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Editado hace un par de meses y ya en su cuarta edición "La Soledad Del Rey", de José García Abad, se ha convertido en el libro más sonado y vendido de lo que va del año en España. Su éxito radicaría fundamentalmente en el gran impacto que ha tenido en el sector político y ciudadano. Hasta hoy nadie se había atrevido a hablar sobre la corona española y menos hacerlo sin ningún tipo de "tapujos ni autocensura". Este hecho sin duda vendría a romper con todo, ya que desde siempre los medios ibéricos han tenido "un especial cuidado y respeto en todas las informaciones que dan sobre la familia Real".
Subtitulado bajo la interrogante: "¿Está la monarquía consolidada después de 25 años después de la Constitución?", García Abad, presidente del Grupo Nuevo Lunes, que edita los semanarios "El Nuevo Lunes" (de economía y negocios) y "El Siglo de Europa" (información general), parte de la premisa que la Corona Española sigue siendo un tema tabú en el siglo XXI, ya que según el autor "está sobreprotegida como una delicada planta de invernadero, lo que no es buena cosa para la institución".
¿España es realmente un país de monárquicos si lo distinguimos de los "Juan Carlistas"? Esta es la gran interrogante que se plantea el periodista madrileño de 62 años. Pregunta que trató de responder a base de una gran labor periodística, afirmando que abordó la investigación del libro bajo la mirada de un "historiador cuidadoso" y de un "entrevistador agudo"; poniendo énfasis en las relaciones de don Juan Carlos con su "guardián", Sabino Fernández Campo; los impagables servicios prestados a España; el papel desempeñado ante vascos y catalanes para alcanzar un pacto; la controvertida amistad con Mario Conde, Manuel Prado y Colón de Carvajal; su popularidad y a veces excesiva humanidad; la falta de feeling con el presidente Aznar y su cercanía a Felipe González y otros personeros socialistas; los consejos personales y "profesionales" de su hijo y heredero Felipe de Borbón; el modo de vida de las Infantas y sus maridos; el círculo de amigos que los rodea, etcétera, etcétera.
CUANDO EL REY NO SINTONIZA CON EL PRESIDENTE
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Uno de los capítulos que se hace más sabroso e interesante para el lector y que está plagado de caracterizaciones y anécdotas es, sin duda, el que habla sobre la relación de el Rey don Juan Carlos con el presidente José María Aznar, la que el autor ejemplifica con el refrán cubano de "se mastican pero no se tragan", señalando que se ven "obligados a colaborar juntos en el ámbito político, aunque en el plano personal no se aguanten".
Según García Abad, desde el triunfo electoral de Aznar en 1996, el Rey se refiere a él, en privado, como el "estiráo", el "bigotes" o el "desaborío". Desde ese entonces tenían una escasa química, lo que desembocaría más tarde en un " cambio brusco en la temperatura de las relaciones de la Casa Real y el Gobierno", pasándose del "calor Sevillano de González, al frío de la meseta castellana de Aznar".
Abad, no se cansa de señalar una y otra vez, que "el Presidente no perdería ocasión de marginarle, menospreciarle e incluso ningunearle. Mientras su esposa, Ana Botella, con ínfulas de primera dama, disfrutaba con suplantar a la Reina y restarle protagonismo".
DINERO Y LIOS DE FALDAS
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Pero hay más. El capítulo que habla de la relación del Rey Juan Carlos con la asignación económica que recibe de los Presupuestos generales del Estado, ha causado mucho revuelo. Es importante señalar que éste es uno de los temas que no suelen tratarse públicamente. Sin embargo, García Abad, da una información completa la que incluso compara con la de las otras Casas Reales europeas, como la inglesa, cuyo presupuesto es considerablemente mayor. Según el autor, en 2003 la partida destinada al sostenimiento de la familia Real y la de su Casa, fue de 7,22 millones de euros (cinco mil 257 millones 758 mil 280 pesos), asignación que consta en la Constitución y que da derecho al Rey a utilizarla sin la obligación de rendir cuentas por ello a nadie.
García Abad cree que la "obsesión" del monarca por hacerse rápidamente de una gran fortuna viene de las penurias que habría sufrido en el pasado. Al parecer, cuando vivió con su familia en el exilio habrían sufrido de una "estrecha y relativa escasez económica", lo que mermaría su dignidad como futuro heredero a la corona.
De la misma manera, el periodista indica que además del dinero, otras de las debilidades de su majestad son las mujeres: "La afición de don Juan Carlos a las faldas no es un problema de Estado, (...). La objeción se plantea cuando sus aventuras interfieren en sus obligaciones profesionales, como ocurrió cuando, desaparecido en Suiza, atendía en una clínica a una deprimida Marta, la decoradora catalana a la que estuvo ligado sentimentalmente durante dieciocho años sin que ello le impidiera adentrarse en otras aventuras. En aquella ocasión, como ya he contado, Felipe González no pudo localizarle para la firma de unos decretos que no admitían demora".
Detalladamente García relata cómo Marta le exigió al Rey que despidiera al secretario general de la Casa Real, José Joaquín Puig de la Bellacasa por atreverse a criticar la relación de ambos al sugerir que "no era lo suficientemente discreta". Asimismo, señala que fue decisión de la catalana que el Rey se presentara a contar sus memorias al escritor, José Luis Villalonga, quien astutamente los ayudaba a favorecer sus "furtivos encuentros".
EL PRINCIPE Y LAS INFANTAS
García Abad, reconoce que el Rey es muy popular y querido por el pueblo español, sin embargo, cree que los méritos del padre "no son transferibles a su hijo", porque -según él- el Príncipe Felipe ha creado una imagen "un tanto frívola con un punto de prepotencia" .
