Año 4, Nº 97, Viernes 23 de diciembre de 2005
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Fábulas de la ciudad
( Escribe Marta Blanco )


Sumidos en la política sin otra alternativa que King Kong o el fútbol, la Navidad se pierde en un maremagno cotidiano ajeno al espíritu de Belén. Vamos a elegir presidente y mientras los enemigos se hacen amigos, igual se sacan los trapitos al sol, a los candidatos les cambia el discurso de la noche a la mañana, los presos arman la grande en las cárceles, un Pitbull le arranca la oreja a un niño, dos mujeres locas vivían abandonadas y rodeadas de perros, se ahogan muchos en ríos y lagos para variar, se matan muchos para variar, chocan muchos curados de frente, y un cabeza rapada agarró a palos a un punk que está muriéndose con medio seso afuera. Qué sociedad.

Vamos por parte. Una cárcel no debería ser un lugar de hacinamiento donde imperen el ocio y el odio. Endurecidos por la vida entre maleantes se les petrifica el entendimiento y salen a cometer los mismos delitos mejor preparados. Sus profesores son asesinos, violadores, ladrones, rateros. Sus familias queden en el desamparo y el condenado no es un tullido ni un idiota sino un delincuente al que la ley encierra en una universidad del crimen. Recuerdo que había una imprenta de prisiones. Uno iba a comprar guitarras a la cárcel. Eran buenas.

Trabajar con las manos es una manera de ser humano, ganarse el pan con el sudor de la frente no es ley de la que se deba eximir un reo. No está jubilado, cumple una pena. La condición humana se gana, se mejora, es hábito cultural y moral. Que trabajen para su propio respeto.

Los candidatos muestran la hilacha política: se alaban y ensalzan a sí mismos y no se les arruga un músculo.

Piñera canta sus méritos. Vuelan los MBA y los Master, no se achica. Bachelet se clasifica de honesta, franca, como me ven, soy, dice. Y anuncia que la derecha se va a poner a temblar.

Hablan de sí como si fueran un producto pasan avisos comerciales sin empacho. Aquí salta la pobreza intelectual del país. No eligieron la lucha de ideas sino de emociones, las técnicas de la telenovela también sirven en política desde que la televisión elige. Propongo para las campañas un vocero de cualidades que cuente las condiciones del candidato. Así les evitaríamos esta impudicia y tendrían que exponer su plan de gobierno.


Michelle no podía quedarse en la simpatía y la sonrisa. Se puso agresiva. Cierto que éste no es un concurso de misses y ella no tiene un pelo de tonta. Su aire de Gioconda no convencía y sacó el discurso feminista de los 60. Sebastián suelta al viento su eficiencia de entrepreneur exitoso. Yuppie se queda. No sé si podrán o sabrán gobernar. Uno es impaciente y mago financiero. Otra es estudiosa, severa y dura (a confesión de parte...), ambos son dogmáticos. Ella lo acusa de ejercer el cohecho. Luego se retracta. Él dice que ella carece de condiciones. Pero sus antecedentes de misoginia política quedaron al desnudo en el engorroso asunto con Evelyn Mathei.

En medio de estas trifulcas, un Pitbull le arrancó la oreja a un niño. Cómo va a ser culpable el perro. El dueño es responsable. Lo dejó libre, solo, sin bozal y con la puerta de calle abierta. Multa o cárcel, señores jueces. Pero no maten al perro, por favor. ¡Primero la gata Luz y ahora el can! Ya está bueno de sacar la castaña con la mano del gato.

Culmina la semana con dos hermanas locas encontradas en una casa, rodeadas de perros, con tres perros muertos en un dormitorio. La madre las habría abandonado. Serán locas, pero ella es responsable. Dicen que les iba a dejar cajas de comida. No me parece civilizado ni maternal. Es delito de abandono de seres incapaces de cuidarse a sí mismos. ¿No hay pena para las madres que no aguantan los hijos que les tocan?

Para disimular nuestro egoísmo, una organización propone reunir gente que "quiera pasar la Navidad en la calle con los que no tienen casa, ni familia". Es inexacto llamarlo caridad. A lo más es expiación y aunque les lleven cien pavos asados y champaña, los clochards quisieran que los convidaran a comer a una casa con la familia como a iguales (OJO: lo son). Recíbanlos en sus casas o acepten que para terminar con la pobreza hay que terminar con la hipocresía, aumentar los impuestos si es que no hay de dónde sacar morlacos. Lo único que sé es que ir a una vereda a llevar una comida de Nochebuena y después si te he visto no me acuerdo no es acto bondadoso sino cruel. Después, dormirán en el suelo entre cartones, la vida sigue igual para ellos. ¿Quién le salvó el alma a quién?

Qué idea matar al perro. Al pobre punk. Correr por el país de punta a rabo. Qué extravagancia la comida de reparación para los vagabundos. Yo quiero saber del gasto público, del gasto en armamentos, del cambio de punto de vista en las prioridades económicas. De la clase media hacia abajo nadie da más. La tarjeta de crédito es una soga al cuello que enriquece a los ricos y endeuda a los pobres. Quiero saber los planes concretos de educación y salud. Sobre obreros y sindicatos y la Rerum Novarum.

A los candidatos les entró el síndrome de Pepe Cortisona. Se pasean por el prado y corren de puerta en puerta. Dicen que no ofrecen nada, pero se ofrecen. En cuanto a los Condoritos que forman la mayoría chilena, están hasta el perno con tanto auto elogio, promesas, delincuencia, pobreza, cesantía y propaganda. ¡Y para esto segunda vuelta!

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