Año 5, N° 130, viernes 15 de junio 2007

Paulina Urrutia, ministra de Cultura

“Veo en mis creaciones una suerte de hijos”

Actriz y ministra, llegó al Gabinete de Michelle Bachelet en medio de aplausos y luego de una destacada gestión en Sidarte. Hoy, cuando enfrenta las críticas de algunos escritores disconformes con la forma en que quedaron fuera de los fondos para el fomento de la lectura y la creación literaria, da la cara para explicar el tema y asegurar que han cumplido “religiosamente” con la Ley.


¿Seguirá siendo la misma persona cuando abandone el cargo?
Si, porque la naturaleza no cambia evidentemente. He vivido experiencias que me van a transformar y me están transformando, pero siento que mi naturaleza va a seguir incólume, más vieja con más experiencia.


Alcaldesas, políticos y mujeres que ocupan altos cargos públicos, tienen hijos durante su gestión. Hace menos de un año y medio, usted señaló que con el tema de la maternidad tenía que dar vuelta la hoja.

Es un tema muy personal que tiene que ver no sólo con el trabajo como ministra sino que ha sido la relación que yo tengo con el trabajo. Antes no fui madre porque compartía el liderazgo sindical con la docencia, la actuación y la gestión. En todas las tareas he invertido un altísimo porcentaje de energía. Indudablemente que es un problema pero ha sido mi apuesta. Veo en mis creaciones una suerte de hijos.

¿Cómo comparte la vida con su pareja, tan ligada al mundo cultural?
Tenemos separados nuestros ámbitos; siempre ha sido así. Cumplimos once años juntos y cada uno respeta su área. El rol republicano le permite tener diferencias de opinión y yo se las respeto porque su versión es la del ciudadano. A veces hay cruces de pareceres, pero la autonomía nos ha permitido compartir una vida afectiva bastante sana.

Me pongo en el lugar de su pareja cuando hizo "Desvastados" de Sarah Kane. Las escenas en las que aparece son bastante crudas, incluso para estándares de países más abiertos que el nuestro.
Podemos tener diferentes criterios pero fue mi decisión laboral y artística participar en "Desvastados". Lo que piense como compañero de vida no se entromete en el escenario.

CARTA DE LA DISCORDIA

Paulina Marcela Urrutia Fernández, 37 años, pareja del periodista Augusto Góngora, egresó de la Universidad Católica.

Por decisión propia estuvo alejada de la televisión por casi una década. En la amnesia general, muchos la recuerdan por "Marrón Glacèe", "Volver a empezar" y "Sor Teresa de los Andes"; en lo teatral por "Fragmentos Urbanos", de Ramon Griffero y "Desvastados" de Sarah Kane con Luis Gnecco y Francisco Melo, también de su paso por el cine con la no tan afortunada "Rubia de Kennedy", de Arnaldo Valsecchi y la excelente "Johnny Cien Pesos" de Gustavo Graef Merino.

Premiada hasta el cansancio -Altazor y Apes de por medio-, ha sido activa militante en la búsqueda de una mayor seguridad y bienestar del gremio. Cuatro años de presidencia en Sidarte más todo su curriculum cultural le dieron peso para ingresar al gabinete de Michelle Bachelet en medio de muchos aplausos y pocas pifias.

La expresión de Paulina Urrutia dista mucha de una mosquita muerta, sonriente y obsecuente como la caricaturizan quienes la denostan, porque tiene un discurso nada de light, pesado en lo político y según su entorno es exigente a más no poder.

Sabemos de colaboradores que han tirado la esponja. Potente como todas las chicas.

Hay varios estereotipos de actrices, unas que se dedican sólo a lo suyo, otras que a la vez son gestoras, como Ana María Palma -varios la señalan como mejor productora que actriz; Patricia Rivadeneira desde los tiempos de las performance de Vicente Ruiz hasta la agregaduría cultural en Roma, que hizo bien pese a los augurios y prejuicios y, en cierta forma Patricia López...

Viví en la época como actriz de la autogestión; hacíamos un teatro absolutamente experimental, alternativo, nos sustentábamos de otras cosas para poder levantar nuestras obras y recibíamos apoyo del exterior gracias al cual encontramos un espacio imposible de imaginar en Chile. Viví una magnífica experiencia en Berlín.

Luego en la época de la conquista de la democracia con el apoyo del Estado que es la clave de los fondos concursables pudimos trabajar con facilidad para el teatro que queríamos hacer.

Todo esto de la mano con los anhelos de mi gremio de estimular al Estado para el desarrollo artístico y cultural del país, la pelea por el Consejo Nacional de la Cultura, que data de medio siglo, el Consejo del Arte en la industria audiovisual y adelantarnos a la gran transformación previsional que tiene preparada la Presidenta y que tiende a incorporar el enorme sector productivo que significa la cultura. Hay que pensar que existe una serie de leyes que están encadenadas y que tienen que ver con el mejoramiento de las condiciones laborales y especialmente de la visión de nuestra actividad. La incorporación al Código del Trabajo es un reconocimiento de la ciudadanía de que nuestra acción es una actividad que debe de tener los mismos derechos y obligaciones".