El autor recuerda que cuando el Príncipe de Asturias cumplió veintiún años se veía como "la mejor garantía de futuro" y, hoy por hoy, sería un "foco de incertidumbre". Sin embargo, se apronta en agregar que actualmente su imagen ha sufrido un cambio positivo.
"El príncipe Felipe no pareció comulgar con la tradición monárquica, ni en la elección de sus novias ni de sus amigos, entre los que predominarían los `ociosos hijos de papá', hecho que pudo estar influido por la misma Constitución, pues la `ley suprema' no le atribuye función alguna". No obstante -según el autor- el noviazgo con Letizia Ortiz, persona sensata y solvente profesional "puede representar el fin de una etapa frívola en la vida del Príncipe y una mejora sustancial en su imagen".
Como bodas normalitas, modernas y perfectamente respetables, son considerados los matrimonios de las infantas, Elena y Cristina, quienes están casadas con un empleado de banca y un basquetbolista, respectivamente. Pero -según el periodista- éstos "generarían un subcorte de gente, que utiliza su relevancia para prosperar en los negocios a costa de la imagen de la corona, planteando incertidumbres institucionales deseables".
AMISTADES PELIGROSAS
¿Dime con quién andas y te diré quién eres? No es más que un dicho, pero las controvertidas amistades del Rey Juan Carlos, es otra de las facetas sobre el monarca que ha causado gran consternación en suelo ibérico. Datos bibliográficos, fechas, interpretaciones y sugerencias cuenta que la mayoría de los amigos más cercanos "han estado o están actualmente en la cárcel". De los que más se habla es de los financieros: Mario Conde, Manuel Pardo y Colón de Carvajal, Javier de la Rosa, José María Ruiz Mateos, Francisco Sitges, entre otros.
De todos estos personajes, según el autor, el más perjudicial y nocivo fue el empresario Conde, ya que habría perjudicado la imagen del Rey, calificándolo como una persona "poco transparente" y en definitiva, el "enemigo más peligroso que sedujo a toda la familia Real", con el fin de alcanzar su objetivo central: "el poder político".
De esta misma manera, el autor también lo relaciona con el despido de Jefe de la Casa Real, Sabino Fernández Campo, quien "habría prevenido a Juan Carlos de sus malas compañías", siendo su particular "pepe Grillo" durante dieciséis años.
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Antes de que saliera publicado el libro "La soledad del Rey", García Abad intentó entrevistarse con el actual jefe del Palacio de la Zarzuela, Alberto Aza, sin embargo, fue rechazado "con mucha amabilidad y firmeza". Lo mismo hizo el anterior secretario, Rafael Spottorno. Según el autor, lo más probable es que actualmente Aza, se lamente de haber rehusado el contacto, porque muchas de las cosas que cuenta en su libro son, por qué no decirlo, "tremendas y altamente polémicas" para la imagen de la familia Real, motivo por el cual, hubiese sido "fundamental" o por lo menos "necesario", haber recibido algunas aclaraciones o, al menos, la versión oficial avalada por un alto funcionario de Palacio.
Hace unos días, el suplemento de libros del diario El Mundo (El Mundo Libro) publicó una reseña sobre el texto de José García Abad. Esa reseña `desapareció' de la página web al día siguiente. Igualmente desapareció toda referencia al citado libro en un foro de la página destinado a los lectores. Sin embargo, el pasado 26 de enero `reapareció' de nuevo la reseña aunque con dos párrafos censurados. Los que hacían alusión a los "affaires" del Rey y el "presupuesto real".
Mucho se ha hablado en España, del artículo publicado en la web de Hispanidad.com (que está bajo la Dirección de Eulogio López), donde se señala que supuestamente don Juan Carlos, durante una cacería, el mismo día en que se anunciaba la boda del heredero y Letizia Ortiz Rocasolano, y ya de regreso a Madrid en un helicóptero, acompañado de un grupo de personas, habría dicho la corta pero demoledora frase: "Mi hijo se va a cagar la monarquía". Es de suponer que en un tiempo más alguien verifique o desmienta los dichos que actualmente es la comidilla del pueblo español.
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Pese a la gran polémica que ha desatado la publicación de este libro, la critica lo ha aceptado muy bien, porque es "uno de los pocos documentos que hablan sin miedo ni censura de los entretelones de la Casa Real Española".
Con algo más de 450 páginas, de variadas reflexiones, una serie de interesantes datos, rigurosas observaciones y una extensa lista de entrevistas a destacados personajes del ámbito español, como: Gregorio Peces-Barba (Rector de la Universidad Carlos III), Gabriel Cisneros (secretario general del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados), Pascual Maragall (presidente de la Generalitat catalana), Javier Pérez-Royo (catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla), entre otros, García Abad ha intentado aportar un documento serio que sirva -según sus propias palabras- de "reflexión sobre la actual situación de la Monarquía, la sucesión y el futuro que quedará en manos del Príncipe Felipe de Asturias".
"La soledad del Rey", es un libro que vale la pena leer. Está muy bien escrito y documentado; además que hay que reconocer el valor del autor de hacerle un "jaque mate al rey Juan Carlos y a la Casa Real española", porque mal que mal, Juan Carlos sigue siendo uno de los hombres más queridos y populares de la península, a quien se le reconoce y se le sigue agradeciendo haber jugado "un papel fundamental" para lograr larecuperación de la democracia, después de la dictadura de Franco.
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