Hay algo que siempre me ha llamado mucho la atención, y es esa gente que pasa años de años de años en la universidad, es decir: el "eterno estudiante". O esa gente que ha concluido sus estudios y repite "qué ganas de volver a estudiar".
Sin embargo, aquí hay algo maravilloso en la pega de ser actor, y es que uno NUNCA deja de estudiar. Sabido es ya por el respetable, que hasta para hacer una vulgar teleserie nos sometemos a los más rigurosos entrenamientos, clases de idiomas, etc. Y no sólo cosas que en el futuro nos serán "inútiles". Ahora tengo incluso clases de cocina árabe gracias a la próxima producción dramática de TVN. Imagínese, entonces, el trabajo de estudio que implica una obra de teatro.
En relación a lo anterior, yo puedo decir que mi trabajo me rejuvenece. Claro, porque uno es una especie de eterno estudiante, con todo lo que llega por añadidura: las conversaciones en los cafés para resolver el mundo, o sea, en Las Lanzas, para ser más específicos. Las tertulias entintadas después de los ensayos en las que uno no logra desconectarse, y en la cabeza siguen dando vuelta mil cosas. Y como es un trabajo que involucra al "ser" actor, uno es un trabajador non-stop, full-time, obsesivo, engrupido, marciano para el resto de la gente. Sí, una raza extraña, señor. Pero hermosa.
Bueno, esta raza extraña, realiza una labor social importantísima. No crea usted que todo es pura fiesta y que somos unos "locos lindos". ¿Cuántas veces al año va usted a ver una obra de teatro? ¿Cómo la selecciona? Son preguntas que yo me hago todos los días& ¿Por qué la gente dice que el teatro es caro, cuando en Chile es más barato que en la mayoría de los países? ¿Sabía usted que el teatro es la primera actividad cultural del país, reuniendo una asombrosa cantidad de doscientos estrenos anuales?
El teatro, es mucho más que un panorama señor. Para usted, probablemente el orden lógico, así como ir a la universidad, casarse y tener hijos, también es el ir al teatro o al cine, ir a comer, ir a bailar. Si sumamos las lucas, claro, me puedo ahorrar el teatro, el cine es más barato, incluso puedo suprimir el cine, que me quita tiempo de conquista. Pero el teatro, no es un panorama únicamente, y está lejos de ser su cualidad más importante.
Me voy a robar una anécdota, que no es mía. Es de Paulina Urrutia. Tal vez me va a odiar por publicarla, además que yo no estuve ahí, así que mi versión es la que me llega del boca en boca, no la original. Pero a mí me parece tan conmovedora que vale totalmente la pena.
Estaba ella una vez dando una charla en la Universidad del Trabajador. Hablaba del teatro, de la actuación seguramente, qué se yo. De su trabajo, en general. Usted sabrá, señor, quiénes asisten a esa universidad: obreros, gente humilde. De pronto, un señor se para y le dice a la actriz: "Oiga, y a usted ¿cómo se le ocurrió estudiar esa cuestión? Porque sabe que a mi el teatro me cambió la vida."
La actriz, sorprendidísima, le contesta: "Ya le voy a contestar, pero perdóneme, usted me tiene que explicar primero ¡cómo es eso de que el teatro le cambió la vida!". Bueno, resulta que este señor había visto una sola obra de teatro en su vida. Ni se acordaba cómo se llamaba. Posiblemente era alguna de repertorio clásico, o algo así. Da lo mismo, cualquiera, en la circunstancia que fuera. Y ese día, contaba, que llegó a su casa, y se encontró con los mismos problemas y peleas de siempre: que dame plata pa'l pan, que hasta cuándo llegai tarde, que ponle atención a tus hijos en vez de la tele, papá que mi hermano me pegó, que hasta qué hora vai a callejear, que éntrate miércale, etc. Y decía: "Y ¿sabe qué, señorita Paulina? Yo como que me salí, y lo vi todo como una obra de teatro, pasaban las mismas cosas, y entendí que eso no podía ser! ¡Y me cambió la vida!"
 |
Un señor, a través del teatro, aprendió quizás a resolver de otra manera sus conflictos familiares, adquirió una herramienta importante de comunicación tal vez. Fue capaz de "salirse" y evaluar con más objetividad su realidad. Si eso no es tremendamente importante&
No somos los bufones del pueblo, la actividad cultural no es una cosa "chori". ¿Entiende ahora por qué la cultura, y las leyes por las que peleamos no son un capricho? No es algo que nos beneficie a nosotros, no es algo que nos dará dignidad únicamente a nosotros como trabajadores. Nosotros somos unos engrupidos que pensamos en usted todo el día. Somos unos eternos estudiantes, trabajadores non-stop, full-time, que le estamos prestando un servicio. Aprovéchelo.
En resumen, póngase al día. Pague su entrada. No sea tacaño y venga a al teatro. Sumérjase en otra realidad, le va a hacer bien.
JESUS BETZ Dirección, dramaturgia y actuación: Compañía La Troppa.
C.C. Matucana 100 (Matucana 100, esquina Moneda)
Mi. a sa. a las 20.30 hrs. Do. a las 19.00 hrs. Mi. ju. vi. y do
General $5.000 Est. y 3a edad, $3.000. Sábado $6.000. Est. y 3a edad $4.000
MANO DE OBRA Dramaturgia y puesta en escena: Alfredo Castro. Con: Amparo Noguera, Rodrigo Pérez, Taira Court, Paola Gianinni, Marcial Tagle y Pablo Valledor.
C.C. Matucana 100
Ju. a sá. 21.00. Jueves popular $1.500. Vi. y sá. $5.000. $3.000 Est. y 3a edad.
Edipo
Dirección Carlos Bórquez. Con: Pablo Schwarz, Blanca Lewin, Ricardo Fernández y elenco.
Salón Blanco, Museo Nacional de Bellas Artes.
Vi y sa. 21.00 horas, Do 20.00 horas.
General $4000, Est. y 3ª Edad $2000
Viernes populares $ 1500
|