No es fácil dar con Andrés Wood por estos días. Y esto se debe a que su normal agenda de director de una agencia de producciones se ha visto alterada -buenamente alterada, cabe decir- con un sinfín de actividades que lo colocan en tierra derecha del estreno de su última entrega en pantalla grande. Se trata de "Machuca", su apuesta más personal y autobiográfica.
Con un trabajo de más de dos años desde la concepción del film, "Machuca" -que promete estreno el 5 de agosto en Chile-, se dará el lujo de participar en la selección de la 36° Quincena de Realizadores de Cannes, que se realizará entre el 12 y 23 de mayo -evento en donde otros connacionales como Raúl Ruiz, Patricio Guzmán y Silvio Caiozzi, han dejado huella. Pero, como si esto fuera poco, la película será presentada en España y participará, también, en el Festival de Toronto, en octubre.
La cinta que dura 2 horas y que presenta algunos "retoques digitales" -ciertas fachadas que no correspondían a la época, por ejemplo-, contará con la participación de destacadas figuras como el argentino Federico Luppi ("Martín Hache", "Lugares Comunes"), Aline Kuppenheim, Ernesto Malbrán, Tamara Acosta, Francisco Reyes, Alejandro Trejo, y Manuela Martelli ("B-Happy"), entre otros.
"Machuca" cuenta la historia de dos niños de diferentes clases sociales que protagonizan una suerte de experimento social: chicos de escasos recursos que son enviados a un colegio privado para obtener una mejor educación. Se trata de una fábula que da cuenta de esa inocente amistad de infancia, desprovista de prejuicios de clase o raciales, ambientada en medio del convulsionado Chile del 73.
Pero este argumento es más que una simple ficción: el propio Word fue protagonista de esta real experiencia educativa en un colegio de Santiago durante los primeros años de la década del setenta. Por eso es que Gonzalo Infante (Matías Quer, de 13 años) y Pedro Machuca (Ariel Mateluna, de 12 años), son los verdaderos pivotes argumentales de un relato que para el director no nació como una respuesta o propaganda alguna respecto del golpe militar de 1973. Sino todo lo contrario: se trata de "una inquietud personal que pretende plasmar ese experimento educacional que ocurrió en esa época y no en otra de la historia del país. Incluso, nuestra mirada en la película es a través de los ojos de los niños. No hay mucho espacio para que `mi mirada' este ahí. Aunque sí están sensaciones de esa época, estados de ánimos, recuerdos fragmentados", comenta Wood.
Pero me imagino que se notará quienes son los buenos y malos en el film.
La película no queda bien con nadie. Salvo con los niños.
Hay que decir que el trabajo de Andrés Word, si bien continúa una línea de coherencia temática interna, no ha seguido los vaivenes de la producción del cine nacional. Sólo basta con echar una mirada hacia atrás para darse cuenta que desde el bullado estreno del "Chacotero Sentimental", el tono de comedia ha campeado en nuestras producciones. Pero también es cierto que con obras como "Taxi para Tres", hasta la radiográfica "Sexo con Amor", la esperanzadoramente llamada "industria nacional del cine" no había gozado de esos ansiados y esquivos éxitos de taquilla tan necesarios para el robustecimiento del sector.
Pero al parecer nuestros realizadores no siempre andan pensando en los réditos metálicos. Y es que con obras como "Sub-Terra", hasta las nuevas propuestas como "La Última Luna" (Miguel Littin), "El baño" (Gregory Cohen), y la propia "Machuca", de Andrés Wood, las temáticas de nuestros films han dado un importante giro hacia el drama. Respecto al tema, Wood esquiva cualquier intento de reflexión: "me carga hacer teoría, siempre digo que la muestra empírica es muy pequeña por lo que creo que es poco serio teorizar", comenta.
RECREACION HISTORICA
¿Cómo fue el proceso de reconstruir un Chile de hace treinta años a través de tus recuerdos de niño?
Esta es una aproximación en base a la emoción. Evidentemente hay un trabajo riguroso de época, pero lo principal fue intentar crear las imágenes y situaciones donde siempre una capa interna, de mucha energía, acompaña a los hechos concretos dándole un gran peso emotivo a la acción. Además, creo tener una cercanía con lo que profundamente es ser niño, por lo que no me fue ajeno trabajar con esos personajes.
¿Crees que este tipo de películas, de recreación histórica, en alguna medida son útiles para comprender mejor nuestra historia y sociedad?
Sin duda. Incluso las más pedagógicas sirven. "Machuca" se da el lujo de ser una mirada muy particular, pero lo principal es que invita a conversar. Es una película para los jóvenes.
Para algunos críticos, eres uno de los directores más costumbristas del cine chileno. ¿"Machuca" sería una ratificación de ello?
"Machuca" no sería lo que es si no hubiera hecho "Historias de Fútbol", "El Desquite" y "La Fiebre del Loco". "Machuca" es coherente con esa trayectoria.
¿Cómo enfrentas el tema de la recreación histórica, desde un punto de vista técnico? Un asunto que encarece tremendamente los films.
Esta es una película cara. La pudimos realizar gracias a coproductores extranjeros (España, Francia, Inglaterra), logrando el importantísimo apoyo de Ibermedia, Corfo y Fondart y, destacando, la coproducción de Chilefilms que nos permitió trabajar digitalmente para agregar elementos y borrar otros.
El auge de la comedia con películas como el Chacotero Sentimental y protagonizadas por actores de renombre ¿no dejó algún tipo de enseñanza en términos comerciales? En ese sentido ¿no crees que "Machuca" es una apuesta inteligente en esos términos al tener un elenco más taquillero?
El casting lo hacemos pensando en la calidad de los actores. Si son apropiados para los papeles y en su disponibilidad de tiempo para entregarse a la película. No creo que en Chile ciertos actores determinados lleven más gente al cine. Ejemplos hay muchos de películas con actores muy taquilleros en la TV, que luego no han funcionado a nivel de público en el cine.
Siguiendo esta lógica comercial, ¿no crees que el argumento hapermitido -junto a la calidad de la obra- posicionar la película en festivales tan importantes como Cannes y Toronto?
No. Lo que permite estar en esos festivales es la calidad de la película, donde está incluido, por supuesto, el trabajo de los actores.
"Machuca" es tu cuarto larga duración. ¿Qué crees haber mejorado? ¿Podrías señalarme tu impresión de todo este proceso como director?
Sólo puedo decir que sí hemos aprendido. Y pese a que en general las otras películas han sido procesos muy entretenidos e intensos, en "Machuca" fue cuando más he gozado en la factura.
¿El cine sólo por el cine? ¿Cómo defines tu pasión por hacer películas?
Yo soy un allegado al mundo del cine. Llegué de chiripa. Pero me agarró la fibra más profunda. Me fascina el hecho de crear emoción en base a la ficción, de crear verdades en base a la mentira. Pero también me gusta el proceso completo de hacer películas, no solamente estrenarlas.
Idilio (1992, corto en 16 mm).
Reunión de familia (1994, corto, 16 mm).
Historias de fútbol (1997). Mención del Jurado en San Sebastián, Mejor Película Internacional y Mejor Director en Huelva, Opera Prima en Cartagena, Colombia y Casa de las Américas en Madrid.
El desquite (1998).
La fiebre del loco (2001). Seleccionado en el Festival de Venecia, Toronto y Sundance. Obtuvo premios en los Festivales de Cartagena (Colombia), Lérida, Lima, Biarritz y Madrid.
Machuca (2004).
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