Año 2, N.42, Domingo 17 de agosto de 2003

Humberto Julio, general en retiro

"A la Cancillería la veo distinta"

El general en retiro Humberto Julio, durante el regimen militar ocupó el cargo de subsecretario de Relaciones Exteriores y, en esta segunda parte de la entrevista dada a El Periodista Nº42, habla de la Cancillería de su época y cómo la ve hoy.

¿Cómo ve a la Cancillería, usted que fue subsecretario?


La veo distinta, tanto en aspectos orgánicos como en el aspecto de personas. Una serie de capacidades que se generaron en un período no se han aprovechado. Sé demucha gente que ha dejado la carrera. Es una Cancillería donde aparentemente hay cuoteos políticos, que se reparten los cargos, no tengo la percepción de un sistema funcionando, sino de personas y grupos.

¿Y qué opinión tiene de Soledad Alvear?

Ella tiene su estilo, la verdad no he hecho un análisis que pudiese ser comparativo con otros cancilleres, por lo que cualquierjuicio mío, sería un poco apresurado, dicho de otra forma no me he detenido a analizarlo.

¿Fue difícil ser subsecretario?

No tanto. Todo tiempo pasado fue mejor y no es que quiera quedar bien con todos. Fue una experiencia interesante, pero me apartó de mi línea profesional, creo que no tuvo ningún impacto positivo en mi carrera, por el contrario, no me ayudó en absoluto, me generó más críticas que elogios. Sin embargo, dentro de la Cancillería encontré gente muy valiosa, profesionales que lo único que querían era hacer bien su trabajo y también como toda organización me encontré con gente que más bien estaba dedicada a lo que venía más adelante, a las nueva destinación, a la perspectivas futuras y, en consecuencia, no se dedicaban cien por ciento a su actividad. Vi esos dos mundos.

¿Notaba que había muchas piedras en el camino, da la impresión que en la Cancillería se mantuvo un grupo de funcionarios de carrera, más cercanos a la Concertación que al Régimen Militar?


La verdad es que sí, uno percibía ciertas camarillas, pero no para hacer inoperante el sistema, al menos con todas las imperfecciones que tenía éste. Eso es lo que no percibo, ahora usted dirá ¿cómo lo percibo? Como cualquier hijo de vecino que lee la prensa, pero leo lo que me interesa y trato de estar informado de lo que pasa con la situación internacional de Chile. Tengo mis contactos, no estoy desligado de todo el quehacer.A veces me preguntan como se procesa la información, como se genera inteligencia para las decisiones que finalmente se toman en política exterior y eso no lo puedo identificar en el sistema actual, porque desarmaron lo que había. Uno aprecia desde afuera que un esfuerzo importante se perdió, en gran medida por una comprensible distancia de carácter político, doctrinario, contingente.

¿Usted fue el que calificó a la Cancillería como una ameba?

El término fue anterior a mí, incluso de los mismos diplomáticos, no soy el autor del término.

¿Le sorprende que algunos diplomáticos que iniciaron su carrera en 1974, como Cristián Barros, ocupen dentro de la cancillería cargos tan altos como el de subsecretario?

La verdad es que no me sorprende, no tengo una visión clara, creo que eran buenos funcionarios -como muchos otros- no recuerdo un perfil que pudiera definir en uno u otro sentido, yo creo que es un hombre preparado y que hacia lo que había que hacer, pero posiblemente no me tocó trabajar muy cerca de él, en una cuestión más precisa

¿Le ha llamado la atención el cambio de algunos funcionarios de carrera, que en el pasado parecían más bien cercanos al régimen militar?

