Año 2, N.42, Domingo 17 de agosto de 2003

Carta astral

Joaquín Lavín

Amante de los pactos, encantador, diplomático y sociable son los elementos que resaltan en la personalidad de Joaquín Lavìn, ello en gran parte debido a la gran influencia del signo de Libra en su carta. Su destino parece estar construido sobre la base de alianzas y acuerdos. La armonía y la paz son importantes para él y evita todo lo que le resulta incómodo. Por lo tanto, se esforzará por llegar a una solución de compromiso a cualquier costo (poniendo a veces en juego su propia integridad), sopesando, valorando y ponderando todos los lados del asunto a tratar, demorando a veces la toma de una decisión. En las resoluciones de los conflictos es importante que ponga en la balanza el mundo de las apariencias con el mundo interior de la realidad.


Dos temas resaltan como importantes y fundamentales en su vida: la fe (religión) y la política. En este último, es trascendental que desarrolle una visión amplia y despliegue su capacidad organizativa, ya que es el lugar donde tiene posibilidad de ser socialmente activo, comprometiéndose con el trabajo comunitario a favor del progreso y donde puede expandir su lado humanitario y compasivo.

Una de sus debilidades es querer ser todo para todos los seres humanos. Por lo mismo, se esfuerza por agradar a los demás, desviviéndose por ser popular y aprovechando su cuota de magnetismo personal. Puede desarrollar una actitud soñadora e idealizada -llevado por su ideología- y lucha por proteger sus castillos en el aire para descubrir después que en el interior no habitan seres reales. Por ello, debe tomar conciencia de sus ilusiones, porque tiende a idealizar demasiado -idealismo a veces confuso y poco práctico-, lo que conduce muchas veces a su alejamiento de la realidad, a auto engañarse con tendencias camaleónicas, a querer ser alguien fuera de lo común -un ser especial, fantástico- y a identificarse con el papel de salvador. Todo esto le dificulta ver los aspectos comunes y corrientes en él y en su vida, como así mismo permanecer totalmente ciego ante ciertos hechos, obstáculos o las condiciones existentes, lo que puede provocar -a la larga- grandes desilusiones y contribuir a que los demás también se desilusionen de él, ya que cuesta mucho percibirlo. Con el tiempo derivaría en que la gente sienta que las promesas fueron engañosas -debido a su actitud protectora y paternalista- al no poder cumplirlas.


El alcalde de Santiago es exigente consigo mismo y con los demás, reservado, algo tímido y con necesidad de cultivar la confianza en sí mismo, pero astuto y con grandes deseos de avanzar. Trabajador y de mente bastante aguda, profunda y suspicaz, haciéndolo una persona muy crítica para comunicar sus ideas con las que puede llegar a obsesionarse. El ser imprevisible que anida, hace que a los otros se les haga difícil saber a qué atenerse. Para Lavín el conocimiento y los secretos tienen poder. Parece manso, pero si lo ponen entre la espada y la pared saca a relucir toda su potencialidad combativa. En la superficie, hay diplomacia y suavidad, pero puede haber un puño de hierro debajo del guante de terciopelo.

Fuerza de voluntad, optimismo y capacidad creadora son también características de la personalidad de Joaquín Lavín, por lo que nunca se siente satisfecho y persistirá en sus intentos. Sin embargo, la vida lo obliga a ser paciente, metódico, perseverante y a dar tiempo al tiempo para lograr un real equilibrio interno, es decir, convertirse en su propia autoridad. Por lo mismo es esencial que el edil trabaje en pos de su autonomía y de su ego -su posible enemigo- para evitar seguir buscando el reconocimiento externo y la gran necesidad de ser tomado en cuenta, el que pareciera necesitar a toda costa para mantener su autoestima y sensación de seguridad y, por sobre todo, para saciar sus ansias de sentirse importante.

Por un lado, tiene grandes deseos de mostrarse diferente a los demás y algo original y por el otro, es bastante más conformista, tradicional, y le cuesta cambiar de parecer. Esto se traduce en obstáculos al querer introducir cambios en su vida, ya que le resultan más fáciles en el mundo exterior y a un nivel más personal le asusta.

Es importante que el presidenciable de la UDI no malgaste su talento a causa de su exceso de confianza y de su impulsividad. Esta última, puede dirigir mal su energía y derivarlo a acciones ocultas, acuerdos secretos entre bastidores y a aceptar presiones que harían perder su popularidad y la confianza de sus seguidores. Esto adquiere relevancia ya que su destino está bajo la influencia de sus simpatizantes, gozando momentos de aceptación pero también de rechazo.

Uno de sus desafíos es transformar su mente y sus paradigmas, para tener un mayor control sobre sus pensamientos, palabras y evitar creer que sus valores son necesariamente los mejores para los demás. Joaquín debe descubrir e iluminar sus miedos y frustraciones para que aflore su verdadera naturaleza, reconociendo las partes ocultas de su personalidad, flexibilizando las estructuras que provienen de sus raíces y obteniendo por lo mismo un mayor desarrollo y evolución; de esa manera podrá usar su fuerza constructivamente para conseguir la armonía y la justicia para todos.


Para una mejor comprensión de él mismo y de los demás, es el momento que Lavín aproveche la oportunidad de expansión y crecimiento que se le presenta. También debe actuar con ética y de manera legal, sin caer en excesos -que serían negativos para su prestigio y reputación-, ya que también pueden acentuarse los deseos de poder y de querer conducir a otros. Puede tener problemas de comunicación con los demás, lo que significa que es un excelente momento para profundizar en sus ideas y pensamientos, cuestionarse algunos de estos y reestructurarlos.

Sin embargo, este período es delicado, en el sentido que puede alejarse de su realidad cotidiana, ser poco claro y caer en confusiones y, por lo tanto, en posteriores desilusiones donde la percepción de los demás puede ser totalmente distinta a la que tiene. Todo esto puede desanimar a Joaquín Lavín y traducirse en una etapa prolongada de tensión emocional, donde las responsabilidades se sentirán algo pesadas.

Es importante que Joaquín sea flexible e integre nuevas modalidades aprovechando el período de cambios importantes que se le presenta.

Base de Datos
Nombre: Joaquín José Lavín Infante
Nació: En Santiago, 23 de Octubre de 1953, 04.40 horas (Clínica Santa María)
Estado Civil: Casado con Estela León
Hijos: Siete
Profesión: Ingeniero Comercial
Cargo: Alcalde de Santiago

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