Año 3, N°49, Domingo 23 de Noviembre de 2003
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Conflicto en Peñalolén
El estigma que carga un Campamento
(Por Francisca Celedón B.)Delincuencia, drogadicción, alcoholismo, esto es lo que imaginan los que viven en la Comunidad Ecológica de Peñalolén cuando piensan en sus futuros vecinos de la toma. Será esa realmente la realidad que les espera a los ecológicos. Veamos que dicen las estadísticas.


El conflicto de Peñalolén ha tenido durante cuatro años, desde que se realizó la toma en julio de 1999, muchas aristas. Primero fue que los terrenos ocupados pertenecían a Miguel Nasur, por lo tanto, era una toma ilegal. Sin embargo, esto también derivó en otro gran problema: eran cerca de mil 900 familias que no tenían dónde vivir y urgentemente había que buscar una solución. Pasaron cuatro años y más de un juicio para que finalmente, el ministerio de Vivienda, resolviera trasladar a un poco más de 700 familias del campamento a dos parcelas cercanas a la Comunidad Ecológica de Peñalolén y al resto a otras propiedades dentro de los límites de la comuna. La respuesta es por todos conocida, rechazo absoluto, protestas frente a la casa del propio ministro Ravinet, manifestaciones y contramanifestaciones, mesa de trabajo que poco y nada parece funcionar.

Mucho se ha dicho, hecho y se seguirá diciendo y haciendo. El mayor temor de los ecológicos y vecinos de la comuna es que creen y aseguran que el traslado del campamento aumentará la inseguridad ciudadana de la zona, las violaciones, robos, drogadicción y, delincuencia en general. Todo esto bajo supuestos y percepciones personales, porque no hay ninguna estadística que avale que eso vaya a ocurrir. A esto se agrega la información publicada en el diario La Tercera del 16 de noviembre pasado, donde el presidente de la Cámara de la Construcción, Fernando Echeverría, dice que "el proceso de erradicación del campamento causó una fuerte caída de Peñalolén en el ranking de ventas de casas de alto valor. De encabezarlo, pasó al cuarto lugar y eso repercute directamente en las plazas de empleo. En la comuna se construyen en promedio 600 viviendas al año". Esto es lo que vienen diciendo desde hace un tiempo los que rechazan la idea de convivir cerca de los pobladores de la toma, sus casas perderán plusvalía, y tendrán, además, que cargar con los traficantes y delincuentes que viven dentro del campamento.

¿Pero es tan cierto esta teoría? Las encuestas y los informes sobre delincuencia del ministerio de Interior y de la Fundación Paz Ciudadana no lo demuestran.

NO EN MI PATIO TRASERO

El rechazo que han hecho público la Comunidad Ecológica y algunos condominios de la zona pre cordillerana de Peñalolén, al traslado del campamento a su habitat, recuerda el término bautizado en EEUU: "Not in my backyard" (No en mi patio trasero) y que hace referencia a la posición de ciudadanos de impedir el desarrollo de proyectos habitacionales para personas de menos ingresos económicos. Sin embargo, el artículo 50 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones permite hacer modificaciones a los Planes Reguladores cuando se trata de casos de viviendas sociales y éstas deben ser aprobadas por el ministerio de Vivienda. Por ello, según dice el ministro Jaime Ravinet: "todo plan regulador está sujeto a las leyes nacionales que aseguran que no sobrepasen los derechos de los ciudadanos. Las normas de un plan no constituyen un derecho adquirido por los propietarios, ya que éste siempre puede ser modificado, según el bien común o social".


Por ahora, serán 713 familias que podrán vivir en las parcelas N° 2 y 12 que adquirió el Minvu a principios de mes, compra que se realizó gracias al ahorro de 20 UF de cada una de las familias y a que la sucesión de Claudio Rodríguez Araya -propietarios de los terrenos-, bajó el precio del metro cuadrado de 1,7 a 0,77 UF. Y, es aquí donde se presenta otro foco del conflicto, porque según los opositores al traslado de la toma, sus terrenos bajarán en plusvalía considerablemente.

