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La ola de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) vino desde Estados Unidos y Europa, donde el clamor de los ciudadanos obligó a que las empresas fueran algo más que unidades productivas eficientes.
La idea de RSE como "empresas de buen corazón" se extendió a un concepto mucho más amplio, que considera el clima interno de las compañías mejorando la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, el medioambiente y las labores sociales de integración.
En Chile ella tomó fuerza primero en algunas grandes empresas, en más de alguna oportunidad como resultado de polémicas medioambientales o de relaciones laborales.
En el último tiempo, y al calor del debate sobre la subcontratación que efectúan las grandes compañías, se planteó la necesidad de llevar los estándares de RSE hacia las pequeñas y medianas empresas.
Como un aporte a la necesidad de extender los estándares de calidad de gestión, la Fundación PROhumana elaboró el Manual de RSE para Pymes, en conjunto con la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), donde se explica cómo las unidades productivas más pequeñas pueden aplicar este concepto.
De acuerdo con PROhumana, la RSE ha ido incorporando, cada vez más, "distintas variables acordes a los cambios a nivel global. Además, va exigiendo que se tomen en consideración nuevas áreas, orientadas a una mirada más integral de la empresa".
La importancia de incorporar la RSE en las Pymes en Chile y en Latinoamérica en general radica principalmente en que ellas se constituyen en generadoras de empleo para gran cantidad de personas y son un elemento crucial en el desarrollo de los países.
LAS RAZONES
Una de las motivaciones por la cual se realizó este manual para las pequeñas empresas, radica en un estudio que realizó PROhumana entre estas unidades productivas. Sólo un 9 por ciento de las pequeñas empresas y un 24 de las medianas cuentan con algún tipo de certificación de proceso de calidad.
En el manual para las Pymes se señala que este tipo de firma "históricamente se ha situado dentro del encadenamiento productivo como los proveedores de las grandes empresas. De este modo, reciben o recibirán en un futuro próximo, demandas de las empresas a las que ofrecen sus productos o servicios por desarrollar prácticas y políticas de RSE".
Para Sergio López Bohle, académico de la Facultad de Administración y Economía de la Universidad de Santiago de Chile (USACH), este panorama significa "un nuevo y creciente desafío para la comunidad de negocios: incorporar, desarrollar, mantener y evaluar un amplio conjunto de estrategias integradas en la operación empresarial que colaboren y promuevan este concepto a favor de la competitividad y de su impacto social".
Gilberto Ortiz, por su parte, representante de la ONG latinoamericana Red Puentes, la Responsabilidad Social Empresarial "es un proceso que corre el riesgo de diluirse si no consigue integrarse como un modelo predominante al interior de las empresas, en lugar de permanecer relegado a un aspecto lateral de la gestión".
La Fundación PROhumana señala al respecto que "si bien la participación de las Pymes en las exportaciones es baja, este porcentaje durante los últimos años ha ido en aumento, lo que nos indica que ellas requerirán cumplir con exigencias cada vez más altas de los mercados internacionales relacionados con la RSE".
Además, considera que las motivaciones propias que han tenido las Pymes para implementar planes de RSE han sido más bien innatas, intuitivas y por motivaciones personales de los dueños de este tipo de empresa y no como el resultado de políticas intencionadas hacia una mejor calidad de la gestión.
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¿CÓMO DEFINO A MI EMPRESA?
Así como las grandes compañías realizan una definición de la visión, misión y valores, las Pymes también deben realizar este trabajo de especificar estos términos que orientarán el quehacer cotidiano futuro de cada una de ellas. ProHumana define la misión como "el objetivo general, metas o lo que la empresa quiere lograr con su negocio. Su definición permite visualizar sus expectativas o aspiraciones y el sentido o razón de ser de la empresa".
En cuanto a la visión, la Fundación señala que una pequeña o mediana empresa con RSE "debe incorporar aspiraciones relacionadas con su contribución al desarrollo sostenible, respondiendo a la pregunta ¿de qué manera la empresa, mediante su producto o servicio, contribuye al desarrollo de las personas y comunidad que afecta?"
Por lo tanto, el producto que sale al mercado debe contribuir al bienestar de las personas, mejorando su calidad de vida. Para el académico de la USACH, Sergio López Bohle, "esto se traduce en la necesidad de adoptar decisiones que compatibilicen tanto objetivos de crecimiento económico, cohesión social y preservación ambiental".
Por último, los valores que debe declarar una Pyme deben estar enfocados hacia los clientes o públicos de interés. Según PROhumana, "los públicos de interés son todos aquellos actores sociales con los cuales la empresa se relaciona". Es decir, los socios comerciales, proveedores, trabajadores, consumidores, otras empresas competidoras, comunidad, organizaciones de la sociedad civil, reparticiones estatales y los grupos que resultan estratégicos para el funcionamiento de la empresa.
Luego de este marco general de lo que significa la Responsabilidad Social Empresarial y cuáles son los pasos que debe dar una empresa para identificarse de mejor manera, es necesario conocer cuáles son las dimensiones de este plan. De acuerdo con el "Manual de RSE para Pymes", se contemplan seis aspectos que deben ser considerados: valores y coherencia; público interno; relación con los proveedores; relación con los consumidores; relación con la comunidad; y el medioambiente.
