InicioPortadaPublicidad¿Quiénes somos?
Editorial
Año 3, Nº 82, Viernes 22 de abril de 2005
Circo romano
Francisco Martorell


El mismo día que en Roma se eligió al primer Papa del tercer milenio, inclinándose los 115 cardenales con derecho a voto por un hombre de edad avanzada, conservador y, además, conocido por todo el mundo, el canal católico chileno ofreció un espectáculo digno de comentar en su programación nocturna.

Esa noche, cuando ya había salido el humo blanco que dio muestra de la reflexión católica, donde se optó por darle continuidad al sentido de Juan Pablo II, un duelo de chilenos, en el reality La Granja, mostró cuánta diferencia existe entre lo que dice y lo que finalmente se hace.

El reality en cuestión, para los que no lo vieron, reunió durante tres meses a una docena y media de jóvenes, aproximadamente, en una parcela de Pirque, donde debían trabajar la tierra, cuidar los animales y procurarse su propio sustento. Cada semana, dos integrantes se batían a duelo y el que perdía abandonaba el lugar, ocupando el espacio que la TV le ofrecía al salir. El que se quedaba, continuaba luchando con los demás concursantes por obtener el suculento premio final, 50 millones de pesos y un auto 4X4.

El duelo tenía tres modalidades: fuerza, equilibrio o habilidad. En la mayoría de los casos los duelistas dejaron de lado el primero, aunque el comentario entre ellos siempre derivaba en que ganaría el más fuerte.

La noche del día en que fue elegido el Papa Benedicto XVI, fue la misma que el 13 había anunciado como la de la gran final. Ello significaba que habría un duelo. Para la ocasión, no fueron los jóvenes los que eligieron la característica de la prueba sino el propio canal de TV, quien optó por la fuerza, reponiendo ahora en pantalla las execrables prácticas de los gladiadores.

Así como antaño en el coliseo romano, dos jóvenes debieron extremar su esfuerzo para vencer a su compañero en una prueba extremadamente tensa, a ratos violenta y que, más allá de la habilidad que tuvo el ganador para usar también la cabeza, requería más de músculos que de reflexión o conocimientos.

Promediando 40 puntos de rating, con más de 200 millones obtenidos en publicidad y alargando el desenlace hasta pasada la una de la madrugada, apelando además a las viejas prácticas del circo romano, el 13 mostró que todavía estamos más cerca de la fuerza que de la razón.

 

 

Editorial
Circo romano

(Por: Francisco Martorell) >>>

Casos
A 30 años del golpe
Rabie
Cuba
Brasil
Buscador

Ingrese una palabra
Columnistas
Redactores
Ediciones Anteriores
Regístrese

Reciba en su correo a "El Periodista"

Director: Francisco Martorell
Dirección: José Manuel Infante 1960 - Ñuñoa
Teléfonos: 2046958 - 2046953
director@elperiodista.cl

Sitio desarrollado con Newtenberg Engine