Año 2, N.45, Domingo 28 de septiembre de 2003
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Revelador Informe de Autopsia
Cabo de Ejército fue asesinado
(Por Jacmel Cuevas)Tras la exhumación de los restos del cabo Orlando Morales un equipo multidisciplinario del SML e Investigaciones concluyó que en su deceso hubo participación de terceros. Este antecedente representa un vuelco en el proceso judicial que sustancia el Séptimo Juzgado del Crimen de Santiago, investigación que -hasta ahora- estaba caratulada como presunto suicidio. La familia dice que fue asesinado porque investigaba un desfalco. El hecho, cuando se produjo el deceso, fue el primer enfrentamiento entre la ministra Bachelet y el general Cheyre.


La perseverante lucha de la familia del cabo de Ejército Orlando Morales Pinto parece haber encontrado el bastión necesario para que la justicia y la opinión pública den crédito a sus denuncias, respecto a que éste fue asesinado por personal de esa institución y, por lo tanto, que su muerte no fue producto de un suicido provocado por un fulminante cuadro depresivo debido el rompimiento de una relación amorosa.

Este joven de 19 años murió en la madrugada del 6 de septiembre del 2002, después de haberse desempeñado por un año en el Departamento de Tesorería y Finanzas del Comando de Salud (Cosal) de ese cuerpo uniformado. Las dudas sobre las circunstancias de su deceso surgieron de forma inmediata en sus familiares, quienes al ser enterados de su fallecimiento, denuncian haber sido retenidos en su domicilio por la misma patrulla militar que llegó a informarles la situación.

En esa ocasión, sostienen que la comitiva que viajó a Rancagua, al mando del comandante Rodolfo Molina -quien era el superior jerárquico de Morales-, les habría impedido por la fuerza abandonar la vivienda para viajar a Santiago a buscar el cuerpo del menor de sus integrantes, ya que incluso les ocultó que sus restos, naturalmente, se encontraban en el Servicio Médico Legal (SML). Junto a ello, resaltan que el uniformado tenía especial interés por saber en qué lugar de la casa el cabo guardaba sus pertenencias personales.

Estas aprensiones se transformaron en certezas luego que -después de ocho horas- otros militares llegaron con la urna sellada y ocultaron el primer informe de autopsia, realizada por la doctora María Martínez Latrach, documento que afirmaba que el cabo Morales se habría suicidado con un tiro de corta distancia, además, que éste habría estado bajo la influencia del alcohol, ya que su sangre registraba 1,2 grados etílicos.

Prontamente los uniformados se retiraron del inmueble, la familia procedió a abrir el ataúd y filmar las múltiples laceraciones que presentaba el cuerpo. Estos hechos se sumaron al antecedente que a pocas semanas antes de su muerte, Orlando Morales le contó a su hermana Maritza que se encontraba investigando un supuesto desfalco de más de 120 millones de pesos ocurridos en su repartición, hecho que pensaba revelar públicamente.

UNA MUERTE POLEMICA


Lejos de quedar en una simple denuncia, la muerte de este militar generó los primeros roces entre la ministra de Defensa, Michelle Bachelet, y el comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, quien no dudó en respaldar a los uniformados y negar todas las imputaciones formuladas por los familiares del joven. En esa línea, la institución castrense presentó una querella por injurias y calumnias en contra del padre y las dos hermanas de Morales ante el Primer Juzgado del Crimen de Santiago. Por su parte, la secretaria de Estado dispuso que la subsecretaría de esa rama militar asesorara jurídicamente a la familia.

No obstante, este caso ha presentado escasos avances judiciales, sumiéndose en un panorama pantanoso en el que han surgido antecedentes que no se han esclarecido. Uno de éstos es el que da cuenta que tanto el general a cargo del Cosal, Alvaro Guzmán, y el comandante Molina también habrían estado involucrados en un desfalco de 1.000 millones de pesos ocurrido en el Comando de Ingenieros -su anterior destinación-, hecho que estaría siendo investigado por el Segundo Juzgado Militar.