Para el abogado Guillermo Carey, quien asumió un rol fundamental para solucionar el problema de la Toma, la baja de los precios de las propiedades no es por culpa de los que serán sus nuevos vecinos. Al contrario, según el profesional, han sido las restricciones de los propios integrantes de la Comunidad Ecológica lo que ha provocado esta disminución, gracias a unas modificaciones que se establecieron, a petición de ellos, en el Plan Regulador Comunal.

En 1999 se establecieron algunas normas en la expansión del límite urbano en Peñalolén, éstas en uno de sus puntos sostiene que: "La seccional define, para una parte, una densidad determinada de 25 habitantes por hectárea, para la otra es 50. Ahora quieren aumentar la subdivisión a 100 metros cuadrados en algunos predios para construir viviendas sociales. Eso va a aumentar la densidad poblacional a un poco más de 340 habitantes por hectárea", explica el arquitecto y delegado de la Comunidad, Cristian Aguirre y asegura que el ministerio de Vivienda debe respetar estas normas. "Además -agrega Aguirre- hay un respaldo legal. No puede ser que el Estado modifique cinco años después estas condiciones. Las situación objetiva a la que alude el arquitecto se traduce en que allí viven 330 familias en un espacio de 150 hectáreas" (Ver El Periodista N° 40).

Para el Seremi de Vivienda, Víctor Manuel González, el tema de la tasación es subjetivo, porque hace seis años el campamento Esperanza Andina -que también fue una toma- fue localizada a menor distancia de la Comunidad Ecológica que las parcelas adquiridas por el campamento de Peñalolén, y cuando sucedió eso no hubo ninguna oposición por parte de ellos, es más los acogieron y tampoco afectó "su estilo de vida", ni el precio de las propiedades. Para González esto es una mala señal que demuestra una sociedad discriminatoria. Además, enfatiza, el artículo 50 antes mencionado permite la modificación porque entre otras cosas la ley pesa más que un Plan Regulador.

LOS NUMEROS

Que la delincuencia ha aumentado a nivel nacional se viene escuchando desde hace años. Cada trimestre el ministerio del Interior, muestra las cifras y lo mismo hace por su parte la Fundación Paz Ciudadana.

A veces los números y las estadísticas son alarmantes, pero siempre hay que considerar que éstos se deben leer y comparar según las realidades demográficas y sociales, entre muchas variables más.

Según el censo de 1992, la comuna de Peñalolén, tenía 179 mil 781 habitantes, diez años después esta cifra aumentó en 36 mil 279, es decir en un 20 por ciento. Esto no deja de ser relevante a la hora de ver los números rojos de la delincuencia.

La gente que compone el Campamento de Peñalolén -cerca de 10 mil personas-, que en su mayoría son obreros de la construcción, empleadas domésticas, cuidadoras de enfermos o ancianos, limpiadores, jardineros, entre otros, siempre han pertenecido a la comuna, por lo que no forman parte del aumento mencionado. "Muchos de ellos son hijos o nietos de los antiguos campesinos y pobladores de Peñalolén y no quieren estar lejos de sus familiares", asegura el presbítero Fernando Tapia en una carta dirigida a los medios de comunicación, donde agrega: "Estas son las montañas que los vieron nacer y en las cuales jugaban y paseaban libremente hasta que llegaron las rejas y los guardias de las grandes propiedades".

Peñalolén desde siempre ha sido una comuna habitada por campesinos que después se hicieron pobladores. Gente del mundo popular que se ha defendido con fuerza de la droga y que trata de dar la mejor educación a sus hijos para evitar que caigan en la delincuencia, asegura el sacerdote. La visión del religioso la comparten muchas personas, entre ellas el dirigente del Campamento Mario Muñoz, quien asegura que la gente que vive en la toma en un 95 por ciento son de Peñalolén y siempre lo han sido, el problema está en que todos los días han sido estigmatizados y ellos lo ven a través de la prensa. "Es muy fácil suponer que donde hay gente más humilde hay delincuencia, y es una suposición muy errada, es un estigma", dice Muñoz.

Pero vamos viendo los números.

