Año 4, Nº95, Viernes 25 de Noviembre de 2005

El hechizo de Tumbes y Lota

Tumbes y Lota, en la VIII Región, permiten adentrarse en la historia, conocer costumbres ancestrales y recorrer parajes hermosos, donde abunda la buena comida, así como la gente sencilla.


Un paisaje pintado al óleo por los camarógrafos Richard Fuentes, y Luis Cursante, de TVN, en un muro de "Delicias del Mar", uno de los restoranes de la calle Principal, constituye un grato recuerdo dejado por el rodaje de la teleserie "Santo Ladrón" en la Caleta Tumbes.

Situada a menos de 19 kilómetros de Talcahuano y a unos 30 de Concepción, constituyen minoría los penquistas que la conocen. Y es realmente digna de visitar.

Evoca algo la caleta de Horcón en sus mejores épocas: playas limpias, aguas tranquilas, gente amable.

Y muchos lugares donde degustar mariscos frescos.

El apacible villorrio de tres mil habitantes, aun está lejos de sufrir las invasiones de turbas de turistas y "drogos" como ocurre entre Ventanas y Maitencillo en la Quinta Región.

Tumbes mantiene ese ambiente y habitat de caleta de pescadores de los años cincuenta.

Claudia Mancilla se mete al mar todas las mañana a las seis y media. Con el agua hasta la cintura, extrae la codiciada luga. Esta alga que sirve para la industria farmacéutica, además es requerida por las cocinerías chinas y en Europa a servir de base para los platos de frutos del mar fríos.

"Nos pagan 250 pesos por kilo", cuenta mientras sacude las hojas para limpiarlas de la arena. "A veces caminamos hacia la playa de las Gaviotas, unas tres horas, que está justo al otro lado del cerro. Para no hacer el trayecto todos los días, acampamos ahí mismo"

La extracción varía entre el medio y los cincuenta kilos. Es cuestión de mareas y épocas".

Los pequeños restoranes de Tumbes son baratos, las casas pintorescas. En el "Delicias del Mar" nos cuentan que mientas se rodó Santo Ladrón, Pancho Melo, Mauricio Pesutic, Alvaro Rudolphy, Lucy Salgado, Anita Klesky, la Cata Pulido en su debut en TVN, Sigrid Alegría, Bastián Bodenhofer y Patricia Rivadeneira, pasaban por el local duro y parejo pues no les gustaba la comida del catering de la producción.

"A veces se quedaban toda la noche bebiendo y así no más se iban a trabajar apenas amanecía", recuerdan en el lugar.


TVN amononó algunas casas, la serie sirvió para llamar la atención sobre esta caleta y cuando partieron los artistas, el lugar retomó el orden de prioridad en el ingreso.

"Lo único triste, aparte de la partida del equipo que fue muy gentil, salvo cuando tuvimos una tremenda rosca con motivo del título que le iban a poner a la serie, `El guano del diablo'. Desde el alcalde hasta la más humilde de los ensartadora de redes de pararon en dos patas", dice doña Carmen, que atiende un boliche. "Esta bien ser humildes pero no somos na' el guano de nadie".

Actualmente los pescadores buscan a través de El Periodista restoranes santiaguinos que se interesen por el carpaccio.

"La jaiva y la pancora sobran; aquí las vendemos a menos de quinientos y en Santiago al triple. Nosotros tenemos mano de obra suficiente para sacar la carne que es lo que más complica a los consumidores. Estamos dispuestos a vender moldes de carne de jaiva&.Y nos vendría harto bien.

Conocimos los rincones donde varios actores de la teleserie escondieron sus amores que finalizaron junto con la permanencia en la caleta. "El cementerio, ubicado en un promontorio, era el lugar predilecto donde se escondían", nos cuentan.

En este pasaje idílico donde aún se respira tranquilidad, buena comida, la mejor sierra de la costa a precios módicos, piezas en arriendo, pocas pero baratas, y donde sus paseos invitan al romance del atardecer.

LOS ENCANTOS OSCUROS DE LOTA

Cuando El Periodista publicó el revuelo causado por el estreno de "Subterra" de Marcelo Ferrari con Francisco Reyes, Tito Noguera, Paulina Gálvez y Consuelo Holzapfel en la ex capital del carbón, captamos un ambiente de euforia, casi demencial, con expectativas desmesuradas en la población.

"Después del cierre de las minas, por fin viene la luz", nos decían los integrantes de la Asociación de Extras de la Película Subterra en Lota.


Algo de razón tienen por cuanto a media hora de Concepción, el turista puede recorrer el maravilloso parque de Lota y el misterioso Chiflón del Diablo, donde los Cousiño agrandaron su fortuna. En el Parque, que es de una belleza indescriptible, se aprecia la casa de Isidora Goyenechea, los jardines de invierno y el árbol Yuma del cual se colgaron dos mujeres desencantadas de la vida.

La playa que se extiende antes de llegar a esta ciudad es preciosa, y hay navegantes que ofrecen viajes a la isla Santa María (antiguo penal que revive Lavín con su proyecto de un Alcatraz chileno, donde los presos rematados cultivaban la tierra y los productos eran canjeados por otros no agrícolas en los mercados de Lota, Coronel y Concepción), tours en barco que lleven hasta la Quiriquina frente a Tumbes y pesca de alta mar.

Desde el aire, el avión (Sky cubre la ruta Concepción con dos vuelos diarios desde Santiago), traza el círculo inicial para aterrizar en el moderno aeropuerto de Carriel Sur de Concepción. La etapa de aproximación a la pista llega a su fin. Por tierra, está el desafío de ir a la conquista de estos parajes tan bellos como misteriosos.