Uno puede apreciar cosas meteóricas, claro uno no estaba dedicado a pensar cuales eran las preferencias políticas de las personas, pero viéndolos actuar uno deduce cosas. No me sorprende que alguna gente tenía actitudes distantes, no quiero decir rebelde , bueno cuando se produce el cambio de gobierno fueron premiadas y otras personas , que a veces, injustamente se les percibía como cercano al Gobierno Militar hayan sido castigadas, pero incluso quiero decir una cosa, muchas veces creo haberlo expresado a los funcionarios de carrera, en ese tiempo criticaron porqué tanto embajador militar, la verdad es que nosotros mostramos las cifras y dijimos el Presidente ¿a quién conoce más? A los militares, genéticamente digo yo, en consecuencia si el conoce al General tanto o al admirante tanto, pasaba los mismo que cuando un presidente nombra alguien de su partido y no necesariamente alguien del servicio exterior y les hice una apuesta, hay gente que está esperando que con el cambio del gobierno todos los embajadores van a ser de carrera, les aseguro que no va haber ni uno en los lugares interesantes, uno podría comparar en el Gobierno Militar las mejores embajadas desde todo punto de vista importancia, comodidad, ambiente de vida las tenían diplomáticos de carrera y las más malas los militares. Costa de Marfil, cualquier cosa lejana donde nadie quería ir .iban militares. Llegó la Concertación y se le acabaron las embajadas regias a los embajadores de carrera y partieron los políticos, No han vuelto atener embajadores en París, n i en Londres salvo de repente un incorporado, Hasta ahora las mejores embajadas están con gente de confianza del Presidente y cuando se llega a nombrar a alguien del servicio exterior es una cosa extraordinaria, en cambio ahora han tenido que ir a lugares lejanos y difíciles, lo menciono como expectativas frustradas, pero que desgraciadamente es una constante. A diferencia de otros países en que la mayoría de los embajadores son de carrera, aquí en Chile como decía la Moniquita es la escuela pagadora en consecuencia a las mejores embajadas van a quien yo quiero complacer o premiar, compensar y no necesariamente al mejor funcionario en servicio, yo digo ¿cuándo van a tener un embajador que sea del servicio en EEUU o Argentina? Países importantes para nuestra relación, van a tener que esperar otro tipo de gobierno otro tipo de administración, esa misma frustración se sienten en quienes no han sido favorecidos y naturalmente tiene que afectar a la eficiencia, en definitiva ¿Cuáles son nuestra expectativas?

¿Considera factible que dentro de la Cancillería funcione un grupo como el denominado Hamlet?


Yo me acuerdo de un antecesor mío hablaba de una cosa parecida, pero hablaba del tan tan, no había las facilidades de correo electrónico , pero el comentaba en alguna forma fuera vía valija diplomática, había un constante flujo informal de información, yo creo que es lo mismo de entonces, es un aprofe3sión muy poco numerosa, muy corporativa, en consecuencia hay una dinámica de grupo muy fuerte, en que se dan estás relaciones, no quiero justificar, si alguien dice tal autoridad es de tal partido y este es de este otro, entonces en la medida que perciben grupos organizados dentro de la Cancillería, algunos podrán decir si ellos están a la vista ¿porqué nosotros también? Pero no le confiero más importancia del intercambio de información entre dos amigos.

¿Tiene alguna espina clavada de esos tiempos de subsecretario de lo que hizo o dejó de hacer?

Sí, tengo un recuerdo terrible de un incendio en nuestra embajada en Venezuela, porque el embajador Costanora en uno de sus últimos viajes a Santiago vino hablar conmigo me explicó el problema de seguridad que él percibía en el edificio, donde la embajada estaba muy alto en un edificio, hicimos una gestión en Hacienda, ya que no lo podíamos resolver solos para comprar otra sede, pero las cosas no son tan rápidas. Hacienda me dijo pero la acaban de comprar, entonces, me dicen que no es segura, Yo le digo al embajador que empiece a buscar mientras yo gestiono en Hacienda, yo creo que él tenía un presentimiento siniestro porque pasaron muy pocos días cuando ocurrió el siniestro y él falleció con una decena de funcionarios, fue a principios del 86. Podría decir fue mala la decisión de comprar en un lugar poco seguro, pero también nuestra burocracia no era tan rápida para enmendar ese error, me vuelve, porque son personas que yo conocí, vi fotos, el sumario que se hizo, yo espero que no exista ninguna otra embajada nuestra en un lugar tan vulnerable a un incendio como era ese, se me ocurre esa, puede que haya otra que no me acuerde.


El Periodista S.A. Derechos Reservados
Presidente del Directorio: Eugenio González Astudillo - Director: Francisco Martorell - Editora General: Francisca Celedón
Dirección: Sótero del Río 541, oficina 519 Santiago de Chile.
Teléfono: (56 2)662 14 51-662 14 59 Fax: (52 2) 696 88 52.
director@elperiodista.cl