En primer término, los valores y coherencia dentro de una empresa consisten en que debe "actuar basados en prácticas transparentes y éticas, y establece procedimientos para que se apliquen en toda su gestión, permite que su negocio sea socialmente responsable", con lo cual se establece un marco de gestión ético.
Por otra parte, la Pyme debe responder a su público interno -los trabajadores- propiciando un mejor clima, "para el fomento de las buenas relaciones laborales e incrementar el compromiso de los empleados con la empresa porque éstos perciben que ocupan un lugar importante en los ámbitos de gestión de la organización".
En cuanto a la relación con los proveedores, el manual señala que "una empresa que desarrolla una política de relación con sus proveedores basada en el establecimiento de relaciones a largo plazo y en el desarrollo de las empresas locales, genera confianza tanto en sus inversores como en sus consumidores".
La relación con los consumidores está enfocada a mantener un vínculo de transparencia, donde "se preocupa de la satisfacción de sus clientes, mejora la fidelidad de ellos y su reputación corporativa".
La relación con la comunidad debe focalizarse, según el manual, en que la empresa establece políticas de contacto con sus grupos de interés y desarrolla programas de inversión social, aumentando su ventaja comparativa y su reputación corporativa.
Por último, la preocupación con el medioambiente implica que la empresa desarrollará sistemas de gestión o prácticas medioambientales, "promoviendo su protección para las futuras generaciones, con lo cual reduce los costos de sus procesos productivos y mejora su reputación para futuras inversiones".
PRÓXIMOS PASOS
Los especialistas concuerdan que el próximo paso para que este concepto esté arraigado dentro de las pequeñas y medianas empresas tienen que ver con la difusión, donde todos somos socialmente responsables. Según la Fundación PROhumana, este concepto aún es desconocido por la mayoría de las empresas. "Por eso que integrarlo a la cotidianidad de las compañías significa un aprendizaje progresivo y dinámico, donde deben participar tanto la gerencia como los trabajadores, y en el que el diálogo permanente con los distintos públicos de interés permita nutrir las metas y aspiraciones".
Además, el organismo señala que la base de todo está en comprometer un grupo de personas, donde tienen que nacer líderes que evalúen, planifiquen y supervisen la gestión de las Pymes en materias de responsabilidad social. Esto implica que se debe trabajar directamente con los dueños o los gerentes de las empresas.
Por su parte, Sergio López Bohle indicó que "en las Pymes, el concepto de RSE no se ha difundido fuertemente, y en general estas empresas están focalizadas a sobrevivir, por lo tanto este concepto no lo ven aún como un beneficio directo".
Es importante señalar que el futuro de estas prácticas es generar mecanismos de evaluación dentro de las empresas para conocer los resultados y sus logros. Para ProHumana, "esto permite comprobar que los beneficios de implementar prácticas de RSE pueden ser medidos en cifras concretas, entre ellas, el aumento de la rentabilidad y competitividad".
| SE MIRA, SE TOCA Y SE REPORTA
Un pequeño hito se marcó en materia de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) cuando diez pequeñas empresas entregaron los primeros días de diciembre sus primeros reportes de sustentabilidad de acuerdo a un proyecto piloto que se llevó a cabo en Chile. Los representantes de las 10 Pymes -Hacienda Chada, Viña Huelquén, Vitivinícola Pérez Cruz, Agrícola Santa Laura del Alto, Las Mercedes del Maipo, El Parrón, Abufrut, Maitahue, La Masía, San Francisco de Huelquén, Industria Latinoamericana de Metalurgia (ILAM) y Envases Orlandini, dieron a conocer lo que aprendieron en el proceso de adopción de la RSE y los beneficios que les proporcionó el desarrollo del informe de sustentabilidad. Esta fue la primera vez, en todo el mundo, según los organizadores, que empresas Pymes que han adoptado la RSE entregan un informe de sustentabilidad. Hasta la fecha, en Chile reportan 32 grandes empresas, entre las que se encuentran Celulosa Arauco, CMPC, Masisa, Anglo American, Codelco, SQM, Minera Escondida, Banco Santander, BCI, Aguas Andinas, Endesa, Chilectra, Telefónica Chile, CCU, Chiletabacos, Enap y otras. La primera gran conclusión fue que sí es posible que las Pymes pueden incorporar la RSE en sus operaciones y están en condiciones de dar cuenta de su desempeño económico-financiero, social y medioambiental, por medio de la metodología de Global Reporting Initiative (GRI) para el desarrollo de Reportes de Sustentabilidad. Este proyecto comenzó en 2004 y fue desarrollado por Vincular (entidad especializada en RSE de la Universidad Católica de Valparaíso) y contó con el apoyo financiero del Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (Fomin/BID) y Corfo; y el respaldo de los principales gremios empresariales del país: Asociación de Exportadores de Manufacturas y Servicios (Asexma), Asociación de Exportadores (Asoex), Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Corporación Chilena del Vino (CCV) y Federación de Productores de Fruta (Fedefruta); así como de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y Sofofa, que participan en calidad de socios estratégicos. Dante Pesce, director ejecutivo de Vincular, sostuvo que el proyecto demostró que la RSE no es sólo para empresas transnacionales "grandes y ricas", e informó que el proyecto será replicado en otras latitudes del planeta. Entre los beneficios internos logrados, Pesce mencionó que ahora existe un diagnóstico de prácticas de RSE de acuerdo a un parámetro internacional, hay una definición de la línea base para evaluar futuro impacto social y retorno privado verificables, así como identificación de brechas en gestión de RSE. Entre los beneficios externos está el hecho que permite comunicar de manera creíble y consistente los avances en materia de RSE y es un producto tangible y plenamente identificable, reconocido en el ámbito internacional. |
