Año 5, N° 139, viernes 26 de octubre 2007

Soledad Alvear

Se lanza o no se lanza

La senadora y presidenta de la DC, luego del Congreso ideológico y encabezando las encuestas en su sector, tiene el camino despejado para ser candidata presidencial el 2009. Su partido reclama el derecho a la Concertación tras dos presidentes socialistas y ella manda en la DC. Sólo falta definir el momento en que iniciará su campaña. El cuándo.


La dirigencia demócrata cristiana estaba feliz. Hicieron un evento en el que participaron más de mil 800 delegados con derecho a voto y más de 500 invitados "fraternales". Las 2 mil 300 personas reunidas en el Colegio Don Bosco mostraron al país –particularmente al resto de la Concertación– que conservan el carácter de "máquina" de trabajo, lograron alto nivel de acuerdo (sólo llegó al plenario la votación de rechazo total al aborto) y sacaron en limpio una base para un programa de gobierno "progresista" y de "vanguardia", que a juicio de la dirigencia los pone en sintonía con una mayoría que pide más justicia social en Chile.

Aunque tenían claro que habría algunas resoluciones polémicas, como el rechazo al lucro o el apoyo a la negociación sindical interempresas, y que la DC sería acusada de "izquierdización", los DC estaban contentos con los resultados de su congreso y por eso varios dirigentes, especialmente los más cercanos a Soledad Alvear, salieron con rapidez a insistir en que no se trata de correr el partido a la izquierda, sino de volver a las raíces y al compromiso con el desarrollo humano. Gutenberg Martínez acuñó la referencia al Padre Hurtado y al Cardenal Silva Henríquez ("que en su momento fueron tratados de comunistas") y el discurso fue repetido con insistencia.

Pero la felicidad duró poco. Todo iba estupendo hasta el "numerito" de Mariana Aylwin a quien se le ocurrió acusar una "operación y encerrona bastante fea" de la juventud del PDC, de miembros de la mesa partidaria y de la ministra Yasna Provoste, para lograr que el Congreso DC rechazará el lucro en educación.

La intervención de Aylwin no sólo fue evaluada como un despropósito que opacó el resultado del encuentro que ella misma organizó, sino como una actitud limítrofe en la deslealtad con Soledad Alvear, que se jugó en el encuentro por "dar garantías a todos" dado que su objetivo fue mostrar un partido unido. La actitud de Aylwin se atribuye a una odiosidad personal con Provoste que se sale de toda lógica.

Por ello, varios cercanos a la directiva y algunos miembros del grupo de los "príncipes" (del cual Aylwin forma parte) salieron a celebrar el "reencuentro de la DC con sus raíces" y con el progresismo. Además se preocuparon de desdramatizar la opción "no lucro".
Jorge Burgos, por ejemplo, dijo que si la discusión hubiese sido votada en el plenario, habría ganado de todas formas y por amplia mayoría, "se trata de una posición equivocada, pero que es ampliamente mayoritaria en la base. Somos un partido de centro y desde el centro se puede ser progresista en muchas cosas". Alvear dijo que "nos definimos como un partido que es de centro, progresista, a la vanguardia de los cambios". Mientras, Patricio Aylwin afirmó que "la DC claramente expresó en este Congreso su anhelo de ir más allá en los procesos de cambio social, tener una sociedad más igualitaria, más justa y si eso se llama izquierdizarse, póngale ese nombre". Ximena Rincón acuñó que "no creo que la DC esté izquierdizada, creo que la DC retoma lo que es su senda histórica, su ideario y ejes fundacionales".

Por su parte, desde la economía, Ricardo Ffrench-Davis, uno de los expertos más escuchados en el mundo DC–, afirmó que el Congreso Ideológico diseñó una "una nueva estrategia de desarrollo integral" para Chile que se enmarca perfectamente en la doctrina y los principios del Partido. Articuló ideas respecto a una economía al servicio de las personas, con mayor confianza en las instituciones intermedias y que ponga el acento en el bienestar social

¿Cuándo comienza la campaña?

En la DC se estima que estos "buenos resultados" del Congreso se impondrán a la polémica de los días posteriores.

Tal como lo adelantó El Periodista, se trata de resoluciones que novedosas para este partido. Se aprobó buscar una nueva Constitución; establecer un parlamento unicameral, proponer inscripción automática en los registros electorales y voto obligatorio; legislar para tener primarias legales y obligatorias para todos los partidos; comprometer a la DC con buscar la aprobación de la negociación colectiva por ramas o interempresa; crear una AFP estatal, un nuevo Código del Trabajo y una nueva Ley del Cobre. También resolver las disputas marítimas con Bolivia.

