Hace 23 años que es dirigente sindical de Petrox S.A. Allí ha ocupado los cargos de secretario general yvicepresidente. En 1985 fue electo dirigente de la Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo de Chile (Fenatrapech) y hasta el 2005 será su presidente. Antes fue tesorero y también vicepresidente.
En esa calidad, de dirigente sindical, se ha sentado varias veces en mesas de Directorio, tanto de Petrox como de Emalco y también de Enap, donde está actualmente. Su nombre está vinculado a las refinerías desde que en 1970 ingresara a la Empresa Nacional del Petróleo, en la ciudad de Concepción, para desempeñarse como ayudante técnico Operador de Producción.
Todo lo anterior corresponde a su actividad voluntaria, aquella de la que quiso formar parte. La otra, sin embargo, es la que le dio figuración a nivel nacional, esa que no le hubiera gustado tener pero que se dio, dramáticamente, cuando desde la disco La Cucaracha, en la capital de la octava Región, desapareció su hijo Jorge.
Junto a su ex mujer y su otro hijo, Alex Matute, iniciaron una lucha denodada por encontrar a su Coke, el que finalmente apareció casi tres años después de que fuera brutalmente asesinado. Aún no se sabe quién fue, aunque en su fuero interno, dice Jorge René Matute Matute, él si tiene certeza de quién lo hizo.
Apenas tiene 53 años, 34 más de cuando ingresó con sólo 19 a trabajar en la Enap, después de un breve paso por la facultad de Ciencias y Matemáticas de la Universidad Católica de Valparaíso. Son estos últimos tres años los que lo han marcado a fuego, siempre buscando justicia. Y dice que lo seguirá haciendo, como candidato y también como alcalde si es electo en una municipalidad que hoy tiene nombre de mujer...
¿Le teme a la capacidad hacedora y a la proyección nacional que ha tomado la alcaldesa de Concepción en los últimos meses?
Temor no tengo, lo que sí tengo es respeto porque le ha ido muy bien. Ella es una señora emblemática para la UDI, es vicepresidenta de ese partido y no cabe duda que es una persona importante para la campaña del señor Lavín. En ese sentido, la respeto. Pero temor, jamás.
¿Por qué decidió ser candidato a alcalde?
No fue fácil la decisión. Nunca he optado por un camino de desarrollo político partidario. Actualmente presido la Federación Nacional de Trabajadores del Petróleo de Chile, pero sentí la opinión de personas, gente de la calle y del mundo social, que vio en mi persona un perfil distintivo respecto de la clase política actual. No es menos cierto que la lucha y la causa por encontrar a mi hijo Jorge, por la verdad y la justicia, me posicionó a nivel local y nacional como una persona de valores, que lucha por la vida y por el amor a un hijo. Eso mismo me llevó a reflexionar, después de muchas peticiones, sobre por qué no aprovechar esta oportunidad para representar a esta gente sin voz, sin colores políticos y que busca honestidad, trasparencia y solidaridad en sus líderes. Por qué no, además, devolverle la mano a esa gente que también me ha ayudado en toda mi lucha.
Lo pensó bastante. Porque en la DC estuvieron esperando una respuesta suya...
Más de dos meses. Formalmente dije que no a los dirigentes del partido una vez que vinieron a Concepción; también me lo plantearon otros parlamentarios de otros partidos, pero también dije que no porque pensaba que no estaba preparado para eso y tampoco me gusta que los partidos (soy militante de la DC) definan las cosas cuando no hay ningún arraigo social o popular. Sentí el calor de la gente y en un momento dado reflexioné que es posible hacer cosas distintas y rescatar la política con valores y personas distintas.
¿Cuánto pesó, en su demora, el hecho que mucha gente podía argumentar -como se ha hecho- que usted estaba aprovechándose de un drama familiar para lanzar su carrera política?
No cabe duda que pensé que me iban a criticar por esa razón. También pensé en un momento dado, cuando dije que no al principio, que estaba cansado, que tengo un dolor inmenso en mi corazón y que no he podido superar: el asesinato y homicidio terrible de mi hijo, al que hasta el día de hoy no puedo enterrar. Esos fueron los factores que más me preocupaban, mucho más que lo que dijeran.
