Como signo mutable que es el presidente de RN puede necesitar espacio para moverse y libertad para expresarse, sin querer estar limitado por convenciones sociales y por tener la necesidad de integrarse en el orden social, adaptándose a la adversidad. En todo caso su vida se compone de una constante búsqueda de sueños y perfección que le hacen mirar siempre hacia adelante en busca de algo nuevo para conquistar. Comunicación, viajes, política, amigos, lo novedoso, son cosas que le resultan excitantes y expanden su conciencia.
De gran curiosidad, inquieto y muy nervioso -actuar y después pensar- su voluntad y su personalidad están enfocadas en una misma dirección, le proporciona un poder y dominio sobre sí mismo y su entorno. Es en ello, donde utiliza toda su capacidad y su rápida energía mental para poder comunicar sus ideas -con fanatismo e impulsividad-, ya que su expansión se produce a través de la mente, lo que le permite convencer e interesar a los demás. Sus ideas y proyectos, centrados primordialmente en el futuro y desarrollados a nivel grupal, pueden ser muy originales.
Además de ese lado original, Sebastián Piñera, tiene una postura más conservadora que le da un grado de seriedad y cautela en ideas y proyectos tanto en lo empresarial como político, donde los resultados tangibles son de gran importancia para él, pudiendo usar su lado práctico y prudente, pero siendo ambicioso, emprendedor, exigiéndose trabajar dura y eficientemente para alcanzar el éxito y triunfar a nivel material. Lo consigue con habilidad y prosperidad.
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Tiene fe en sus proyectos y en los grupos. En ello pone mucha ilusión e imaginación, casi con romanticismo que le impide ver determinadas cosas. Sin embargo, los proyectos y grupos no están exentos de dificultades, porque -además de individualista y querer liderar- su visión puede ser utópica y las cosas toman un rumbo diferente a lo que desea. Es posible que sus propios errores creen esas dificultades que originan el malestar de los otros y, por lo tanto, sus contratos, relaciones y proyectos, pasan por pruebas, que generan decepciones confusas y se siente traicionado en su ideal de camaradería. En todo caso, sus enemigos probablemente están muy cerca y le falta discernimiento para verlos. Esto actúa como freno para él y le dificulta su expansión ya que perdura en Piñera el deseo íntimo de brillar.
Tiene ambiciones y deseo de poder, pero se le niega. Quiere ser reconocido y tener una posición de autoridad y responsabilidad. Tiene fuerza y resistencia para reponerse de las agresiones y debería cultivar la perseverancia.
El deseo de Piñera de servir es importante en su actividad política y le hace querer un futuro con equilibrio. Esto le permite crecer y mejorar como persona.
Su Luna, que también se encuentra en un signo de fuego -y además cardinal- lo hace ser guerrero, innovador, que toma iniciativa y un ser competitivo, actuando antes que los demás.
Su sensación de seguridad queda asociada a la pelea y acción. Y la inactividad o armonía, hace que se sienta inseguro y hará algo por romperla. Por lo mismo, es impaciente y puede sentir lo emocional como algo que le quita libertad de movimiento, lo que para él es trascendental, aunque su entorno lo perciba como emocionalmente aislado. Entonces lucha internamente para revertir esa inseguridad emocional que se oculta detrás del espíritu agresivo e independiente. Para que no lo hieran se muestra frío, calculador, serio, reprimiendo sus emociones y expresando su afecto cautelosamente. Lograrlo le permitirá dar un verdadero sentido a su vida. Uno de sus desafíos es adaptarse al ritmo natural de las cosas, ser receptivo, lentificar los tiempos y esperar. En todo caso, en los momentos difíciles y críticos es en su hogar y son los suyos donde se refugia.
Desde hace años se le ha estado presentando la oportunidad de liberar modos inconscientes de actuar en el mundo y la posibilidad de transformar su personalidad, desarrollando una mejor conciencia de si mismo. Probablemente, Sebastián vivió un momento difícil relacionado con una situación de poder. Pero es necesario un auto-análisis para lograr cambiar y mejorar su personalidad de manera positiva. Su lado negativo sería aumentar el poder personal siendo testarudo y con ciertos rasgos dictatoriales.
Puede estar pasando una etapa crítica en asuntos profesionales y políticos, ya que se ponen a prueba las estructuras mantenidas hasta ahora. Es el momento de evaluar y transformarlas, tomando lo bueno y positivo y dejando atrás lo que ya no sirve y, sobre todo, flexibilizando y profundizando en las nuevas bases que deben resistir las nuevas estructuras.
Su manera de hacer las cosas están a prueba y la vida le pide cambios. Es un buen período para poder vislumbrar sus rasgos autoritarios y el de los demás. Es posible que esté más impaciente que de costumbre y que sus acciones sean bastante más impulsivas, aumentando la oposición y con ello conflictos, enojos y luchas por el poder con otras personas o grupos. Por eso, le cuesta conseguir la cooperación de los otros. Es importante detenerse antes de actuar para evitar arrepentimientos donde se puede dañar a sí mismo y a los demás.
Por otra parte, Piñera cuenta con las posibilidades de hacer los cambios necesarios siempre y cuando vea las oportunidades que tiene para una mayor expansión. Es allí donde afloran nuevas ideas e intereses que le permiten ser aún más original.
Puede aprovechar el momento fecundo que tiene en esta etapa en que seguramente se siente con la capacidad, creatividad y la fuerza de voluntad para poder realizar cambios en su entorno más cercano y mejorar positivamente su cotidiano.
Base de Datos
Nombre: Sebastián Piñera Echenique
Nació: En Santiago, 1 de diciembre de 1949, 05:30 horas (Clínica Santa María)
Estado Civil: Casado con Cecilia Morel
Hijos: Cuatro
Profesión: Licenciado en Economía de la Universidad Católica
Cargo: Presidente de Renovación Nacional
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