Al momento de que ese último hecho fuera dado a conocer públicamente, Cheyre declinó pronunciarse al respecto y nunca volvió a referirse sobre este proceso judicial. En tanto, fuentes de esa institución detallaron que la pérdida de dinero se habría ocultado bajo falsas adquisiciones de materiales de menor cuantía, para lo cual se destinaban grandes sumas de dinero.

Sin embargo, la revisión hecha por la Contraloría General de la República en las cuentas del Cosal no arrojó ninguna irregularidad. Ante ese antecedente, la familia asegura que las finanzas analizadas por el organismo fiscalizador fueron las correspondientes al Cosal de Antofagasta y no de Santiago, donde trabajó Orlando.

SUICIDIO: LA ÚNICA LÍNEA DE INVESTIGACIÓN

Hasta la fecha, la versión de esa rama uniformada es la única línea investigativa que ha guiado el proceso judicial -sustanciado en el Séptimo Juzgado del Crimen de la capital-, la cual afirma que este joven de 19 años falleció a causa de un disparo que se auto infirió en la boca, debido a su desesperación por la ruptura con su polola, con quien sostenía una relación sentimental hacía menos de un mes antes de su muerte.


Sólo la declaración del ex cabo segundo del Ejército, Iván Arce Bastías, -amigo de Orlando Morales- respaldan las sospechas de la familia, quien en sus declaraciones ante el tribunal aseguró que el fallecido joven también le habría confidenciado las irregularidades financieras que existían en el Cosal, pero la confirmación de que este caso se trataría de un asesinato se la dio el constante amedrentamiento que sufrió dentro de la institución -lo cual habría terminado con su dada de baja-, luego que trató de ayudar a la familia.

En sus afirmaciones, Arce recordó que 13 días antes de su muerte el joven le contó que el comandante Molina les pidió conseguir boletas de todo tipo de insumos para justificar la falta de más de 100 millones de pesos en las cuentas de esa repartición. "A mí -obviamente--no me llamó mucho la atención, porque en realidad en el Ejército eso se hace. Cuando no se puede justificar una plata, se habla con un proveedor y se le pide hacer una factura por una cantidad y se le ofrece pagarle el IVA. Eso se hace igual que en todos lados. Yo le dije, lo único que te conviene es mirar para el frente, porque no conviene mirar para el lado cuando los pescados grandes están robando, a lo que él me respondió que no me preocupara porque todos los que trabajaban junto a él sabían de la situación".

Luego de 10 días, Morales se habría comunicado nuevamente con el cabo segundo -quien fue su instructor en el Servicio Militar- para saludarlo por su cumpleaños. "Yo le pregunté ¿cómo va el hoyo?, a lo que me respondió que había tenido un problema con el comandante Molina porque llegó de malas y empezó a llamarle la atención, así que me dijo que lo acusaría con el general Guzmán por lo que estaba haciendo. Le dije que tuviera cuidado y me respondió que no tenía miedo", sostuvo Arce.

Más allá de esta intervención, el proceso criminal que indaga en las circunstancias de este deceso sigue caratulado como presunto suicidio, debido a que a la fecha aún no surgía un antecedente concreto y objetivo que avalara las dudas sobre la participación de terceros.

EL NUEVO INFORME DE AUTOPSIA

Sin embargo, luego de la exhumación de los restos de Morales Pinto -decretada por el magistrado a cargo del caso, Pablo Droppelmann- un equipo multidisciplinario del Servicio Médico Legal (SML) y de Investigaciones, determinó que las lesiones que presenta su cadáver no corresponden al del tipo suicida, sino que necesariamente hubo participación de otras personas.

El Periodista tuvo acceso en forma exclusiva al informe que los expertos enviaron al tribunal, instancia que hasta la fecha no ha podido establecer la veracidad de las acusaciones formuladas por los parientes más cercanos del militar, quienes aseguran que habría sido asesinado para impedir que diera a conocer los resultados de sus indagaciones en el Cosal, repartición donde se desempeñó luego de egresar de la Escuela de Suboficiales.