No soy un aparecido en el mundo social, tengo un trabajo, soy exitoso en lo que hago, soy presidente de un gremio prestigioso como son los trabajadores del petróleo, hemos dado grandes luchas por defender la ENAP, estamos en grandes proyectos de gestión participativa y alianzas estratégicas; por lo tanto, es un camino bastante interesante por ese lado. Así que me parecían injustas esas afirmaciones de que pudiera aprovecharme de esta situación en particular o que algunos sectores o partidos políticos quisieran aprovecharse de mi situación en particular, que era la otra crítica.
Pero pensé también en la oportunidad de ser la voz de los que no tienen voz en el mundo social. Es muy difícil que un dirigente social o sindical pueda aspirar a un puesto de este nivel, basta con mirar al parlamento y notar cuántos dirigentes o ex dirigentes sindicales tenemos. Creo que es un lindo desafío. Soy un hombre que le encantan los desafíos, y en ese aspecto tomé la decisión con mucha madurez, fuerza y responsabilidad.
Usted dijo recién que quería ser la voz de los que no tienen voz ¿Qué representa su candidatura, más allá de ser líder sindical y ser un hombre que ha luchado para que se haga justicia en el caso de su hijo?
Representa a esos jóvenes, ancianos, madres, padres, que no están militando en ningún partido, gente que no visualiza que el crecimiento del país les haya llegado a ellos, creo que hay mucha gente que tiene problemas de injusticia. En el país hay muchas personas pobres, no sólo la pobreza dura que conocemos en términos estadísticos, sino que también pobres por falta de afecto, de atención, de trabajo. Es impresionante la cantidad de jóvenes profesionales que hay en Concepción que tienen que recorrer el país, salir de la zona en busca de un mejor destino. Para qué voy a hablar del tema de la seguridad siendo que es un tema que lo he vivido y lo estoy viviendo permanentemente...
Hay mucha gente que quiere decir cosas, que siente cosas y que no puede decirlas o no tiene la oportunidad de decirlo, y por último, es como proponer algo distinto porque mi candidatura no es solamente en términos de las denuncias, que es muy fácil, sino que creo más en la participación, construir juntos la ciudad, las propuestas y las respuestas que necesita la ciudadanía. Represento, en ese sentido, a mucha gente que hoy está desmotivada por la acción política de los líderes de nuestro país.
¿Qué pasa si usted pierde?¿No piensa que es un paso atrás en todo lo que ha significado la lucha de la familia Matute en búsqueda de justicia?
Creo que no. Son caminos que pueden unirse en algunos aspectos, pero el tema de la lucha por justicia traspasa el asunto político e ideológico. No hay ningún chileno o chilena que no quiera justicia, vivir tranquilo, que nuestros hijos puedan salir a divertirse sin que uno esté preocupado si llegan con vida o llegan heridos. Creo que es un tema mucho más trascendente que una derrota electoral. Lógicamente a nadie le gusta perder, pero no cabe duda que va a ser una campaña y una elección bastante reñida, por lo menos espero elevar el nivel de discusión y no la cosa mediática porque es muy fácil hablar de los pobres y de los que no tienen, pero no creo que la respuesta a los pobres sea entregando una canasta de alimentos o alguna ayuda mínima social, creo que es un problema estructural. Concepción tiene las condiciones para levantar la VIII Región y, en ese sentido, aquí no se ha hecho esa labor. Concepción ya no es la perla del Bío-Bío que todos conocemos: es una ciudad gris... pero con una riqueza tremenda de recursos humanos e industrias. Podemos hacer de Concepción una cosa potente. Entonces, en ese sentido, si pierdo porque la gente tiene derecho a elegir, voy a quedar tranquilo y trataré de elevar el nivel de discusión.
¿Cuáles serían las mayores críticas o falencias que tiene la actual dirección de la alcaldía de Concepción?