Pioneras en RSE
¿Cómo son las empresas que participan del proyecto "Adopción de la RSE en Pymes" y que presentaron sus primeros Reportes de Sustentabilidad? Entregamos a continuación una breve reseña de ellas para mostrar que en materia de RSE en la Pyme ya hay mucho más que buenas intenciones. Existen prácticas concretas que abren camino a un desarrollo sustentable. Gran parte de los esfuerzos que realiza Agrícola La Masía en materia de RSE se concentran en sus trabajadores. Prueba de ello es que los incentivó a formar un sindicato, constituyéndose este en el primer sindicato agrícola de Chile. Esta empresa fue fundada en 1976 en la localidad de Paine, Región Metropolitana, desde donde presta servicios agrícolas y produce fruta que comercializa en el mercado nacional e internacional. Agrícola Santa Laura Del Alto y Olmedo Hermanos son dos empresas complementarias pertenecientes a la misma familia, siendo la primera productora de fruta y la segunda, prestadora de servicios agroindustriales. La calidad de la producción, prestación de servicios y gestión de su capital humano, son sus principales características. Esto se refleja en sus certificaciones EurepGAP, Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y en su constante interés en la capacitación y bienestar de sus trabajadores. Viña Huelquén Es una empresa familiar orientada a la producción orgánica de vinos finos para el mercado nacional e internacional. Con este objetivo estableció un compromiso permanente con sus clientes a través de la entrega de productos y servicios certificados según todos los estándares de calidad del rubro. Esta Viña busca ser líder en calidad de la producción de sus vinos y propender a la modernidad en la gestión de lo que denomina su "capital humano", manteniendo una constante capacitación y desarrollo del personal en todos los niveles, incluyendo a los temporeros. Ofrece continuidad laboral para todos sus trabajadores, incluyendo a los jubilados, quienes continúan en la empresa realizando labores de supervisión o donde no es necesaria la fuerza física. Es una empresa agrícola dedicada a la producción de uva vinífera y fruta de exportación. Pertenece al grupo empresarial inglés Linton Park Ltda., el que cuenta con una amplia presencia en el sector agrícola de diferentes zonas productoras del mundo. Aunque hoy entrega la uva como materia prima a las dos grandes bodegas para su vinificación, ha proyectado para el año 2007 contar con su propia planta de fabricación de vino. Hacienda Chada está actualmente certificada bajo la norma EurepGAP, siendo una de las primeras empresas a nivel nacional en obtener la certificación de producción de cítricos (año 2002) bajo esta norma. Adicionalmente, tiene certificación Naturchoice y BPA, lo que le permite colocar sus productos en las mayores y más importantes cadenas de venta a nivel mundial. Producto de sus Políticas y Sistemas de Gestión la empresa realiza una serie de iniciativas orientadas a sus trabajadores y familia. Por ejemplo, cuenta con una doctora desde el año 2002, quien visita la empresa todos los días sábado para atender los requerimientos de los trabajadores y su grupo familiar. Envases Orlandini Empresa dedicada principalmente a la fabricación de envases impresos, que cuenta con una amplia capacidad de flexibilizar sus procesos productivos, lo que le permite adaptarse a las variaciones de la demanda. Ha desarrollado procesos de mejoramiento de gestión ambiental en producción limpia, reconocidos por organismos fiscalizadores, que además han incidido en el entorno inmediato a la planta. Ejemplo de ello, fue el reconocimiento otorgado por CORFO el año 2003 a Envases Orlandini como la empresa que desarrolló el mejor proyecto del Fondo de Asistencia Técnica en Producción Limpia. La preocupación por adoptar procedimientos de producción limpia tiene su asidero en la necesidad de concordar criterios de convivencia con la comunidad en la cual se encuentra inserta, lo que ha contribuido a la extensión de mejoras tanto en el interior de la empresa como para su entorno inmediato. Industria Latinoamericana de Metalurgia (ILAM) Es una empresa dedicada a la producción de estructuras metálicas para muebles. Una sana convivencia, un buen clima laboral, una cultura de gestión participativa y un ambiente sano y seguro de trabajo, son las principales preocupaciones de ILAM respecto a sus trabajadores. Para ello desarrolla una serie de actividades que buscan consolidar estos objetivos. El respeto y los canales de comunicación abiertos, son la herramienta básica en la relación mutua entre la plana directiva y los empleados. |