(Por Raul Sohr) El general Ricardo Sánchez, que comanda las tropas norteamericanas en Irak, advirtió que sus bajas podrían pasar de uno a dos dígitos diarios. En menos de dos semanas la ominosa sentencia se hizo realidad. El domingo 2 de noviembre un misil alcanzó un helicóptero Chinook. De un golpe murieron 16 soldados estadounidense y más de veinte quedaron seriamente heridos. El hecho grave, en sí mismo, para las fuerzas ocupantes tiene serias repercusiones militares. El ejército de Estados Unidos depende en alto grado de los aviones de ala rotativa, como llaman en la jerga técnica, a los helicópteros. Las tropas prefieren los desplazamientos helitransportados antes que utilizar carreteras donde están expuestas a las minas y las emboscadas.  |