Comienza un nuevo año. Puf. Al momento de escribir esta columna todavía quedan algunos días para que se acabe el 2003. El otro día en una reunión una mujer comentó que el 2004 era el año del mono, un año tremendamente complicado... ¡¿Cómo?! ¿¡Peor que éste?! Ah, es que éste fue el de la cabra. Sin duda el dicho dice "más loca que una cabra", pero también está "más desordenado que cumpleaños de mono"... o peor aún: "más peligroso que mono con navaja".
No soy una persona muy mística ni demasiado esotérica, leo los horóscopos en la mañana porque me llegan directo a mi casilla de correos, como una manera de diversión. A ver qué dicen de mí, a ver qué dicen de mis amigos, de mi familia, de la gente que quiero, de la que me gusta y de la que odio. Lo malo de eso es que pese a que no creo ciegamente en esas cosas, igual me quedo con la sensación de que sé más o menos en qué están, o cómo les va a ir ese día, entonces no los llamo, los olvido, los abandono.
Todo el mundo ya hizo los recuentos del 2003. Yo personalmente pretendo hacer mis recuentos personales los primeros días de enero. Como se dice también que los primeros doce días del mes corresponden a cada mes del año en curso& Si te va mal en esos días, te irá mal todo el año. Si el clima está bueno esos días, estará bueno todo el año. ¡Qué cantidad de burradas! Yo lo único que quiero es tener un año en paz.
Es difícil comprender que sólo por una cuestión de calendario hagamos la media fiesta y nos sometamos a distintos ritos y creencias absurdas. Comer lentejas sin sal me parece una crueldad. Masoquismo puro. Lo de las uvas está bien, sólo que engordan. El champagne a nadie le gusta, pero ¡hay que tomar! Por lo demás, emborracha a la primera. ¿Cuál es la idea de pasarlo bien, entonces, considerando que seguiremos bebiendo toda la noche? Los calzones amarillos& ¿Se imaginan lo indeseable de esa situación? Justo te resulta la noche de año nuevo con el chico que buscabas para novio y ¡zás! calzones amarillos, mata pasiones total.
No sé si será porque sigo en crisis, pero el año nuevo ya dejó de ser para mí una fiesta alegre. Siempre está demasiado cargado de lo malo que ocurrió en el año anterior. Si la idea es esa, limpiar todo para que el año que viene sea mejor, está bien. Pero a esta edad ya no es como antes. Los años vienen limpiecitos para que los llenemos de cosas cada vez más difíciles, vamos creciendo, podemos enfrentar nuevos desafíos, mayores que todos los anteriores... No recuerdo cuándo fue la última vez que me dije a mí misma al terminar un año: "¡Qué bueno que estuvo este año!" ¿O será que como los últimos meses son tan ajetreados y tan llenos de situaciones tormentosas, que no me dejan ver lo bueno del año que pasó? Puede ser.
Tal vez le pido demasiado al "año" y me está costando cada vez más tomar decisiones por mí misma. Por ejemplo, ahora pediría recuperar el brillo en los ojos que perdí. Recuperar mi autonomía emocional, pero a la vez tener la capacidad de re-enamorarme. Poder sacar algo bueno de las frustraciones. Porque de que las va a haber siempre, las habrá.
Para mí este año terminó horrible, en una de ésas es consecuencia de la fiesta del 2003, que fue rarísima. Ocurrieron cosas inoportunas, poco festivas para mí. No quiero ser ingrata, porque me pasaron también cosas muy buenas, pero se desencadenaron casi de manera trágica. Tal vez lo que no hay que hacer es pensar que el año que pasó fue malo. Tal vez no hay que pedirle tanto al año que viene. Tal vez hay que mirarse menos uno y echar un vistazo alrededor, a aquellos de los que nos hemos olvidado.
Yo, sinceramente le deseo a usted señor, que el 2004 sea un buen año, pero será bueno dependiendo de uno mismo más que de los hechos que eventualmente se pudieran suceder. Tal vez eso me ha quedado para aprender y para empezar una vida nueva. Que logre sus metas, que conozcamos la verdad aunque sea dolorosa, que nos enfrentemos con más madurez, que nos miremos a la cara con ánimo de trabajar por algo positivo y no retroceder a causa de rencores. Eso es lo que espero para mí también. En fin, diviértase y páselo lo mejor posible. Feliz Año 2004.
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