(Por Maura Brescia) La supervigilancia global de las explosiones nucleares en el Océano Pacífico, en una vasta área que abarca 16 mil kilómetros cuadrados y comprende desde las islas Aleutianas hasta la Antártica, y desde Japón a Chile, se concentra en una pequeña porción de tierra, pero de enorme ubicación estratégica: la Isla de Robinson Crusoe, del archipiélago de Juan Fernández.  |