 (Por: Susana Rojas) En el mundo anglosajón es denominado “El ladrón del tiempo”, mientras que la Real Academia lo define como la acción de aplazar o diferir alguna actividad. Pero en el mundo de la psicología, el término es utilizado para explicar un frecuente trastorno contemporáneo: la demora, la inactividad o la falta de motivación para realizar cualquier acción, ya sea por temor al fracaso o por simple comodidad. >>> |