 Errores en el diseño del Plan, inexperiencia de los operadores, escasa tecnología, mala comunicación y peor información, voluntarismo, incumplimientos y una estructura financiera irracional, que sólo reposa en la tarifa, dan cuenta de problemas que, más allá de superarse en las próximas semanas, complicarán aún más el transporte público de la capital. No hay marcha atrás y tampoco hacia adelante. |