La crítica más grave que hago es que Concepción no ha crecido más allá en términos de comuna y jurisdiccionales. Las obras las ha hecho más el Gobierno que la alcaldía, el tema de la seguridad sigue siendo preocupante y no veo una ciudad liderando los grandes temas del país. Es una ciudad apagada que, siendo cabeza de serie entre todas las comunas, no otorga servicios de calidad. Hay que hacer una alianza con los trabajadores de la municipalidad donde la atención al ciudadano tiene que ser de calidad y con responsabilidad en el sentido en que su gran negocio es el servicio a la gente. Aquí se ve mucho efecto publicitario, mucha foto y cosas mediáticas pero no estamos llegando al tema de fondo.
¿Hay un exceso de populismo en la labor de la alcaldesa van Risselberghe?
Bueno es el estilo de Lavín...
¿Ha reproducido lo que hace Lavín en Santiago?
Una mala reproducción más encima porque Lavín a lo menos hace cosas más sonoras.
En cuanto a los poderes fácticos, de alguna manera en su lucha por la búsqueda de la justicia ha debido enfrentarse a ellos ¿Cree que van a ser un obstáculo en su carrera hacia la alcaldía?
No me cabe duda que van a usarse mecanismos de poderes fácticos y también de la historia de la dictadura porque, de alguna manera, ya los han usado. Por ejemplo, este sobre abuso que han hecho con las declaraciones de mí ex mujer María Teresa, han tratado de seguir hurgando en ese tema. A mi juicio es legítimo que ella tenga diferencias y que en la familia no todos estemos de acuerdo en términos políticos, así como en grandes familias de derecha hay gente de izquierda; pero aquí algunos medios han querido darle mayor relevancia a este tema que, pienso, es normal, porque en una cosa estamos claros: en la familia no hay división con respecto a la verdad y justicia por Coke.
Mi presencia en esta candidatura va a generar ruido en distintos actores, y no solamente en el lado de la derecha, sino que también hay gente de la Concertación que va a ver en mí una amenaza futura en el poder...
Respecto a las críticas que ha hecho su ex señora ¿Cómo le podría decir usted a ella que no va a olvidarse de toda la lucha que ha llevado adelante por asumir este rol político?
Eso no tiene lugar a dudas. La lucha por la muerte y homicidio de mi hijo. Bajo esta misma posibilidad de ser alcalde de Concepción, es darle sentido a este horrible crimen que ocurrió y que también hay que juzgarlo desde otro punto de vista. No podemos quedarnos llorando y sufriendo, creo que este dolor nos da la fuerza para emprender nuevas tareas y sentidos para la comunidad en la cual vivimos.
Hay gente que está viendo nuevos tipos de liderazgos más cercanos a la gente, y a veces los líderes que tenemos hoy día son individuos que se ven más en la prensa y en fotos mediáticas pero no sienten ni sufren como las personas que lo viven diariamente. En ese sentido a mí me han criticado que los sentimientos no acarrean votos, pero también digo que los votos tampoco se compran la conciencia de la gente.
Ella dijo que si en un corto plazo no aparecen los asesinos de su hijo va a retomar las marchas ¿Usted va a participar en las mismas?
Absolutamente. Por mi hijo hay que marchar y si tenemos que luchar contra todos hay que hacerlo de nuevo. El problema que tenemos es la incapacidad de la Justicia que con dos peritajes de los restos de mi hijo hasta el día de hoy no toma ninguna decisión y lo más grave aún es que tampoco aceptan un peritaje extranjero. Llevamos cuatro meses con los restos en Santiago, sin proceder ni siquiera a los funerales y en ese sentido comparto plenamente con María Teresa y con toda la gente el hecho de hacer una acción o movilización con todas las fuerzas. No dejaré nunca, ni siquiera por esta candidatura, la lucha por encontrar la verdad de mi hijo.
¿Usted, en su fuero interno, sabe quiénes asesinaron a Coke?
Lo que tengo en este momento son antecedentes e informes técnicos que entregó la Policía de Investigaciones fundamentalmente; pero creo que sería muy osado e injusto decir que sé quién es el asesino. En mi fuero interno está claramente establecido las mentiras que hay en este proceso, lo que no acepto aquí es la irresponsabilidad de la Justicia de no atreverse y de no asumir este tema...
En ese sentido un alcalde va a tener que trabajar con las dos policías. ¿Usted de alguna forma ha tenido problemas con una de ellas? ¿Será un obstáculo en su desempeño en el caso de ganar?