El año 2002, según datos de Paz Ciudadana, en total hubo 622 denuncias a Carabineros por robo con violencia en la comuna, de un total de 26 mil 645 casos de la Región Metropolitana, lo que se traduce en un 2,3 por ciento de todas las denuncias presentadas. Viéndolo así, es muy baja y poco relevante, pero, además, hay una disminución con respecto al año anterior en 135 casos de robo con violencia. Aunque hay un aumento de un poco más de un 50 por ciento con respecto al año 99. Sin embargo, tanto para los especialistas consultados por El Periodista de la Fundación Paz Ciudadana y del ministerio del Interior, la población ahora está más educada y entiende que hay que denunciar, por lo que más que un grave aumento se debiera hablar de una tendencia preocupante. De lo que llevamos de este año, según datos del Interior (Carabineros e Investigaciones), el primer semestre del 2003 se han presentado 365 denuncias de robo con violencia.

En el caso de las violaciones el aumento en estos últimos diez años no ha llegado ni al 50 por ciento. De 20 casos denunciados en 1993, en el 2002 hubo 34, uno más que el año anterior. Claro está que si se plantea que en una década las violaciones en Peñalolén han aumentado en un cuarenta y tanto por ciento, la gente se empieza a alarmar y con razón, según los especialistas, porque hablar de porcentajes siempre es más grande que hablar de números reales. Y en este caso puntual, el de las violaciones, las denuncias han aumentado en todo el país, porque para los gobiernos de la Concertación, según una fuente del Palacio La Moneda, el educar a la población de que este delito hay que denunciarlo, especialmente femenina, ha sido un objetivo primordial que se está logrando cada día más.

Según las estadísticas de la división de Seguridad Ciudadana del ministerio del Interior, el número de casos de homicidios ha disminuido considerablemente este último semestre, es más, Peñalolén es una de las 7 comunas del país donde habitan más de 50 mil personas que ha tenido bajas mayores al 5,5 por ciento. De seis casos que se presentaron en el 2002, hasta el junio de 2003, sólo existían dos.

A estos delitos, que son los que más preocupan a la sociedad en general, hay que agregarle la droga. En este caso, la comuna de Peñalolén en los últimos cuatro años ha aumentado en un caso por año. En 1999, sólo hubo una denuncia ante Carabineros por el delito de Droga (no consumo, tráfico) y en el 2002 el número ascendió a 4, que equivale al 5,5 por ciento total de la Región Metropolitana, donde el total de casos denunciados el año pasado fue de 73.


La verdad es que estos números no se diferencian con los nacionales ni con los regionales, el nivel de delincuencia ha aumentado en todo el país. Según los especialistas, en el sur de Chile se dan más casos de violación y que en general, los delitos más comunes como son el robo con violencia, el hurto, los asaltos y las violaciones, son estacionales. Sin embargo, siempre se va a creer que son exactamente los pobres, los que más délitos cometen, sin pensar en ellos como personas esforzadas que tratan de seguir adelante, rompiendo su círculo de pobreza. "Son personas de esfuerzo y eso se nota en el trabajo que realizaron para juntar la plata necesaria para poder postular a una vivienda social", dice el Seremi González. A lo que agrega el ministro Ravinet en una columna titulada "No en mi patio trasero": "Quienes rechazan a los pobladores de Peñalolén se apresuran en decir que su rechazo no obedece a criterios clasistas, ni a propósitos de segregación, sino meramente a la defensa de un `estilo de vida', admiten que perciben a este último amenazado por las costumbres de sus potenciales vecinos. Les atribuyen problemas tan generalizados como la drogadicción, el alcoholismo y el delito. No reconocen su derecho a vivir como ellos, según los cánones de ese `estilo' mejor".

Saque sus propias conclusiones y decida usted mismo si es que realmente cree que si un Campamento de pobladores que vive a un kilómetro y medio de distancia de un lugar que se ha caracterizado por una forma de vida en particular, corre más riesgo porque éstos se conviertan en sus vecinos. El campamento ahora comunidad Esperanza Andina no cambió nada ¿por qué debe hacerlo los de la toma de Peñalolén?

Casos/ Año

1999

2000

2001

2002

2003

Violación

26

25

33

34

32

Robo con Violencia

301

287

757

622

365

Homicidio

7

3

7

6

2

* Fuentes: Ministerio del Interior y Fundación Paz Ciudadana.
2003 se refiere al primer semestre del año.
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