Clonos blindados

“Si Madame Lagarde, que no estudió en Harvard, pudiese ser excusada de decir cabezas de pescado lo curioso es que hace émulos en la copia feliz del edén”


Cada vez que una crisis financiera reactiva la contenida diarrea de los ministros del ramo se desata un atropello de declaraciones que hace pensar en la existencia de una conexión directa entre el órgano de la palabra y el orificio por donde se evacuan los resultados del proceso digestivo.


Hace unos días Christine Lagarde -ministro de Economía, de Finanzas y del Empleo del gobierno francés-, afirmó que no habría "contaminación" de la crisis financiera actual a la economía real y que mantenía sus previsiones de crecimiento para Francia en el 2007.

Según Madame Lagarde, la crisis financiera en curso no tiene lugar en la economía real sino en el limbo, en la Matrix, en fin, que todo eso es materia de la economía virtual, una que no nos toca y contrariamente al virus H5N1 ni siquiera puede contaminarnos.

Que las últimas cifras del crecimiento tiendan a bajar poniendo en peligro la credibilidad de los anticuerpos y los anuncios de la ministro no parece afectarle mayormente, en Francia también se vive del ridículo.

Lo curioso es que en enero o febrero de este año un columnista de TIME Magazine anunció el cagazo que venía para lo cual no necesitaba ser adivino, aún menos economista, bastaba hablar con el personal yanqui que ya no podía pagar los créditos obtenidos dejando como garantía otros créditos, que a su vez eran negociados contra otros créditos, los que en su día fueron vendidos como pan caliente a los astutos analistas financieros de bancos en busca de ganancias fuertes y fáciles, uno es pillín o no lo es; y, si lo, es… compra productos financieros podridos que después no valen un cuesco.

Otra declaración para el bronce dice que lo grave no es la crisis financiera sino que los dispositivos de regulación, las "alarmas", no hayan funcionado, y hablando de alarmas, la más sensible, la más sofisticada, las llamadas agencias de cotación, la Standard & Poor’s por ejemplo, que parecen haber estado durmiendo, sin novedad en el frente mi general, ¿todo normal?, afirmativo mi general, a tal punto que el pobre Sarkozy, jamás atrasado cuando se trata de decir huevadas, exigió más transparencia en los mercados financieros, ¡más transparencia aún!, no te jode, si ya no se ve nada de transparente que están.

Desde luego a nadie se le ocurre que especular con los créditos de chatos insolventes que ven crecer su endeudamiento con una rapidez digna de Chilito es como jugar con armas cargadas o hacer piruetas con bolitas de semtex: la incógnita no es si va a haber víctimas mortales sino cuando.

Y los economistas distinguidos no piensan que en un mundo que crece a tasas del 5 por ciento anual, que los mercados financieros exijan de la "economía real" rentabilidades del 15 mientras la masa de créditos, la M3 para que me entiendas, aumenta de más del 15, hace que las cuentas no cuadren.

Si Madame Lagarde, que no estudió en Harvard, pudiese ser excusada de decir cabezas de pescado lo curioso es que hace émulos en la copia feliz del edén.

Nuestro inenarrable Andrés Velasco, que no pudo reprimir las ganas de enseñarle el Padre Nuestro al cura y el Dios te salve María a la madre superiora, declara muy pancho: "Chile está blindado para enfrentar crisis financiera mundial".

En lo que ni siquiera tiene el mérito de la originalidad, es el mismo cassette que usaba Nicolás Eyzaguirre quién, ante la crisis de agosto del 2001 dijo: "La economía chilena está blindada contra las mareas internacionales".

No. Yo no dije "clonos".

Puede que estemos blindados pero las AFP han visto bajar el valor de sus inversiones en más de dos mil novecientos millones de dólares en pocos días, si uno puede hablar de valor en el mundo de la economía en donde la ley de gravedad funciona al revés, allí la única ley que funciona al derecho es la de Moraga.

En todo caso no te preocupes, que siempre terminan pagando los incautos, eso es lo que llaman "blindaje", ya sabes, el blindaje es un producto de exportación no tradicional injustamente olvidado en la larga lista de aciertos que nos transformó en los jaguares que somos para solaz de los chilenos y envidia del mal barrio en que nos situó el Señor.