Año 5, N° 128, viernes 18 de mayo 2007

¡Últimos días!

“Apocalipsis o no, el caos total es algo cíclico”


Hace un tiempo me quedé absorta mirando un documental por el cable. Trataba de las iglesias cristianas (protestantes) en Estados Unidos, y de cómo toda esta idea de la "segunda venida" de Jesucristo, no era más que otra treta para justificar guerras y políticas duras dentro y fuera del país. Esto según la mirada de un pastor excomulgado, que era uno de los entrevistados en el documental, y que creía en un Dios muchísimo más amable que castigador. Sobre cómo daba esa tremenda vuelta, y las razones que se contaban para justificar esta tesis, es algo bastante largo de explicar aquí, ya que partía en tradiciones judías y palestinas, pero me la compré muy bien y me quedé con eso dando vueltas.

Muchas de estas iglesias que creen en esta segunda venida, y que sienten que viven en un período de la historia que no es otra cosa que el Apocalipsis tal y cual está descrito en la Biblia, creen en un episodio llamado "El Rapto". Éste consiste en que justo antes de su "segunda venida", Jesús bajará a la tierra para llevarse a aquellos que lo hayan seguido y que se encuentren sin pecado a la fecha (que son unos pocos miles aparentemente), para instalarlos en su nuevo y definitivo hogar: El cielo. Luego vendría de vuelta a la tierra para terminar de destruir todo con todo el resto de los pecadores que nos encontremos pajareando.

Lo gracioso de esto (y con eso no quiero ofender a nadie, respeto todo tipo de creencias) es que el famoso "rapto" no aparece en parte alguna del libro sagrado, sino que se trataría de un invento de un famoso estafador gringo que publicó hace más de un siglo una edición de La Biblia con "notas al pie de página" que en realidad estaban a un costado de ella, de manera que la gente confundida, ya no podría recordar si esto o aquello lo había leído en las palabras originales de los textos sagrados o en la interpretación de este señor. Esta publicación se ha reeditado innumerables veces y aún se vende con éxito por lo que dicho señor posiblemente dejó en estupenda situación a su descendencia, imagino yo.

El punto es que claro, considerando que hoy en día tenemos muchísimo más acceso a la información, tomamos conciencia de que vivimos en un mundo que se asemeja bastante al descrito en el Apocalipsis. Yo me pregunto si ¿no habrá sido siempre así, sólo que no teníamos idea? Es decir, ¿nadie sospechará de la cantidad de fracasos en las predicciones de fin de mundo? Ahora, con el calentamiento global y todo, más que nunca es tentador pensar en esa figura, y no debiera sorprendernos que un grupo de cristianos quiera marginarse en Pirque y convertirse en el grupo de elegidos y no participar de un montón de leyes sociales que corrompen el espíritu.

Apocalipsis o no, el caos total es algo cíclico. Años atrás escuchaba a amigos muy de izquierda diciendo que pronto el pueblo se cansaría, y se levantaría en contra de la autoridad violentamente como ha ocurrido históricamente. Me acordé de eso el otro día, cuando la gente enfurecida salió del Metro a la Alameda. Y ese gesto, fue apenas una pequeña advertencia.