Año 5, N° 121, Viernes 12 de Enero 2007

Respeto: Somos la minoría



En esta oportunidad, para comenzar esta columna, no puedo dejar de colgarme de un dato que escuché en el canal National Geographic, y que a mi parecer, representa a cabalidad la diversidad que existe en el mundo.

En la estación televisiva afirman que menos del 35 por ciento de la población mundial festejó el 31 de diciembre como término del año 2006. No puedo dejar de admitir que, en un momento, el dato me pareció irrisorio, no obstante después de unos minutos logré entender el mensaje de fondo del mismo: la gran diversidad que existe en nuestro planeta.

Chile, un país que se encuentra sumergido en la cultura occidental, celebra en su gran mayoría el fin y la llegada del nuevo año en esa fecha, no obstante es fundamental comprender que no todas las personas poseen la misma cultura, creencia y ritos, por lo cual debemos ser capaces de aceptar la diversidad existente y respetar al otro.

Cabe destacar también, que a pesar de que nuestro país está lleno de contrastes, somos bastante tradicionales respecto de otras naciones, en las cuales personas de distintas razas, religión o con diversas condiciones sexuales, conviven sin mayores resaltos.

La diversidad es el ingrediente principal dentro de una cultura, es ella la que permite que las sociedades prosperen y se enriquezcan, que logren crecer y desarrollarse.

En este contexto, hago referencia al dato del National Geographic para ejemplificar lofundamental, que es que los ciudadanos se respeten entre sí, que entiendan que existen diversas formas de pensar y vivir la vida y que por lo mismo, el respeto es un elemento que no se debe perder.

A lo largo de la historia del mundo, hemos visto cómo diversos personajes han intentado imponer ideologías y creencias, pasando a llevar a centenares de personas que tenían opiniones divergentes. El ejemplo más cercano se encuentra en nuestra misma casa, en Chile, donde durante muchos años la diversidad fue opacada y reprimida, arrojando resultados sociales abrumadores que hasta el día de hoy se hacen presentes. En la diversidad está el valor de las cosas, y me detengo en este pensamiento para expresar que la responsabilidad social de los ciudadanos y de todos los actores sociales está basada en el respeto por el otro, en el entender que la libertad de pensamiento y de expresión son derechos propios del ser humano que nadie puede arrebatar.

Claramente después de esta reflexión, me hace mucho sentido pensar que sólo el 35 por ciento de la población, haya celebrado el término del año en esta fecha, pero me hace más sentido aún el respetar las decisiones de los otros, sin pasarlos a llevar.

Así y como reflexión de fin de año para quienes lo celebramos y para los que no, me gustaría dejarles abierta la invitación para que en el año que recién comienza seamos ciudadanos más conscientes y respetuosos, para que la responsabilidad social de cada cual domine nuestro actuar, y así podamos conformar un mundo más igualitario, sustentable y ricamente diverso.

*Presidenta Fundación PROhumana