El sacerdote español, Antonio Llidó, desapareció en Chile en 1974. Una rápida visita a su tierra natal nos permite adentrarnos en los sentimientos que recorren a todos aquellos que lo conocieron. Mientras en su pueblo siguen tañendo las campanas por su nombre, su hermana, Josefa Llidó, crítica fuertemente a la Iglesia Chilena y cuenta detalles de lo que ha vivido en estos 30 años. >>> |