejanas y chiquitas", aludiendo a los establecimientos de la provincia de Palena y otros.

Los supervisores alcanzan a visitar las escuelas sólo una vez al año, como promedio. ¿Y las multas que revelan la conducta de las empresas? "Todos los meses les estamos pasando multas a las concesionarias -responde-, pero eso lo maneja sólo Santiago, nosotros hacemos lo operativo".

Las sanciones son anuales y se cobran descontando el pago de raciones. Sólo el sistema de las mismas permite observar con cuánta frecuencia se incurre en una falta. El recelo con que la Junaeb resguarda esta información se explica por sí mismo.

Ursula Ruiz, gerente del PAE de Sabromeals, ha trabajado durante más de 10 años en el área, "y nunca -según recuerda- se ha publicado eso de las multas". Sólo hay rumores, "ruidos", como los califica, acerca de lo que sucede con el conjunto de las empresas. "Hay `ruidos' principalmente en la III, X y XI. Problemas de servicio... algunas empresas no logran estabilizarse".

De los "ruidos" que recuerda, el del año 98 es el que más conmociones causó: "una compañía estaba muy complicada en la 8° Región, en la ciudad de Los Angeles. Cuando el nuevo modelo se echó a correr ese año, las sanciones dejaron la escoba. Alisur fue sancionada con 60 millones de pesos. Facturaba 120 millones al mes. No sé si quebró".

El diseño al que alude la gerente es el que desarrolló la ex directora de la Junaeb, Lysette Henríquez, en conjunto con un grupo de ingenieros industriales de la Universidad de Chile. "La sorpresa fue que sirvió para mejorar muchas cosas. En la práctica, con igual o menor cantidad de dinero se pudo completar mejor la ración, con mejor comida y mejores servicios", admitió uno de los ingenieros del proyecto, Jaime Catalán.

En enero de 2000, el PPD Guido Girardi denunció una serie de irregularidades en las labores de la Junaeb que presidía Henríquez. El 9 de mayo, la comisión de la Cámara Baja encargada de investigar el caso resolvió que las denuncias eran totalmente infundadas (de las siete sesiones consagradas a ésta, Girardi asistió en una sola oportunidad). Henríquez, no obstante, dejó el cargo meses más tarde.

El mencionado programa computacional de modelo de licitación fue premiado en el 2002 por la Federación Internacional de Sociedades de Investigación Operativa, en Escocia, en virtud de considerársele "la aplicación científica de mayor impacto en el mejoramiento de políticas sociales".

"Este fomenta una mayor competencia -señala la gerente de Sabromeals- y provoca que el margen de utilidades por empresa no supere el 5 por ciento. No como antes, cuando el monopolio de los años 91... hasta el 92 era muy fuerte, y sí permitía ganancias tremendas".

El 2 de mayo de 1991, la empresa Acalsil -asesorías legales y corretajes- ampliaba su giro hacia la alimentación. La Sociedad Anónima, ayer como hoy, está integrada por Gabriel Jiménez, Alfonso Acuña, Justino Silva y Luis Alvarez. Este último, se dice en Talca, es uno de los mejores abogados criminalistas de la provincia; Silva también es abogado, además de relacionador público de la empresa; Acuña es un antiguo comerciante de la zona; y Jiménez (PRSD) fue Intendente de la Región del Maule durante el gobierno de Aylwin.

Cuando Jiménez dejó la Intendencia, apareció como uno de los dueños de la empresa. Algunas personas, cercanas al poder político de la zona, aseguran que siendo Intendente, Jiménez ayudó a Acalsil cuando era autoridad regional sin revelar su participación en la misma.

Las relaciones político-comerciales no son inusuales en esta región, ya que el ex director regional de la Junaeb, Oreste Lucci, actualmente se desempeña en Acalsil.

Pese a no haber cumplido con el "Indice Manipuladoras" y tampoco con el Art. 16 relativo a la no intervención en los software que dispone la Junaeb para la presentación de los antecedentes, entre otras anomalías, esta empresa talquina se adjudicó 6 unidades territoriales en la licitación de julio de 2002, equivalentes a 61 mil 139 raciones.

PLATO FUERTE

"Los instrumentos del PAE pueden ser modificados perfectamente", comenta una fuente confidencial cercana a la Junaeb y al mundo empresarial. "Cada día los profes llenan las cartillas con lápiz mina, pero cuando va el supervisor de la Junta, en ocasiones, "pide" que borren o generalicen las imputaciones que éste ha encontrado sólo en su día de visita".

La mano dura de la Junaeb, según estas declaraciones, difiere dependiendo de la empresa que esté en tela de juicio.

Son cinco las concesionarias que en el 2000 ganaron la licitación para la Región de Valparaíso. En este cerrado circuito hay tres grandes en la V Región: Acalsil, con el 38,9 por ciento del total regional de raciones; Distal, con el 33,6; y SAN (del holding Sodexho), con el 20,1 por ciento. Las otras dos, Alisur (la misma que "parece que quebró" en el 98 en la X Región) y Tekarera, representan juntas sólo el 7,2 por ciento del paquete regional. De esta forma, y según datos entregados por el jefe de programas de la Junaeb V Región, Julio Leiva, cada día se entregan en esta zona más de 103 mil bandejas con alimentos para los niños de mayor vulnerabilidad.

