"Ni con Lavín y Piñera juntos ganamos" , reflexiona el secret ario general de RN, Cristián Monckeberg, en un largo análisis que hizo a El Periodista sobre el actual momento que vive la Alianza por Chile y en particular Renovación Nacional . Su partido, por estos días , se ha visto envuelto en una serie de escaramuzas internas que buscan reposicionar el nombre de Sebastián Piñera como alternativa a Joaquín Lavín, que en las encuestas del fin de semana del 5 y 6 de marzo último demostró que su baja es sostenida y que no logra remontar las encuestas desde el 2001 cuando marcó un 42 por ciento de adhesión, llegando ahora sólo a un 28,5 , muy lejos del 48,69 que obtuvo en la votación de 1999 cuando se enfrentó a Ricardo Lagos.
El problema es, según dirigentes de RN, que Lavín ha basado todo su quehacer en base a esas cifras y se autoconstruyó un férreo y quizás mítico deseo de ser el primer presidente de derecha desde Jorge Alessandri sin darle la oportunidad a otros candidatos.
Aunque nadie quiere reconocer públicamente que es casi imposible remontar las encuestas, sí lo hacen en privado o en el impopular "en off" que por cierto ya han llegado a oídos de los círculos de hierro del candidato presidencial, que nuevamente han tenido que hacer reingeniería política.
Sobre esto mismo el propio Cristián Larroulet, el más cercano a Lavín respondió a El Periodista la consulta sobre sí es remontable la brecha con las candidatas de la Concertación . Dijo: "es absolutamente remontable porque quedan muchos meses, y si analizamos el porcentaje actual que es 15 puntos de diferencia en relación a la presidencial pasada ahora tenemos 10, y vamos a hacer las cosas bien, Cristina Bitar tiene la misión de sacar adelante a Joaquín Lavín" .
OIDOS SORDOS
Ni los malos resultados en los sondeos de opinión, ni las conversaciones en off parecen hacer mella en la férrea estructura d e la UDI que sigue sosteniendo casi majaderamente que "Lavín es el mejor candidato y que ganará la elección", más aún , el propio candidato se defiende diciendo que "ésta es una película que conozco y que viví en 1999, siempre he ido de chico a grande". P ero lo que se le olvida decir al abanderado de la derecha , es que el final de esa película podría repetirse : otra vez vencido.
Los analistas de turno y una generalísima de campaña, Cristina Bitar, que a ratos poco se le entiende por sus modismos lingüísticos, no trepidan en desestimar la legitimidad de los sondeos, que dicho sea de paso han sido realizados por entidades afines al sector como es Feedback (Copesa) y Opina ( El Mercurio) arguyendo toda clase de explicaciones que hacen más insostenible la tesis de la victoria que recuerda el viejo refrán popular "de atrás pica el indio" . Pero en la conversación fuera de cámara y de grabadoras, los dirigentes de ambos partidos están preocupados, inquietos y muchos de ellos dan por hecho que la elección pr esidencial está perdida, pero habrá que dar la pelea igual, sostienen altos dirigentes de la UDI y de RN, que prefieren guardar el anonimato para evitar reprimendas de sus mesas directivas, que ya han comenzado la ardua tarea de construir la plantilla parlamentaria.
CON PLATA SE COMPRAN HUEVOS
Esta lógica, realista por lo demás, a la luz de los sondeos, ha hecho que la UDI y RN focalicen sin mucha estridencia sus energías en lo que será la campaña parlamentaria, única posibilidad de mantener las cuotas necesarias para poder hacer frente ante la inminencia del triunfo concertacionista. De hecho, en RN , a pesar de que dicen estar tr abajando lealmente para Lavín, su estructura está preocupada de lograr un buen acuerdo con la UDI, que le permita además financiar la costosa campaña de diputados y senadores -que requiere de mil 500 millones de pesos- y que las arcas del partido de calle Antonio Varas no tiene, y dado su errático comportamiento, es de poca confianza para los donantes que prefieren entregar sus aportes a la UDI, sostiene una alta fuente de erre ene que ha comprobado en terreno lo difícil que resulta pasar el platillo sin dar explicaciones.
Pero hay indicios de que Lavín o por lo menos su corte de consejeros de confianza (Cristián Larroulet, Andrés Allamand, Francisco De La Maza) forzaron una reunión a puertas cerradas y sin la participación de Cristina Bitar, la flamante generalísima de campaña, el lunes 7 de marzo en la Universidad de Los Andes. ¿E l tema? U na nueva operación de urgencia o de reingeniería política para dotar a Lavín de nuevos "cerebros pensantes" para afrontar de mejor manera la campaña. Es decir, en los mismos instantes en que Cristina Bitar hacia la "visita de estilo" a Renovación Nacional, el entorno de Lavín creaba una nueva instancia: el Comité Estratégico que conforman 14 personalidades del sector aliancista, entre los cuales se señala a Sebastián Piñera, Carlos Alberto Délano y Ernesto Silva, entre los más connotados.
La invitación al multiempresario de erre ene, Sebastián Piñera, para participar de este nuevo comité creativo para Lavín, hasta el cierre de esta edición seguía siendo sólo eso , una invitación, puesto que Piñera no ha tomado decisión al respecto, pues dependerá mucho de lo que está sucediendo en las regiones donde el debate sobre el rumbo que debe tomar RN es intenso pero silencioso.
Pero hay otro elemento que es clave para Piñera : las condiciones que en su nombre negoció la cúpula de su propio partido con la UDI. Un alto dirigente de erre ene señaló a este medio que "Piñera debe dar pruebas de su lealtad con Lavín y con la UDI, sólo así se ganar á el derecho a ser candidato a senador primero y presidencial después", pero lo señalado por este dirigente no es una idea aislada, es de público conocimiento que la UDI desconfía de Piñera y bajo ningún pretexto aceptaría, por ahora , bajar a Lavín por él, más aún, la exigencia de la UDI es que Piñera sí vaya como candidato al Senado pero por la Octava Región y no por Santiago Poniente como es el deseo del empresario.
En el círculo íntimo de Piñera se habla de que en mayo habría un gran cambio en el partido y ello incluye al empresario, no en vano ha hecho una sólida caja que le permitiría afrontar los onerosos costos de una campaña política sin aportes externos, situación que hoy impide a RN asumir cualquier ofensiva política frente a sus aliados de la UDI que son los que manejan las platas y gozan de la confianza del empresariado, explica un dirigente de la mesa de RN.
Mientras esto sucede , los voceros de ambos partidos dan muestras de gobernabilidad y confianza mutua para borrar cualquier atisbo que retrotraiga a los hechos de diciembre pasado, eso sí ambos partidos tienen muy claro que si no hay cambios drásticos en la conducción de campaña de Joaquín Lavín, la aspiración de llegar a La Moneda nuevame nte quedará en eso .
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