Este documento también da cuenta de las incongruencias en que habría incurrido la primera autopsia planteando que "existe una contradicción al señalar que el disparo fue a corta distancia, ya que no se objetivaron elementos o pruebas que puedan demostrar tal afirmación, reiterada y mantenida por el primer médico que realizó la primera autopsia en su última declaración. Más aún al señalar la existencia de lesiones atípicas, sin hacer referencia o descripción precisa respecto a tal o tales afirmaciones".


Luego de 22 días de intensas pericias realizadas al cadáver, el equipo de profesionales -integrado por un médico tanatólogo, un odontólogo forense y por un perito especialista en balística de la Policía de Investigaciones- descartó que esta muerte fuera producto de un tiro a corta distancia, debido a la ausencia de restos de pólvora en los tejidos de la periferia y del interior de la boca.

Este es uno de los antecedentes que alejan la posibilidad de una inmolación, ya que "el sentido lógico del objetivo suicida es garantizar la muerte, asegurando que el disparo lesione el órgano vital (&), en donde el arma se apoya directamente en la cabeza o se introduce en la boca apuntando hacia arriba sobre el paladar o se apoya en el pecho a nivel del corazón. En este caso, no se da ninguna de las tres localizaciones habituales y se realiza un disparo a distancia del cuerpo", consigna el informe.

Asimismo, el análisis de las lesiones que presentan los dientes superiores frontales, la lengua y el paladar, dan cuenta que el impacto del proyectil ocurrió en el incisivo superior derecho, lo que junto a las fracturas que presentan los huesos maxilares confirman la teoría de un tiro a distancia. Con el objetivo de dilucidar qué recorrido tuvo el disparo desde fuera del cuerpo, pruebas de balística determinaron que su trayecto fue a más de 50 centímetros, es decir, se originó a una distancia superior a la máxima extensión del brazo de Orlando Morales.

Otras lesiones dentales dan cuenta de golpes -previos a la muerte- con un elemento metálico en la zona lateral de la boca, antecedente que se puede traducir en intentos de introducirle el cañón del arma Taurus 0.40 que pertenecía al joven militar. Además, el documento explica de la presencia de un edema pulmonar originado antes del impacto que le quitó la vida, lo cual significa que se encontraba con "dificultad respiratoria severa, tal vez inconsciente o luchando por respirar", al momento de fallecer.

Asimismo, el escrito informa de otros peritajes balísticos que se están realizando con el fin de determinar sí el proyectil que le dio muerte al militar realmente provino de su revólver, ya que por las características del impacto pudo tratarse de un arma de mayor precisión.

Hasta ahora, la familia Morales Pinto se encuentra decepcionada respecto a el accionar de la justicia, ya que -a su juicio- en la investigación desarrollada existen una serie de anomalías que han perjudicado el esclarecimiento de la verdad.

Tras leer el expediente consignado con el rol 170668-10 del mencionado juzgado, los asaltan dudas sobre la escasa prolijidad para periciar el sitio del suceso, donde elementos como un cenicero lleno de colillas, una caja de vino y una bolsa plástica negra que estaba encima de la cama del joven, nunca fueron analizados. Por otra parte, aún no se responden preguntas esenciales, como la referente a cómo el joven pudo estar fumando al momento de dispararse (debido a un cigarrillo encontrado en el dorso de su mano) o qué ocurrió con la ropa que vestía esa noche.

Junto a ello, consideran que las declaraciones del cabo Luis Reyes, supuestamente el único testigo del suicidio, son demasiado inconsistentes, ya que éste sostiene que no puede dar más detalles de lo ocurrido por un eventual "nublamiento de consciencia".

Más allá de estas aprensiones, esta nueva autopsia es un hecho objetivo para que el magistrado que investiga el caso comience las diligencias para indagar esta muerte como un homicidio y establezca las hipótesis que justifiquen por qué el Ejército ha asegurado la inocencia de los militares que pudieran estar involucrados.

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