Con un total de 654 escuelas en la Región de Valparaíso y 11 supervisores de la Junta para todas ellas; con un coordinador por cada comuna, que las corporaciones municipales asignan para estas labores; con un profesor voluntario por establecimiento, con escasa capacitación en el tema; y con un servicio de laboratorio externo a cargo de la Escuela de Alimentos de la PUCV, se entiende que es casi imposible fiscalizar cabalmente el desempeño de los concesionarios que, en muchas regiones del país, deja mucho que desear.

Si a esto último sumamos una atmósfera de trabajo hostil y dividida al interior de la sede de Los Castaños 297 en Viña del Mar, donde intenta funcionar la Dirección Regional de la Junaeb, las conclusiones aparecen no muy alentadoras. Claudina Solís, supervisora del Programa de Salud, reconoce que "hay gente que por tener un color político tiene más opciones que otra". En la misma línea, Solís lapida con un "aquí la gente no se cree entre sí".

Según otros testimonios, existen dos bandos en dicha oficina: uno que gozaría de más antigüedad -incluso de antes del 90- y otro emergente que incluye un fuerte bloque del PS. El problema es de superioridad y poder, puesto que según las variables rango y trayectoria, algunos integrantes del primer grupo deberían ocupar los cargos de mayor jerarquía, cosa que no ocurre. De esta manera, el dominante es el segundo y el temeroso es el primero.

Al parecer, un verdadero círculo de hierro opera en la Junaeb V Región. Es desde allí de donde se toman las decisiones que atemorizan y mantienen en jaque a aquel otro bloque, conformado por varios funcionarios que trabajan bajo el amenazante sistema de "Contrata", el cual establece compromisos laborales sólo por un año con la posibilidad de ser renovados, a pesar de que muchas de estas personas llevan décadas en la institución, e incluso antes desempeñaban cargos más altos que los que ocupan hoy. Patricio Ibáñez León, cabeza visible de la Junta de la Quinta Región desde agosto de 1998, es un líder que despierta encontradas opiniones entre sus subalternos. En efecto, lo que está en duda es su capacidad de liderazgo en un lugar donde los ánimos están particularmente caldeados. "Me gustaría que tomara más decisiones", "es buena persona, pero un poco manejable", comentan algunos funcionarios. Ahora bien, si se usa el término `manejable' para calificar a un jefe, entonces es cuerdo preguntarse ¿quién maneja la situación si no es él?, pregunta a la cual todos le ponen cara de no me acuerdo.

Un capítulo oscuro e incógnito de esta oficina regional dice relación con la desaparecida dirección provincial (DP) de la Junta en Valparaíso. Según esgrimen distintos funcionarios, su cierre se debió a razones presupuestarias y a disposiciones de Contraloría. Lo curioso es que fuentes reservadas de diversos sectores vinculados a la institución aseguran que cuando esta oficina existía, y era dirigida por la socialista Tamara Contreras -hoy segunda en Salud-, era ocupada en horarios no administrativos para reuniones de carácter político. Más aún, señalan que hasta "tomateras" tenían cita en la hoy inexistente dirección provincial.

Antes de que las riendas las sostuviera Ibáñez, el jinete a cargo de la Junta era Ramón Araneda. Este, quien trabajó por largos años en la Junaeb, hoy está en las filas de Distal S.A. Extraño resulta entonces notar que Ibáñez y Leiva no tuvieran idea de su paradero, puesto que Distal reparte raciones en la región que ellos dirigen.

Contactado por El Periodista, el empleado de Distal se disculpó sosteniendo que desde Santiago le habían "sugerido" que no hiciera declaraciones, sobre todo teniendo en cuenta que la licitación está en su etapa final, excusa que luego se transformaría en una constante del mundo empresarial.

MAGISTER EN EVASIVAS

SAN es una empresa que fue adquirida por la multinacional Sodexho en el año 98, y que hoy tiene como cliente a la Junaeb V Región en San Antonio, Quilpue y Villa Alemana. Su desempeño ha levantado una serie de sospechas en distintas trincheras. Julio Leiva ha mencionado a esta firma como la que mayores problemas de distribución presenta en el sector. De dicha compañía hemos logrado encontrar actas de supervisión del PAE en las que se señala que, por ejemplo, en la bodega de la escuela E-480 de San Antonio existían acelgas podridas.

Otras acusaciones apuntan a que SAN, debido a que sólo posee una bodega general en Santiago, traspasa los víveres de camión en camión en servicentros de carreteras, lo que evidenciaría una grave falta de infraestructura y un riesgoso transporte de alimentos.

Pero el principal dardo de estas imputaciones, se relaciona con ciertas llamadas que se habrían efectuado desde la Junaeb de Santiago con el fin de persuadir a la gente de la DP de San Antonio para que "dejara de hinchar a SAN", según arguye una fuente que exige la reserva de su nombre.

La respuesta de la licitación para un tercio del país, que comprende las regiones IV, V, IX y 1/3 de la Metropolitana, para el período 2004-2007, será conocida entre el 15 y 17 de julio, según afirman distintas fuentes ligadas a las compañías. Falta poco y hay miles de millones en juego. Por eso será, quizás, que los distintos gerentes zonales en la Quinta de las tres sociedades más grandes se negaron a cruzar algunas palabras con El Periodista, apelando que desde Santiago les ordenaban que nos remitiéramos a las declaraciones de los ejecutivos centrales de dichas firmas gastronómicas. El mensaje es claro: desde arriba pretenden evitar contradicciones discursivas en períodos de alta susceptibilidad.

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