Cercanos a la directiva DC estiman que esta es la mejor base programática que puede tener Soledad Alvear, una candidata de estilo tradicional, "que da confianza" y que ahora cuenta con un partido "refrescado", más cercano a la gente y comprometido con la redistribución de la riqueza y la democratización.

Estiman también que pese a buena presencia mediática alcanzada por Adolfo Zaldívar y Eduardo Frei, ambos aparecen negativos, contradictorios y sin liderazgo frente a la opinión pública.

Mientras todo el mundo acusaba la "izquierdización" de la DC, Zaldívar salió en la foto mirando a la derecha y con una amenaza de "chao pescado" a la Concertación que nunca se planteo en el Congreso. También desde fuera se criticaban algunos acuerdos del Congreso que declaran cambios radicales y Frei apuntaba que la DC "no es ni chicha ni limonada".

A Alvear se le reconoce, en cambio, que no intentó sacar ventajas personales del encuentro, que dio garantías de trabajo libre a las comisiones, que incluso controló a algunos partidarios que querían una proclamación o, a lo menos, "calendario" presidencial en el encuentro. Ello para mostrar unidad, "responsable y con altura de miras", dice su entorno.

El mismo Gutenberg Martínez, el principal estratega del alvearismo, ha propiciado retrasar la definición respecto al candidato. A su juicio no tiene sentido desatar la carrera presidencial cuando no se ha llegado ni siquiera a la mitad del actual gobierno. Ello, según se dice, no sólo sería malo para toda la Concertación, sino que sería una complicación más para un gobierno que tiene suficientes asuntos urgentes de los cuales ocuparse.

Sin embargo, desde sus mismos partidarios surgen voces de inquietud que piden desatar cuanto antes la campaña presidencial. "La vez anterior, señala un cercano, también las encuestas nos favorecían y ‘nos pasamos’ de responsables. Mientras estábamos pensando en el gobierno de Lagos, en la Concertación y en las ‘razones de Estado’, otra candidata se subió a un tanque, nos pasó por arriba y ni siquiera pudimos llegar a la meta. Además el árbitro (Lagos) en la mitad del juego tomó partido por el otro equipo". Aún no se olvida que el ex presidente no sólo sacó a en ese entonces dos ministras-precandidatas antes de lo deseado por la DC, sino que en medio de las primarias anunció su favoritismo por Bachelet.

Según este análisis, las encuestas señalan que la presidenta DC es la única candidata viable que tiene el partido. Frei y Zaldívar están apostando a posicionarse sobre la base de desgastar a Alvear y hacerla bajar en las encuestas, pero eso sólo respondería a personalismos cuyo único resultado es dañar a la DC. "¿Qué sentido tiene apostar a que baje la única candidata concertacionista que según las encuestas le gana a Piñera? Lo razonable –señalan los Alvearistas– es apoyar cuánto antes a la presidenciable, si lo que se quiere es ganar el próximo gobierno".

A estos sectores les gustaría ver una Alvear con más postura de candidata, diferenciándose y contestando con mayor fuerza a la oposición y exigiendo más consideración a los postulados DC al interior de oficialismo y del Gobierno.

Otro dato que arroja el Congreso es que el alvearismo controla con holgura las instancias máximas de decisión en la DC. Tanto en el Congreso Ideológico, como en el Consejo Nacional (comisión política) y en la Junta Nacional –organismo máximo de la DC que sanciona el calendario presidencial y la forma de designación del candidato– el alvearismo tiene con holgura más del 50% de los votos y, por lo tanto, tiene la posibilidad de administrar con facilidad el destino inmediato del partido.

Dispuestas así las cosas, la incógnita a resolver no se refiere a mecanismos o a nombres, sino a plazos: ¿Cuándo partirá la candidatura presidencial de Soledad Alvear? La senadora ya ha señalado que para ella el tema debiese zanjarse antes de las elecciones municipales de diciembre de 2008. Y ya surgió el movimiento juvenil "yo firmo por Alvear", que busca evitar una definición presidencial "dolorosa" y proclamar desde ya "a una líder brillante".

El próximo capítulo de esta "pre-carrera" será la Junta Nacional que debe convocar la DC para inicios de 2008, oficialmente debe tomar resoluciones sobre la campaña municipal, pero puede no estar exenta de sorpresas.