 El proceso por la red de pedofilia encabezada por el empresario Claudio Spiniak encierra numerosas aristas que ha puesto en tela de juicio tanto el accionar de la justicia, como la independencia de los parlamentarios a la hora de fiscalizar las posibles acciones de sus pares. Ahora, más que nunca, hay certeza de la existencia de una poderosa red de protección que gira en torno al millonario y a las pervertidas bacanales que brindaba en sus domicilios del barrio alto de Santiago. |