Urrutia también atesora las alianzas con el Ministerio de Educación, que permite la llegada a la etapa de formación de los jóvenes desde las mismas aulas, asimismo resalta la coordinación excelente que ha habido con la Dirección de Cultura de la Cancillería, cuyos fondos provienen del Consejo y del trabajo con Corfo en lo que tiene que ver con el área productiva como es lo audiovisual.

Sin duda alguna que la carta pública de los escritores Mauricio Electorat, Roberto Brodsky y Teresa Calderón ha levantado polvareda. En ella acusan a los que decidieron los destinos del concurso nacional de proyectos del Fomento del Libro de haber cambiado las leyes de juego, una vez entregados los trabajos.

En su despacho de calle Fray Camilo Henríquez -antiguamente llamada San Camilo y antro pecaminoso-, la Ministra reconoce:

"Claro que se trata de autores de prestigio, pero nos ceñimos estrictamente a la ley al otorgar en primer lugar el 60 por ciento de los recursos a regiones aun cuando algunos proyectos no obtuvieran el máximo de cien puntos en su evaluación. Luego, evitar el favorecer a escritores que hayan recibido fondos en los últimos años (como una forma de no hacer de esto una especie de sistema de becas permanentes).

¿Cómo le llegan las criticas que hablan de una descentralización que se queda en el papel?

Nuestra política va enfocada al fortalecimiento de la institucionalidad cultural para ofrecer un servicio eficiente a la comunidad dándole acceso y participación ciudadana.

Hemos mantenido una fuerte política sostenida de implementación de estructura a lo largo de todo el país para que la acción artístico y cultural vaya formando hábitos y audiencias. Nuestro crecimiento va de la mano con ir generando autonomía, somos el único servicio público que tiene la política de Estado de implementar principios y medidas concretas en cada región a través de consejos regionales que manejan recursos humanos, profesionales y materiales. Estamos en una acción descentralizada, desenmarcada y desconcentrada que trabaja fuertemente con municipios y barrios. Para nosotros la creación de las nuevas regiones va a ser clave. Hemos cumplido religiosamente con asignar el 60 del presupuesto a lo que es externo a la Región Metropolitana.

SINTONIA CON BACHELET

Pasando a otro tema; la revista "The Clinic" publicó una extensa entrevista al actor, poeta y cuenta cuentos, Erick Pohlhammer, en la cual la acusa a usted de "ignorante", "prepotente" y otros adjetivos. ¿Lo tomó como una humorada?

En mi opinión, encuentro lamentable la poca responsabilidad de tener un espacio en un medio público y carecer de la información necesaria para hacer una crítica -si esta era su intención- fundada. Lo que ocurre es que él habla de mí en lo personal y yo nunca he estado con él, no me conoce; es como si me estuvieran pidiendo que haga el mismo ejercicio, que hable de una persona sin conocerla...

La Presidenta reúne a sus ministros en su hogar los domingos al atardecer, ¿concurre a esas cenas?

No formo parte del comité político de la Presidenta, pero tengo una relación muy afín con ella. Soy parte de su equipo de ministros que trabajamos obviamente a nivel sectorial. En ciertas reuniones hay temas que hemos tratado con énfasis en cuanto a nuestra política de Estado en materia de cultura. Lo que se pretende es trascender los gobiernos de turno.

En el plano más personal, la Presidenta ha generado espacio para que no sólo podamos compartir las tareas sino también humanamente. Ella es muy cercana y transparente y creo que ella me percibe también así. Entre ambas existe un diálogo muy honesto, muy llano. Tal como yo la veo transparente y llana, ella también me percibe así. Nuestro dialogo es muy honesto.

¿La asesora culturalmente?
Todos los ministerios asumen un rol que yo no lo pondría en términos de asesoría.


¿Alguna anécdota presidencial?

Me tocó un viaje muy divertido. Íbamos a Lima a inaugurar el stand chileno de la Feria del Libro. Yo no tenía asiento en el avión de modo que me fui con ella en su departamento.

Hace unos días apareció en la prensa un cuestionamiento sobre dónde funcionaba usted, en Santiago o Valparaíso y mostraban cierto deterioro de la sede porteña...

El Ministerio esta en Valparaíso, pero la mayoría de las audiencias son solicitadas en Santiago. Paso dos días y medio en la capital y cuatro y medio en el puerto, donde el trabajo es mucho más agradable. Asimismo, como debo concurrir al parlamento, por la tramitación de leyes en el Congreso, es más práctico. Este trabajo es muy absorbente pues hay que sumar los viajes a regiones y fuera del país.

¿Cómo la tratan los parlamentarios?

Muy bien


La cultura sigue estando bastante ausente de la televisión, aunque su esposo tiene desde hace años, uno de los escasos programas dedicados a ella.

Estamos frente al gran salto que va a significar la TV digital que es la transformación del sistema oneroso que tiene la televisión. El sistema evidentemente va a modificar la parrilla, no sólo en términos culturales sino que con programas que logren mestizar al país con el desarrollo de la identidad, de conocimiento del patrimonio… Esto de estar viendo televisión a través de un análisis que hastía, del mundo de los negocios, va a cambiar notablemente gracias a este gran avance tecnológico.