P ara nada. Las dificultades que he tenido han sido con algunos miembros y no con las instituciones, porque con los mandos superiores de Concepción y Santiago nunca he tenido problemas, uno puede tenerlos con algunos funcionarios o jefes en algún momento dado pero no con la institución. Por el contrario, la respeto mucho y si soy alcalde voy a tratar de generar con ellos un trabajo en equipo y que podamos enfrentar este tipo de delincuencia que desgraciadamente nos está sobrepasando. Hoy hay delincuencia de personas con estudios, de gente que tiene recursos y asesores legales para dar impunidad, por lo tanto la policía lo que más necesita son recursos de profesionalización y acompañado de una Justicia que realmente se atreva.
¿Tiene conciencia que su candidatura hizo que los focos periodísticos y nacionales se pusieran sobre Concepción al igual que la alcaldía de Santiago?
No cabe duda que es así. Lo he pensado bastante, y por eso la responsabilidad con que debo asumir esta candidatura la tengo muy clara y sé que tiene un significado especial para mí y para mucha gente: diría que hay muchas personas que tienen fe en lo que hagamos y logremos al llegar a la alcaldía.
Respecto a su trabajo como dirigente del Petróleo ¿Por qué se opone a la privatización de ENAP?
Hoy día se justifica una ENAP del Estado, dado que es el único instrumento que tiene el país para enfrentar los temas energéticos que, a la luz de los acontecimientos, tienen carácter de seguridad nacional y son estratégicos. Los privados han demostrado que cuando quieren involucrarse en un tema sólo ven el lucro del negocio, ellos no van a invertir en algo que para el país tiene otra plusvalía, por lo tanto la ENAP sigue siendo una empresa sumamente estratégica para Chile y en ese sentido no se justifica su privatización.
Somos una empresa que invertimos en la calidad de los combustibles, hemos invertido en explotación dentro y fuera de Chile, damos seguridad en abastecimiento y cuando falta energía llaman a la ENAP.
¿Siente que esta ganando o perdiendo esa pelea?
Esa pelea se gana. La privatización de ENAP siempre ha sido una batalla que no es de ahora sino que de todos los gobiernos. Siempre hay intereses de determinados sectores que ven un buen negocio, por lo tanto es una batalla que la hemos ganado en bastantes oportunidades, pero nunca hay que quedarse dormido, la batalla sigue ahí latente..
¿En ese sentido la salida de Daniel Fernández de la ENAP es un paso adelante o atrás?
Es un profesional de bastante buen nivel, tuvimos buen trabajo al interior de ENAP y crecimos bastante con él. Lamentamos su salida pero creemos que al interior de la empresa hay buenos ejecutivos y nosotros, los trabajadores, vamos a estar atentos para defender la empresa. Por lo tanto, antes del señor Fernández, igual defendimos la ENAP incluso en tiempos de los militares y fuimos exitosos. Lamentamos la partida de Fernández pero no es gravitante para la pelea que viene.
¿Qué va a pasar con su participación en el mundo sindical durante este período?
Con mucha visión política en el mundo sindical del petróleo visualizaron que aquí hay detrás un llamado social que tenemos que cumplir y, en ese sentido, están dispuestos a perder uno de sus líderes porque saben que ganamos en el mundo social. La federación del petróleo y mi sindicato de la refinería de Concepción han apoyado mi candidatura. Sigo siendo dirigente sindical hasta octubre si soy electo.
Después de vivir todo lo que pasó. ¿De dónde saca fuerzas su familia para seguir luchando?
Viene de una formación, de aspectos valóricos, de cosas que para mí son tan simples. Hace mucho tiempo vengo luchando por mis compañeros, luché por los DDHH, por el retorno de la democracia y lucho cada día por un poco más de equidad. No me cabe duda que luchar por mi hijo era un desafío más importante aún. No nos quedaremos tranquilos hasta saber toda la verdad, no por un afán de venganza, sino de justicia porque la impunidad es el daño moral más grande que se le pueda hacer a un país. El dolor que siento por haber perdido a mi hijo me da más fuerza para enfrentar este nuevo desafío que es la alcaldía de Concepción.
|