Año 5, N° 125, Jueves 5 de Abril 2007

Crítica de Cine

Pequeñas humillaciones

El Custodio / Año: 2006 / Director: Rodrigo Moreno / Con: Julio Chávez, Osmar Núñez y Elvira Onetto.


Rubén es un guardaespaldas que no deja ni a sol ni a sombra a su protegido: el Ministro de Planeamiento, un cargo político hipotético que nunca queda clara su función (Como muchos en nuestros tiempos).

Encerrado en una rutina solitaria y silenciosa, Rubén dirige su vida según las coordenadas que le permita los movimientos de su jefe o su familia. No importa cuánto hay que esperar, las horas de sueño ni que le cierren la puerta en las narices o que quede afuera cuando todos comen. Este guardaespaldas cumple su función al pie del cañón: atento, quieto y vigilante ante un posible ataque.

El Custodio es una película amarga, asfixiante y opaca. Adjetivos que podrían asustar a cualquier espectador. Sin embargo, la cuidada y sutil puesta en escena del joven director argentino Rodrigo Moreno, mantiene una leve pero significativa tensión en cada uno de sus planos.

Nos seduce y nos asombra bajo una extraña atmósfera subterránea, que nos hipnotiza para remecernos con un inesperado final. Un interesante juego entre lo que Rubén observa, lo que Moreno nos permite ver y lo que pertenece a un espacio que no conocemos, pero sí imaginamos.


A ello, tendríamos que sumar la sólida interpretación de Julio Chávez quien, como su personaje, logra mantenerse permanentemente inadvertido ante la cámara.

El Custodio es un film donde, a través de una mirada contemplativa, comprendemos que no se trata en primera instancia de una crítica al mundo político (que es lo primero que uno percibe) sino que es una invitación a calar en lo más profundo del alma, aparentemente vacía, de un hombre "secundario" que ha perdido su vida por otro, pero cuyo envase de vidrio puede estallar en cualquier minuto.

Ganadora del Premio Alfred Bauer en el Festival de Berlín y mejor guión del Sundance, esta notable película latinoamericana ya está disponible para su arriendo en DVD. Muy recomendable, especialmente para aquellos que sienten pequeñas humillaciones e injusticias cotidianas… y que necesitan despertar.